Los años siguientes transcurrieron sin nada trascendental, Paige siempre sentía un vacío pero creía que era el que habían dejado sus padres años atrás con su muerte inesperada.

Paige se graduó y empezó a trabajar en servicios sociales, todo iba tranquilo en su vida hasta que poco antes de cumplir los 24 años un hombre llegó a su escritorio en su trabajo.

"¿Paige Matthews?" Preguntó con tranquilidad el hombre.

"Si soy yo," Paige respondió señalando la placa sobre su escritorio con su nombre, "¿en que puedo ayudarle?"

"Mi nombre es Leo Wyatt... Hay una familia que en verdad necesita su ayuda," Leo parecía no encontrar las palabras adecuadas.

"También éstas familias," Paige indicó al montón de formas con las que trabajaba, en todas alguna familia reportaba algún abuso, o buscaban adopciones o buscaban a algún familiar desaparecido, "si gusta tomar asiento y llenar esta hoja, en un minuto el señor Cowan revisará su caso."

Leo negó con la cabeza "es otro tipo de ayuda que solo usted puede atender Paige," Leo se sentó y acercó su silla lo mas que pudo al escritorio y se inclinó para acercar su rostro a Paige empezando a hablar bajo, "su familia biológica la necesita."

Al escuchar eso Paige se puso más pálida de lo normal, "usted... ¿Los conoce?"

"No hay mucho tiempo de explicar, si me pudiera acompañar la llevaré a donde la necesitan... Con sus hermanas."

Impresionada Paige dejó caer el bolígrafo que tenía en su mano, sin decirle nada a Leo se levantó y fue a pedir permiso a su jefe, el señor Cowan, de salir. No se explicaba por que pero sentía que tenía que ir con Leo, sentía que era de suma importancia.

Afuera, esperaba un jeep ocupado por tres mujeres, una quien parecía la mas joven, estaba en el asiento trasero con la ventanilla abajo y mirada expectante, en cuanto Paige quedó a su vista, la joven se bajó del jeep con una sonrisa, "¡hola Paige!" Dijo en tono muy animado estrechando su mano "mi nombre es Phoebe y en verdad estoy muy, muy encantada de conocerte."

"Mucho gusto Phoebe," respondió Paige en tono mas formal, luego volteó a ver a las otras dos ocupantes del vehículo, en el asiento de copiloto estaba alguien de largo cabello lacio quien la miraba con curiosidad pero no fue tan efusiva como Phoebe, y en el asiento del conductor se encontraba alguien con cabello corto totalmente negro y ojos penetrantes azules.

"Ellas son Prue y Piper," Phoebe se encargó de las presentaciones señalando a cada una y les hizo seña para que bajaran del auto.

Con algo de resistencia Prue y Piper se bajaron para presentarse mas en forma, ellas y Phoebe recién se habían enterado que Paige era su media hermana.

La noticia la tomaron de diferente manera, a Phoebe le gustó la idea de tener una hermana menor y quiso conocerla de inmediato; Piper se sintió traicionada por su madre por haberles ocultado esa información todas sus vidas y no sabía como reaccionar estando frente a su recién encontrada hermana menor; y por su parte Prue estaba enojada con la situación en general, siendo la mayor siempre fue muy protectora de sus hermanas y saber que tenía otra de la cual no tenía idea la hizo odiar las reglas que no permitieron que Patty la conservara, odió la magia porque solo a causa de un caso demoniaco es que se les reveló la verdad; y por su parte Paige al verlas notó cierto parecido físico entre ellas e incluso rasgos propios reflejados en cada una de las tres mujeres.

La llevaron a la mansión y lo que Paige creyó sería una incómoda reunión familiar terminó siendo en una noche llena de cambios, le revelaron que es mitad bruja, mitad ángel, la necesitaban para eliminar a un asesino demoniaco llamado Shax a quien no pudieron eliminar solo con el poder de tres y Phoebe había tenido una visión donde si lo enfrentaban solo ellas tres una iba a terminar muerta, para evitar eso pidieron ayuda a Leo de ir con los ancianos por alguna ayuda, los Ancianos enviaron a Patty y Penny para revelarles la verdad sobre la cuarta hermana. Lo que no revelaron los ancianos es que supieron de la existencia de Paige el día que los limpiadores fueron enviados por las gemelas.

Eliminaron a Shax entre las cuatro, y Paige al principio se mostró resistente a todo lo mágico y a convivir con sus medias hermanas pero con el tiempo aceptó su destino y las cuatro hermanas se hicieron muy unidas, fue como si no hubieran crecido aparte.

Por cinco años las cuatro lucharon juntas contra los enemigos que se les presentaran, atravesaron dificultades de todo tipo y aunque las cosas pintaran mal para la familia siempre encontraban como salir adelante unidas.

Durante esos cinco años también vieron con gusto nacer a Wyatt y Chris, los hijos de Piper y Leo, Con ellos Paige sintió una nostalgia inexplicable de la cual nunca habló con nadie, creyendo que se trataba de su deseo por tener hijos. Cuando los limpiadores regresaron con la intensión de llevarse a Wyatt por haber expuesto la magia, Paige no pudo quitarse de la cabeza la sensación de que ya los conocía pero no prestó mucha atención al detalle.

Habiendo pasado su mayor amenaza, enfrentar a unas hermanas llamadas Billie y Christie quienes eran denominadas el poder supremo, se les vino a las Halliwell un periodo de calma, no había demonios que las atacaran ya que el inframundo se estaba reorganizando después de haber perdido líderes a manos de las hechiceras.

Las hechiceras siguieron con su vida normal, enfocándose en formar familia propia, Prue con Bane, Piper con Leo, Phoebe con Cole y Paige con Henry, todo transcurría relativamente normal.