Disclaimer:Me encantaría ganar mucho dinero teniendo los derechos de la serie, pero no los tengo, son de Naoko Takeuchi, así que… esto es sólo por diversión y amor al arte.

Una vida para mí.

Capítulo II: Sin Remordimientos

.-Podrían moverse unos pasos a su derecha, por favor… la lente se nubla mucho en el otro ángulo- explicaba una joven rubia de inmensos ojos celestes mientras trataba de sacar una fotografía a una joven pareja en una fuente.

Sus interlocutores asintieron y se movieron hasta que ella, con un ademán de su mano los detuvo.

.-Ahí, perfecto… la luz es genial-. Unos segundos más tarde se oyó el múltiple abrir y cerrar del obturador de su cámara, una sencilla cámara análoga que mantenía en trípode, frente a ella.

Levantó la cabeza llena de energía, la toma había quedado tal y como se la había imaginado, sin duda, esa sería una muy bonita serie de trabajos. "si tan sólo me atreviera a publicarlas" pensó molesta, seguido de un bufido cansado.

.-Quedó muy bonito, muchas gracias por su ayuda…-.

.-Cuando guste, señorita…- expresó el joven, mientras ayudaba a su acompañante a levantarse del canto de la fuente.

.-¿Y cuándo lo veremos publicado, o en la galería, Señorita Serena?-.

.-Les enviaré las fotos para que las vea, con el joven McCollum-.

.-Muchas gracias Señorita Serena, nos veremos en el diario-.

.-Sí claro, y gracias por ayudarme con mi proyecto-.

Un minuto después Serena veía como la feliz pareja se alejaba camino a la parte central de Londres. Y ella comenzaba, quedamente, a guardar los implementos con los que trabajaba unos minutos antes.

Increíblemente, Serena llevaba casi cinco años viviendo en Londres, pronto cumpliría un quinquenio desde que había dejado Japón, si
tenía suerte, y sus cálculos no eran errados, viviría el resto de esa encarnación como una chica normal y sería su próxima encarnación la que detendría la glaciación y se casaría con Endimion. Estaba segura que Setsuna lo sabía, a su parecer, había dejado demasiados cabos sueltos en la historia de la glaciación, Tokio de Cristal y demases.

Cerca de diez minutos le tomó el ordenar todo lo que había usado y transportarlo todo a su auto, un cómodo mini Cooper, estacionado en una de las entradas del parque. Estaba abrochando su cinturón cuando el sonido de su celular la distrajo.

.-¿Aló?-.

.-¿Qué tanto me vas a hacer esperar?...- resopló molesta la voz al otro lado del teléfono.

.-¿Hace cuánto que llegaste?-.

.-Sólo hace una hora y treinta minutos… Eres increíble Serena, te vengo a ver, después de un año y ¿Toda la delicadeza que guardas para mi es dejarme botada en el aeropuerto por más de una hora?-.

.-Mina, lo lamento mucho, pero tu avión no debía llegar hasta dentro de dos horas…-.

.-Sí, lo sé, pero decidí sorprender a mi mejor amiga… ¿Es que no puedo hacerlo?-.

.-Claro que puedes… espérame allí… te recogeré…-.

.-No, no es necesario…- Serena no alcanzó a analizar nada cuando un pequeño golpe en su vidrio le indicó que no estaba sola, allí donde debía estar cualquier londinense típico, estaba la Sailor del Amor, la rubia Mina Aino.

Serena más que rápido descendió del auto para abrazar a su antigua compañera de andanzas

.-¿Cómo estás?- preguntó la chica a su amiga, mientras la estrechaba aún más fuerte.

.-Estaré bien… si me dejas respirar…- le respondió Sailor V.

.-Claro- Serena la soltó –Lo lamento-.

.-No te preocupes…-.

.-¿Qué tal si vamos a casa?-.

.-Claro-.

Seguidamente, ambas abordaban el auto para ir al departamento de Serena.

Serena llegó a su departamento, ayudándole a Mina con su equipaje, que había dejado en la recepción del edificio de la rubia nipona, tres maletas, cada una más pesada que la anterior, hacían que Serena comenzase a preguntarse cuanto tiempo su amiga sería su huésped.

La puerta dejó a ver a Mina la clase de vida que Serena mantenía, siendo su primera visión la de una inmensa biblioteca en la pared central del apartamento, seguido de una mesa, a su derecha, en la cuál reposaban varias fotos en blanco y negro.

