Un saludo a todos!
Gracias a todos los que os habeis leído el fan fic ( bueno, lo que hay de él) aunque no dejeis reviews aprecio mucho los "hits"!
Aunque, claro, doy las gracias especialmente a aquellos lectores que han dejado su opinión! espero que con el tiempo la gente se anime más a dejar comentarios.
Respuestas a reviews:
-Dinny: muchas gracias por los ánimos!! No te preocupes, sigo con la historia. La verdad es que tu review me animó mucho a seguir con ella, espero que sigas leyendo y que al historia no te decepcione.
-Ako Nomura: Si, me cuesta imaginar que Laguna sea capaz de abandonar a Raine sabiendo que ésta estaba embarazada, así que opté por la teoria de que no lo sabía, que es la que encuentro más lógica. Gracias por el review!!
-El angel de la oscuridad: Muchas gracias! La verdad es que me animas mucho a seguir con los otros fan fics, desgraciadamente, no tengo mucho tiempo para escribir pero haré lo posible para actualizarlos también. Espero que este tambiént e guste y sigas la hisotria.
- Amy ice eyes: El fan fic no es exactamente desde el punto de vista de Laguna, hay un poco de todo, ya verás. Pero Laguna es uno de mis personajes favoritos, y cuánto más escribo sobre él más me gusta. ah! Almas perdidas es precisamente el fan fic que tengo más ganas de seguir (y este, claro xD), tengo el neuvo capítulo semiacabado pero tengo un pequeño conflico interior con una escena que no em gusta cómo me queda. Espero que te guste el capítulo y muchisimas garcias por el review!
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CAPÍTULO 1: Miedo ante lo desconocido
Con los ojos cerrados podía sentir la brisa marina y el olor a sal que subía desde el mar. Siempre le había gustado ir allí, en el acantilado de Whinill. La tranquilidad de ese lugar le apaciguaba los ánimos en los días difíciles.
Recordó la primera vez que estuvo allí, fue el día en que conoció a Raine. De eso hacía ya unos 18 años...
Estaba herido, posiblemente con algún hueso roto y varias contusiones. Tenía frío, a penas se sentía las piernas y el agua helada del mar no ayudaba en nada. Estaba tumbado boca abajo en la arena esponjosa de la minúscula playa que había bajo el acantilado. E las manos aún notaba l tacto desagradable y rasposo de la madera a la que se había agarrado y que la corriente había arrastrado hacía allí,con él encima. Con la cabeza ladeada podía ver un muelle de madera rudimentario y ya algo viejo dónde había ancladas algunas barcas de pescadores. A pesar de su estado físico lamentable y precario, su mente aún funcionaba con relativa eficiencia.
No sabía dónde estaba.
Llevaba horas ahí tumbado sin fuerza para moverse, el muelle no parecía abandonado pero en las horas que llevaba ahí aún no había visto a nadie. Se preguntaba si sus dos compañeros estarían bien ¿dónde habrían ido a parar? Seguro que saldrían de esa sanos y salvos...siempre lo hacían.
Se habían visto obligados a saltar de un acantilado para poder huir con vida de los soldados estharianos que los perseguían. Esa era la única oportunidad que tenían de salir con vida de esa. La corriente marina le había arrastrado y había perdido a sus dos compañeros. Tuvo al suerte de encontrar a esa madera y poder subirse a ella. Se había pasado días viajando a la deriva.
Sentila su cabeza enturbiada por el dolor de huesos y músculos de todo su cuerpo, le dolían partes del cuerpo que ni siquiera sabía que existieran. Con esfuerzo consiguió mover una mano y un pinchazo de dolor agudo e intenso se esparció desde la punta de los dedos hasta el hombro.
Frunció el ceño al escuchar algo que le sonaba a voz humana.
Poco a poco los sonidos fueron haciéndose mas claros y unos segundos después consiguió distinguir el ruido de unos paso acercarse deprisa; primero el sonido de los zapatos contra la madera del muelle y luego contra la arena.
Laguna volvió a abrir los ojos. Se sentía muy cansad y los mantenía cerrados porqué le parecía mucho más fácil.
Vio a alguien a su lado, arrodillado, pero desde ese ángulo no podía verle la cara.
-Oh, madre mía. ¿está bien? ¿Señor?- era una mujer. Su voz sonaba alterada y algo asustada.
Laguna intentó hablar pero los músculos de su boca y sus cuerdas vocales no seguían las instrucciones que les dictaba el cerebro.
