Hola(:
Síp, ya volví con el segundo capítulo, éste es más largo que el anterior y no sé qué opinar de él, la verdad.
No lo había planeado así, y de las tantas veces que he imaginado ésto, esta forma jamás se me cruzó por la cabeza.
Espero no estén fuera de personaje, no lo considero así, pero bueno... a ver qué tal les parece(:
Muchas gracias por sus Reviews, de verdad 3
~Meg
Acusación
-¿Hermione?
El silencio le contestó y no pudo hacer más que suspirar. Sabía que su… amiga no estaba durmiendo, pero también sabía que no quería realmente hablar. En realidad Ron no entendía por qué de repente él era el que quería hablar, si ambos lo habían estado evitando. Era de madrugada, ¡por Merlín! ¿En qué estaba pensando?
El problema era que Ron estaba pensando y no podía dormir. No podía dejar de recordar los labios de Hermione sobre los suyos. No podía dejar de recordar que ella lo había besado. Eso tenía que significar algo, ¿no? Pero el pensar tanto le estaba llevando a pensar demás. ¿Y si Hermione no quería hablar con él de eso? ¿Y si estaba arrepentida? ¿Y si sólo había sido un impulso? ¿Un beso de buena suerte?
Resopló. No creía a Hermione capaz de eso, pero tampoco había llegado a creer que algún día ella misma se le aventaría y lo besaría de lleno en la boca, así que ya no sabía qué pensar. Muchas veces había imaginado cómo sería su primer beso juntos, jamás llegó a pensar que sería así. Siempre había pensado que él sería el primero en besarla, en confesarle sus sentimientos, pero también siempre había pensando en que no saldría vivo y eso no importaría. Bufó. ¿Es que acaso Hermione tenía que tener la iniciativa en todo?
Si no hubiera sido por ella, pensó, Hermione no estaría acostada en su cama, al lado de él, intentando dormir, y tampoco lo hubiera estado los días anteriores, desde haber llegado a La Madriguera. Tener a Hermione en sus brazos era bueno pero malo a la vez.
Tener a Hermione en sus brazos significaba que tenía miedo y que aún no podía dormir sola sin tener pesadillas, porque aún en sus brazos las seguía teniendo. Y él también. Los gritos de Hermione en la Mansión Malfoy jamás iban a irse de su cabeza, y, sospechaba, que no había momento en que dejara de escucharlos.
Sintió cómo Hermione se movía para ponerse más cómoda, y supo qué hacer. Seguro, como todas las noches, buscaría la forma de ponerse cómoda y al final optaría por rendirse y abrazarlo por el resto de la noche. Sonrió. Si no iba a hacer hablar a Hermione por las buenas, lo haría por las malas. Sintiendo que Hermione estaba por abrazarlo, le dio la espalda y se quedó viendo a la pared. Estuvo a punto de reírse al imaginarse la cara de Hermione, sabía perfectamente que sabía lo que hacía, podría jurar que sus cejas estaban fruncidas al igual que sus labios y que sus fosas nasales estaban más abiertas de lo normal. De verdad casi rió, y se sintió bien. La imagen de Hermione estando enojada siempre le había dado gracia y le había parecido adorable, sino, ¿por qué haberla molestado sin razón aparente todos esos años?
Pasaron varios minutos en los que ninguno se movió ni dijo nada, Ron se mordió el labio sabiendo que la chica estaba por rendirse, y esperó pacientemente. No faltaba mucho.
-¿Ron?
Casi se rió. Casi. Se pasó la lengua por los labios y tranquilamente le respondió.
-¿Ahora sí quieres hablar?
Casi podía escuchar cómo las cejas y los labios de la chica se fruncían nuevamente. Se mantuvo en silencio hasta que ella volvió a hablar.
-No… pero quiero dormir.
-¿Te incomoda mi presencia? Hay otra cama, me puedo mover, o si lo prefieres, tú puedes hacerlo. Sabemos que Harry no va a venir a dormir, otra vez –dijo, sin poder evitar el tono de rencor en su voz.
Sabían perfectamente que Harry no pasaba la noche ahí, que la pasaba con Ginny, pero también sabía que no hacían nada 'malo', más que platicar, recompensando el tiempo perdido. Harry se había comprometido a contarle todo a Ginny. Ron sabía que en ése todo su partida no había estado incluida, aunque su amigo no lo hubiera mencionado, por ello, le pidió a Harry que le contara. Más tarde aclararía las cosas con su hermana.
-¡No! –Exclamó, un poco más fuerte de lo debido.
