-¡¡Bisha!!-gritó de forma cariñosa Kofuku al ver a la diosa-
-¿Kofuku-sama? ¿A usted no le habían prohibido la entrada al cielo?-
-Sii... jiji, pero mi Daikoku de alguna forma convenció a algunos dioses que se pusieron de mi lado... ¡Y ta-da! Aquí me tienen-
Kazuma soltó una risita sutil, que pronto sería pasada a segundo plano debido a los fuegos artificiales que anunciaban el comienzo de la celebración, todos los dioses entraron a la mansión de Ookuninushi-sama, había, música, comida, y un ambiente muy agradable que le sentaría bien a ambos, Kazuma estaba muy feliz por que por fin pudo sacar a la diosa guerrera de su cueva.
-Vaya... así que tú eres el shinki guía de Bishamonten... corren los rumores de que te convertiste en una regalía divina ¿qué tan cierto es eso?- le habló Takemikazuchi a Kazuma, tomándolo desprevenido-
-Ahhh... pues yo...-
-Pero si es Takemikazuchi, el dios del rayo...- exclamó Bishamon con entusiasmo fingido-
-¡Ja! La diosa cavernaria, pensé que no vendrías este año tampoco...-
Y con esto se empezó una pequeña riña, con la que Kazuma se sentía un poco incómodo, así que trato de apaciguar las cosas mencionando los tragos de la barra... Takemikazuchi se retiró haciendo caso a la sugerencia, Veena solo le susurró al shinki tres palabras: "No te alejes". Él de inmediato comprendió el sentido de esas palabras, más de alguno intentaría sobornarlo para dejar a Veena y volverse la regalía bendita del mejor postor, y probablemente Veena no se sentía cómoda con eso... Kazuma suspiró depresivo, tal ves no fue tan buena idea convencerla de asistir a esa celebración, además de que se sentía observado, su diosa seguro pensaba que se vendería fácilmente... basándose en su anterior advertencia; su cabello dorado brillaba como oro, pero sería fácil perderla de vista entre la multitud, así que mejor hizo caso y se acercó para saludar a las personas que hablaban alegremente con ella.
Estuvo a punto de saludarles, pero los anfitriones hicieron el llamado para el emparejamiento. Bishamon tomó del brazo a su shinki y corrió con una sonrisa hacia el salón donde se encontraban las tablas. No es que Kazuma no quisiera ir, solo que todo fue tan rápido que apenas y pudo reaccionar, pero igual, tampoco tenía muchas ganas de enterarse de todos los pretendientes que tendría su ama... las orejas se le enrojecieron mientras su diosa lo seguía jalando con emoción para conocer a sus posibles parejas, no era propio de un guía querer controlar obsesivamente a su maestra... pero en realidad quería a Veena solo para él, más aún si ella sentía lo mismo.
¡Holiwi! :3 Se que este capítulo fue algo corto, pero el próximo ya es el final, así que, les doy las gracias por su paciencia y espero que les esté gustando este fanfic ()
¡Nos leemos pronto!