La mujer alargó una mano para tomarle el pulso en el cuello. Su tacto era suave y experto.
-Su pulso está bien.-oyó hablar a la mujer por lo bajo.- ¿puede oírme?¿puede verme?
Laguna volvió a intentar hablar, esta vez con algo mas de éxito, pues su boca se abrió pero a pesar de eso no salió ningún ruido de su garganta. Pero ese gesto ya le sirvió a la mujer para comprender que el hombre la oía.
-Bien.- su voz era ahora más segura y reconfortante .- Voy a ir a buscar ayuda, no se preocupe, tengo conocimientos de medicina, vamos a ayudarle.
Si hubiera tenido la energía suficiente, habría suspirado de alivio al oír esas palabras.
La mujer volvió minutos después con la ayuda de algunos hombres del pueblo. Entre todos le llevaron a casa de ella. Era la única en el pueblo con conocimientos médicos, así que decidió hacerse cargo de ese extranjero que había aparecido misteriosamente en el pueblo. Con la guerra contra Esthar recién estallada no iban a poder llevarle a Deling, era demasiado peligroso ir a la capital del país, nadie del pueblo quiso ir.
Esa mujer era Raine.
No le había hecho ninguna gracia tener que meter un desconocido en su casa pero no tubo más remedio;Whinill era un pueblo pequeño dónde no llegaba el tren y, si nadie estaba dispuesto a ir en su propio transporte a Deling a llevar al extraño al hospital, no le quedaba más opción que quedarse con él. Al principio se mostró distante y fría en todos los aspectos posibles aunque siempre había procurado por el bienestar del enfermo. A Raine le parecía que ese hombre era como un niño inocente y risueño. Al principio no le cayó demasiado bien y deseaba que se fuera del pueblo lo más pronto posible pero con el tiempo y la progresiva recuperación del enfermo eso fue cambiando y poco a poco el hombre logró ganarse la confianza y el aprecio de la mujer.
Una vez recuperado los aldeanos le prestaron la casa de al lado a la de Raine, que había quedado deshabitada, y le pidieron que, si no tenía intención de irse del pueblo -algo e lo que Laguna aun no había pensado-, lo protegiera de los monstruos. Laguna aceptó el trato, él se quedaba en el pueblo y con la casa a cambio de proteger el lugar de los posibles monstruos que pudieran apacer por los alrededores.
Con las semanas empezó a sentirse cómodo en ese lugar a ganarse la confianza de los demás aldeanos. Pero algo más fue cambiando en él y es que el motivo por el cual no se iba del pueblo era porqué había un par de personas que se habían ganado todo su corazón y de las que no quería separarse. Esas dos personas eran Raine y la pequeña Elleone, la hija adoptiva de Raine.
Laguna abrió los ojos y suspiró mirando al horizonte. ¡Cuánto tiempo hacía de todo aquello!
-Tío Laguna.- dijo una suave voz a sus espaldas.
Se giró y vio a Elleone andando hacia allí.
Cuando llego a su lado se sentó en el banco que había al lado del hombre.
-Tío Laguna...- repitió, su voz algo más dubitativa.
-Oh oh- pensó el hombre- esa vozecita...
De pequeña siempre lo hacía, cuando quería algo especial ponía voz de buena niña para convencerle y, a pesar de que Laguna era consciente de que era un truco para que le hiciera caso, siempre acababa picando el anzuelo.
El hombre se acercó a ella.
-No has hablado con Squall, ¿verdad?.
La cara de Laguna se convirtió en una mueca difícil de descifrar. Suspiró y fue a sentase a su lado pesadamente.
-Elle...no es que no quiera hablar con él...
Los ojos color chocolate de la chica le escrutaban intensamente. Él dirigió su mirada hacia el cielo, apoyando su espalda y brazos en el respaldo del banco.
-No sé qué decirle.
¿Qué se le puede decir a un hijo que no has conocido nunca?
-Ni siquiera...- siguió.- ni siquiera sé si está enfadado conmigo o...o...-era difícil encontrar las palabras adecuadas-no sé lo que piensa de todo esto.
-Pues para eso debes hablar con él, ¿no? -dijo Elleone con una sonrisa.
Durante unos segundos nadie dijo nada. Elleone no estaba dispuesta a dejar que Laguna se escapara de esta, tenías que hablar con Squall, contarlo lo sucedido hacía 17 años pero entendía que era una situación muy difícil para los dos hombres.
-No le conozco, Elle.-sentenció Laguna con tono de conclusión.
La chica frunció el ceño. Había sido un duro golpe para él hacerse a la idea de que tenia un hijo y más duro aún encontrarlo de una forma tan inesperada...
-¿Tienes miedo? - preguntó Elleone.
Laguna bajó la mirada del cielo y la observó unos segundos. ¿miedo? ¿Era eso lo que tenia? O simplemente ni siquiera sabia qué esperaba él mismo de su hijo? ¿Tenía que contarle lo sucedido sin esperar nada más...o intentar conocer y recuperarle de alguna forma?
-¿Cómo voy a hablar con él si no se ni lo que quiero yo?
-Yo...no lo sé. -Bajo la mirada y se rascó la cabeza. - Quisiera saber qué piensa Squall de todo esto, qué imagina que ocurrió. Le dije que íbamos a hablar pero no sé si va a querer escuchar.
Elleone dejó escapar un soplido por la nariz y sonrió dulcemente, colocando una mano en el hombro de Laguna.
-Squall parece un chico complicado pero lo único que pasa es que ha tenido una vida muy dura. Le da miedo perder a las personas que ama y por eso...por eso él pensaba que era mejor no tener a nadie, así no les perdería. Por eso es tan frío y distante pero...no es ningún monstruo, tío Laguna.
Laguna la miró sorprendido de las palabras. Miedo a perder...¿era eso culpa suya? Por todo lo que había pasado con su familia? ¿Y si le culpaba de todo?...¿Aún pensaba que era mejor estar solo? Fuera como fuese le apreció algo realmente triste, algo que solo piensa alguien al que han herido profundamente.
-Creo que ha cambiado y ya no piensa así.- siguió Elleone- Ahora deja que la gente se acerque a él. Yo...creo que debes intentar hablarle.
-¿crees que querrá escucharme?
-Si.- respondió la chica firmemente- Squall no es una persona que te vaya a abrazar o ni siquiera manifestar sus sentimientos en voz alta, peor va a escucharte.
Laguna no respondió, siguió mirando al infinito... Todo esto iba a ser muy complicado. Squall tenía su vida en Balamb y él en Esthar, cada uno tenía su camino. Al principió no pensaba en intentar nada más que contarle lo que ocurrió y cada uno siguiera con su vida pero pensar en no volver a verle y en olvidarse mutuamente le hacía sentir algo triste, y cruel.
El hombre iba a levantarse del banco cuando vio que Elle le estaba tendiendo un papel doblado. Él lo abrió y con una caligrafía clara pero que no conocía pudo leer un numero de teléfono.
-El teléfono de su habitación. Llámale.
Laguna la miró aun más sorprendido que antes.
-¿Te dio su teléfono?
Elleone soltó una suave carcajada.
-Es mi hermano, a pesar de todo.- dijo sonriendo mientras se levantaba., a pesar de su sonrisa en su voz pudo detectar una pincelada de tristeza.- La verdad es que le he echado de menos todos estos años y ahora que ns hemos vuelto a ver no quisiera perder del todo el contacto con él.
Laguna sonrió al oír esa afirmación. Se había dado cuenta de que entre Elleone y Squall había un fuerte vinculo. Le parecía...bonito.
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Los únicos ruidos que se oían en toda la casa eran del bolígrafo que plantaba las firmas de Kiros en los formularios y papelasa que se había traído de Esthar y el suave tictac del reloj de pared. Laguna, sentado en una de las cuatro sillas de la mesa de madera de su casa de Whinill no hacía ni un sonido desde hacía varios minutos. Kiros le estaba observando de reojo mientras su amigo jugueteaba con un papel entre sus dedos de la mano derecha y el teléfono en su mano izquierda. La mirada del hombre se perdía ahora en una mano ahora en la otra, ahora en la pared...y de vez en cuando observaba a Kiros, quien disimuladamente volvía a su trabajo.
-No sé porqué te has llevado el trabajo.- comentó Laguna unos minutos más tarde.
