Volver a Tenerte
Atención: Inuyasha es © de Rumiko Tahakashi.
Autora: YukaKyo, el fic es © de mi Propia Autoría. Mis fics No se Prestan Ni se publican en Otros sitios amenos que Yo misma lo haga. De no ser así, te obligare a que dejes de publicarlo.
Pareja: Sesshoumaru x Kagome. Y dejen de criticarme, solo escribo de ellos, pues son mis favoritos.
Categoría: A.U. , Romance, Drama y Angst. Mis tres ingredientes favoritos.
Dedicado: A todas aquellas lindas personitas que a pesar de saber que me tardo horrores en actualizar continúan al pendiente de mis escritos.
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2.- Una Sola Noche
Sesshoumaru tuvo que forzar a sus labios para que estos se trasformaran en una sonrisa, tal vez demasiado extraña, pero que era la única que le había podido salir en aquellos momentos, cuando la joven le había dicho aquellas palabras tan sorprendidas. Se mordió levemente la lengua evitando que le brotara una risilla.
— Así parece — siseo, tratando de modular el sonido de su voz y es que hasta aquellos momentos caía en la cuenta de lo que pasaba.
Nunca por nada debía de haber tocado a aquella mujer. El solo hecho de haberlo realizado le había aturdido los sentidos en tan exceso que, su cerebro se había negado a formular alguna respuesta o cavilación inteligente, dejándole solo el urgente deseo de satisfacer la hesitación que sentía. Ella debía de estar en las mismas. Sino ¿Por qué diablos le había respondido de aquella forma cuando le sujeto entre sus brazos?
Bueno, al menos eso le parecía en principio, ya que ahora, la mujer en cuestión estaba más que aterrada mirándole con infinito miedo.
— Tal vez yo no era quien esperabas — aseguro Sesshoumaru alejándose un paso atrás lo mas prudente que pudo.
— A… nadie, de hecho — Kagome no podía expresar sus pensamientos en palabras, nerviosamente movió la cabeza de arriba a abajo — Creo que debería de agradarte por lo de hace un rato —
— Ni que lo digas — le dijo Sesshoumaru notando hasta ahora que aun le sujetaba de la mano. A regaña dientes se la devolvió a su dueña. El instintivo deseo más que nunca nublaba sus sentidos, lo irritaba más cuando este no se satisfacía de inmediato.
Por ello había hecho todo lo posible por no demostrar frustración y enojo en sus palabras, pero por poco y no lo lograba al ver ahora con mayor pasividad el rostro de la chica. Era más que hermosa, la blanca piel de su rostro era coronada por una increíble melena azabache que en esos momentos estaba suelta. Sus ojos eran de un castaño tan brillante y claro que casi le daban la impresión de ser como miel liquida y la rosada curvatura de sus finos labios se le atojaban exquisitos hasta cierto punto interminable.
— Aun así gracias — le sonrió cerrando levemente sus ojos castaños dándole una inmejorable visión de sus largas pestañas oscuras y con un gesto algo tímido le ofreció la mano — Mi nombre es Kagome —
Solo le dijo su nombre. Estaba bien y no le molestaba en lo absoluto a Sesshoumaru. Estrecho con suavidad su mano y correspondió con una de sus sensuales sonrisas la inocente que la joven le brindaba.
— Sesshoumaru — murmuro
— Sesshoumaru — repitió Kagome mirando de pronto otro lado. No hubo más que un leve temblor en la joven antes de que esta se soltara de su agarre de manos. Al parecer estaba dispuesta a irse y cuanto antes.
Pero había visto un pequeño gesto de duda en su mirada
¿Acaso ella sabia de quien se trataba? Si era así solo le traería problemas. Ya había vivido situaciones así donde las mujeres que le conocían o que sospechaban quien era, se ilusionaban con su enorme fortuna y lo único que deseaban era enredarlo para que él les brindara lo que estaba mas que en contra de darles. Pues el matrimonio no iba para nada con él.
Seguramente lo que ahora seguiría es que esa tal Kagome, gritara con un chillido ruidoso, se le iluminaran los ojos y buscara por todos los medios que se metiera con ella, jugando con la probabilidad de un futuro lleno de regalos, lujos y comodidades.
Y él haría todo lo posible por que esta no se atreviera a engatusarlo como intuía.
Aunque, ahora parecía que a Kagome le daba igual quien fuera. Su mirada castaña había dejado de un lado su especulación y ahora tan solo buscaba la parada de taxis con alguno vació y disponible para que la llevara.