.-Un año sin vernos, es, realmente, mucho tiempo…- masculló Mina.

.-Ni que lo digas… la última vez que viniste, aún vivía con mis padres… y esto era sólo un proyecto sin fecha de inicio-.

.-¿Cuándo te mudaste?-.

.-Hace siete meses, un mes antes de iniciar el semestre en la universidad-.

.-Increíble… Serena Tsukino, viviendo sola… ¿Qué diría Luna si lo supiera?...-.

.-No lo sé… pero callada no se quedaría…- Una sonrisa triste asomó a la cara de Serena.

.-Eso no lo dudo…-.

Serena dejó la maleta a un costado del pasillo, que, seguramente conducía a las habitaciones del departamento, se veían varias puertas. Le indicó el sillón a Mina, esta asintió gustosa y tomó asiento frente a Serena.

En medio de la mesa de centro se apreciaban más fotos, estas en distintas técnicas, sepia, blanco y negro, envejecido… colores… Mina las tomó y, distraídamente, comenzó a ojearlas.

.-¿Qué tal están?...-.

.-La última vez que hablé con Amy, ella y Luna vivían en Alemania… eso fue hace casi seis meses, bien podrían haber vuelto a Japón y yo ni me habría enterado; Lita abrió su restaurante de comida tradicional Japonesa, le va muy bien (al menos así lo leí en una revista); de Raye hace casi tres años que no sé nada; a Darien lo vi en Modena hace algún tiempo, hice un desfile allí, estaba haciendo una especialización en no-se-qué-máquina-médica… conocí a su novia…-.

Mina se volvió a escrutar qué cara presentaba su interlocutora, desgraciadamente, no era una muy preocupada. Serena estaba imperturbable, bien le podían estar hablando de lo bonito que estaba el día afuera y a ella le hubiera dado la misma expresión.

.-Me alegro…- fue la escueta respuesta de Serena para con sus antiguos compañeros de batalla.

.-¿Y hay alguien?... en tu vida, me refiero…-.

.-Mina, sabes muy bien que esa pregunta me incomoda en demasía-.

.-Tú misma lo dijiste, sin arrepentimientos… ¿No tendrás dudas al respecto?-.

.-No, en lo absoluto… Es solo que no hay nadie que parezca valer el riesgo…-.

.-¿Ni siquiera Darien…?-.¨

.-Especialmente Darien-.

.-Entonces, mi misión, mientras esté aquí, será… ¡Conseguirte novio!-.

.-Mina, eso no es necesario…-.

.-¡Claro que lo es!-.

.-Definitivamente, hay cosas que nunca cambian…-.

.-Veo que tus fotos están cada vez mejor… siempre me he preguntado por qué, en vez de estudiar Ciencias Políticas en la Universidad…-.

.-Porque es algo que necesito saber para mi futuro…-.

.-Es cierto… a veces olvido que no somos dueñas de nuestros actos… y que estamos atadas por este destino supremo-.

.-¿Te arrepientes?-.

.-¿De qué Serena?-.

.-De dejar Japón, de dejar de ser Sailor Venus y sólo ser Mina Aino, la famosa modelo…-.

.-Famosa modelo es ponerle mucho énfasis… no lo soy, de serlo, no tendría que quedarme en tu apartamento…-. Ambas rieron ante la declaración de la Sailor del amor.

.-Buen punto… ¿Pero no te arrepientes?-.

.-Ni un segundo, te agradezco la oportunidad… creo que cuando tenga que dejar todo esto dolerá y mucho, pero gracias a eso nunca me faltará el aliento para defender este planeta… de quien sea…-.

.-Me alegro de oírte hablar así… tan solo quisiera que todas pensaran de esa forma…-.

.-Lo hacen Serena… es sólo que no lo saben…-.

.-Sí… claro-. La Serena sarcástica salía a flote, podía ser que Mina calmara el carácter cáustico de la nueva Serena, pero tampoco hacía milagros.

.-Cómo sea ¿Y tú?-.

.-¿Y yo qué?-.

.-¿Te arrepientes?-.

.-Yo misma lo dije, sin arrepentimientos, pero eso sí me gustaría poder sentir algo… enamorarme… miro al pasado y sólo veo reflejos de un amor muy antiguo como para recordar algo de él, y me gustaría volver a sentir algo… sólo eso…-.