Kiros levantó la cabeza para ver el semblante serio de su amigo. Se extrañó de no verle con una sonrisa; en realidad, llevaba mucho rato comportándose de una forma extraña. No era propio de Laguna estar quieto, callado y serio durante un periodo de tiempo tan largo. Esa actitud solo la tenía cuando algo le preocupaba especialmente, ¿Era posible que Laguna se hubiera dado cuenta de la seriedad de su situación familiar? Eso le recordó el día en que fue a buscarle a Whinill...cuando se dio cuenta de que su viejo camarada había sentado la cabeza y se había enamorado de Raine. Ese día se dio cuenta de que Laguna ya no era el alocado irresponsable de antes, había dejado de ser el niño que había sido durante los anteriores 26 años de su vida y ahora sentía la responsabilidad que da el hecho de preocuparse por alguien...aunque Laguna siempre iba a ser el alocado Laguna. Aún ahora se preguntaba cómo podía ser que su compañero estuviera donde estaba teniendo siempre esas idas de loco.
Kiros se encogió de hombros.
-Alguien tiene que hacerlo, y ya que el presidente se negó a llevarse el suyo...- enfatizó especialmente la palabra presidente.
Laguna puso cara de circunstancias y miró por la ventana, que daba al patio trasero de la casa, donde Elleone y Ward estaban plantando un árbol.
Kiros, al ver que Laguna ni siquiera respondía a su reproche decidió pasar a la acción.
-¿Qué te ocurre?
Laguna volvió a centrar su atención en Kiros. Levantó las manos, mostrandole los objetos que tenía en ellas.
-¿Squall?-preguntó Kiros.
-Si. No se qué decirle.
Kiros frunció el ceño, Laguna siempre había sido un tipo decidido, no estaba acostumbrado a verle dudar tanto. Esbozó una suave, casi imperceptible sonrisa en sus labios.
-Simplemente llama, y ya saldrá lo que tenga que salir. Squall no es estúpido, sabe que quieres hablar con él.
Si realmente estaba tan preocupado significativa que en el poco tiempo que hacía que conocía a ese chico ya le había cogido un cariño especial. A él, personalmente, Squall no le había caído demasiado bien al principio pero al pasar el tiempo fue viendo sus sutiles parecidos con Laguna, aunque nadie iba a negar que se parecía mucho mas a su madre. Laguna tenía ese modo de hacer las cosas que hacía que, aunque sus ideas parecieran imposibles de realizar, creyeras en él; tenia esa forma tan especial de dar confianza a la gente. Squall había heredado eso y, al parecer, tenia un corazón tan grande como el de Laguna, aunque era bastante mas difícil de ver dado que el mismo Squall se empeñaba en esconderlo.
Y los dos tenían ese espíritu lleno de fortaleza, esa confianza en si mismos y ese...¿como decirlo? Esa esencia de héroe que les había llevado a los dos dónde estaban. ¿héroes? Ninguno de los dos se consideraba un héroe peo era innegable que mucha gente les veía así, aunque los dos se sentirían embarazados al saberlo.
-Si, quizá tengas razón.- Dijo Laguna con firmeza.
Kiros sonrió pensando en lo fácil que era convencer a laguna, se levantó de la mesa y se dirigió hacia la puerta del patio dispuesto a salir para no molestar a su amigo y tuviera algo de intimidad para hablar con su hijo.
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Squall miró el reloj de su muñeca y se dio cuenta de lo rápido que le había pasado el tiempo y lo tarde que era. La verdad era que su cuerpo le empezaba a pesar más de lo normal ya, tenía sueño. Miro por la ventana del comedor, ajeno a la animada conversación de sus amigos en la mesa, estaba oscureciendo. Las carcajadas de sus amigos le sacaron de sus pensamientos y volvió a centrar su atención en lo que ocurría en la mesa.
Zell tenía la cara extremadamente enrojecida y los demás reían a carcajadas, especialmente Irvine cuya voz pasaba por encima de las demás.
-Callate ya.- gritó el artista marcial al cawboy, doblando los brazos sobre su pecho.
Irvine le respondió con una sonrisa que Squall habría definido como seductora, cosa que aumentó las risas del grupo, y Zell hizo sonar la lengua dentro de su boca. Entonces Quistis dejó de reír.
-Vamos, déjalo en paz.- dijo en su tono de instructora.
Irvine se encogió de hombros y poco a poco Rinoa y Selphie dejaron de reír también. A la morena le caían las lágrimas de la risa.
Entonces Squall se dio cuenta de algo que casi le horrorizó: estaba sonriendo. Con rapidez, volvió a su cara imperturbable de indiferencia de siempre. Por suerte, nadie le prestaba atención. Se levantó de la mesa y la mirada de todos se pusieron en él.
