Hola, el primer capítulo y las grandes revelaciones del prólogo.
Por cierto, siento yo que este fic tendrá unos toques serios que hablan sobre cosas de adultos, más que nada situaciones, aun así lo dejé en rainting T, si considero en el futuro que debo cambiar de rainting lo haré cambiándolo a M.
Disclaimer: Como entrenar a tu dragón no me pertenece, esto es por mero fin de diversión mía y de ustedes.
Todo en el fic es y será ficticia cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Que lo disfruten.
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Capítulo 1.
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Reino de los Bog Burglars
Una impaciente joven se encontraba caminando de un lado a otro en su enorme habitación, se mordía las uñas con una ansiedad extrema que era capaz de arrancárselas del pellejo.
El motivo de su desesperación yacía en la cama, un pedazo de papel, una carta escrita por su tío que recibió mediante un águila mensajera una semana después del deceso de su padre.
"Querida Camicazi"
Hace mucho tiempo que no nos vemos, de seguro ahora eres toda una hermosa mujer, me gustaría que las circunstancias de escribir esta carta fueran otras y no estas, sé lo mucho que tu padre te amaba y amaba a su reino, prometo hacer el mismo esfuerzo para que a nuestra gente y a nosotros nunca nos falte nada. Pronto regresaré a tomar mi lugar como nuevo rey, calculo que en cuatro lunas llenas llegaré a Bog blugar.
Como debes de saber, parte del plan de tu padre y mío para asegurar tu seguridad y la del pueblo será mediante una alianza con el jefe de la tribu de los Hooligans en Berk. Es una tribu fuerte, y tiene los guerreros y herramientas para ayudarnos de cualquier amenaza, así estarás segura. Son tiempos violentos y el rumor de que una guerra se aproxima se hace cada vez más fuerte…
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La carta de extendía en comentarios banales como los términos del contrato matrimonial, así como un pequeño comentario del viaje que tendría que realizar en barco para llegar hasta Berk. Camicazi apretaba los dientes con cada línea que decía aquella carta, odiando mil veces más a su remitente.
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Muy pronto nos veremos querida sobrina.
Hasta entonces.
Harald Forkbeard
— ¡Maldito!— Gritó haciendo bolas el montón de papeles. — ¡No me casaré, no me casaré!
Se echó en la cama a llorar, odiando a todo el mundo por su infortunio; siendo una princesa nunca había tenido la oportunidad de experimentar cosas por su cuenta, incluso pensó que con todas las comodidades y riquezas un pueblerino era más libre que ella.
Eso era lo que quería. Libertad. Ser libre para divertirse y experimentar; pero su padre siempre se preocupaba por su seguridad, la asfixiaba con tanta protección; y cuando apenas había podido acordar reducir su número de chaperones a dos, a él se le ocurría morirse.
— ¡Princesa! ¿Se encuentra bien?—llamó un hombre tocando a la puerta.
—sí, sí…—exclamó fastidiada, limpiándose ferozmente las lágrimas. —Pasa Arie.
Con el permiso concedido, un hombre alto de cuerpo robusto, cabello negro y ojos castaños hizo acto de presencia con una reverencia, tenía 30 años de edad. Él era uno de los dos chaperones de la princesa, la otra era su nana Aline.
— ¿Se escuchó hasta afuera?... ¿Mis gritos?
—Cada palabra.
La chica bufó, se levantó de la cama tomando un pañuelo de tela para terminarse de limpiar la cara.
—Aun no puedo creerlo, han pasado dos meses desde que mi padre murió y aún me hago a la idea de ese estúpido acuerdo. —Comentó mientras se observaba al espejo. — ¿Tú qué opinas?
—Yo siempre he servido a usted su majestad, y si quiere mi humilde opinión es un error lo que ese tipo pretende hacerle.
—Lo sé, lo sé… Arie, tu siempre has sido mi guardia fiel… eres inteligente, fuerte y el mejor guerrero del reino, por favor, dime cómo puedo evitarlo.
