No iba a seguirlo, pero se me ocurrió una idea hace unas semanas y he dicho, ¿por qué no? Y encima con la promo que ha salido de Bones, que tengo el azúcar por las nubes y ya ni veo… Sé que no recordarán el capítulo anterior, pero espero que me perdonen por tardar tanto. Aún queda otro capítulo y prometo que lo subiré prontito :)
Cuando llegó al laboratorio para recogerla aún era pronto para ir a la revisión, por lo que no le molestó demasiado que Hodgins lo entretuviera con temas de cacas y hongos que parecían emocionarle mucho pero que él no entendía. Si subía a por Brennan y dejaba al entomólogo con la palabra en la boca, la antropóloga le recriminaría su forma exagerada de protegerla y acabarían discutiendo en el coche de camino al médico. Se limitó a asentir a todo lo que Jack le decía hasta que decidió que había aguantado demasiado y subió a su despacho sintiéndose satisfecho por haber hecho feliz a un compañero.
Escuchó hablar a Ángela desde el pasillo y luego a Cam. Parecía un tema serio aunque no alcanzaba a entender del todo la conversación. Se acercó más a la puerta y, aunque no fue premeditado, escuchó lo que Brennan dijo justo después.
- Serían seis meses saliendo de Washington en Noviembre. Miré varios sitios y el que más me convencía era el de Europa. Lo he estudiado a fondo y es el que ofrece más garantías y más preparación…
- Podemos hablarlo mañana a la hora de la comida y pedimos más referencias por si podemos elegir uno más cercano, ¿vale? –Comentó Cam mirando la carpeta que le tendía la antropóloga-
- Europa queda muy lejos, cielo… -Argumentó su amiga-
- Lo sé. Pero he sido muy objetiva, créeme…
Booth creyó que se desmayaría y se sorprendió con la mano sobre el pecho y apoyado en la pared, respirando con dificultad. ¿Sería cierto lo que estaba escuchando? Por supuesto que lo era. Lo estaba hablando con su mejor amiga y con su jefa, el siguiente sería él. Brennan quería irse en noviembre a Europa a prepararse para cualquier cosa para la que seguramente ya estaba más que preparada. Su hija solo tendría un mes, ¿pensaba llevársela? En apenas dos segundos había dejado de escuchar todo lo que ocurría a su alrededor e incluso le pareció que no era capaz de ver más allá de la barandilla que daba a la plataforma. Se armó de valor y entró.
- Disculpen señoritas, ¿molesto?
- ¡Booth! –Se sorprendió Brennan- ¿No es demasiado pronto? –Preguntó mirando el reloj-
- He estado haciendo tiempo, pero me aburría y… -Ángela y Cam sonrieron-
- Nosotras nos vamos. Ya hablamos de todo esto mañana con más calma. –Dijo su jefa-
- Y llamad luego para saber qué os dijo el médico, ¿vale? –Ambos asintieron antes de que sus compañeras se marcharan-
Brennan se acercó a besarle y le notó un poco reacio, pero no tardó en aceptar el contacto y rodearla con los brazos.
- ¿Nos vamos? –Preguntó ella cuando tuvo lo que quería-
- Sí, claro.
Estuvieron muy callados durante el trayecto y tan solo hablaron cuando Brennan no pudo evitar mirarle fijamente, consiguiendo ponerle nervioso.
- ¿Qué te pasa, Booth? –Preguntó. Él siguió concentrado en la conducción-
- Tengo un mal día y no quiero pagarlo contigo.
- ¿Y por eso estás tan callado? Creo que es la primera vez que miras a la carretera todo el tiempo mientras vamos juntos…
- Sí, por eso estoy tan callado. –Respondió sin más-
- Y… ¿Te apetece contarme lo que te ocurre? –Volvió a preguntar con algo de miedo-
- No, no por ahora.
- Está bien.
La antropóloga decidió pedir solo un vaso de agua y Booth no tuvo fuerzas para rebatírselo. Sabía que lo hacía para intentar hacerle hablar y no iba a conseguirlo tan fácilmente. Aún estaba pensando cómo plantear el tema y aunque le costase admitirlo, aún aguardaba la esperanza de que fuese ella la que lo abordase. Al fin y al cabo la conversación debía salir de Brennan.