-Chicos, me voy a dormir.
-¿Ya? Aún es pronto.- dijo Rinoa añadiendo a sus palabras una mirada semisuplicante.
Squall negó con la cabeza, dando a entender que no había nada que hacer para cambiar su decisión.
Entró en la habitación, se desnudó y se metió en la cama. Solo se dio cuenta de la luz parpadeante del contestador cuando apagó las luces de la habitación. Estuvo tentado de no hacer caso y ponerse a dormir pero algo le dijo que sería mejor mirar de quién era la llamada. Encendió las luces y pulsó el botón del lado de la luz parpadeante del teléfono. Un número desconocido para él apareció en pantalla. Entonces lo recordó, las palabras de Elleone:
-Toma.- dijo alargándole un papel doblado.
Squall lo tomó
-Sé que hace mucho que no nos vemos pero si necesitas cualquier cosa sabes que te ayudaré en todo lo que pueda, Squall.
Mientras su hermana pronunciaba esas palabras Squall desdobló el papel. Ahí había dos números de teléfono, al lado de cada uno había el nombre de una ciudad: Whinill y Esthar.
-Me gustaría pasar unos días en Whinill...tengo buenos recuerdos de ese lugar y quiero visitar la tumba de Raine...creo que Laguna también quiere ir.-siguió la joven pronunciando las palabras con cuidado- Si necesitas cualquier cosa...llámame.
Squall se sintió extraño. Habían pasado muchos años sin verse y ahora eran casi desconocidos pero de alguna forma esa chica seguía siendo su hermana mayor, la misma que le había protegido y ayudado en todo lo que pudo hacía más de 12 años. Oír las palabras de la chica al darle el papel le hizo rememorar viejos sentimientos que creía olvidados...en el fondo sabía que jamás dejará de verla cómo a su hermana mayor.
-Squall...-dijo al ver que el joven no pronunciaba palabra.- para mi sigues siendo mi hermanito.
¿Hermanito? Sonaba extraño. Pero sabía que si nunca necesitaba algo ella haría lo que fuera. Seguían teniéndose parte de ese cariño que tanto les había unido cuando eran unos niños y tener esa certeza le hacía sentir algo en su interior que no supo definir, pero era una sensación reconfortante, cómo cuando de pequeños ella le cogía de la mano o le llevaba a ver el mar o a pasear entre las flores, o cuando jugaban los dos juntos...¿se sentía eso al estar con la familia? Nunca había tenido una familia de verdad, Elleone era lo más cercano que había tenido a eso. Sí,estaban sus amigo y mama Ede...pero era distinto. Aunque, sin ser plenamente consciente de ello, sentía que con Elle podía contar siempre, sin necesidad de esconder nada;ella no le iba a prejuzgar. Y eso era algo que no sentía con muchas personas.
Y si ella necesitaba algo,él estaría allí para ayudarla también.
Con ese pensamiento en la cabeza abrió el cajón de la mesa de noche, allí había el papel doblado. Lo cogió y comparó los números de teléfono que haba apuntados. El de Whinill coincidía con el de la pantalla del teléfono.
Tardó en encontrar el botón de rellamada. Cuando lo localizó y estaba a punto de pulsarlo se dio cuenta de que pasaban de las 11 de la noche, quizá fuera una mala hora para llamadas telefónicas. Deslizó la mano por los botones y descolgó el auricular. Escuchó la voz impersonal del contestador...según la información que daba habían pasado más de horas desde la llamada. Sería mejor esperar mañana.
Elle estaba en Whinill...por lo que había comentado, probablemente estaba con Laguna. Iban a visitar el pueblo y la tumba de Raine.
Se le hacía extraño pensar en ella, en Raine. ¿Era ella su madre?... Toda su vida había intentado evitar pensar qué había ocurrido con sus padres, ese tipos de pensamientos los había encerrados en lo más profundo de su conciencia. Era más fácil seguir con su vida y no pensar en un pasado que ya estaba perdido. Intentar averiguar lo que había pasado con sus padres solo le iba a traer dolores de cabeza y sufrimiento para nada,él era huérfano, o sus padres habían muerto o le habían abandonado...y si ese era el caso para él era como si estuvieran más que muertos, no tenía intención de salir a buscarlos.
Pero la vida le había traído muchas sorpresas.
Laguna le dijo en el Ragnarok que quería hablar con él de algo pero que si no quería escucharle no pasaba nada.