El hombre se irguió más de la cuenta, todo lo que le había dicho su protegida era correcto; concordaba con ella pues le era indignante que su anterior gobernante y próximo rey, pretendieran usarla como mercancía a cualquier extraño.
—Puede apelar la decisión su majestad, ese tipo no es más que un bastardo, hijo de una amante de su abuelo, creo que a usted le correspondería mejor gobernarnos…sin embargo,
— ¡No quiero!—interrumpió. —Lo que quiero es me dejen en paz, quiero ser libre, ser reina es igual a volverme a esclavizar por mi propia cuenta.
—Lo siento su majestad, no pretendía…
—No, no te disculpes... yo lo siento —Pidió la chica tomando asiento frente a la mesa de té. —Pero me has dado una idea.
— ¿cuál? Si se puede saber.
—Le haré creer a mi tío que apelaré para querer el reino, alegando de que es lo que el pueblo va a desea… lo amenazaré con armar un gran escándalo si no acepta mis condiciones, es débil, no va a querer… se lo querrá ahorrar.
—Sin embargo… el trato con la gente de Berk está hecho, una violación a este puede traer consecuencias negativas para el reino.
— ¡Entonces ¿estás sugiriendo que me case?!
—Claro que no princesa, sería lo último que querría. — Contestó el hombre con tranquilidad. —Sólo que si ese es su plan, debe formularlo bien de manera que todos estén satisfechos, eso es lo que creo.
—Perdón, tienes razón. Por eso te quiero. –Halagó al inmutado guardaespaldas que trataba de no debilitarse ante sus encantos.
—Sí tan sólo no fuera usted la que se tuviera que sacrificar. —Dijo Arie con una casi e imperceptible lamentación.
Camicazi dejó de mover sus pies con frenesí, abriendo los ojos de más, mientras que su mente empezaba a maquilar un plan, uno en donde todos quedarían satisfechos con el trato.
— ¡Eso es! ¿Por qué no se me ocurrió antes? –Se levantó exaltada de la silla. —Arie, ¡eres un genio!
— ¿Su majestad?
—Tengo la solución, yo no soy la que se debe de casar, y ¿si conseguimos a alguien más?
—El trato requiere que sea usted. —Comentó Arie conociendo todos los términos del contrato.
—Lo sé, lo sé…mi tío llegará en 40 días aproximadamente si no es que menos. ¡Así que vámonos!—pidió la chica relajada.
— ¿A dónde iremos? Sabe que yo iré con usted a donde quiera que vaya y haré lo que usted me pida.
— Gracias Arie, te amo. —Contestó como si nada empezando a buscar que cosas llevar al viaje. – Iremos a Stavanger.
Arie sólo arqueó sus cejas denotando su total confusión, aquel lugar era conocido por ser de mala muerte, no sabía que pasaba por la cabeza de la sonriente Camicazi.
Una posible solución o una gran locura.
OOOOOOOOoooooooOOOOOOOOOO
Berk.
Dos veloces dragones volaban con agilidad entre la maleza de los altos arboles de la isla, con sus agudos sentidos y sus hábiles jinetes esquivaban cada tronco, rama y obstáculo que se interpusiera en su camino. Salieron de entre los árboles para llegar a un área más despejada donde sus jinetes pidieron aterrizar para poder descansar por unos momentos.
—Les dije que no nos ganarían. —Presumió Hiccup bajando de Toothless.
Acarició al dragón quien levantó la cabeza con orgullo presumiendo junto con su amigo su gran hazaña, agitando su cola como si de un perrito se tratara, presumiendo a su contrincante aquel diseño en color rojo que su amigo le había hecho a una de sus alas, pues este le había pintado una parte en rojo con un feroz vikingo en blanco.
—Si le hubiera pedido a Windshear cortar todos los troncos hubiéramos ganado, pero a eso se le llama deforestación y no queremos eso. —Explicó la joven de cabello negro, bajando de su dragón plateado.
— ¡Vamos, Heather! Sólo dilo… ¿Quién es el mejor?
