Anoche Harry volvió muy tarde. Suerte que me quede despierta leyendo.
"¿Dónde estabas?" Le pregunté.
"Caminando" Respondió sonriendo.
Sé que no fue a caminar. Sé que no fue al lago, ni con Dumbledore, ni a ningún otro lugar que me haya dicho. Sé que lo fue a ver a él. Porque puede que a los demás sí, pero a mí no me pasan desapercibidas esas marcas en su cuello, ni las miradas que en el Gran Comedor le lanza. Ni tampoco que cada vez que están cerca, cuando pelean, se les puede ver una casi imperceptible sonrisa a ambos. Aprovechan cada oportunidad para rozarse y, como vi en una ocasión mientras seguía a Harry, besarse.
Sé que esta enamorado. Es mi mejor amigo, me doy cuenta.
No estoy enojada, para nada lo estoy. Más bien me siento feliz. Feliz de que haya sido capaz de encontrar una persona que lo ame.
Porque se aman, de eso estoy segura. Se nota en su mirada, todos los días sus ojos tienen un brillo de felicidad que jamás había visto.
Es por eso que simplemente me encojo de hombros cada vez que Harry me dice donde, supuestamente, se encontraba.
Algún día tendré el valor de enfrentarlo y decirle: Lo sé.
