Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer y claro a J. K. Rowling . . .
La la la . . .
Nunca llegue a pensar que él, me hubiera engañado, claro, era realmente ingenua, para creer que el gran Edward Cullen estaría enamorado de mi, solo una insignificante humana.
Aquel día, en que mi vida cambio, dando un giro totalmente inesperado.
Era un día soleado, llevaba una semana en Forks, después de mi extensa luna de miel, me había encantado el hecho de que Edward aceptara ir un año a la universidad, a la de Harvard, aunque claro al principio se negó, el creyó que solo lo hacia para convertirme en una vampira o que estaba jugando, pero en verdad quería disfrutar mas mi tiempo como humana.
Por eso, hoy, que era un día de los muy pocos soleados que hay en Forks, quise dar un paseo por la playa de la push, me subí al Audi Master de Edward y en cuestión de minutos ya estaba en la push. Divise a lo lejos el tronco que siempre me sentaba con Jake y me fui hasta hay.
No se cuanto pase, sentada sobre el tronco, solo viendo las olas chocar contras las rocas de la orilla.
–¿Bella?–
Mire sobre mi hombro, a mi amigo Jake.
–¡Jake!
El me abrazo –Vaya, pensé que ya estarías convertida.
Negué sonriendo –Aun no, quiero disfrutar mi humanidad un poco mas.
–¿Y Cullen? Por lo regular nunca te deja sola.
–En casa, solo.
–¿Solo? Y los demás chupasangres.
Le di un manotazo –No se te olvide que pronto seré una.
El sonrío burlón –Pero tu eres diferente– Rodee los ojos.
–¿Qué tal el viaje?– pregunto e inmediatamente sentí como mis mejillas se encendían.
–Por lo que veo muy bien.
Reí. Estuvimos charlando hasta que el sol se escondió, quedamos que lo tenia que visitar antes de que me fuera a la universidad, llegue a la mansión de los Cullen y divise un Advanger color blanco, afuera de la mansión, tal vez Alice, quiso comprar otro coche. Pequeña demonio.
Aparque en el lugar que me corresponde, y entre a la casa, que raro, todo estaba en una quietud impresionante, subí por las escaleras y no escuchaba nada, en estos momentos como deseaba poder ser vampira, me encamine a la tercera planta, donde estaba nuestra habitación, la puerta estaba entreabierta, me fije haber si de casualidad había alguien, sin querer un jadeo se escapo de mis labios.
Edward estaba con esa chica Denali. En la cama. Peor nuestra cama. Desnudos.
Ellos me escucharon y el ladeo su cabeza tan rápido, que si yo lo hubiera hecho me hubiera roto el cuello, ambos desnudos, dejando que nuestra sabana cubriera su desnudes, al ver el dorado de ambas miradas puestas en mi, él no se movía, estaba como en shock y apesar de todo seguía sin decirme un "No es lo que piensas", pero nada.
Simplemente nada, sin saber de donde tome el valor, me enfrente al dorado color de sus ojos. Rece para que mi voz sonara firme.
–Edward.
El quiso hablar, pero no lo deje. –Veo que yo no era lo que querías.
Mientras yo le decía eso, no me di cuenta que la vampira se había envuelto en mi sabana.
–Querida, te dije que yo, era mil veces mejor que tu.
–Tanya hazme el favor de callarte –Le grito Edward.
Ella se giro a el –Pero Eddie, no hay que callarlo mas.
Sentí como mi corazón se rompía en miles de pedazos, ellos llevaban tiempo, engañándome a mí. Pero que paso con todos esos te amos, le creí, fui estúpidamente ciega para creer que era verdad, que mi sueño se convirtió en realidad.
Sin querer escuchar más, me di media vuelta para abandonar esa habitación. No sin antes escucharlo de nuevo.
– ¡Bella! No es lo que piensas.
Demasiado tarde. Eso debió decirlo mucho antes de que ella hablara. Pero no.
Estaba apunto de llegar a la estancia de abajo, cuando el se pone presente frente a mi, estaba solo con unos vaqueros y su perfecto torso estaba al descubierto, luche por que las lagrimas que amenazaban con salir, no lo hicieran.
–Bella, cariño–dijo mientras me abrazaba.
–No me digas cariño– le dije fríamente deshaciendo el abrazo.
Creí ver un rastro de dolor atravesar sus ojos.
–No quiero nada de ti Edward.
El me ignoro –Amor, por favor, déjame explicarte.
– ¿Explicarme? Es demasiado tarde.
–Bella– susurro
Pensé inútilmente que me tomaría de nuevo entre sus brazos, pensé que me diría un te amo, pero en realidad ya veo que nunca lo hizo, pensé que no me dejaría escapar.
Pero no hizo nada, pase por su lado y me subí de nuevo al Austin Martín. Recargue mi cabeza sobre el volante, solo quería una cosa, olvidarlo y vengarme de ambos, pero era una simple humana para hacer semejante estupidez.