La chica puso su mano en su barbilla fingiendo pensar en una posible probabilidad, burlándose discretamente de su novio.
—Por supuesto que yo. —dictaminó acariciando a Windshear.
— ¡¿Qué?! —Exclamó Hiccup ofendido.
La tomó de la cintura en un intento por convencerla de lo contrario, entre risas, Heather intentaba quitárselo de encima, consiguiendo solamente que ambos cayeran, Hiccup encima de ella.
—Vamos dilo…—Amenazó el castaño con hacerle cosquillas
— ¡Está bien, eres tú!… —dijo la chica entre risas.
—Bien dicho.
Se acercó a ella y la besó, Heather se abrazó a él profundizando el beso haciéndolo más pasional. Llevaban alrededor de dos meses saliendo y las torpezas e inexperiencias las dejaron atrás, ahora eran expertos en aquello labor.
Se separaron para darse un respiro, mientras que sus dragones se fugaron para jugar entre sí, dejándoles más privacidad. Heather se lamió los labios, saboreándose aún aquel beso de quien amaba, provocando de esa manera que Hiccup se inclinara de nuevo con ella y le diera otro pequeño beso.
—Aun no puedo creer que estamos juntos. —Dijo emocionado.
— ¿Sigues con eso? —regañó Heather haciendo un puchero. —Pues más vale que lo creas.
—Sí, sí… será porque esto de escondernos de los demás no me agrada.
Hiccup se reincorporó y ayudó a su novia a hacerlo, ambos quedando sentados a un lado del otro.
—Tú lo quisiste así…
—Sí. —se rascó el cabello. —Ya sabes, mi abuelo me ha estado fastidiando mucho con los deberes de ser jefe y todo eso. —Explicó moviendo los brazos con frenesí. —De seguro si se entera que tenemos algo me va a decir algo como "Hiccup, no pierdas el tiempo". —Imitó con voz de un hombre gruñón.
Heather rio ante semejantes imitaciones. — ¿Y no es lo que estamos haciendo?... ¿Perder el tiempo?
—No… cómo crees… estamos… eh… vigilando la seguridad del mar. —Señaló apuntando al horizonte. —Ya lo vimos, no hay nada malo… regresemos. —Indicó con simpleza.
Se puso de pie tendiéndole la mano a la chica, Toothless y Windshear se habían retirado por empezar a jugar entre los árboles, así que tomados de la mano se encaminaron a su encuentro para volver a la aldea.
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— ¡¿Dónde está ese muchacho?! —Preguntó un exaltado hombre de cabello castaño rojizo algo canoso de semblante serio y gran porte.
—Calma Eero, tiene veinte años casi recién cumplidos, déjalo que se divierta un poco. —Comentó un hombre pelirrojo algo canoso, de rostro simpático.
—Bork, tú siempre lo consientes… date cuenta que es muchacho pronto me sustituirá.
—Pero ¡¿por qué?! tú sigues siendo un viejo muy joven.
El hombre gruñó, siempre era lo mismo con su consuegro; eso de criar a su nieto entre los dos lo hastiaba hasta la muerte, pues mientras él quería enseñarle lo más importante sobre ser un jefe, Bork se encargaba de hacerle de tapadera a sus locuras y entretenerlo en materia de dragones.
Stoick el hijo de Eero, y Valka la hija de Bork habían concebido tiempo atrás a su nieto Hiccup; cuando este tenía 14 años se atrevió (junto con su madre y abuelo materno) lo que ningún vikingo jamás se había hecho: entrenar dragones.
Antes eran vikingos contra dragones, sin embargo cuando Hiccup les mostró que no era lo que parecían, y entrenó e hizo una amistad con una gran furia nocturna (a escondidas) les dio alas a Bork y a Valka para recalcar lo que por años ellos también habían estado diciendo: los dragones no eran malos.