Irse, claro que no la dejaría hacerlo
— ¿Y él vendrá? — pregunto sonriendo al notar como la joven volvía a mirarlo extrañada y él se apresuro a añadir — Tu novio —
— No. Fue… algo que invente para sacármelos de encima— murmuro la joven y levemente Sesshoumaru se sintió aliviado. Por un segundo y había creído que era cierta la posibilidad de que aquella mujer en verdad estuviera esperando a alguien y eso era algo que no soportaría.
Pues la quería… únicamente para él
Volvió notar como esta dejaba de verlo para mirar hacia todas las direcciones de la calle. En la parada de taxis no había ninguno y la calle estaba más que desierta de los mismos.
— Si gustas, puedo llevarte a donde tú digas —
— No intento ser grosera, pero creo que es mejor que vaya en taxi —
— No eres grosera, aunque tampoco sensata. ¿Quién te dice que en un taxi estarás segura? —
— ¿Sensata?. ¿Qué intentas decir? — Sesshoumaru sonrió al notar como los castaños ojos de la joven brillaban llenos de ira.
— Digamos que no hace mucho estabas en una situación muy segura —
— Pues no me lo busque ¿Sabes? — Kagome se acerco a él, los cortos tablones de su falda se movieron pero por lo increíblemente cortos que eran no mostraron mas allá que un minúsculo pedazo de sus piernas y nada mas revelador de lo que había debajo de ella.
— Lo sé — Sesshoumaru trato de suavizar su voz — Y no me gusta que gente como esa se aproveche de las personas. Solo quise ayudar en lo que pudiera —
— Comprendo — murmuro Kagome tranquilizándose — Y si en verdad me quieres ayudar, llama un taxi. Por favor —
— No hay ninguna necesidad de ello — Sesshoumaru la miro con un gesto solemne — Puedo llevarte yo y te aseguro que no te preocuparas por nada —
Kagome suspiro, cerrando los ojos pensando en la mera posibilidad de aceptar lo que aquel hombre le proponía. ¡Imposible! Su abuelo estallaría en gritos al verla llegar con un hombre completamente desconocido, que no fuera su futuro prometido. No ni hablar. Bajo la cabeza derrotada.
Tan solo había deseado pasar su última noche de libertad y no había podido.
¿Cómo había podido ser capaz de pensar que podría disfrutar de una sola noche en completa tranquilidad?
¿Creía que era tan fácil divertirse así sin más?
El futuro se había ensañado con ella y ni siquiera la había dejado disfrutar de su última noche libre de ataduras y restricciones. De hecho ni siquiera antes de que todo aquello sucediera había podido disfrutar de alguna. ¿Cómo diablos había creído que ahora podría lograrlo?
Ya estaba bien, era hora de dejar de soñar con tonterías
— Disculpa y perdóname. Buscare yo misma un taxi — murmuro y sin fijarse en más se alejo con la mirada baja. No huía de Sesshoumaru, sino de si misma, de esa persona que habitaba en su interior y que ahora le gritaba que por lo menos una sola vez lograra lo que aunque fuese un gastado sueño deseaba.
Tal vez por la emotiva fuerza de sus sentimientos no fijo su vista en la calle que cruzaba ni mucho menos prestó atención cuando las personas a su alrededor le alertaron de lo que hacia. Solo segundos antes de que un fuete chillido de llantas y el sonido del claxon de su mutismo la sacaran, experimento en verdad el miedo de no poder realizar aquel deseo.
Más de pronto, se encontró a salvo.
Los mismos fuertes brazos que la habían sujetado posesivamente frente aquellos sujetos, ahora la acunaban contra su pecho donde ahogaba el miedo y la conmoción de lo ocurrido. No fue conciente de los insultos que el conductor del auto les lanzaba ni mucho menos a los murmullos de las demás personas que los rodeaban.
Tan solo era conciente de su calidez y de la respiración agitada de aquel hombre que segundo a segundo la estrechaba con un poco mas de fuerza haciéndola sentir segura. Su aroma le nublaba los sentidos y parecía que de un momento a otro las piernas le iban a fallar de irremediable manera.
Era como si, durante todo aquel tiempo hubiera estado haciendo una búsqueda en vano y ese lugar justo en el que ahora estaba era el que tanto había buscado y necesitaba con urgencia.
Instintivamente cerró los ojos y se echo más contra él. Con una sobrada timidez y decisión deslizo sus manos por la estrecha cintura de aquel hombre ciñéndose a él en un abrazo mientras su mejilla descansaba con suavidad contra su pecho. La embriagante fragancia de su colonia le aturdía los sentidos. No tardo en sentir como él también la apretaba contra si y se inclinaba hacia ella, escondiendo su rostro en la fina curvatura de su cuello. Su calido aliento le rozaba la piel y la humedad de sus labios le hizo sentir las delicadas palabras que su garganta decía.