Entonces todo lo vi claro. Sabía que hay que ser. Escaparía. Antes de que pudiera encender el coche, mi celular sonó.
– ¿Si?
–Bella, no lo hagas.
–Lo siento, Alice.
Y colgué. Encendí el coche y mire una vez más la mansión de los Cullen por el retrovisor, antes de irme lejos de aquí.
Después de ese día, mi vida cambio, completamente, tuve que pensar que hacer con mi vida, pero era imposible cuando solo una palabra, estaba dentro de mí, la cual era: venganza.
Sin pensar en las consecuencias de mis actos, ese día me dirigí al aeropuerto, donde partí directo a Volterra. Había escuchado antes hablar sobre ellos. Los Vulturis.
Me encontraba en Volterra, hace tan solo tres días, mi mundo que creí que existía, se acabo, ahora, me encuentro aqui sola, con ellos, tuve suerte de reconocer a Heidi la vampira que se encarga de llevarle comida a los Vulturis.
–Disculpé.
– ¿Si?
–Puede llevarme con los Vulturis.
Ella me miro incrédula.
– ¿Quién eres?
–Soy Bella Swan. Antes Bella Cullen.
– ¿Cullen? Oh con que tú eres la humana que protegen. Para estar aquí debería de pasar algo grave. ¡Oh por dios! ¿Le paso algo a Carlisle? Mi amo se entristecerá mucho.
–Oh no. No le ha pasado nada a ninguno de los Cullen.
Hasta horita, pensé.
Ella me sonrío. –Entonces vamos. Te llevare con ellos.
No iba a negar, que me moría del miedo, pero de todos modos quería esto.
Una hora después me encontraba frente a ellos, Caius, Aro y Marco estaban en tres tronos.
–Isabella, ¿que haces por aquí?– pregunto Aro.
Me arme de valor y rece por que mi voz no quebrara.
–Estoy aquí por que necesito ayuda.
– ¿Ayuda?– esta vez pregunto Caius.
Asentí. –Quiero ser una de ustedes.
Marco negó sonriendo –¿Los Cullen cambiaron de opinión?– quiso saber.
–En realidad eh escapado de ellos.
–¿Escapado? No me digas que te quisieron cazar. –se burlo Marco.
Negué –¿Y Edward? –inquirió Aro
–Terminamos.
–Esta segura de esto – dijo acercándose a mí.
Asentí.
–No hay marcha atrás.
Lo mire. El se estaba acercando pero se detuvo abruptamente. Sin darme tiempo a nada se agacho hasta quedar a la altura de mi vientre.
–¿Escuchan?
Ambos vampiros que se encontraban sentados se acercaron. Aro se levanto sonriendo.
–Oh por dios. – dijo Heidi.
–Estas embarazada. – me dijo Aro
Lo mire incrédula.
–Engañaste a Cullen, vaya. – dijo mirándome Marco
–Yo, no lo engañe.
–Es imposible embarazarse de un vampiro. –volvió a decir Marco.
–Este bebé es Mio y de el.
–Entonces ¿que haces aquí?– pregunto Caius
Me deje caer al suelo, pero unos brazos femeninos me agarraron.
–Yo...no lo sabía.
–Le hablare a Carlisle, no te preocupes. –Dijo Aro.
–¡No!– Grite.
El me miro ahora sin comprender. –¿Por que?
–Yo...
–Oh ya veo ¿Quieren acabar con ese bebé?–pregunto Aro.
–Pero hermano, ella no lo sabia– dijo Caius
Marco se volvió a sentar –Tal vez ella no, pero ellos si.
–Entonces, tú no te preocupes. –me dijo para luego dirigirse a Heidi. –Por favor, instálala en una de las habitaciones del castillo y sobre todo avísale a los demás, que tenemos una mas en nuestra familia– dijo el sonriendo.
Y así es como estoy aquí con ellos, los Vulturis, se han portado muy bien conmigo y eso es un gran alivio, pero no todo lo es, Aro supo por medio de los Cullen, que lo que suponían no era verdad, con 7 meses de embarazo el me llamo a su despacho, para hablar.
–Los Cullen, me hablaron.
Me tense. El lo sabía. Todo.
–Dijeron si yo sabría algo de ti.
– ¿Les dijo que me encontraba aquí?
El negó –No me corresponde.
–No lo haga. Por favor. Ustedes son muy buenos conmigo, aunque les haya mentido, lo lamento, pero...
El me interrumpió. –Es tu decisión, solo les dije que si sabría algo de ti, se los comunicaría.
Asentí. –Gracias.
–Pero Bella, las cosas no son lo que parecen ser.
No entendí a lo que dijo, pero la verdad es que no importaba, ellos no sabían donde me encontraba y eso era lo importante.
N/A: Lo de letras en cursiva es el pasado o los flashback ok =)