-Shh, ¿quieres despertar a los demás, acaso? –Preguntó, aún sabiendo que nadie estaba dormido.
-Perdona… pero no te vayas, ¿sí? Yo tampoco quiero irme. No podría dormir.
-Pero si estaba dormida hace unos minutos, ¿no? –Le dijo, volteándose lentamente para quedar frente a frente -. Por eso no me contestaste, Hermione, ¿o no es así?
Mientras veía cómo tragaba saliva, Ron se imagino las cosas que le estaba diciendo en su mente.
-No.
-¿No? ¿Entonces por qué no me contestaste, Hermione?
-No quiero hablar, quiero dormir.
Y aunque en parte era cierto, esa no era la razón por la que no le había contestado y Ron lo sabía perfectamente. La taladró con la mirada hasta que las mejillas de la chica se volvieron rojas y no pudo soportar más su mirada.
-¿Qué tal si no quería hablar realmente, pero sólo decirte algo?
-Sé perfectamente que no es así.
-¿Enserio? –Observó cómo Hermione se pasaba la lengua por los labios, y Ron la maldijo mentalmente. Y luego asintió -. ¿Y, si lo sabes todo –lo fulminó con la mirada- dime qué es lo que iba a decirte? ¿De qué iba a hablarte?
-Ron, no es el momento.
-¿No lo es? ¿Entonces cuándo, Hermione? –preguntó, subiendo el tono de su voz. No recordaba haberse levantado de su lugar y, sin embargo, ya estaba cerca de la puerta, lejos de Hermione -. ¿La guerra no te enseñó algo, acaso? No podemos esperar… nunca se hay tiempo suficiente y- si no es momento de hablar justo ahora, la mitad de la guerra no era el momento para besarme.
Las mejillas de Hermione se tornaron rojas pero Ron no estaba seguro de si era por el coraje o por el recuerdo. Sus orejas estaban calientes y era por el enojo que sentía. El poco buen humor que le quedaba lo había abandonado. Se pasó una mano por el cabello y le dio la espalda a Hermione.
Escuchó cómo bajaba las escaleras casi igual de rápido que él y rodó los ojos. Jamás entendería a Hermione. ¿Quería hablar o no quería hablar? ¿Era tiempo o no era tiempo? Suponía que estaba enojada igual que él, así que no entendía por qué le seguía.
-No te vayas –dijo Hermione y Ron sintió un extraño dolor en el pecho. Detuvo sus pasos y ella también, pero no volteó. Sentía su mirada en la espalda y por el tono quebrado de su voz, suponía que tenía los ojos llorosos.
-No quería pelear, venía por té -. Hermione no le contestó -. No me iré otra vez, Hermione, te lo prometí el otro día, y pienso cumplir mi promesa.
-No quiero que nos enojemos, Ron, pero… esto es un poco complicado, ¿no lo crees?
-Claro que lo creo –le dijo, volteando lentamente a verla -. Pero que no lo hablemos lo complica más. Usualmente eres tú la que quiere hablar, no yo. Pero, Hermione… esto es importante, y siento que debemos aclararlo.
-Está bien, sólo- bueno- pensé que querrías con un poco de tiempo. Con todo lo que ha pasado-
-No soy el único que ha sido afectado por lo que pasó, Hermione. Y no necesito tiempo cuando se trata de ti –las mejillas de Hermione se volvieron rosas mientras que las orejas de Ron se tornaban rojas. No se arrepentía de haberlo dicho, y mucho menos ahora que Hermione disimulaba su sonrisa, no muy bien.
-¿Les preparo té? –Preguntó Harry a sus espaldas. Ambos chicos respingaron y voltearon a ver a su amigo quien les sonreía burlonamente -. Creo que deberían mantener bajo su volumen, no todos en esta casa están tan acostumbrados como yo a sus peleas.
Hermione rodó los ojos y entró al a cocina, dejando a los chicos detrás.
-No he podido ir al cuarto pensando en las cosas que podrían estar haciendo, y resulta que no se están besuqueando, pero que ni han hablado de cómo Hermione atacó tus labios.
-Cállate –siseó Ron, señalando la cocina con su cabeza. Harry le sonrió y siguió a su amiga.
Hermione estaba sentada en la pequeña mesa que había en la cocina esperando el té. Harry y Ron se sentaron en las sillas que sobraban, dejando una libre.
-Entonces, ¿por qué pelean a estas horas de la madrugada? Normalmente los argumentos terminan cuando se van a la cama –los tres se pusieron rojos, pero nadie dijo nada-.
