Gracias a las personas que siguen a esta hermosa pareja. Y a las lindas personitas que dejaron su comentario. Me alegro mucho que en verdad les guste.

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Mensonge ONE

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Gwen, tu primo Tennyson se queda a dormir con nosotros una temporada hasta que tus tíos llegan de viajes de negocios.— La voz de la otra línea se escucha severa. Esa era su mama, avisando de la temporal mudanza de su primo.

¿Y el abuelo Max? ¿Porque no recurrieron a él?— Su primo podía vivir perfectamente donde su abuelo.

Gwen, no quiero nada de peros. Y no salgas tan tarde de la universidad. Tienes que prepararle la cena a tu primo.

Agrande los ojos.

!¿Que?¡ !¿Porque?¡

Voy a salir tarde de mi trabajo y tú sales temprano de la U.

Y papá?...—ore porque este último no tenga trabajo extra.

También va a salir tarde. !Así que jovencita nada de quejas ¡

!Pero, mamá, tengo una cita con Kevin esta noche¡ !No puedo dejarlo plantado¡

Pues ténganlo en la casa. Tu primo entenderá.—¿!Qué es lo que había escuchado?¡

!Claro que no¡ !Es mal tercio¡ Además, seria de lo más incómodo.

Pues, lo siento, hija. Tendrás que cancelar la cita con Kevin.— y sin más le colgó. Dejándola con la boca abierta.

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—Ya llegue.— grite, avisando. Pero nadie salió ni respondió. Camine hasta el living, de seguro está jugando videojuegos por eso no le respondió, pero grande fue su sorpresa al no encontrarlo. Conclusión; Mi primo había salido, de seguro a ver a su Julie. Rio, por dentro, si mamá llamaba y preguntaba si su primo se encontraba en casa, le respondería con la verdad. No está, mama, salió con su noviecita.

—Pues este es mi momento.— Como no hay nadie en casa, llamaría a Kevin y le avisa que la cita seria en su casa.

Se encaminó a la cocina directo a la alacena viendo si hay los víveres correspondientes para la cena que tenía en mente con Kevin.

Lasaña.

Sonrió, a Kevin le encantará.

Sacó su móvil y marcó a Kevin. Y espero hasta que la voz masculina se escuchó al otro lado de la línea.

Hola amor. ¿Qué haces?.— preguntó, melosa, recargándose en el lavadero. Teniendo una perfecta vista de su ventana, el atardecer transformarse de noche.

Arreglándome para esta maravillosa noche, princesa.— respondió, Kevin en tono galante.

Gwen, artículo un gesto de gusto.

Me encanta. Pero Kevin qué te parece un cita aquí en mi casa.

Un desaire de Kevin se escuchó en la línea.

Ahora, ¿qué paso?

Tengo que a hacer de niñera. Mis tíos salieron de viaje y mi primo se mudó unos días aquí. Por eso te dijo que la cita será en mi casa. ¿Qué opinas?

No lo sé. Acuérdate que la otra vez tu mama me saco a escobazos pensando que era un delincuente.

Oh, vamos. Mama solo se confundió. Y te pidió disculpas después.

Si. Pero aun así no cambia que le tenga miedo. Mira que pega duro. Todavía me duele la sentadera.—la voz de Kevin sonó lastimera.

Ya. Pero lo mejor de esto, es que ni papa, ni mama y mucho menos mi primo están en casa. Y, no sé, quizás avancemos al postre.—le dijo con voz coqueta.

mmm, hubieras empezado por ahí.—le dijo Kevin con voz galante.— Y, bella dama, que menú hay para hoy. Porque el postre está suculento.

Gwen, sonrió picarona ante las palabras de su novio.

Hoy, my sir, habrá Lasaña. ¿Le apetece?

Y antes de que Kevin respondiera, otra voz contestó.— Sí, lasaña está bien. Pero quiero saber cuál es el postre.