Desde entonces Berk se había vuelto un pueblo pacífico y un lugar ideal para los dragones. Stoick apoyó, como todo un hombre enamorado, a su mujer, y junto con su hijo hicieron un lugar adaptable para los dragones y vikingos; sin embargo, todo eso terminó cuando un año después, mercenarios atacaron la isla dándoles muerte a Stoick y Valka durante aquella batalla, en la cual resultaron ganadores pero con pérdidas significantes.
Hiccup de 15 años quedó en ese momento al cuidado de sus abuelos, Eero volvió a tomar su lugar como jefe en lo que su nieto se preparaba para tomar el lugar que le correspondía como heredero; sin embargo, dentro del corazón del viejo jefe sabía que aquello no se podía repetir, tenía que ver la manera de que un ataque como aquel no sucediera de nuevo.
Tenían a los dragones y ahora eran expertos en pelear junto con ellos, pero les hacía falta algo más, un aliado, es por eso que secretamente hizo un trato con el rey de los Bog Burglar. Un contrato que se cerraría con un matrimonio arreglado.
El pago de su alianza: protección para los Bog Burglars y estos pagarían a con una nueva área para los dragones, cuya población iba en aumento en Berk, así como una significativa cantidad de riquezas.
—Eero… ¡Eero! —Gritó Bork sacando de su ensoñación al hombre. —Ya estás viejo, te quedaste dormido.
El hombre parpadeó un par de veces, se había ensimismado y ni cuenta se había dado. De aquel acuerdo prenupcial sólo sabía él, ya que si se lo decía a Bork de seguro lo sermonearía con tonterías del amor, al jefe poco le importaba eso, lo único que le interesaba eran las riquezas con las que se beneficiaría. Además que Berk empezaba notarse en el mapa gracias a los dragones y era debido a eso que pensó que ya debía haber ciertos estándares que antes no había.
—No, nada… si ves a ese muchacho dile que quiero hablar con él. —Se retiró dándole la espalda a su consuegro.
Eero caminó hasta su cabaña, fue directamente a su habitación para sacar de entre un baúl de cosas una carta que había llegado dos meses atrás. En esta le decían que el rey de los Bog Bluglars había muerto y ahora el nuevo rey, Harald Forkbeard, tomaría su lugar, y lo más importante: Harald avisó en aquella carta que primero se pasaría primero a su reino para recoger a su futura nuera, para después emprender el viaje a Berk y cerrar de una vez el trato.
Calculando los datos proporcionados por el rey novato, concluyó que en pleno verano se debían estar preparando para una boda.
OOOOOoooooOOOOO
Isla deshabitada.
Habían pasado dos meses desde que habían llegado a la isla, inicialmente pensaron que estaban en el paraíso, pero al explorar parte del terreno vieron que era todo lo contrario, encontrar agua se le había dificultado y era escasa, aun así había sobrevivido de pescado y de los pocos frutos que encontraban, así como de la vegetación que pudieran comer.
Era una isla enorme por lo cual diariamente siempre salían grupo a explorar un área más habitable en el que estaba, sin embargo debido a la escasez de armas y armaduras, pocos se arriesgaban a aquella labor, dejándoles la tarea a sus exploradores de proveerlos con lo que encontraran, incluyendo el agua.
— ¿Y crees que viéndola todo el día vaya a crecer? —Preguntó una joven rubia de largas trenzas a otra que se encontraba de cuclillas viendo fijamente una porción de tierra.
—Algo crecerá… lo sé. —Dijo Astrid empecinada, había cultivado una pequeña semilla de papa que había encontrado semanas atrás. —Debes tener más fe Ruffnut, ¿qué tal si nos tenemos que quedar para siempre aquí? Debemos empezar a sembrar nuestra propia comida.
—Sí… pero... ya lleva mucho tiempo ¿cuánto tiempo demorará? —Preguntó la gemela hurgándose la nariz.
—No lo sé. —Dijo Astrid levantándose. —Pueden ser más semanas, tal vez meses.
—Uy, ¿y así pretendes alimentar a la población? —Se burló la rubia señalando al menos a las 50 personas que habían quedado de su pueblo.
—Pues no veo que tú seas de gran ayuda. —observó cruzándose de brazos.