Muy lejos de allí, alguien sintió el llamado del corazón de Serena, y aún sin saberlo, lo contestó en una sola palabra…

Bombón…


Las lágrimas acudieron a los ojos de Serena, algo, muy en el fondo le señaló que no todo estaba perdido en su vida y que siempre puede haber una segunda oportunidad. Aunque ésta atente contra todo lo establecido.

Miró a un lugar de la pared, resopló y alejó todo pensamiento triste. Ya más descansadas ambas, Serena conducía a Mina a la que sería su habitación.

Durante la tarde, Mina conoció a quienes mantenían a Serena viva, tranquila y, de una forma muy extraña, con un nivel de estrés estable y manejable.

Jeremy, Scott y Peter, eran los amigos inseparables de la rubia nipona. A las chicas Mina ya las conocía, ya que no se había resistido y había vuelto a Londres con su familia para estudiar el último año de colegio junto a Serena, en un exclusivo colegio de señoritas al que la familia de Serena insistiera en inscribirla. Allí conocieron a Francis y Elizabeth, las cuales se habían convertido en sus incondicionales amigas.

Serena dividía su tiempo, más que nada entre los deportes, la fotografía, la Universidad y sus amigos… así el tiempo disponible sólo para ella era bastante limitado. A su familia le dedicaba los fines de semana cuando visitaba la casa en la que vivían sus padres y su hermano, ya próximo a terminar el colegio, al igual que Serena, en un exclusivo instituto para jovencitos. El tío de Serena, desde el primer momento en que habían puesto un pie en Inglaterra se había encargado de todos los gastos habidos y por haber de la familia Tsukino, convirtiéndose en su protector personal, instruyéndola en protocolo, historia europea y, obviamente, satisfaciendo todos sus caprichos. Se había tomado muy a pecho las responsabilidades de tío que nunca había cumplido en los años anteriores, convirtiéndose en el protector y consentidor oficial de los hijos de su hermano, pagándoles el colegio, autos y cuanta cosa se le ocurrió que sus sobrinos podían necesitar.

Mina era modelo de pasarela, tres años antes, un diseñador la había descubierto en un centro comercial y desde entonces, un desfile de pasarela, fotografías y novios habían sido la tónica de la antigua Sailor del amor. Asimismo se había convertido en el contacto con el resto de las Inner para Serena, con el resto no había hablado en cinco años.

Al final del día, una vez que sus amigos ya se habían ido, Serena disfrutada de uno de los únicos placeres simples de los cuáles podía disfrutar, después de casi cinco años sin pesadillas, los baños de tina ya eran un placer y no más una experiencia traumática para la princesa de la luna.

Así, la repentina visita de su amiga de tantos años traía a la mente de la princesa recuerdos, que por lo general, mantenía acallados en lo más profundo de su conciencia, Serena, poco a poco, producto del relajo del agua en su cuerpo, comenzaba a rememorar eventos pasados que ya hacía muchos años ya no volvían a su mente conciente.

La tarde transcurrió tranquila para Serena, nadie había venido tras de ella después de sus declaraciones en el templo, por ello estaba sumamente agradecida, no hubiera soportado dar más explicaciones que las que ya había dado por ese día.

Tomó un helado mientras se sentaba en una banca del parque Nº 10, disfrutando de ser, simplemente, una adolescente normal en un sábado normal. De pronto algo captó su atención, cerca de ella sonaba una melodía familiar que llevó a su corazón a doler como no lo recordaba, al menos no en mucho tiempo.

Una melodía, reconocida para la chica, resonaba en un local, cerca del parque, debía estar muy fuerte la música, como para que se sintiera en medio del parque; inquieta e intrigada al respecto, Serena siguió la música, llegando a otro claro del parque, donde había juegos infantiles. Allí unos niños de primaria celebraban un festival, seguramente aquel era uno de los eventos, donde niños de no más de nueve o diez años imitaban al famoso grupo Three Lights, e inmediatos al escenario habían otros grupos de niños seguramente esperando su turno para su propia presentación, vestidos al igual que sus antiguos compañeros de juegos y batallas, Taiki, Yaten y Seiya. Durante un momento, entre los asistentes, Serena hubiera jurado ver al moreno del grupo saludándola como era su costumbre, el corazón de la rubia dio un vuelco que casi la hace trastabillar, y un momento después, justo cuando la canción terminaba, Serena volvía a ser la misma, así como todos los espectadores y el embrujo de la canción terminaba.