-Nada, Harry –dijo Hermione, levantándose por el té con tal de no tener la conversación ni tener que mirar a Harry.
-Pensé que estarías atacando los labios de Ron-
-¡Harry! – Pero el chico rió y le guiñó el ojo a su amigo. Ron puso la cara entre sus manos, avergonzado. Eso no estaba en lo planeado, seguro Hermione se avergonzaría tanto que optaría por dejar el tema y adiós la posible relación que podrían tener.
-¡Vamos, Ron! Si lo hizo a media guerra –tragó saliva -, es normal esperar que lo haga también mientras nadie los ve.
-Potter, no te metas, ¿quieres? –gruñó Hermione.
-Me meto, Hermione, porque quiero –la sonrisa se fue de su rostro -. No quiero que estén separados, o que estén incómodos, quiero que estén juntos, porque ya nos están cansando a todos. Después de siete años, Hermione, no puedes esperar que alguien no quiera que estén juntos. Ustedes dos son los únicos idiotas que se atreven a tragarse el amor por el otro. Adiós. Y espero verlos besuqueándose mañana por la mañana.
Harry salió de la cocina dejando a Ron y a Hermione en un silencio demasiado incómodo. Ambos parecían querer que la tierra se los tragara, pero ella en especial.
Ron apoyó su cara contra la mesa, no quería que las cosas sucedieran así, había querido que tuvieran una plática normal (como de las que pocas veces tenían), y varias repeticiones del beso que le había dado Hermione. Pensó en decir algo sobre los elfos, tal vez así se animara, el pensamiento le dio risa pero duró poco al recordar que ella estaba más que avergonzada. Los malos pensamientos le asaltaron de nuevo. ¿Y si no quería hablar para no romperle el corazón y tener que decirle que no sabía ni por qué lo había besado? ¿Y si no había sentido nada? Gruñó. ¿Por qué todo era tan jodidamente complicado?
-¿Ron?
No quería levantar la cabeza y tener que escuchar las –de seguro – dolorosas palabras de su amiga. Porque se quedaría como su amiga, ¿no? Amigos nada más. ¿Y si ni siquiera quería eso porque todo era demasiado incómodo? Seguro sabía que la quería besar de nuevo… por el resto de sus días, después de todo Hermione lo sabía todo.
-¿Ahora me vas a ignorar? –Preguntó, y Ron podía jurar que había puesto los ojos en blanco-. Harry tiene razón. Debería estar atacando tus labios en vez de querer evitar el tema, pero… tengo miedo. No sé qué sientes y-
-¿Qué?
Ron levantó la cara y frunció las cejas, confundido. No estaba seguro de haber escuchado bien y no quería cometer un error al aventársele y atacarle sus labios. Hermione no lo miraba a los ojos, en realidad no miraba nada más que sus manos. Se había cubierto la cara como él hacía un rato.
-¿Hermione? ¿No sabes lo que siento? –La chica negó con la cabeza, y Ron se mordió el labio. Era ahora o nunca, se dijo -. Te quiero porque eres mi mejor amiga, igual que Harry. Pero nunca se me ha cruzado si quiera besarlo, lo juro. Y jamás he pensando de Harry las cosas que pienso de ti –Hermione levantó la cara, con los ojos bien abiertos, y Ron tragó saliva -. ¡Espera! No quise decir eso… no que piense mal de ti- No es malo. Pero no sé si para ti lo sea y- ¡Maldita sea!
-Calma –Ron la miró con las cejas alzadas -. ¿Me… quieres? –Ron asintió -. ¿Y no de la misma manera que a Harry? –Negó con la cabeza.
-Harry tiene razón –suspiró Hermione -. Su acusación es correcta, Ron.
Ron la miró sin entender bien lo que decía pero antes de que pudiera preguntar si quiera, Hermione ya lo estaba besando, sólo que esta vez era diferente. Incluso mejor.
-Harry tiene razón –repitió y Ron no tuvo que preguntar -. Debería estar atacando tus labios, Ronald.
Detrás de la puerta, Harry bailó.
La razón por la que hice a Harry así, es que siento que cambió luego de la guerra, igual que todos. Pero él más, porque él decidió no tomarse ya más nada enserio, y quería disfrutar. Siempre lo he imaginado así, molestando a Ron y a Hermione y, si alguna vez se cansó de sus peleas y se los dijo, igual creo que de haber sido así el caso, se habría cansado de que no estuvieran juntos.
Está comprobado que un Review es igual a una Sonrisa (:
Nos leemos pronto.