—Calma fiera, ¿qué tal si vamos a explorar la mugrosa isla? Tal vez y encontramos unas frutas como la última vez.
—Bien, ¿invitamos a Fare y a tu hermano?
—Sí, vamos todos.
Ambas chicas corrieron hacia donde sus respectivas familias estaban, Astrid aún tenía a su hermanito Fare y a su abuelo Honeir, mientras que Ruffnut sólo tenía de familia su hermano gemelo.
— ¿Van a ir a explorar hijita? —Preguntó Honeir mientras trataba de encender una fogata para azar unos peces que recién había atrapado.
—Así es abuelo, no tardaré. ¿Fare, quieres ir? —Preguntó al menor.
—Sí hermana. —Dijo el niño poniéndose de pie. — ¿Quién más irá?
—Sólo los gemelos y nosotros.
—uy… como me desesperan aquellos dos. —Dijo el chiquillo sobándose la cabeza. —Pero debo admitir que son realmente buenos cuando se lo proponen.
—Tú lo has dicho hermano, entonces… ¿nos vamos?
El menor de los Hofferson asintió entusiasmado dispuesto a seguir a su hermana. A pesar de las deplorables condiciones en que vivían, los escasos recursos de vestimenta, comida y vivienda ellos eran más felices que nunca.
Al encontrarse con los hermanos Thorston los cuatros se internaron a la abrumadora jungla en busca de más fuentes de alimento. Marcaban el camino cortando ramitas de árboles o marcándolos con un cuchillo que Astrid había hecho con una piedra.
—Sueño con encontrar una cascada de agua pura para poder bañarme…—Anheló Tuffnut durante el recorrido.
—Entonces ya no será consumible. —Se burló Astrid.
—Pequeña niña rubia, tus comentarios me ofenden. —Señaló indignado Thorston.
—Mi hermana tiene razón. —Concordó Fare en su defensa.
—Mocosito, que no te dijeron que no debes interrumpir a tus mayores. —Se metió Ruffnut.
Entre los tres empezaron a sacar su lengua con la clara intención de ofender al otro, sin embargo Astrid los detuvo de tan acción infantil y los incitó a continuar con la exploración.
—Llegamos al límite. —Comentó Astrid al ver la última marca que habían hecho en su anterior exploración. — ¿Seguimos?
—A eso vinimos. —Dijo Ruffnut tomando la delantera, observando detalladamente el panorama. —Parece estar libre… sigamos.
Siguieron caminando alejándose más de la cuenta, Astrid cada cierto tiempo observaba hacia el cielo para tratar de calcular la hora, aún estaba claro, por lo que podían avanzar aún más y después regresar, estaba tan ensimismada que despertó cuando el fuerte grito de Fare, Tuffnut y Ruffnut la alertaron.
Dio un grito ahogado al ver que ambos chicos sostenían a Ruffnut la cual estaba a punto de caer en una abertura profunda.
— ¡Sostente! —Pidió corriendo hacia donde estaba su hermano con la intención de ayudarlos.
Entre todos lograron subirla a tierra firme, Tuffnut estaba que lloraba al ver a su hermanita sana y salva, aunque no del todo, Ruffnut tenía una herida en la rodilla.
—Se puede infectar… debemos volver. ¿Puedes caminar? —Preguntó Astrid preocupada.
—Creo que… —Ruffnut trató de ponerse de pie sin lograr mucho pues la herida empezó a dolerle considerablemente.
—Te vas a lastimar. —Detuvo Fare al ver el dolor que la chica emitía. — ¿Ahora qué hacemos?
—Volvamos. —Dijo Astrid. —Entre Tuffnut y yo la ayudaremos, Fare guíanos de vuelta.
El niño acató obediente las órdenes y tomó el liderazgo del grupo, mientras que Tuffnut y Astrid le hacían de apoyo a Ruffnut, cada uno sosteniéndola de un brazo.
Tenían que ir a paso lento, pues el dolor para Ruffnut se intensificaba, eso los atrasó más de la cuenta y la tarde los empezó a alcanzar, quedando aun un buen tramo por volver a donde los demás estaban.
