Bien, antes que nada esta pequeña secciòn sera para agradecer a las personas que dejaron comentarios:

uchihabrun: Gracias por decir que te gusta el fic, eso me alegra.

SakUra-UchIha-UzuMakI: Gracias, Tienes razón, el ItaSaku es raro pero se ven bien, me gusto eso que dices de güiñar el ojo, eso seria comico.

Karina Natsumi: Gracias, se que te gusto la historia y eso me anima a seguir escribiendo incoherencias.

Corsaria: Gracias, y espero que te guste este cap. aunque la interaccion de Itachi y Sakura sea poca.

Tsunade25: Gracias, y es cierto... si yo estuviera en el lugar de Sakura sacaria una camara y lo grabaria, despues lo subiria a internet, en cuanto a lo de Sasuke, tambien es bello pero me gusta mas Itachi y creo que es por que tengo una fijacion por los chicos malos.

-X-KathO-Chan-X-: Gracias, espero que no defraudarte con este capitulo.

Y tambien gracias a todos aquellos que leen pero que no dejan review por que les da flojera o por falta de tiempo, a todos aquellos que agregaron el fic a favoritos y/o alerta. Muchas gracias, sin ustedes mis queridos lectores yo no seria nada.

En fin, lo que es de ley, Naruto ni ninguno de sus personajes me pertenece, ambos son del gran Masashi Kishimoto, yo solo los utilizo para crear historias locas.

Chapter 2

Después del pequeño incidente de anoche, cierta peli rosa se levanto perezosamente, se puso las pantuflas y salió directo a la cocina, miro a ambos lados restregándose los ojos, vio en el refrigerador una pequeña nota que decía:

Tuve que salir a comprar el desayuno, espérame o haz algo útil y acomoda un poco la cocina.

Atentamente: Tu mamá

Estrujo la nota y la tiro al cesto de basura, vio la hora y apenas eran las 8:15 a.m., así que le hizo caso a su madre y comenzó acomodar las cosas de la cocina, era lunes y por ende ella debería estar en el colegio, pero como su mama necesitaba ayuda en la casa, decidió que esa semana se la pasaría junto con Tsunade acomodando la casa, no era necesario que buscara escuela, todo eso ya estaba arreglado. Pero aun así, ella suponía que seria más trabajoso, ya que como cualquier estudiante nuevo, tendría que ponerse al tanto, pero eso no seria problema, el problema residía en que tendría que hacer miles de apuntes, eso era fastidioso. Casi cuando iban a dar las 9:00 a.m. alguien toco la puerta, la chica pensó que a lo mejor su mama había olvidado las llaves, con paso algo torpe y perezoso fue abrir la puerta, pero se llevo una sorpresa al descubrir que quien hace unos momentos tocaba era una señora que no conocía. Sakura sintió pena ya que solo andaba con el pijama puesta y el pelo todo revuelto, pero duro poco ya que la aludida hablo.

— ¡Buenos días¡... espero no haberte despertado — Mientras sonreía.

— Para nada, ya estaba despierta — Contesto nerviosa, mientras pensaba que lo decía por su apariencia.

— Bien, deja que me presente, mi nombre es Mikoto, soy tu vecina, bienvenida — Extendiendo una mano hacia la oji jade.

— El gusto es mío Mikoto-Sama, mi nombre es Sakura — Estrechando la mano en un acto de saludo.

— Espero no te moleste que me haya tomado la molestia de traerte este pequeño presente — Mostrándole una pequeña canasta con lo que parecían galletas.

— No, para nada, muchas gracias — Negando con la cabeza y las manos.

— Toma, y de nuevo bienvenida — Dándole la pequeña canasta.

— Gracias... de verdad no se hubiera molestado — Recibiendo el paquete.

— Si necesitas ayuda, esa es mi casa — Señalando la casa del lado derecho.

— Lo tendré en mente — Un poco sonrojada ya que recordó el incidente de la noche anterior. — En ese justo momento iba llegando Tsunade.

Ambas se dieron cuenta de la llegada de la susodicha, la rubia miro a Sakura y vio lo que tenia en las manos, inmediatamente dedujo que era alguna vecina que venia a darles la bienvenida. Sin mas, saludo cortésmente.

— ¡Buenos días!... — Mirando a la azabache.

— ¡Muy buenos días! — Saludo alegremente.

— ¿Supongo que vino a ver a sus nuevas vecinas? — Pregunto la rubia.

— Pues si, pero mas que nada vine a darles la bienvenida a este vecindario — Mirando a la rubia fijamente.

Así tardaron unos cuantos minutos platicando sobre lo tranquilo que era el lugar, a lo que se dedicaban, por su parte Mikoto le explico a Tsunade que ella era casada, con dos hijos y por lo tanto ama de casa. Tsunade por su parte solo le explico que era doctora y que su única hija era Sakura, a Mikoto le dio curiosidad cuantos años tenia la mencionada, a lo que Tsunade respondió que ella tenía 16 años. Mikoto comparo la edad y dijo que el mayor de sus hijos tenia 21 años y el menor la misma edad que la peli rosa, en cuanto Sakura escucho lo primero llego a su mente el recuerdo de la noche, se sonrojo de golpe. Después de las presentaciones adecuadas, ambas mujeres se despidieron, la rubia creía que había sido una gran elección irse a vivir ahí, Sakura metió lo que había comprado su mama para el desayuno.

La mañana transcurrió entre ajetreos, ya que Tsunade no tenia la idea clara de como acomodar, Sakura estaba un poco exasperada ya que cuando Tsunade no se decidía era mejor irse, o solo darle el avión. Y esto segundo fue lo que la chica aplico, después de varias horas de acomodar, Tsunade le dijo a Sakura que tenia que salir, ya que tenia una entrevista de trabajo, Sakura solo le deseo suerte y la rubia salió hacia lo que según ella, seria su nuevo empleo.

Sakura no necesitaba indicaciones de a que hora comer, si debía salir o no. Todo eso ya estaba estipulado que era improvisado. Aburrida, decidió que lo mejor era salir un rato a despejar la mente de tanta caja o cosa que acomodar, ademas de que seria provechoso para conocer el sitio. Sin pensarlo mas, tomo su chaqueta y salió. Al llegar a la calle decidió que lo primero seria ir a comer, como no quería ir por otro rumbo o en dado caso perderse, prefiero ir al restaurante de ayer. Cuando entro sonó la campana, entonces salió la chica que anteriormente la había atendido a ella y a su mama.

— ¡Hola! Bienvenida — Dijo la chica de los chonguitos.

— Hola — Contesto la peli rosa.

Después de ubicarla en una mesa, Sakura vio el menú y ordeno. Varios minutos después la misma chica de chonguitos le llevo su pedido, Sakura al comenzar a comer, observo que el restaurante estaba vacio, de hecho ella era la única comensal. Supuso que era por la hora, ya que muchos iban al colegio, o estarían en su trabajo. La chica encargada observo como Sakura analizaba el lugar y solo atino a decir.

— Dentro de poco el lugar estará abarrotado — Mientras limpiaba una mesa.

Sakura capto que la chica quería hacer conversación con ella, ante esto sonrio, ya que si todo salía bien, ella podría ser su primera amistad aquí en Konoha.

— Si... creo que debe ser por el horario — Mirando el lugar.

— ¿Por tu conducta diría que no eres de por aquí? — Pregunto la chica.

— Tienes razón, ayer apenas me mude, por lo tanto soy una forastera — Contesto la oji jade riendo levemente.

— Si, pero con el tiempo te adaptaras al ritmo de vida de aquí. — Dirigiéndose hacia donde esta la peli rosa. — Mi nombre es Tenten... mucho gusto... — Esperando la respuesta de la peli rosa. — Sakura — respondió la de pupilas verdes.

Ya entradas en confianza Tenten comenzó a contarle a Sakura a lo que se dedicaba, la castaña decía que después de las clases ayudaba a sus padres con el lugar, en este caso el restaurante, pero que solo era momentáneo en lo que conseguían quien les ayudara. Sakura le dijo que entraría a la escuela de ese barrio, pero que seria dentro de una semana. Tenten al escuchar eso, no pudo contener la emoción, y le dijo a Sakura que ella iba en esa misma institución, pensaron que a lo mejor les tocaba juntas, pero como el destino es bizarro, descubrieron que no, y eso se debía a que Tenten tenia un año mas que Sakura, por lo tanto ella iba en un grado superior al de la oji jade, pero eso no las desanimo ya que podrían juntarse a la hora del receso. Después de estar unos minutos platicando amenamente Sakura se despidió y salió del lugar rumbo a su casa.

