Carl POV

Mierda, conozco a mi padre, le iba a hacer algo, seguro querría que hable por la fuerza. La chica parecía de mi edad, muy linda, sexy… NO. NO PUEDO PENSAR EN ESO.

Debía ayudarla por lo que sin pensarlo dos veces corro y me coloco delante de él, interrumpiendo su camino hacia la chica.

- Córrete Carl.

- No.

- ¿No? Dije que lo hagas – intentó hacerme a un lado pero puse resistencia.

- No le harás daño. Piensa en mí, tiene mi edad, ¿Me harías daño? Piensa en Judith… ¿Le harías daño a ella?

- Ella no es Judith ni es tú.

- ¿Por qué tienes necesidad de dañarla?

- Solo quiero hablar.

- Te conozco, pa, la intimidarás. – Creo que con eso logré mi cometido puesto que suspiró fastidiado.

- De acuerdo, no le haré nada.

Acto seguido agarró una silla y se sentó, mirándola. Yo tomé otra y se la acerqué a Beth para que se siente.

Ah… Beth… ¿Por qué todas las chicas que me gustan se llaman así? Nada más que mi anterior amor platónico había muerto y la extrañó más que a mamá. ¿Por qué tenía que pelear con Dawn? Si no lo hubiera hecho estaría aquí ahora…

El interrogatorio comenzó.

- ¿De dónde sacaste ese bolso, niña? – dijo Rick, notoriamente no quería llamarla por su nombre ya que le recordaba a todos la pérdida de Beth Greene.

- Hay una comisaría a unas calles de aquí, decidí entrar para busca municiones y encontré eso entre muchos otros que estaban vacíos.

- ¿Cuántos caminantes has matado?

- No sé, ¿Muchos?

- ¿Cuántas personas has matado?

- Ninguna, dudo que alguna vez lo haga

- ¿Quién es tu madre? – Esa pregunta pareció dolerle a la chica.

- Murió poco después que esto comenzara.

- ¿No eres adoptada?

- No, papá y mamá se divorciaron cuando era bebé, supuestamente porque él descubrió su preferencia por los hombres.

- Está bien.

Se levantó y se dirigió hacia mí como diciendo: Habla tú si crees que puedes sacarle más información.