— Tranquila ahora ya estas bien — Kagome y apenas contesto en un suspiro a las palabras de Sesshoumaru y reprimió en sus parpados aquellas traicioneras lagrimas que luchaban por escapársele — No vuelvas a irte así. No vuelvas a hacerlo — abrió los ojos y parpadeo una y otra vez sin podérselo creer.
¿Realmente Sesshoumaru había dicho aquello?
¿Lo decía de verdad?
Se movió ligeramente logrando que con ello se apartara solo un poco, mas cuando había levantado su rostro para mirarlo, fue sorprendida por él. Sesshoumaru se había inclinado hacia ella y con una delicada lentitud había unido sus labios rozándolos y apenas. Mas el leve roce de aquella aterciopelada piel le brindo una fuerte descarga eléctrica, como nunca antes había sentido, que le recorrió por completo una y otra vez a lo largo de todo su cuerpo.
No era verdad, tenia que estar soñando. O eso fue lo que pensó antes de que cualquier pensamiento se borraría de su ser al sentir como con un movimiento casi felino aquel hombre le había separado los labios y ahora le besaba con mayor profundidad y deseo. Dejando de lado el tímido y casto beso con que la había sorprendido.
Su boca era dulce y la calida lengua de Sesshoumaru jugueteaba con la suya mientras sus manos apenas y palpaban la fina tela de la blusa sin mangas que llevaba puesta. Puro placer, tan denso y febril que de subido el calor se concentro entre sus muslos, descargando una dolorosa pulsación entre las piernas rogándole por un poco de atención.
Ni siquiera la insipiente lluvia que se había dejado caer era capaz de aplacar los sentimientos hipersensibilizados que se encontraban y recorrían con cada sutil roce o los profundos quejidos que brotaban sin querer de sus bocas.
Alguien paso cerca de ellos y…
— Guaauu… ya quisiera que me besara alguien así — había dicho una de las mujeres que en un reducido grupo mixto de tres o cuatro personas pasaron en ese instante por ahí. Ambos se separaron y tal vez con un sonrojo y una sonrisa respondieron a las asombradas sonrisas y miradas de aquellos metiches.
Kagome iba a decir algo mas sus palabras murieron en su boca al darse cuenta de lo que pasaba. Aquella era la primera vez que experimentaba la verdadera intensidad de un acercamiento con un hombre. Ese breve lapso de intimidad que escondía tras sutiles miradas el deseo, la pasión y la lujuria.
Algo que no había conocido con nadie, hasta aquellos momentos.
Y estaba segura que no sentiría algo igual cuando estuviera con Inutashio.
Las lagrimas se le agaloparon en las pestañas y sin querer humedecieron las mismas. Durante mucho tiempo había esperado que algo así pasara, pero el destino era justamente cual trayéndole en ese momento cuando su futuro estaba mas que escrito y unido con un hombre que no le dejaba muchas opciones.
Pero podía saber de lo que se privaría tan solo por esta noche. Podría experimentarlo aunque fuera solo por una noche.
Solo una noche
No necesitaba más que esta noche, esa noche en la que podría experimentar sueños como aquellos que jamase e había atrevido a soñar. Solo una noche para disfrutar de las delicias del placer verdadero. Solo por esa noche y justamente con él.
— ¿Te encuentras bien? — un suave murmullo proveniente de los labios de Sesshoumaru.
Aun podía sentirlo, aunque se hubiera separado unos cuantos centímetros. La envolvente calidez de su cuerpo, su atrayente aroma. La firme presencia de su deseo presionando contra el estomago. Y era una crueldad. Si tan solo hubiera conocido a Sesshoumaru antes de que todo aquello sucediera. No podía echarse para atrás tampoco, en contra de su voluntad había aceptado siempre tan abnegada y decidida a sacrificarse por el bienestar de quienes quería ignorándose a si misma.
Pero en esos momentos no podía ignorarse. No cuando la urgente necesidad y deseo se había apoderado de ella y se negaba a abandonarla.
Esa noche aun era libre. Mañana, cuando amaneciera todo seria completamente distinto y su vida nunca mas le perteneciera.
Entonces si tenía aquella noche libre. No estaba de más huir de todo lo que la agobiaba y disfrutar de algunas horas de deliciosas fantasías e interminable placer. Tan irreal e increíble que parecería como un sueño.
Y además, que decidiría ella misma por propio deseo y no por obligación.
Pues se negaba a ofrecerle a Inutashio Yasha su primera experiencia en la noche de bodas. Se había abstenido hasta aquel momento virgen por un solo motivo. No había encontrado a ningún hombre que le hiciera sentir la urgente necesidad de cambiar el orden casto de su cuerpo.
