Androides, esos fueron los que el muchacho aquel dijo que acabarían conmigo, no Kakaroto, no, ese idiota parece no tener la más mínima intención de enfrentarse a mí, pero eso ahora pierde importancia, ahora es tiempo de entrenar, de prepararse para que yo, Vegeta Príncipe de los Saiyans, derrote a esos pedazos de chatarra. Esta nueva información, si decido creerla, es crucial para mi entrenamiento, significaría que sería seguro estar en este lugar, me dice que la gente habita este recinto es inocua, no me asesinarán (como si pudieran), tal vez logren algo de daño neuronal con todas las estupideces a las que intentan exponerme, pero de ser molestos no pasan, en esos últimos días he notado que las personas que pasean por este lugar son cada vez menos, con el tiempo nos hemos ido quedando tan solo la mujer, sus padres y yo, me impresiona esto, que ella viva con el Sr y la Sra Briefs, como una niña mimada, y es tratada como tal, la pareja mayor no escatima en esfuerzos para mantenerla feliz y conceden todos sus caprichos. El padre trabaja en el laboratorio a diario, él es el menos molesto, ya que casi es inexistente, la madre por otro lado se preocupa de abastecer comida para todos, y ella si es molesta, ruidosa, inquisitiva y hace comentarios lascivos no solo de su parte, sino que también me ofrece a su propia hija, aunque tal vez a pesar de su ineptitud tenga algo de inteligencia a la hora de intentar unir a su hija con el Príncipe de la raza más poderosa del universo, pobre y estúpida mujer. Por lo menos cumple con su función asignada de manera exitosa, me provee de comida suficiente también a su familia y la cantidad de bestias de variados tamaños que empeñan en mantener en cautiverio, aveces creo que me ven como a uno de esos animales, me siento sobornado por el lugar, la comida, la comodidad y la limpieza y ese es el peor peligro que corro en este momento que me consuma la comodidad.
Por eso he de entrenar, demandé al hombre que me construyera una Cámara de Gravedad mejor que la en que entrenó Kakaroto cuando fue a Namek, si 100 veces la gravedad terrestre fue lo que necesitó para ascender a Super Saiyajin, yo he de poder llegar al doble, no al triple de esa cantidad y superar le en fortaleza, es lo correcto, es mi lugar como ser por otro lado, esa mujer está loca, grita, llora, grita mucho más y de algún modo por más que me enfade logra controlar la situación a último momento, no se como lo hace, he estado a punto de estallar no solo a ella, si no también a esos amigos que solían aparecer todo el tiempo por acá y ella simplemente derivaba la conversación, dejando toda mi ira disiparse y transformarse en confusión. Se que no la puedo matar, sin ella no tengo techo, si la mato, sus padres no me alimentarán ¡y peor! No más Cámara de Gravedad, además de ese maldito de Kakaroto que vendría a simplemente a matar si es que algo le pasara a esa terrícola. Aun que, últimamente he notado que algo es diferente en ella, ni se que es, a pesar de que grita de la misma manera, y cree poder darme ordenes, cada vez más hay momentos en los que no grita o sequeja, en que su voz suena ¿amable? ¿inocente? ¿dulce? y hace preguntas idiotas como. ¿Vegeta cómo era tu hogar? O ¿Vegeta recuerda que eres mi invitado, si necesitas algo háblame? O preguntas más extrañas aún como ¿te gusta este vestido? En un principio le respondía que se largara y que me dejara entrenar, que no es asunto de ella, si es que necesitara algo de ella sería la primera en saberlo, que sus preguntas solo me molestaban, pero luego ya me canse de repetir lo mismo una y otra vez y dejé de responder, lo que al parecer ella entendió como una invitación para poder hablar todo lo que está en su maldita cabeza.
Durante sus eternos parloteos pienso en que en verdad no me es tan molesto que hable, al parecer se contenta con hablar sola conmigo cerca. Siempre tiene esa sonrisa idiota impresa en el rostro, excepto de a ratos, que me mira con una expresión que me cuesta descifrar, parece dolor, pero no, sé que es otra cosa, pero no puedo aclarar que es, al mismo tiempo pienso que debería seguir entrenando, debería pararme y dirigirme a la Cámara de Gravedad, lo he hecho en distintas ocasiones, pero también en otras he hecho nada, solo me quedo allí haciendo como que escucho lo que dice, la verdad descanso un poco en el sonido de su voz, no necesito entender lo que dice mucho menos me importa, cuando no odia ono odia o grita, suena bien y no me molesta me pide que reaccione, ni que de evidencia de que la escucho, durante años Nappa demandaba demasiada atención de mi parte, si hablaba siempre esperaba una respuesta, la que fuera, con tal de que le diera pie para seguir hablando, incluso un "hmm! le servía, ella es peor o mejor al respecto, es como si solo quisiera hablar, es como si se hubiera quedado sola y tubiera que recurrir al último recurso que tenía, yo, es una idiota.
NA. Los capítulos son así de cortos pues para poder postearlos los leo como ocho veces y los edito cada vez que los leo, así que si fueran más largos me odiaría demasiado.
También y esta es mi opinión personal, que Vegeta siempre supo el nombre de Bulma, ella se lo dice cada vez que puede, solo no se le antojaba decircelo a ella C:
