Empezaba otro caótico día en el dojo de los Tendo. Kasumi recogía los cuencos vacíos del desayuno con sus finísimas manos, el Maestro Hapossai había comenzado el ritual que llevaba a cabo tres veces al día de apreciar sus "tesoros", Henma y Soun empezaban una partida de shogi dónde el ganador sería este último, mientras Nabiki partía hacia la escuela ya que sabía que esperar a Ranma y Akane era matarse para llegar a la escuela sin retardos.

-Ranmaaa te lo advertí me voy sin ti, ya me canse de llegar rayando la hora que no puedes ser una persona puntual, para ser maestro de artes marciales también eso cuenta, no solo la fuerza bruta. Cretino.

-Akane espera un momento – Kasumi le tendía sus almuerzos – Creo que deberías ser más amable con Ranma no esta bien que te comportes así hermana, ya eres toda una mujercita y algún día el será tu esposo y el padre de tus hijos.

La cara de Akane era una mezcla de miedo e incredibilidad, tenía que aceptar que Kasumi era la más objetiva de las tres pero no le gustaban esa clase de consejos, la hacían avergonzarse hasta las amígdalas y por otro lado ella era una especie de madre que la hacía recapacitar.

-¿Entonces crees que debo de ser tierna y amorosa? Por favor, Ranma no ha tenido ningún tipo de consideración hacia a mi, y ya me voy porque va pensar que lo estoy esperando -dijo entrecortadamente.

-¿Qué decías? – y el rey de Roma que por la ventana se asoma.

La temporada de lluvias era la época más odiada por Ranma, esta vez a él y Akane se les ocurrió tomar el almuerzo de bajo de un árbol cuando de pronto sin ninguna invitación la lluvia hizo su aparición.

-Te dije Akane que no era buena idea, eres una testaruda ahora como me voy a bañar si los baños de hombres es tan en reparación, ya que, tendré que ir a buscar agua caliente en otro lado.

-Como iba saber que de pronto iba caer una aguacero, el día estaba tan soleado, es una lástima que se haya hechado a perder. Espera, voy a conseguirte un poco de agua caliente y vamos al cuarto de limpieza.

Para la mala suerte de Ranma cuando es mujer y también como hombre, los baños estaban pegados al salón de Kuno y Nabiki.

-Oh linda pelirroja no sabes como te he añorado, estos días sin ti me vuelven loco – Lo decía refiriéndose al largo fin de semana y abrazándola sorpresivamente.

-Por Dios hoy si es mi día de mala suerte –Dándole un puñetazo en la cara y pegándose él mismo en la frente- Que quieres Kuno, ya me voy Kuno –tomando a Akane de la mano que apenas salía del baño de mujeres.

-Espera Pelirroja, por favor te lo ruego acepta salir conmigo –abrazándola desde la altura de los pechos - Soy capaz de darte todo lo que me pidas por un día a tu lado. Akane Tendo mi amor, no te pongas celosa te prometo que después tú y yo tendremos una cita romántica, es que a ti te veo diario y cuando tengo estas escasas oportunidades no puedo dejar escapar a la pelirroja.

Las contestaciones fueron unas patadas voladoras por parte de ambos, ya la habían perfeccionado a tal grado que lo hacían sincronizadamente.

-Ni quién quiera salir contigo- Decía una Akane furica.

-Te odiooo - Un Ranma con la mayor cara de asco que jamás podría poner excepto si Mikado lo volviera a besar.

-No me olviden por favoooor – Contesto Kuno por los aires.

Kuno tendría que utilizar otra estrategia si quiere salir con Ranma, la anterior vez fue gracias a la espada manganmaru así que esta vez se las tendría que ver por su cuenta. Pero cómo, se preguntaba.

-Nabiki tendo, te cite aquí porque tengo un favor muy especial que pedirte – Solemnemente y adelantándose a Nabiki sacó la billetera porque nada en la vida era gratis.

-Sólo si me invitas otro helado - Serenamente y sin esperar respuesta mando a llamar al mesero- Por favor uno doble de chocolate premier con crema batida. Gracias. –Decía la cínica acabándose el primero.

-Eres una abusiva pero está bien, aparte te pagaré por tus servicios. Lo que quiero y es de vital importancia para mi es que me consigas una cita a solas con cabellos de fuego.

-Mmm Kuno, creo que esta vez es un trabajo imposible hasta para mi, para salir con Ranma tendrías mm como te diré no creo que acepte de nuevo salir contigo de buenas a primeras, no sé tal vez tendrías que vencerla en una batalla así ella se obsesionaría por saber que entrenamiento hiciste o tener algo que ella deseara…

-Todos tienen su precio Nabiki y tú debes de servir como intermediaria entre ella y yo -enfatizando con un golpe en la mesa.

-Si tanto dices amarla no creo que el dinero sea la opción aunque si surtiría efecto conmigo y tampoco creo que le llegues fácilmente al precio -Nabiki para las finanzas era un az, tanto así que era la primera en su clase - Pero creo saber que quiere la pelirroja y como soy muy generosa esto tan solo te va costar 7000 yens, en moneda si es posible.

-Nabikiiiiiiiiiiiii todo tiene un límite.

- Y un precio. Tómalo o déjalo.

En el dojo Ranma hacía sus ejercicios de meditación, era el único lado dónde podía estar tranquilo o bueno eso creía.

-¡Qué!, ¿Qué Kuno quiere volver a salir conmigo? Ni en sueños- lo decía mientras meditaba de cabeza- Yo pensé que le había quedado muy claro el día de hoy.

-Pues no, él va insistir. Dime Ranma, ¿no te gustaría regresar a Jusenkyo? si sales una vez con Kuno el sería capaz de pagarte lo que quieras, a mi me dio 7000 por preguntarte algo que ya se y a ti te daría lo que pidieras. Lo tienes bajo tus encantos ja-ja-ja.

-Nabiki, como eres capaz de hacer eso -Akane hacía su aparición con ropa de entrenamiento y su cinta en la frente -no ves que bastantes problemas ya tiene sin hacer nada.

-Ranma- Ignorando el comentario de Akane- piénsalo con un día a su lado tú serías normal, es un precio muy bajo el que tienes que pagar. Bien, me marcho, espero tu respuesta.

-Ya me imagino si fuera yo, tener que soportar a Kuno, ese cabeza hueca. Si tanto le gusta hacer de Celestina que se vaya a un programa de citas.

-Ranma…bueno...Sí sólo es salir con él…yo te ayudaría…es que mira.. no te vayas a enojar por favor -alejándose de su campo de alcance.

-Ni digas más Akane, como puedes ser capaz de tan solo pensarlo – cayendose estrepitosamente de su pose de meditación- Mira antes que nada soy hombre, de tan solo pensar estar en una cita en plano romántico con Kuno me da nauseas.

-¿Pero ya lo has hecho anteriormente? ¿no? -juntado sus dedos indices nerviosamente- En esta vez sólo sé más precavido y ya, yo te puedo cuidar y hasta tener agua caliente en caso de que se quiera sobrepasar y...

-No es tan sencillo, recuerda que como mujer pierdo fuerza y si la anterior vez estuvo apunto de besarme, imaginate que va querer esta vez –Ranma se imaginaba acechado por un Kuno lobo y el vestido de encantadora doncella – No, no –tratando de alejar esos malos pensamientos con las manos- Me rehúso a ser parte del plan de Nabiki.

Ring, ring.

-¿Bueno? Sí habla a la casa de la familia Tendo, soy Kasumi ¿disculpa con quién desea hablar? con Nabiki, espere un momento. Nabiki te habla el joven Kuno Tatewaki dice que es por un asunto urgente –Lo decía mientras se disponía a subir las escaleras.

-Oh gracias hermana no te molestes en subir, que rápido que querrá ¿sí Kuno? ¿qué no sólo deseas una cita sino también una noche con ella? Que hombre tan atrevido – decía esto último mientras dejaba caer el teléfono y sus ojos se desorbitaban.

-Nabiki, Nabiki ¿estás bien? que tienes –decía Kasumi mientras la sentaba en la silla mas cercana y colgaba el teléfono.

Esto era un reto que ni la misma Nabiki por todo el dinero del mundo iba a lograrlo, porque Kuno no iba pedir una noche con la pelirroja para jugar cartas o contarle historias de terror, era obvio. Sólo si se la mandara sedada…