Hasta ahora.
Después de experimentar lo que un simple roce o la calida sensación de Sesshoumaru sobre su cuerpo podía causar. La idea de que ese millonario fuera su primer y único amante era insoportable y hasta cierto punto le aterraba. Esa primera experiencia en lugar de ser contraria a lo que ella deseaba, podía ser inolvidable y perfecta.
Sesshoumaru podía brindársela. No habría problema alguno, estaba más que segura. Él únicamente sabía cual era su nombre pero no se enteraría de ningún detalle más y al llegar el día podría marcharse, regresar a la realidad en la que vivía y guardar como un grato recuerdo la experiencia vivida con ese desconocido.
— ¿Kagome? —
Ella lo miro y tembló de manera inconsciente cuando sus labios se curvaron en una añorante mueca. Dejo que una vez más se inclinara hacia ella y le besara, despacio y tan suavemente que le pareció que aquel beso transmitía una seguridad y confianza que no necesitaba ser expresada con rebuscadas palabras. Tan tierno y delicado que fue suficiente para que la joven tomara una decisión acertada mandando al diablo las inquietudes y miedos que hasta segundos antes en su mente se formaban.
— Mi pequeña flor — murmuro tierno Sesshoumaru — No volverás a irte ¿Verdad? —
Pequeña flor, nadie nunca me había llamado así, pensó Kagome sonriéndole y negando con la cabeza.
Era la única respuesta que podía ser posible ahora. Ya que en esos momentos había tomado una decisión. Esa noche era completamente suya. Él era el indicado y aunque tal vez se arrepintiera después, eso si su respuesta hubiese sido contraria a la que ahora murmuraría.
Levanto los brazos y con ellos rodeo el cuello de Sesshoumaru, levantándose de puntitas hasta rozar sus labios con los suyos devolviéndole el beso, con la misma ternura e intensidad con la que él se lo había brindado. Solo entonces y después de hacerlo se separó un poco y le regalo una de sus mejores y más traviesas sonrisas.
— Me quedare contigo —
Continua…
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Hareta hi ni mata aou
Reviews contestados en orden como me fueron llegando XD:
aiora-chan: Mi primer review de esta historia!!! Hola! Siii, ya tengo pensada su reacción cuando se entere XD. Una injusticia pero a veces así pasa O.o Espero te guste la nueva actualización. Saludos!
Zandy: Hola! Que bien que te guste. Te pareció buena que bien. A mi también me gusta la pareja. Espero te guste la conti. Saludos.
Silvemy89: Hola! Hahahaha esa reacción era la que quería causar al poner al padre de Sess XD.
Lady Dila: Hola! Pues esto es lo que sigue xD. Oh si! Habrá buenos enredos y te comprendo. Ahora veamos como se afronta a sus errores Kagome. Saludos!
Kiwi: Hola! Muchas gracias por tu comentario, claro que la continuare y la llevare hasta el final. Saludos!
Alcalime: Hola! Gracias por el revie! Ah si, es curioso que sea con Inutashio, que pasara? Ya lo veras :p Saludos!
Gatita Bonita: Hola! Hahaha, creo que es de CCS no? El dicho de tu revie XD creo o.o En fin, oh, bueno inesperadamente se sabrá de mi, pues escribo cuando se me permite y es exactamente lo mismo para actualizar. No te preocupes por los reviews, al contrario te agradezco que me des tus revis. Ya que es muy gratificante el saber de ti. Como ya lo sabes :) Espero y te guste esta historia, intentare hacerla lo mejor que pueda. Ha y descuida por estos días actualizaré atrapando, ya se los debo xD Muchos saludos y abrazos.
Nanaccs: Hola! Hay muchas gracias por lo que me dices y bueno, me gusta esta parejita XD. A ver que te ha parecido este capi, me lo dices en tu próximo revie? Espero que si! Saludos!
Aabla: Hola! Muchas gracias por tu review! Espero no haberme tardado mucho en continuarlo. Te agradezco el que me hayas leído y espero puedas decirme que piensas de este nuevo capitulo. Saludos!
ANDYPANDABURBUJO: Muchas gracias por el review! Y por los buenos deseos. Solo espero te siga gustando este fic. Saludos!.
Azul: Gracias, gracias y aquí la conti. Saludos!
SakuritaTsukino Hola! Muchas gracias y claro que lo continuo rápido! Un saludo!
Kitty: Hola!! Uuuyyy, bueno espero haberlo continuado rápido sino no lo leerás T-T bueno gracias y saludos!.
Cherrymosh Hola! Me gusta que te agrade el fic y mas la pareja, espero que me cuentes que te pareció el nuevo capitulo. Saludos!
