CAPITULO 2
El Primer Desafío
-¡QUÉEEE! –Ahora fue el turno de todos para sorprenderse, incluso Robin no parecía del todo convencida.
Pero al contrario de la reacción que Luffy esperaba ellos parecían extraños. Sanji se levantó del suelo intercambiando miradas con Zoro y Franky. Chopper y Brook estaban callados y Robin parecía nostálgica al igual que Ussop.
-Supongo que les cayó de sorpresa –dijo Luffy tratando de romper la tensión, por lo que ellos se rieron nerviosamente y trataron de actuar como si nada felicitando a los futuros padres y bromeando acerca de eso. Nami se quedó solo un rato más, la verdad no quería hablar mucho al respecto así que se encerró en su camarote en la primera oportunidad que tuvo. Cuando se fue Luffy se puso serio.
-¿Y bien, a qué viene esa actitud? –Zoro fue el primero en hablar.
-Luffy, sé que estas contento, pero ¿Cómo diablos vas a tener un bebé cuando el Gobierno Mundial está detrás de ti?
-Eso sin contar con los piratas que tratan de matarte para conseguir el título del Rey Pirata –comentó Sanji.
-Luffy-oniichan piénsalo bien, estos dos saben lo que dicen, tal vez sería mejor que por el momento no…-Franky se rascaba la cabeza incómodo.
-¿No tener al bebé? –preguntó Luffy incrédulo.
-Es una opción. -Zoro
-No para mí.
-Pero Luffy entiende.
-No Zoro estamos hablando de asesinar a mi hijo. Chopper, diles algo –pero Chopper miró a Luffy con ojos llorosos.
-Perdón Luffy pero de verdad no creo que un barco pirata sea el mejor lugar para que nazca un bebé.
-Eso es, ahí tienes otra opción. Deja a Nami- san en alguna isla secretamente, así no la arriesgaras –dijo Sanji prendiendo un cigarrillo.
-¿Ahora estás diciendo que la abandone cuando juré protegerla? Nami no es esa clase de mujer, no va a quedarse resignada.
-Pues haz que se resigne –dijo Sanji impaciente –Robin-chan dile algo para que entre en razón.
-Lo siento pero yo no interferiré en las decisiones del capitán, además la navegante es muy fuerte, y lo será mucho más cuando nazca ese niño.
-Yo estoy de acuerdo con Robin –dijo Ussop más serio de lo normal.
-No te metas narizotas.
-No me digas que no me meta cuando yo sé lo que es sufrir la ausencia de un padre.
-Pero tu padre los dejó por su bien.
-Sí, porque mi madre era una pueblerina, era débil. Pero Nami es un pirata que ha luchado a lado de nosotros, así que si Luffy y ella creen que pueden proteger a su hijo yo los apoyaré; ¿acaso no para eso son los nakamas?
Todos quedaron en silencio ante el argumento de Ussop, Luffy sonrió en forma de agradecimiento a él y a Robin.
-¡Yosh! está decidido, Nami se queda en el barco. –dijo antes de partir hacia el camarote, decidido, pero un poco menos enfadado.
Al entrar, se encontró a Nami trabajando en un nuevo mapa, sonrió y se acercó a ella sin hacer mucho escándalo, no quería ser castigado por el momento.
-Hola, -fue Nami la que habló indicando a Luffy que había terminado.
-Hola, ¿es el mapa de la última isla?
-Sí, ya casi está terminado, deseo hacerlo ahora que tenemos tiempo. En dos días más llegaremos a la siguiente y no quiero que se me acumule el trabajo.
-Bueno, pero no te esfuerces de más ¿quieres?
-No te preocupes, ¿y? cómo lo tomaron.
-¿Qué cosa?
-Tú sabes, sus rostros no irradiaban tranquilidad.
-Les tomará tiempo asimilarlo, pero te prometo que todo estará bien. –Luffy abrazó a Nami brindándole la seguridad que ésta necesitaba, sin embargo él mismo se preguntaba qué tanta razón podrían tener sus nakamas.
El resto del día pasó sin ningún problema, fue en la madrugada cuando se diera cuenta de lo que significaba tener una responsabilidad como esa.
-¡Nos atacan! –gritó Ussop cuando vio a los barcos de la marina acercarse a buena velocidad.
Luffy y Nami se vistieron rápidamente, pero al salir Luffy tomó del brazo a Nami, su mirada era preocupada, pero la mirada que le devolvió Nami era de decisión y confianza.
-¡Yosh!, vayamos por ellos. –Ambos salieron a cubierta aún con la inconformidad de Sanji y Zoro.
Primero vinieron las maniobras evasivas, pero los marines eran persistentes y les seguían, así que vino la batalla cuerpo a cuerpo, Franky se ocupaba de mantener el barco en buen estado haciendo volar marines, mientras que los demás no representaban mayor problema para piratas que habían enfrentado Búster Calls. Tan entrados estaban en la pelea que no se dieron cuenta cuando Nami se alejaba de Luffy. Ella peleaba confiada, ya era habitual en ella, pues si quería estar al lado del Rey de los Piratas había que ser fuerte y ella lo había logrado, sin embargo con lo que no contaba era con su estado, de un momento a otro el piso comenzó a moverse y todo le daba vueltas "maldición, no ahora" trató de resistirse pero su condición era más fuerte, así que cayó al suelo inconsciente. En ese momento Luffy volteó buscando a Nami y vio aterrado a un marino que se le acercaba desenfundando su sable, se deshizo de los hombres a su paso, pero no lo dejaban ir con libertad "tengo que llegar" se decía pero parecía que los marinos cada vez eran más, y justo cuando el sable arremetía contra Nami un choque de espadas se escuchó, era Zoro que había llegado justo a tiempo, en menos de un segundo despacho al marine y tomó en brazos a Nami para llevarla a su camarote. Después se deshicieron fácilmente de la flota y siguieron su camino. Todos se hallaban fuera, Luffy se encontraba adentro con Chopper.
-No te preocupes, solo fue un desmayo, en cuanto despierte se sentirá bien.
-Gracias Chopper –susurró Luffy sin dejar de mirarla -¿podrías salir a calmar a todos?
-Luffy…
-Por favor Chopper.
Al quedar a solas con Nami la observó con tristeza, había fallado, si Zoro no hubiera estado ella podría haber muerto. Se sentó a su lado y se inclinó para besarla, no pudo evitar que una lágrima saliera de sus ojos, "perdóname, por no poder cumplir mi promesa" susurró y se colocó frente a la ventanilla esperando a que despertara.
Muchas gracias por los reviews, me han animado a continuar este fic, espero este capítulo les agrade, y ojalá no me haya pasado con el carácter de Luffy.