—Ya me cansé… un descanso. —Pidió Tuffnut agotado, con las piernas a punto de flaquearles.
Astrid estuvo de acuerdo, y dejaron con cuidado a Ruffnut apoyada en el suelo.
— ¡Fui tan tonta! De no haber sido por ese estúpido pozo. —se quejó la gemela.
—No fue tu culpa, pudo habernos pasado a cualquiera. —tranquilizó Fare con una sonrisa.
—Fare tiene razón, no es tu culpa. —Suspiró. —Creo que tendremos que quedarnos aquí. —Concluyó Astrid al notar los colores anaranjados en el cielo.
—Pero… pero… nos congelaremos. —Dijo dramáticamente Tuffnut.
—Sí Astrid. —concordó Fare. —Además que la herida de Ruff se puede agravar.
La rubia observó detenidamente la herida en la rodilla, era un raspón enorme y la sangre se había secado, su hermano tenía razón, si no la atendía podía infectarse, sin embargo, tampoco podían irse pues corrían el riesgo de perderse.
—No se preocupen ya lo resulevo, Fare acompáñame.
Astrid empezó a correr en otra dirección, Fare sin entenderla pidió a los gemelos esperarlos mientras él seguía a su hermana a sabe dónde.
— ¡Espera Astrid! ¿A dónde vamos?
—Sólo sígueme. —Pidió Astrid empezando a recoger cualquier rama que se encontrara.
El sol empezaba a ocultarse, mientras que Astrid seguía buscando entre las plantas una que su abuelo le había dicho que era medicinal.
— ¡Oh! Aquí está. —señaló una hoja gigante color verde que reposaba en la orilla de uno de los árboles. La arrancó sin más, luego le pidió a su hermano (ya cargado con un motón de ramas) volver a donde estaban los gemelos.
— ¿Con eso Ruffnut estará bien? —Preguntó Fare al borde del cansancio.
—Sí, el abuelo me explicó que si hacía una masa con esta hoja se puede utilizar como una especie de desinfectante, al menos con esto Ruffnut se tranquilizará.
Después de una carrera contra la puesta de sol, llegaron al pequeño campamento donde seguían los gemelos; mientras los varones trataban de hacer una fogata, Astrid empezó a hacer aquella masa tal y como se lo había enseñado su abuelo.
—Espero que con esto se te quite el dolor. —Dijo poniéndole el menjurje sobre la herida.
—Oh, ¡gracias!, pensé que me la tendrían que cortar.
—No exageres, sólo es un raspón… un horrible y feo raspón. —se burló.
—Astrid, ¿por qué haces esto? —Preguntó intrigada Ruffnut, desconcertando un poco a la rubia con la pregunta.
—Somos algo así como amigas, ¿no?
—Sí… eso creo. —contestó. —Aunque a veces eres desesperante, me caes bien.
—Tú también, y también me hartas… a veces… muchas veces. —Confesó Astrid.
Ambas rieron por la sarta de tonterías que decían, luego observaron a sus hermanos, su preciada familia, si en algo se parecían eran que ambas harían cualquier cosa por ellos.
—Astrid. —llamó Fare interrumpiendo su charla de chicas. Él y Tuffnut habían terminado de hacer una pequeña fogata. — ¿Saldremos de aquí?
—Sí, mañana iremos con los demás.
—No me refería a eso… quiero decir. —El chico bajó la cabeza con melancolía. —Si este lugar no resulta ser del todo habitable… nos tendremos que ir ¿no?
Los mayores se vieron entre sí, buscando algunas palabras de consuelo para el niño.
— ¡No lo sé! —Dijo Astrid con sinceridad. —Pero entre todos buscaremos una solución, ya lo verás.
Todos asintieron animados, confiando plenamente en las palabras de la rubia; si había alguien que fuera el más fuerte del grupo esa era Astrid.