- Cuando acabemos tengo que volver al Hoover y creo que llegaré tarde a casa.
- Supongo que Ángela y Hodgins podrán acercarme… -Le dijo con la misma frialdad que él había usado-
- No. Ya te dejo yo allí. –Contestó cortante, como si se hubiese percatado de que se estaba pasando de la raya-
Terminó de comer y alternó una mirada de reproche entre ella y el vaso antes de levantarse. Brennan le siguió en silencio hasta el coche.
- ¿Te espero despierta? –Preguntó antes de bajarse-
- No hace falta.
- Como quieras.
Quería despedirse. Darle un beso o dedicarle una sonrisa, pero estaba demasiado confusa y no dejaba de pensar en qué le ocurriría para que estuviese tan serio. Normalmente hablaban las cosas que les preocupaban incluso cuando no tenían nada que ver con el otro, pero Brennan tenía la ligera sospecha de que ella tenía algo de culpa. Rememoró lo que podía haber hecho mal y se sorprendió enfadándose al no encontrar nada desde el día anterior, en el que habían hecho el amor de forma muy satisfactoria y dormido abrazados toda la noche. Si no quería hablar no iba a conseguirlo con solo preguntar, pero igual usando algunas de sus mejores armas lograba sacarle algo. Le esperaría despierta.
Llegó a casa tan cansado que intentó ahorrar tiempo dejando la chaqueta sobre la mesa del pasillo y la pistola encima de la silla. No pudo evitar sonreír con tristeza pensando en cuando tuviera que esconderla todas las noches para mantener a salvo a su hija. Se percató de que todo estaba oscuro, pero observó algunas luces centelleando a través del cristal de la puerta del salón, dándole a entender que Brennan había encendido las velas que guardaba en uno de los cajones. Supo enseguida lo que intentaba hacer y se armó de valor para entrar.
- ¿Bones? –La llamó mientras se tumbaba en el sofá y empezaba a aflojarse la corbata-
- Shhh… -Murmuró colocando las manos sobre las suyas y terminando de quitársela ella-
Comenzó a masajearle los hombros tan suavemente que el casi no podía sentirlo. O quizá tenía los músculos tan agarrotados que necesitaba algo más que un masaje sensual para relajarle. Ella continuó al ver que no tenía intención de negarse y Booth no pudo más que cerrar los ojos y abandonarse a sus caricias. Le desabrochó los primeros botones de la camiseta y lo oyó suspirar cuando notó una de sus manos colarse por su cuello hasta casi llegar a su abdomen.
- Sé por qué estás haciendo esto y no creo que sea yo el que tiene el problema.
- ¿Qué? Yo no tengo ningún problema… Solo intento que te relajes después de un duro día de trabajo.
- Voy a echar de menos tus fracasados intentos por ser irónica –Susurró casi de forma imperceptible-
- ¿Fracasados? –Soltó al instante- Espera, ¿echar de menos? –Preguntó cuando captó la profundidad de lo que le había dicho-
- Llamar por teléfono a Europa no debe ser muy barato…
Brennan entrecerró los ojos y sacudió la cabeza lentamente. Su rostro pasó de la confusión al enfado en poco segundos y decidió alejarse de él antes de clavarle las uñas o darle una bofetada por lo que estaba insinuando.
- Escuchaste la conversación que tuve con Cam y Ángela… -Murmuró con desconcierto mientras caminaba por el salón-
- Lo que no sé es cuándo pensabas decirme qué te ibas… -Le recriminó en un tono un poco más duro- ¿Ibas a llegar un día, quitarme a la niña de los brazos y largarte sin más? –Brennan se mantuvo callada- No lo entiendo Bones… ahora que estábamos bien…
- Booth… -Lo cortó y él dejó de hablar para mirarla- Me voy a casa.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Porque veo que estás incómodo con mi presencia. Igual necesitas descansar y estás diciendo cosas que no piensas por eso. O al menos espero que sea así. No pases a por mí para desayunar.
- ¿No vas a volver?
- Necesito estar sola unos días… - Le respondió abriendo la puerta- Y para tu información, es Wendell el que se va a Europa.