Gwen se respingo. Dando media vuelta y mirando alarmante al dueño de aquella voz. Que sonreía burlón recargado en el marco de la cocina, cruzado de brazos y piernas.

—!Ben¡ ¿Que te han dicho de espiar conversaciones ajenas? !Sube a tu cuarto¡

— Oye, Oye. Tu no me mandas.— Ben, camino hasta la mesa, extendió una silla y se sentó. Con sus orbes verdes repaso el cuerpo de su prima. A Gwen se le puso la piel de gallina. Nunca antes su primo le había visto de ese modo. Le daba miedo. Expectante, cogió su móvil y hablo pero ya era tarde Kevin había colgado. ¿Porque este idiota corta las conversaciones en las peores circunstancia?

— Te dejo colgada.— No lo pregunto, sino, lo afirmo. Ganándose la fulminante mirada de Gwen. Ben desde su silla sonrió burlón.

Gwen, frunció el ceño.

—Ve a tu cama, Ben. No estoy de humor.

— Te lo quitará si vamos a mi habitación. No me gusta dormir solo. Y mucho menos sabiendo que a pocos metros de mi cuarto se encuentra una hermosa joven durmiendo.—

Gwen no sabía qué decir. Solo atino a poner los ojos en blancos y retroceder. Ben nunca se comportaba de ese modo. Bueno, a decir verdad, hace meses que Ben rozaba accidentalmente alguna parte de su cuerpo como cuando la protegida de alguna explosión de los alienígenas. A parte de parecer insinuarse cuando se veían o conversaban, ya sea cuando estaba con Kevin, y Ben hacia mal tercio diciendo alguna tontería o diciendo lo hermosa que era ella (ella pensaba que era broma) enojando a Kevin o cuando salían los cuatro y Ben siempre interrumpe el momento romántico que tenía con Kevin.

— Ben, esto no es gracioso.— le hablo, nerviosa. Mirando cada parte de la cocina menos a él.

—Vamos, Gwen, sabes que no bromeo. — Y Ben, con una sonrisa plasmada en la cara, se levantó caminando lentamente hacia Gwen. Cosa que alteró los nervios de la peli-roja, que agachó la cabeza con timidez.

!¿Porque se ponía nerviosa?¡ !Ben solo bromea con ella¡ Nada más. Entonces, porque sus palabras y sus miradas le ponían a flor de piel.

—Gwen...—Fue entonces que percibió el cuerpo de Ben pegado al suyo. Podía sentir la calidez del cuerpo de Ben abrazar el suyo y la embriagante loción de almendra y menta, que tanto le gusta. Se sentía tan bien tenerlo así de cerca.

— Como los viejos tiempos, no, Gwen.—Ben, mordió el lóbulo de Gwen erizándole la piel, soltando un ligero jadeo. Cosa que complació a Ben.—Te gusta?

—Eso fue hace tiempo Ben.—Gwen, con la cabeza gacha, ladeó su cara. No quería ver a su primo. Porque estaba segura que tenía esa mirada de bobo enamorado hacia ella como cuando eran niños.— Tienes que Olvidar el pasado.

Ben, no respondió, solo empuño sus manos y unió más su cuerpo al de Gwen. No quería abrazarla, se estaba conteniendo, porque si lo hacía estaba seguro que no la soltara nunca más. No, hasta que esté satisfecho.

— No pude hacerlo. Y tú tampoco. Aunque finges muy bien.— Dichas palabras lograron asustar a Gwen que levantó rápidamente su cabeza, mostrando unos orbes verdes, totalmente sorprendidos.

Pero los labios de Ben contra los suyos, le hizo exclamar, más sorprendida aun. Cosa que dio ventaja a la lengua de Ben que se introducía en su cavidad bucal con maestría.

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Oh dios que mala soy 7-7 dejando en la mejor parte… ¿será que en el próximo capi habrá lemon jujujuju *w* nos veremos pronto…