Holaaa!! aquí dejo el siguiente capi!! Gracias por el reviews!! Me animo muxo - Porfis darme vuestra opinion. Sin mas os dejo con el siguiente capi.

La luz:

El sonido de la ambulancia creaba en las calles un gran alboroto. Los coches se apartaban para dar paso aquel auto de luces rojas que giraban alocadas.

Al final se paró delante de un hospital sumamente enorme, de color pastel y con el nombre en grande de color azul "Hospital del Cor". Las puertas se abrieron dejando ver a una chica acostada en la camilla con miles de hemorragias y golpes por todo el cuerpo. Al lado de ella se encontraba una mujer de largos cabellos rubios- marrones claros y unos generosos pechos que lloraba mientras sujetaba la mano de la herida. Los doctores que se encontraban ahí le pidieron lo sucedido mientras que con movimientos delicado colocaban a la herida en una camilla y se la llevaban dentro del hospital. Al cruzar las puertas más sanitarios se rodearon y hablaban de una manera muy rápida que la mujer no podía entender. Siguieron caminando hasta que ella no pudo seguir sujetando la mano de la joven.

Las horas pasaban y la sala de espera se iba llenando de gente con rostro triste. Por último llegaron dos personas. Un hombre alto delgado y ojos verdes y a su lado una mujer bajita y de cabellos de color rosa. La mujer que acompaño a la herida al hospital se aproximo a los recien llegados y con gesto preocupado les invitó a sentar a su lado mientras intentaba de encontrar palabras para explicar lo ocurrido.

Dentro del quirófano se podía apreciar a varios médicos tocando el cuerpo de la chica, deteniendo hemorragias, cortado por aquí cortando por acá, abriendo cerrando, secando, cociendo. El electrocardiograma pitaba de manera continua y seguida hasta que empezó a ser liso…

- ¡Venga bonita, venga, resiste!¡PALAS!- dos enfermeras le acercaron las palas y de una sola ves se lo coloco en el pecho a la chica- ¡100!

Así aumentando de potencia estuvieron un largo rato, hasta que al fin volvió a dar señales de vida. Con rapideza siguieron su trabajo.

En la sala de espera la mujer de cabellos rosas se encontraba llorando de manera apocalíptica mientras el hombre le acariciaba la espalda para que se tranquilizara. Nadie salía de aquel lugar y explicaba nada y por eso los que esperaban se encontraban con más ansiedad que otra cosa. Se levantaban, caminaba y daban vueltas.

El reloj seguía avanzando y aún así nada de nada. Ya habían dado la 1:30 cuando un doctor de aspecto mayor y sabio salía del quirófano con el gorro puesto y la mascarilla y se aproximaba a ellos con pasos de plomo. Se retiro la mascarilla de la boca y dibujo en sus labios una pequeña sonrisa para tranquilizar al público. Llamo a los padres de la chica y los apartó de la aglomeración y con voz seca comenzó a narrar…

-Ha sido una operación muy larga…-comienza con eso- …por suerte la bala que le dio en el abdomen no llego a dañar grave a ningún órgano…por esa parte le pudimos retirar la bala y detener las hemorragias, la mano derecha la tenía totalmente rota y se la hemos reparado…-la madre suspiro aliviada pero el doctor frunció el ceño con pena- pero…había recibido un golpe bastante fuerte en el pecho ocasionando que una de las costillas se le rompieran y le penetrara en una de las ventrículos…

- ¡¿Qué quiere decir con eso?!- pregunto la madre asustada- ¿Se pondrá bien?¿Le pudieron quitar la costilla no?¿No?

Si, se la hemos quitado pero el ventrículo a quedado totalmente destrozado…me gustaría saber algo… ¿su hija sufre alguna enfermedad cardíaca o algo?

- Sufre Arritmias… -comentó el padre en voz baja- ¿Eso es malo?

El médico se froto la frente con los dedos intentando encontrar las palabras para explicar lo que tenía que decir a continuación. Por otra parte en el quirófano aún se respiraba la tensión de la operación más difícil durante muchas semanas, aunque fuera difícil a los residentes les causaba una gran euforia. Uno de los residentes se encontraba mirando a la chica que se encontraba aún en la mesa de quirófano siendo suturada por las enfermeras. Su rostro estaba pálido y manchado de su propia sangre. Una fuerza extraña a el le impulso a acercarse a ella y a sujetarle la mano como intentando darle ánimos, aunque con la anestesia poco se iba a enterar. Estaba apunto de soltarle la mano cuando esta le correspondió el apretón. El residente no sabía si fue algún tik o qué, pero el apretón fue real.

Sakura se encontraba en un lugar totalmente oscuro, todo era oscuro y no se escuchaba nada. Pensó que estaría muerta, eso sería lo más seguro. Recibir un balaso en el abdomen no era una cosa buena y mucho menos estarse ahí quieta mientras que te desangras. En su penosa oscuridad pensó si alguien estaría llorando su muerte ¿es una pregunta normal no? Todo el mundo tiene esos momentos débiles. Cualquier persona. A lo mejor nadie estaría llorando su muerte, a lo mejor ni siquiera se enteraron de que estaba muerta. ¡tsk! Ni siquiera pudo terminar su novela romántica. Dentro de ella sintió como un calor que le brotaba por todo y luego vio una extraña luz molesta que le deslumbró totalmente y ahora solo veía pequeños puntos de luz. Cerró los ojos y cuando los volvió a abrir sintió un dolor muy agudo en el pecho, en la mano, en la cabeza y en el abdomen. No estaba muerta, todo era demasiado doloroso, además en el cielo no hay un techo de color crema. Y tampoco por el lugar que ella se encuentra hay ángeles. No, no se podía encontrar en el cielo.

- Valla, te has levantado…-una voz masculina le atrajo la atención-

Y ahí parado en el marco de la puerta estaba el ángel que esperaba. Hermoso hasta lo inversomil. Aunque ella pensaba que serían rubios con los ojos azules y de su espalda salían unas enormes alas blancas. Su ángel tenía el pelo negro y ojos negros, vestía de una bata blanca y unos pantalones azules y no tenía alas. Frustrada se intentó acurrucar en aquel extraño lugar y eso ocasionó que todo las heridas de su cuerpo le dolieran. No supo si grito o qué pero sus ojos se anegaron de lágrimas y no podía respirar. Aquel ángel sin alas se aproximo a ella corriendo y en un tubito pequeñito con una aguja administró algo que la hizo amainar el dolor.

- Eso se llama…drogar…-reprochó con voz débil- …no esta bien- se volvió a quejar-

- Los médicos solemos drogar a los pacientes. Señorita.

Sakura levanto la cabeza con mucho cuidado y por fin vio a su ángel que tenía pinta de ser un chulo repelente y creído. Sintió náuseas pero como esa mañana no había desayunado no tendría gran cosa que vomitar. Estaba apunto de dormirse cuando se fue despertando un poco de la drograsión anterior y cuando estaba segura de todo volvió a sentir el sopor y se quedo placidamente dormida.

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be ¿que les ha parecido? espero reviews plisss