Asustada por lo sucedido, Serena volvió rauda a su casa, no quería pensar que aquello fuera algo más que su imaginación y que algo malo les hubiese sucedido a los Kou. No quería pensar que alguien se estaba despidiendo de ella. Eso, más que seguramente, repercutiría en los corazones, de al menos, dos Sailors, que de una forma u otra los seguían esperando, aunque fuera no más que en sueños.

A su casa llegó relajada, sus padres le preguntaron cómo le había ido con sus amigas y Serena, para no preocuparlos, mintió, diciendo que todas estaban muy emocionadas y tristes por su pronta partida, asimismo, les comunicaba del final de su relación con Darien, noticia que alegró sobremanera a su padre.

Luna no llegó aquel día, ni el siguiente, ni el siguiente… pero Serena no se preocupó, algo le decía que la guardiana de la reina Serenity estaba bien, y que lo seguiría estando después de su partida.

El resto del fin de semana, Serena lo pasaba ordenando sus cosas para viajar, encontró muchas cosas que creía perdidas, detrás de su tocador, encontró aquella cajita de música que Darien le regalase muchos años antes, y que creía perdida. La dejó sobre el tocador; la determinación estaba tomada y la cajita de música, que repentinamente cayese de sus manos para caer a la superficie del tocador y comenzar a expulsar la exquisita melodía, característica de Serenity y Endimion, ya no le producía más que una lástima infinita para Serena, de no ser porque ellos no cumplieron sus promesas de amor, que los habían condenado a ella y Endimion a vivir esa tortura de cinco siglos en la que estaban metidos.

Dentro de cuadernos ya olvidados por su memoria, encontró recuerdos de una infancia perdida ya muchos años antes, envoltorios de papel, recortes de papeles, juguetes, peluches, fotos de ella, Kelvin y Molly, otras de su antiguo enamoramiento, Andrew, las guardó todas haciéndose una nota mental de ir a ver a la pelirroja para despedirse de ella y sus amigos. Luego encontró fotos de ella y las Inners, de Darien, de Chibi – Chibi, pero en su búsqueda no apareció ninguna de Rini, eso, la preocupó mucho, así que Serena decidió hacerse otra nota mental y ver si podía sacarle algo a Setsuna al respecto.

El día lunes por la tarde ya estaba todo listo para partir, sólo quedaba los más necesario, lo que se llevarían con ellos en el avión, un par de maletas por cada uno, todo el resto viajaría antes, como carga, para que estuviera allá cuando llegaran, o al menos para que no tardaran demasiado en instalarse. Al día siguiente, la empresa de mudanzas se llevaría las cajas y los nuevos dueños de la casa, el día viernes vendrían a cerrar el trato. Los padres de Serena habían decidido, que sin importar qué se quedarían en occidente, y por consiguiente, no les hacía falta la casa en Japón (y por sugerencia del hermano de Kenji, tampoco los muebles), por ende, habían vendido la casa amoblada a un matrimonio joven que esperaba a su primer hijo.

Serena ya no volvería a clases, en la escuela le cerrarían el año, tal y como estaba, así serena aprobaría el año, casi dos meses antes de sus compañeros; aunque tendría que retomarlo en Inglaterra.

El día martes, Serena decidió despedirse de su ciudad, así que se levantó temprano para recorrerla, sabía que quizás no abría otra oportunidad para hacerlo. Corrió por el parque, la primaria a la que había asistido alguna vez, la secundaria, y volvió a casa a bañarse y cambiarse para ir a ver a Molly.

La casa de Molly estaba vacía aún, faltaba para que ella llegara a casa, quince minutos después de que llegara Serena llegaba Molly a casa.

.-¡Molly!- gritó Serena desde el otro lado de la calle, donde estaba sentada en una banca. Inmediatamente corrió a saludarla.

.-¡Serena¿Pasó algo?- exclamó Molly al sentir los brazos de Serena alrededor suyo.

.-Si, por eso tengo que hablar contigo- Molly pudo sentir las lágrimas de Serena en su hombro.

.-Sí, claro, pasa-.

Ambas ingresaron al departamento en el que vivía Molly con su madre. Molly le indicó que se sentara mientras ella iba por unos
refrescos para poder charlar tranquilas.

.-Ahora sí Serena ¿Qué es lo que sucede?-.