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Pasaron los días, la herida de Ruffnut sanó y en las exploraciones lo único que habían logrado encontrar fueron algunos cocos. La desnutrición empezaba a hacerse más visible en los cuerpos y rostros de los refugiados, pues siendo tantos tenían que compartir lo que encontraran; pensaron que era hora de partir de aquel lugar, sin embargo los barcos estaban sumamente dañados y no tenían el material suficiente para arreglarlos, estaban atrapados.
Al comienzo del alba, Astrid se levantó muy temprano para ir a su pequeño intento de plantío en donde había sembrado sólo una papa. Como todos los días esperaba señales de que aquel suelo fuera fértil. Para llegar a aquel lugar tenía que caminar algunos metros lejos de los refugiados, pues si veían que tenían una papa enterrada intentarían comérsela y el experimento fallaría.
Al llegar, observó la parcela con detenimiento, sin notar algo fuera de lo común.
—Aun no crece… ¿eh? —se burló Ruffnut a sus espalda.
— ¡Dioses! —exclamó Astrid alterada. — ¡Me asustaste!, no llegues así.
—Hubieras visto tu cara. —se siguió burlando, haciendo que Astrid se irritara con su risa.
—Cierra la boca.
Bufando, se agachó para poder observar con detenimiento algo inusual, todo parecía normal cuando vio una pequeña raíz blanca de la tierra.
La sonrisa se le ensanchó de la felicidad al ver esa pequeñita raíz, estaba creciendo, aquella papa pronto serían muchas papas.
—¡Mira! Comprueba por ti misma. —Invitó a la gemela a observar aquel pequeño milagro.
Ruffnut quedó incrédula al ver que algo ahí estaba creciendo, ahora le debía una disculpa a la rubia por reírse de sus experimentos.
—Que bien, un pescadito con papas. —Saboreó Ruffnut, viendo un futuro en el cual había una mesa llena de papas hervidas, en pure, sazonadas y de todas la formas posibles en que se podían cocinar.
—Creo que pasará mucho tiempo para…
Un gran estruendo.
Astrid cesó de hablar al escuchar un ruido extraño proveniente del área en donde todos los refugiados estaban.
—¿Qué fue eso? —Preguntó Ruffnut desconcertada con aquel ruido.
Muchos gritos por parte de los refugiados se empezaron a escuchar, alguien los estaba atacando.
— ¡Fare, abuelo! —Gritó Astrid corriendo al campamento, siendo seguida por la preocupada Ruffnut.
Al llegar vieron con horror como hombres, que habían arribado en unas balsas empezaron a atacar sin más a los refugiados, unos tomando de los cabellos a las mujeres, arrastrándolas con ellos hacia las balsas donde eran sometidas y amarradas por otros.
A lo lejos, las chicas observaban como el abuelo Honeir y Tuffnut peleaban por su libertad contra aquellos hombres, sin embargo la suerte no fue la misma para Fare, quien había sido golpeado en la cabeza por un hombre quedando inconsciente y a merced de él.
Eso enfureció a Hofferson y corrió contra aquel hombre dispuesta a salvar a su hermano menor.
Continuará.
Bien, sé que es algo corto, pero este fic lo estoy planeando al momento por lo que si algún día no público como frecuentemente lo hago no se espanten XD, pero ya saben que siempre tengo que terminar lo que empiezo.
Y bien, se lo esperaban… ¿qué todo fuera así? Sólo una persona acertó con el rol de Astrid, algunos más con el de Camicazi, pero con el de Heather creo que fallaron todos XD. También supongo que ya ataron algunos cabos y como se relacionarán de alguna forma los personajes, si no, pues ni modo XD.
Aclaraciones
Fare, digamos que es el alter ego humano de Danger, Honeir ya lo conocen también a Bork, los nuevos Eero y Arie.
Ahora si maté a Valka y a Stoick. Gobber aun no me decido cuál será su rol, ni cuando saldrá, al igual que otros personajes de la franquicia.
Harald es un personaje del juego school of dragon para que se hagan una idea de cómo es el tipo.
Se supone que hay luna llena cada mes, en realidad como 29 días, pero lo cierro a una a la vez.