Al llegar noto que su mama aun no regresaba, a lo mejor y le habrían pedido que se quedara para de una vez comenzar. En fin, eso era lo de menos, lo que le importaba ahora era seguir acomodando y poniendo orden en su nuevo hogar. Ya caído el ocaso, Sakura había sacado mucha basura, que entre otras cosas eran chácharas inservibles, iba a depositar la basura al cesto, por ende tenia que salir al patio. Pero como si se tratara de un milagro en ese preciso instante estaba el camión de la basura, decidió que así mataba dos pájaros de un tiro y salió a tirar la basura. Pero como siempre hay algo que echa a perder todo, no contaba con que el destino le tenía deparado algo para unos divertido pero para ella desgracia, todavía se preguntaba como era posible que le pasara eso a ella. El chiste es que se le desato la cinta del tenis y como toda causa tiene una consecuencia, esta fue una caída con todo y basura.

Todos los ahí presentes miraban con asombro la espectacular caída de boca, la peli rosa no sabia si le dolía mas el golpe o la vergüenza que sentía en esos momentos, así que como un relámpago, recogió toda la basura regada, se la dio al señor encargado de la basura que solo negaba con la cabeza, como si no hubiera pasado nada Sakura se retiraba, pero cierta voz conocida la detuvo.

Sakura solo volteo un poco confundida, se helo al saber quien era, nada mas y nada menos que Mikoto o la señora Uchiha como le decía Tsunade.

— ¿Estas bien Sakura? — Acercándose a la peli rosa.

— Si... no fue nada — Mientras se revisaba y asentía con la cabeza.

— Me alegro, ¿Supongo que estas sola? ... ¿No es así? — Sonriéndole a la de pupilas jade.

— Si, mi madre no esta, tuvo que salir — Respondió la peli rosa rascándose la nuca.

— ¡Que lastima!... de seguro va a tardar... pero en fin... ¿espero puedas venir a cenar a mi casa hoy? — Acoto la Uchiha.

A la peli rosa le cayó como un balde agua fría la espontanea invitación, ya que no pensaba recibir una proposición así. Y es que si se miraba de cualquier ángulo, eso era una alerta a la conciencia de la chica. En esa cena sin duda estaría el chico, en este caso el hijo mayor de Mikoto-Sama, lo que menos deseaba era encontrarse cara a cara con el. Pero como ella era una chica con educación solo asintió con un leve movimiento de cabeza, Mikoto solo sonrió y le dijo que la esperaba a las 7:30 p.m.

Después de esto, la señora Uchiha se retiro hacia su casa, mientras la oji jade no sabia en que se había metido, se fue caminando a su casa como si de un fantasma se tratara, al entrar fue directo hacia el reloj y vio que solo eran las 6:40 p.m., tenia menos de una hora para darse un baño y arreglarse decentemente. No es que fuera a ir a una cena de gala, pero debía estar presentable, por que es bien conocido ese viejo dicho de que la primera impresión es lo que cuenta. Casi cuando faltaban cinco minutos para las 7:30 p.m. se encamino hacia lo que seria según ella una tortura.

Aunque solo eran unos cuantos pasos, caminaba lentamente, era como si quisiera que la casa se alejara a cada paso que daba, en menos de lo que pensó, ya se encontraba enfrente de la gran puerta blanca, al lado de esta había una timbre, miro el objeto, volteo a ambos lados, apretó las manos y se animo a tocarlo. Pasaron unos cuantos segundos y una Mikoto sonriente salió a recibirla. Al entrar Sakura se quedo embelesada, la casa estaba pintada de un color blanco, la decoración aunque era sencilla era hermosa, pero sobre todo se veía que la señora Uchiha ponía mucho esmero en tener su casa reluciente. Fue sacada de su trance cuando escucho la voz de Mikoto-Sama indicándole que pasara a la sala, la chica obedeció y se sentó en uno de los amplios sillones. Se sentía como una intrusa, observaba con minuciosidad todos los detalles de la sala, lo que mas le llamo la atención fue una foto, en esta se encontraba la señora Uchiha junto con un hombre con el seño fruncido, y dos chicos uno de aproximadamente ocho años y otro como de trece o catorce. El chico menor tenía un parecido impresionante con la señora Uchiha, la chica supuso que este debía ser el menor, el chico salía en la foto con una sonrisa muy tierna, pero en cambio el otro chico... bueno el parecía estar bastante serio, era como si lo hubieran obligado a salir en la fotografía.