.-Molly… yo… no sé…-.

.-Me estás preocupando… ¿Te sucedió algo?-.

.-No, no es eso… yo…-.

.-Serena… ¡No me digas que estás embarazada!-.

.-¡No¡Cómo dices eso! Ni por asomo… Darien y yo nunca… es más, el sábado terminamos nuestra relación-.

.-Era eso… Serena lo siento mucho…-.

.-No te preocupes por eso Molly, eso no es lo que venía a conversar contigo, sino otra cosa… lo de Darien no tiene importancia, hace tiempo que me sentía asfixiada con él, así que fue para mejor…-.

.-¿Y entonces…?-.

.-Molly… yo… yo me voy, me voy de Japón-.

.-¿Sí?... eso no me lo esperaba… Serena, eso es muy triste…-.

.-Lo sé, pero debo hacerlo, quiero hacerlo…-.

.-Serena… Entonces ¿Qué pasará con Sailor Moon?-.

.-¿Qué… qué tiene que ver eso conmigo?-.

.-Serena, sumar dos más dos, no es tan difícil, hace años que lo sé… tú eres Sailor Moon, tus amigas son las Sailor Scouts, quien no sé quién es, es aquel enmascarado- dijo Molly con un tono más que explicativo, sarcástico.

.-Darien…-.

.-Oh, es verdad. Eso tiene lógica- respondió más calmada.

.- Pero no me has contestado…-.

.-Si hay problemas, volveré, de lo contrario, me radicaré en Inglaterra con mis padres…-.

.-¿Cuándo te vas…?-.

.-El sábado por la mañana…-.

.-Entonces, hay mucho que hacer… hay que hacerte una despedida, llamar a tus amigas, a Kelvin… a Andrew…-.

.-Molly, no es necesario…-.

.-Claro que sí, llamaré a Kelvin para que me ayude a organizarlo, tendría que ser el jueves para que no interfiera con tu último día…-.

.-Molly, yo venía a despedirme sólo de ti y Kelvin… con las chicas no quedé en la mejor de las relaciones, ellas… a ellas no les gustó mucho mi decisión y Andrew, bueno, él es el mejor amigo de Darien, y la verdad, es que no me quiero encontrar con él de nuevo-.

.-Serena… lo lamento…-.

.-No tiene importancia…-.

.-¿Por eso terminaste con Darien?-.

.-Si, eso, y porque, la verdad, ya no lo soportaba…- Serena sonreía abiertamente ante esa confidencia –Me decía siempre lo que tenía o no tenía que hacer… y ¡aceptémoslo! Siempre decía que todo lo mío estaba mal o fuera de lugar-.

.-Bueno, si era así… ¡Me alegro por ti amiga!...-.

.-Yo también.-

Serena se fue más relajada de la casa de Molly, de todas formas, era la única de sus amigas que no la había juzgado por su decisión de partir, tranquilamente, volvió a su casa, tratando de rememorar todo a su alrededor para no perderlo de su memoria.

De vuelta en su casa, encontró una sorpresa. Mina Aino se encontraba sentada en su sillón esperándola.

.-¡Serena!- gritó Mina apenas Serena pasó por la puerta de su casa y corrió a abrazarla.

.-Mina ¿Qué sucede?- le preguntó Serena mientras la abrazaba.

.-Lo lamento mucho… debí decir algo para defenderme, pero… Serena perdóname…-.

.-Mina ¿Por qué no subimos y conversamos en mi habitación?

Ambas rubias subieron a la habitación de la dueña de casa.

Serena le indicó a su amiga que se sentara en su cama, mientras ella tomaba una silla del peinador.

.-Ahora sí Mina ¿Qué sucede?- recién allí Serena notó que Mina lloraba.

.-¡Perdóname!- pronunció quedamente mientras un hilo de lágrimas cruzaba por sus mejillas -Yo no estoy enojada ni triste porque te vas, pero sí estoy enojada… conmigo… porque… no te… defendí…-.

.-Mina, no importa-.

.-¡Claro que sí…! Antes de ser mi superior eres mi amiga y lo que te hemos hecho no tiene nombre… aparte, tú sólo dijiste en voz alta nuestros propios temores, que somos incapaces de expresar-.

Serena, impactada por esa declaración de la rubia se acercó a la cama y se sentó al lado de Mina, quien ya lloraba a un paso de la histeria, tratando de consolarla.