Con respecto a las edades si hice bien el cálculo, en este capítulo deben de estar en el mes de marzo por lo cual Hiccup ya cumplió 20.
Chimuelo tiene su cola intacta, sólo que Hiccup la adornó.
Ahora sí, primera sección de comentarios y dudas.
Emicastillo92: fallaste XD, no es Astrid la novia de Hiccup. Saludos.
Jessy Brown: Fllaste también, espero todo haya quedado claro XD.
Karinamorenod: Fallaste en todas también XD. Saludos.
Maylu liya: Tu ya sabes parte de la historia así que no cuenta, y no haga berrinches 030) XD. Saludos.
Alexa: XD espero te haya gustado el primer capítulo. Saludos.
Jessi: Espero haya captado más la atención. Saludos.
Flopi216: Muchas gracias, espero este te haya gustado. Saludos.
Nina Chilena: Jajaja fallaste con Astrid, espero se haya aclarado todo. Saludos.
Ana Gami: Jajaja lo sé, espero que se hayan aclarado ya algunas dudas. Saludos.
Camidragoneter: acertaste sólo a una, espero ya se hayan aclaro dudas. Saludos.
Diane: 0 de 3, pero en el segundo round acertaste, espero no te haya dado algo al ver la nueva pareja de Hiccup XD. Saludos.
Vivi: Fallaste con todos XD, pero espero que se haya aclarado todo en el capítulo. Saludos.
Dragon Viking: jajajaja supongo, aun no sé cómo las haré sufrir con este, así que paciencia que pronto sufrirás muajajaa. Saludos.
Amaido: increíble reacción, espero no defraudarte con tu genero favorito XD, y ya quiero ver el final de CEATC, me haces sufrir XD Saludos.
Navitho: Primero se conocerán unos, luego otros ya lo verás. Saludos.
Mad Ladyration: Creo que caíste en mi trampa de ver las edades en los personajes, digamos que aquí tendrán la misma edad, Hiccup es de febrero y considero que Astrid es de Abril, siempre he tenido esa idea XD, de haber dicho que Astrid era la esclava hubieras acertado XD. Y muchas gracias por tu preferencia al igual que los demás. Saludos.
Dlydragon: Nop, Alice bye bye ya quedó en el pasado, XD también Nero, habrá sólo algunos conocidos y nuevos personajes. Por cierto fallaste con la chicas .
Vanesa Veltran: Yeiii acertaste a Astrid XD, espero te haya gustado. Saludos.
SAM: es bueno leerte espero no te haya dado una ataque con el primer capítulo. Saludos.
Steffani: XD, fallaste con todas, pero espero ya se sabe quién es cada quién. Saludos.
WollyHowl: Hola, muchas gracias por el comentario. Por cierto y sin ofender tu primo no sabe lo que es bueno XD. Saludos.
Sone Velvet: hasta yo me confundí al leerlo, pero en sí ahora quise que fuera diferente a lo que conocimos, es cierto que Heather también alguna vez fue una solitaria, por así decirlo, pero ya después se sabrá más de su historia, al igual que los demás. Saludos,
SisaAstrid: XD espero todo haya quedado claro.
Ale tris: Acertaste a rastras a Cami, fallaste con las otras dos. XD. Saludos.
HeiMao3: Acertaste con Camicazi, pero no con Astrid, aunque supongo que ya puedes ver como se van a unir las tres líneas ;), y probablemente sean cliché. Saludos.
Frida441: XD, espero que la intriga se haya terminado, espero te haya gustado. Saludos.
Astrid:HEEEEELLOOOOOOOO es bueno leerte por aquí otra vez y al grupo, todos juntos unidos, jamás serán vencidos ( eso qué) espero que pueda seguir leyendo más de ti y estés mucho mejor, aunque creo yo que este fic será diferentes a los demás, espero te vaya a gustar si lo lees. Saludos.
A los seguidores, favoritos y lectores anónimos, hasta la próxima. Saludos.
21 Febrero 2016
