-Hoy me he dado cuenta de lo difícil que es tratar de igualar la espontaneidad y el humor de Phineas y Ferb. No es simple, desde el ingenio de Perry al entrar en su guarida, pasando por los comentarios random de phineas, la locura de Candace, tierra phineas de Isabella y el sarcasmo ironico ciritico de Doofenshmirtz.
-De verdad Disney le ha puesto ingenio a esta serie.
-Si, así es. Ni hablar de la canción que acompaña siempre cada capítulo. Eso definitivamente no lo puedo hacer. Mis respetos para los directivos creativos, y todos aquellos que nos brindan su talento en esta serie que tanto nos encanta. Como un homenaje escribo mi versión menos creativa. Capitulo 2:
La libreta de -inadores
–Bien Agente P. Con Doofenshmirtz fuera de acción por una semana, creo que ahora mismo puedes tomarte unas merecidas vacaciones. Mucho lamento haberte ordenado vigilar a tus dueños humanos asignados, pero ya sabes. Una mente tan brillante como la de ellos debe ser protegida o puede caer en manos peligrosas.
–De hecho quien más nos preocupa es Ferb. Nos daría miedo enfrentar a un genio malvado que se comunica de forma averbal.
–Silencio Carl. Queramos o no, ellos son parte de su familia. Como sea, lamentamos los problemas causados, y esperamos que estas vacaciones sean tranquilas. ¿Hay algún lugar al que te gustaría ir? –Perry agitó de un lado a otro la cabeza–. ¿Qué tal tu familia? Acaban de iniciar las vacaciones de invierno. Tal vez quieran salir a divertirse en una cabaña o quizás conocer al mismo papá Noel –Perry agitó nuevamente la cabeza–. Comprendo. Paz y tranquilidad, más una buena dosis de familia. Dos años en el servicio, te lo has ganado agente P.
–Nos veremos en una semana, agente P.
Perry salió de su cuartel, directo a la habitación de invitados donde Isabella abría la puerta a su habitación frente a la de Phineas. Estaba encantada, pues por primera vez desde su anterior cumpleaños había pasado un tiempo a solas con él, su amado chico listo de triangular cabeza y cabello rojizo. Ni siquiera le prestó atención a Perry, quien escondió su sombrero para evitar ser descubierto por la chica invitada. Ella se dejó caer en la cama, ahogando con la almohada un grito de felicidad. No tardó mucho en arrojarla al aire feliz, percatándose pronto de la presencia del ornitorrinco, al que abrazó con suave felicidad.
–¡Oh, Perry! ¡Este ha sido uno de los mejores días de mi vida! ¡Y es tan solo el primero de los quien sabe cuántos días siguientes a su lado! ¡Algo cambio! ¡Vivir con él es la mejor de mis mejores experiennnnnnnnnnnncias!
En la puerta estaba Candace, que había escuchado gran parte de esa explosión de alegría de la dama.
–Comienzo a pensar que en esta casa la privacidad es un tesoro… que hay que cuidar con uñas y dientes.
–Sí, yo también lo pensaba. Pero esta vez no es mi culpa, tú dejaste la puerta entre abierta.
–Me daría pena que él me escuchara.
–¿Quién? ¿Phineas? ¡Oh, despreocúpate! Phineas no es de los que ponen atención en el amor. A veces pienso que no es un genio después de todo. Tantos años y no se ha dado cuenta de lo que sientes por él.
–¿Soy tan obvia?
–No del todo. Pero después de tantas insinuaciones: Renunciaste a un atardecer junto a Phineas para ayudarlo, has tratado de ayudarlo poniendo como excusa que tienes medallas que ganar, en tu cumpleaños tu único deseo fue estar a su lado…
–¿Cómo sabes todo eso?
–A veces veo las grabaciones de Irving, tratando de buscar la forma de acusarlos la próxima vez. Pero no debo ir muy lejos, cuando viajamos en el tiempo estabas feliz por la idea de que Phineas sería tu marido.
–Y tú terminaste ese lindo momento diciéndome que Ferb podría ser mi marido.
–Si, como sea. El punto es que debes entender que Phineas puede no ser el chico más atento o perceptivo. Sin embargo, aunque él trate de negarlo o desviar la charla, si eres algo importante para él.
–Sí, claro. Su mejor amiga.
–Oye, no seas negativa. Hace un rato ibas a hacer vomitar a Perry por tanta felicidad.
–Candace, estuvimos en un crucero romántico, fuimos a parís y estuvimos solos, ¡He estado tratando de hacerle ver lo mucho que importa para mí!
–Y te entiendo, pero estás tratando de forma equivocada. Ponte a pensar un poco y te darás cuenta que a Phineas hay que tratarlo muy diferente a los galanes de esas novelas que pasan en tu cultura. No es un galán, no es un temerario y mucho menos es un seductor. Phineas es del tipo que sabe hacer de todo, que trabaja duro para conseguir algo y que se concentra en lo que hace –Candace pensaba en esas características–. Vaya, pensándolo de ese modo, veo el motivo por el que te fijaste en él en primer lugar.