Laguna... Según las palabras de Elleone y los posteriores comentarios de Kiros, Ward y el mismo Laguna era fácilmente deducible que el presidente de Esthar era...
-Mi ¿padre?
Claro que había tenido esa idea vagando por su mente durante meses, desde que Elleone se lo insinuó pero jamás había pensado mucho en ello, había intentado evitarlo. Ni siquiera se lo había contado a los demás, ni a Rinoa.
Squall dejó escapar un resoplido por la nariz. ¿Contarlo? ¿cómo?
-Buenos días chicos, ¿habéis dormido bien? Ei, ¿os acordáis de Laguna? Pues es mi padre.
Sonaba ridículo. No estaba acostumbrado a hablar de sus problemas con los demás y ese además era un tema muy espinoso.
Había pensando en decírselo a Rinoa pero no encontró ni el momento ni las palabras adecuadas, cosa que le había hecho desistir en sus intentos. ¿y qué decirle? Si ni siquiera él mismo sabía lo que había ocurrido con exactitud, ni siquiera podía decir que se acabara de creer que Laguna era su padre.
No solo porqué Laguna y él eran personalidades prácticamente opuestas...Aunque hubieran sido de caracteres similares ver alguien como a su padre le parecía extrañamente irreal.
De todas formas, no parecía que Laguna estuviera muy interesado en él. Al menos, eso había dado a entender. No le había preguntando nada de su vida, ni querido hablar de Raine cuando él le preguntó en Esthar la primera vez que se vieron, ni había intentado hablar con él de todo ese asunto...y había dicho que si no quería escucharlo no había problema.
Squall se tumbo en la cama, con los brazos tras a cabeza, mirando al techo. De repente parecía que el cansancio y el sueño que momentos antes le invadían habían sido sustituidos por un cosquilleo desagradable en todo su cuerpo.
-Definitivamente, no parece muy interesado.-susurró.
A pesar de intentar evitar pensar en ello sentía cierta curiosidad por la historia...al fin y al cabo era su historia. ¿Se había ido Laguna de Whinill a consciencia? ¿Había abandonado a Raine y a su propio hijo en medio de la guerra? Había ido a buscar a Elleone pero cuando la encontró no volvió a Whinill, solo la envió a ella. ¿Porqué? ¿No quería volver a ver a Raine?
Un hombre que abandona a su mujer y a su hijo...esa descripción no parecía encajar con el carácter de Laguna,al menos con lo poco que él había podido conocer. Pero era exactamente eso lo que había ocurrido, ¿no? Quizá no quería ningún hijo...quizá ni siquiera quería a Raine...No. A Raine la quería. Había podido comprobar eso aquella vez que Elleone le envió en su cabeza cuando estaban los tres en Whinill. Había sentido cada sensación, emoción y sentimiento de Laguna dentro de su propia cabeza. Laguna quería Raine. Pero entonces, ¿porqué? ¿porqué de había ido? ¿porqué no había vuelto? ¿porqué no había ido a buscarle? ¿porqué ahora quería hablar con él? Había demasiadas preguntas en su cabeza y él solo no podía encontrar la respuesta ni siquiera a una de ellas.
Entonces se dio cuenta de que realmente él también necesitaba hablar con Laguna. Fuera lo que fuera lo que Laguna quería decirle, tenía que encontrar respuestas a todas esas preguntas que vagaban sin rumbo en su cabeza, y la única persona que podía dárselas era Laguna Loire...
-¿Qué querrá decirme?
Suponía que lo único que Laguna esperaba de él era que escuchara su historia. No parecía que estuviera dispuesta a pedirle nada más.
-Supongo que es eso de lo que alguna quería hablar conmigo...contarme lo que ocurrió y ya está, solo para que lo sepa.
Se giró sobre si mismo en la cama y se puso más cómodo. Con el paso de los minutos el cansancio había vueltoa sus músculos y su mente estaba ya demasiado fatigada cómo apra seguir dandóle veltas al asunto. Cerró los ojos y espero paciente quedarse dormido.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.oo.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
Quiero aclarar algo sobre la historia y el capítulo: al principio de la historia la acción se desarrollará de una forma algo lenta, hasta el capítulo 2 o 3, así que ya habeis visto que en este capítulo no pasan muchas cosas, era más que nada para aclarar el punto de vista de los personajes.
Ya sabeis, los reviews seran bienvenidos y muy apreciados!
