Capitulo 1
La brisa rosaba mi rostro y alborotaba mi largo cabello, casi todos los demás chicos estaban almorzando, yo no, yo prefería quedarme en el barandal de mi habitación observando el mar, estaba ansiosa por ir a Los Cayos de la Florida, una isla cerca de Florida. El viaje de crucero había sido planeado por el director del Instituto Collins, Mattew Rox, por los profesores Jane y Harold de medicina, y por Daniel, el profesor de administración. Los que estudiábamos medicina íbamos con el fin de vacunar a la pequeña población que habitaba la isla y los de administración para conocer los hoteles y ver lo que la isla tenía que ofrecer.
No podía dejar de pensar en cuántas personas se iban a alegrar por nuestra visita, y tampoco podía dejar de disfrutar cada momento en ese crucero enorme que apenas llenábamos. De pronto sentí unas manos tocar mi cintura hasta rodearlas suavemente.
- ¿No piensas comer, hermosa?- susurró Ian en mi oído mientras yo cerraba los ojos y mordía mis labios.
Ian y yo llevábamos saliendo dos años, era perfecto para mi, rara vez discutíamos, regularmente sí peleábamos era por simple juego, nada en serio, a veces Ian era un poco bobo en su forma de actuar, como un niño pequeño, se la pasaba haciéndome bromas o metiéndome en algún pequeño problemilla, pero era de los más inteligentes de la clase y eso me fascinaba, además en temporadas de exámenes nos reuníamos en su casa o en la mía, nos apoyábamos mutuamente aunque a veces nos distraíamos un poco.
- Sí, es sólo que me gusta apreciar lo bello que es el mar ¿A ti no?- quité sus brazos de mi cintura, di la vuelta para quedar frente a él y rodeé su cuello con mis brazos.
Sonrió con dulzura y volvió a colocar sus manos donde antes – Bueno, la verdad es que prefiero apreciar tus ojos azules que asemejan el mar, pero más hermoso aún…- besó suavemente mis labios.
-Tus ojos también son azules- interrumpí sin separarme mucho de sus labios –Creo que también me gusta mirarlos, sobre todo si estoy cerca…- está vez tome su rostro y lo besé apasionadamente, pero en eso entró la señorita Jane e interrumpió todo.
-Disculpe joven Ian, pero usted no puede estar en la división de señoritas, además deberían estar en el comedor del crucero, todos están ahí, que sean los más sobresalientes no significa que puedan hacer lo que quieran durante el viaje, por favor no me hagan suspenderlos- Jane me tomó del brazo junto con Ian y nos dirigió al comedor.
Ian no podía contener las risas mientras nos dirigíamos al comedor, Jane estaba molesta y ponía caras graciosas. Al llegar al comedor nos sentamos en una mesa para dos, luego Ian sonriente me tomó de las manos – Más momentos así por favor- comenzamos a reírnos sin parar mientras yo negaba con la cabeza y lo miraba con ternura.