–También tiene sus defectos, entre ellos no saber trabajar bajo presión.
–No es común que esté presionado, como sea, juntando estas virtudes, tal vez puedas encontrar que, declararte a él o intentarlo cuando está concentrado en lograr algo no funcionará mucho. Es como ese día que Jeremy se pegó a mí. Tengo entendido que lo invitaste a salir, a ver una de esas películas de fantasía que tanto le gusta a Phineas. ¿Cuándo se lo pediste?
–Cuando estaba probando su…. ¡Ah, Ya entiendo!
–Ahora que estás en casa, podrías tratarlo mejor cuando está tranquilo, en reposo.
–Sí, lo intentaré.
–Genial, y ahora debo ir a mi habitación, que pronto vendrá Jeremy para ir a cenar. Nos vemos.
–Candace ¿por qué tanto interés por que me declare a Phineas?
–Bueno, no es un interés personal. Es solo que mi hermano está creciendo. Y aunque ahora siga siendo un niño, algún día deberá darse cuenta de lo mucho que haces por él. Además, siempre quise tener una hermana. Ahora que estas aquí, me ilusiona tenerte como familia… hasta que vuelva tu mamá. Oye, ¿Y Pinky?
–Se lo llevó mi mamá. Ella está más encariñada con Pinky que yo. Además, creyó que serían muchos problemas para la señora Flynn.
–Comprendo. Bueno, nos veremos luego.
Doofenshmirtz está de vacaciones
Vanessa sale de la alberca del hotel en Cancún, lugar donde su padre ha rentado una semana renunciando a la construcción y maquinación de planes malignos por un espacio de tiempo similar. Ella estaba por fin disfrutando de un tiempo con su padre, aunque él estuviese demasiado entretenido leyendo en vacaciones.
–Papá, dijiste que ibas a guardar estos días.
–No estoy trabajando, Vanessa. Casi nunca tomo fotos, y este diario es como un álbum para mí. Tiene recopilada toda la información de mis -inadores. Y cada que repaso esto recuerdo todas esas peleas contra Perry.
–Déjame ver si entendí: No tienes una sola fotografía decente desde el divorcio, pero conservas tus recuerdos en una libreta. Cuando consigas algo con eso, la humanidad terminará su ciclo de vida.
–No tienes que ser sarcástica, me estoy entreteniendo, no estoy planeando nada, es solo un simple recuerdo.
–No te preocupes. Aunque seas malvado, tienes tu lado bueno.
–No vuelvas a decir eso en tu vida. MERMELADA me sacaría de sus filas si creen que soy más bueno que malo. Además, tú no eres realmente una gótica molesta con el mundo. Eres más poser que yo con mis batas de "farmaceuta."
–Tuche! Tal vez puedas contarme algo, sobre tus aventuras con Perry.
–Claro que puedo, ven siéntate. Te contaré de este invento. Este fue mi magnificainador de magnetismo. Quizás fue el primero de todos mis inventos. Trataba de atraer el aluminio que envolvía el área limítrofe para hacer que el mundo girara al revés –Un momento de silencio mientras la mirada de su hija parecía taladrar su cabeza con un "eres un estúpido" silencioso–. ¿Qué? ¿Crees que es una tontería, señorita "odio al mundo más que a mi suerte?
–¿Si pensaste que ese plan solo funcionaría si los edificios estuvieran fijos al centro de la tierra? Ya que de no ser así, solo habrías despegado los edificios del pavimento. Y aunque funcionara, se necesitaría un imán del tamaño de venus para realizar el trabajo.
–¡¿Has visto una tienda lo suficientemente grande para vender imanes del tamaño de Venus?!
–¡Eso es imposible! ¡No hay posibilidad de conseguir algo así!
–Bueno, trabajo con las posibilidades, no con fantasías. Si trabajara con la fantasía sería un escritor de deconstrucciones literarias en una página de fanáticos del anime o el cartoon. Espero que notaran mi ataque directo al escritor de esta historia.
En casa de Phineas y Ferb.
Los chicos habían gastado un día completo sin construir algo. En todos estos años, esta era la (dos… creo que dos veces… sí) tercera vez que se quedaban sin construir algo increíble para divertirse. No por ello habían dejado de disfrutar el día. Reunidos en la comida, Phineas revisaba algunos de sus apuntes de ese día, tratando de idear algo nuevo para el día de mañana. Esta era la primera vez que Isabella veía a Phineas pensativo, trabajando en sus planes para el día siguiente. Mirando al otro extremo de la mesa estaba Ferb, leyendo el periódico en la sección de sociedad, aunque no parecía tener grandes reacciones para ello.
–¿Es necesario que lean en la mesa, chicos? –preguntó la señora Flynn.
–Pues, la verdad no. Es solo que no sé qué puedo hacer mañana. Mi cerebro esta algo paralizado.
–Podrían iniciar sus cartas a Santa.
–Es una buena idea –dijo Isabella interesada en el regalo de Phineas–. Excepto claro que yo soy judía.