.-Ya Mina… no hay por qué llorar…-.

.-Si lo hay…- le respondió mientras se escondía en el hombro de Serena.

.-No, no lo hay, porque si tú piensas eso y no estás enojada conmigo, no vale la pena llorar por eso… Mina, si estás o no enojada conmigo, no tiene por qué ser motivo de reproche hacia ti, ni para mí, ni para nadie…-.

.-¿Tú crees?-.

.-Claro… aparte, no es como si no nos volviéramos a ver más, tú tienes familia en Inglaterra, por lo tanto, no habrá problema en que me visites…-.

.-¿En serio?- la cara de Mina salió del hombro de Serena para volver a mirarla.

.-Claro… ¿O es que no quieres volver a verme?-.

.-Claro que sí…-.

.-Entonces asunto arreglado…-.

Una hora después Mina se despedía de Serena prometiéndole ir al aeropuerto a despedirse de ella.

Antes de dormir, Serena revisó las llamadas a su celular, que mantenía apagado desde que viera a las chicas por última vez (no habían llamadas), y planificó cuidadosamente su día siguiente.

Se levantó, salió a correr, volvió a casa, desayunó y se arregló para salir, luego de eso, se dirigió al apartamento de Darien, sabía que a esa hora ya no estaría allí, Dios sabía que no quería volver a verlo.

Abrió cuidadosamente, siempre existía la posibilidad de que estuviera en casa. No había nadie.

Se dirigió a la mesa de centro donde había una foto de los dos; a Serena le dio un escalofrío con la foto, nunca se había fijado en lo hipócrita que se veían los dos en la imagen, sus sonrisas eran vacías y no tenían brillo sus ojos.

Bajó la foto, no soportaba el verla o el sentirse observada por ella. En la mesa de centro dejó varios regalos de Darien, la cajita de música, las llaves del departamento y el anillo que le diera muchos años antes.

.-Sin remordimientos…- masculló antes de salir.

Fin Capítulo 2.


Muchas, muchas, muchas gracias a quienes dejaron un review… no crean que me olvidé de ustedes, es solo que se murió el pc y como los universitarios vivimos quebrados, tuve que esperar a tener auspicio monetario para arreglarlo…

Voy a agradecer los reviews de atrás hacia delante ¿ok? Aquí voy…

Kira Moon: ¿Ves? No lo dejé botado, aquí está el nuevo epi, y si el pc no se me muere de nuevo, el próximo no se demorará mucho.

Mollykfever: jamás pensé que cayera en la frialdad la actitud de Serena, pero supongo que quedó convincente, así que igual estoy bastante contenta con el resultado. Gracias…

Serenalucy: Thanks a lot! por tu review.

Alejandra n: Te agradezco por tu apoyo y por encontrar el fic original.

PALAS: Si, yo también esperaba que Serena al fin se "pusiera los pantalones" con relación a su vida. Bueno, aquí lo estoy continuando.

Serena Venus Healer: Too el rato que aparecen… ya apareció Seiya, pero todavía no sé cómo lo voy a traer a colación…saludos.

Cositas+cositas: bueno, gracias por tu rr, aunque no te haya gustado la trama, lamentablemente, no puedo cambiarla… sorry…

SeiyaySerenity22: Pues aquí ya apareció Seiya, que también es mi favorito… También me encanta Yaten para Mina, y seguramente
intervendrá en algún momento, pero lo de Taiki y Ami… no lo sé aún… no lo tengo contemplado… la verdad es que prefiero a Amy con Richard…

Y por lo de mis otros fics… de Sailor Moon no tengo más, pero en mi profile están los que he escrito… de HP, Bones, House MD, Prison Breake y próximamente, si me da el tiempo, Jericho.

Veronick: Si Serena se queda o no con Darien se va a saber al final y el final no lo he pensado todavía, así que todavía no lo sé…

Natalia Kido: Muchas e infinitas gracias por haber sido la primera en postear un rr, te lo agradezco mucho… cuando lo escribí no estaba muy segura de que diera para más que un chapter, pero gracias a su apoyo ya estoy con el segundo… thanks….

Bueno, para terminar quiero volver a agradecerles a todas quienes dejaron un review y me alentaron a seguir con este fic, solo me queda decirles que espero poner el tercero pronto… Vielen Danken a todas y nos "vemos" en otra oportunidad.

Afectuosamente, Katie.