–Es cierto, tú celebras Hanukkah. Ocho días de regalos y celebración. Tal vez deberíamos celebrar una navidad Judía…
–Navidad no es una celebridad judía. En navidad se celebra el nacimiento del niño Jesús. En la comunidad Judía celebramos el milagro de Hanukkah, cómo una lámpara con solo un día de aceite duró encendida por ocho días.
–Ferb y yo podríamos hacer que durara más.
–Eran épocas diferentes, Phineas. Y no te metas con mi religión.
–No lo hago, solo comentaba… olvídalo, no importa mucho en realidad.
–Tal vez podrían colocar las luces navideñas –acertó a decir el señor Fletcher–. Con motivos festivos judío-cristianos (católico, cristiano, no sé qué puedan ser los chicos) decorar la casa para estas fiestas navideñas y judías. Supongo que Vivian tendrá la posibilidad de enviarte algo a nuestra casa.
–Por lo general la familia envía mis regalos por paquetería.
–Deberíamos poner un letrero, un aviso de que entreguen los paquetes y cartas en nuestra dirección –sugirió Phineas a lo que su padre respondió con…
–No sé si eso está permitido. Podríamos escribir a tus parientes un correo con la dirección de entrega. Tal vez así no haya tanto problema
–Siento que estoy causándoles demasiados problemas.
–Sería un problema que no hagamos nada para ayudarte a tener unas fiestas agradables. Phineas y Ferb recibirían cosas el 25, y tu nada durante esos ocho días.
–Faltan tres semanas para Navidad, e inicio de Hanukkah –dijo Linda Flynn–. Sugiero comenzar a escribir esos E-mails.
En Cancún
–Es curioso, ese día Perry logró lo que nadie antes de él había logrado: Logró derrotar al mal bailando.
–Tampoco es como que se haya intentado mucho con anterioridad.
–Parece que has sacado de mí el sarcasmo. Sarcasmo que por lo general uso con cliches de la vida cotidiana, como por ejemplo los cráneos de vaca en el desierto. Es decir, ¿por qué solo está la cabeza? ¿Qué acaso el cuerpo murió en otro lado o hay un asesino serial de vacas suelto en ese lugar?
–Eres divertido, pero me agradas más como papá que como científico malvado –Vanessa tomó la libreta y comenzó a revisarla con cuidado, encontrándose con los títulos de los -inadores que de inmediato explicaban su función. Incluso llegó a leer en voz alta un tal Amnesiainador que Doof inmediatamente negó haber construido (no hace falta decir que ella de inmediato supo el motivo. KAEDE: Entonces no lo escribas. KAITO: Es una expresión retorica) De entre todos los aparatos "malvados" que pudo reconocer en ese instante, hubo uno que no entendió su función, pues su nombre estaba tan confuso, que en él podría considerarse una negación a su función–. ¡Oye! ¡¿Qué es el Otrodimensionador?!
–¿El qué?
–Este, un Otrodimensionador.
Doof tomó la libreta y comenzó a leer las especificaciones y detalles del –inador al que se refería su hija, pero por más que lo intentaba no podía aterrizar en el recuerdo de ese dispositivo.
–¡Que interesante! Dice que es un aparato para viajar a través de diferentes dimensiones. Debe ser uno de esos proyectos que cancelé porque explo… No, no explotó. La anotación está incompleta, pero explica con detalle cómo elaborarlo. También anoté la forma de activarlo, el voltaje necesario para avanzar entre dimensiones e incluso lo que no debo hacer para echar a perder el experimento…
–¡Solo escribiste "No activar autodestrucción"!
–Bueno, es que parecía ser un buen –inador, o al menos eso creo. Deberé intentar reconstruirlo… pero, literalmente dice que no funcionó. Anoté que solo atraía gallitos de bádminton gigantes, lo que me hace pensar en cómo fue eso posible. No hay gallitos de bádminton lo suficientemente grandes para que yo los considere gigantes. Algo debió suceder con ese experimento que me motivo a dejarlo sin terminar. Porque coloco anotaciones de cómo Perry eliminó mi –inador cuando él se va.
–Tal vez te dispararon con el amnesiainador al destruir este aparato.
–Ya te dije que yo no recuerdo haberlo construido. Rara vez soy víctima de mis propios –inado… Espera… ¡Eso es! ¡Rara vez soy víctima de mis propios inadores. Tal vez pueda construir un Recuerdainador y recuperar todas mis memorias bloqueadas por el tiempo, aunque… tal vez recupere alguna que bloquee por ser demasiado traumática. Tal vez lo intente. Debo iniciar con la investigación de….
–¡Papa! –Doof recordó el lugar donde estaba y el motivo por el que estaba allí.
–¡Ah, si! Tal vez luego. Primero a pasar un tiempo con mi hija, claro.
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-Comparado con el anterior, este capitulo puede tener la mitad de contenido y extensión, pero es que es muy difícil escribir sobre el preludio de la trama principal.
-Claro que, haber colocado esto en el anterior habría sido una mejor idea.
-Si, pero sería algo mas pesado de leer. Si el fic les gustó, denle a favoritos, siganme y/o comenten. Me harían un gran favor.
-Nos leeremos pronto.