Tan ensimismada estaba viendo dicho objeto que no se dio cuenta de que había llegado alguien a la sala, la persona que entro, se preguntaba quien era esa chica que con total descaro veía cosas que no eran de ella. Para llamar su atención solo le se ocurrió azotar en la mesa de centro uno de sus libros, ante tal acción sonó un ruido, espantando a la peli rosa. Volteo a ver de donde venia dicho ruido y se encontró con una gélida mirada que le indicaba ¿Quien diablos eres tu y que haces viendo cosas que no te importan? o al menos Sakura lo tradujo así.

Aquella mirada solo produjo pavor y vergüenza en la chica, de seguro pensaba que era una fisgona. Finalmente se animo hablar y se presento con voz titubeante y nerviosa.

— Mi nombre es Sakura... — Mirando al piso y jugando con sus pies.

— Hump... como sea... no rompas nada ni toques nada — Dicho esto el chico se alejo.

Sakura se sintió peor, por que siempre metía la pata, aunque si se ve de esta forma ella no hacia nada malo, una fotografía es para verse... maldición... si no quería que la viese pues simplemente que no dejara nada a la vista y ya, a esta conclusión llego y eso aminoro un poco el peso de culpa. Y es que en verdad tenia razón, pero en fin el caso es que ya lo hecho hecho esta y no hay vuelta de hoja.

Pasaron otros 5 minutos en los que lo único que quería la peli rosa era salir corriendo. Pero todo desapareció en cuanto Mikoto-Sama le aviso que ya todo estaba listo para cenar. Sakura al momento se paro y sintió un gran agujero en el estomago, ya que Mikoto le dijo que conocería a todos los integrantes de su familia. Al llegar al comedor, tres miradas la inspeccionaban, Mikoto le indico en donde sentarse, la primera persona era un hombre bastante serio, pero aun así se presento con la chica, el nombre del mencionado era Fugaku Uchiha. Sakura solo le extendió la mano al susodicho y se presento. El caso aquí fue distinto con los hermanos.

— Ya nos habíamos visto antes Sakura...— Expreso el menor de los Uchihas.

— Si... pero se te olvido decirme tu nombre — Acoto la peli rosa.

En ese momento Mikoto-Sama estaba en la cocina, al parecer tenia dificultades con algo ya que pidió ayuda a su esposo, el solo se levanto y se dirigió al lugar del llamado. A la hora de que Fugaku-Sama cruzo la puerta, Sakura se sintió en el mismo infierno y es que no era fácil que dos personas que tenían una mala impresión de ti te estuvieran inspeccionando con la mirada. Ella solo podía mirar al piso, el menor de los Uchihas considero que se había pasado un poco con la chica, consideraría que era una chica molesta y curiosa, aunque lo primero no lo tenia muy claro, así que decidió romper el hielo y solo pronunció.

— Sasuke...— Con un deje de fastidio.

— ¿Que? — Pregunto la oji jade.

El chico solo rodo los ojos y junto la escasa paciencia que tenia y le contesto tratando de sonar amable.

— Hace un momento dijiste que había olvidado decirte mi nombre... ya te lo dije... — Mirando de reojo a su hermano.

La peli rosa ni se inmuto, sabia que no le agradaba al chico, y no estaba equivocada. Sasuke miro a su hermano como tratando de decirle que se presentara, y no era por que el mayor no quisiera, si no que se le hacia raro que esa chica "pervertida" estuviera en su casa. El mayor solo suspiro y con voz monótona y seria le dijo a Sakura.

— Soy Itachi... Sakura — La aludida solo lo miro y con un susurro le contesto. — Un gusto Itachi-San y Sasuke-San — Ambos chicos solo asintieron con leve movimiento de cabeza.

Para Sakura no había sido tan malo conocer a los hermanos, sobre todo el mayor, que parecía tener una actitud bastante seria, pensaba que eso era de genes, ya que por lo poco que había convivido con los hermanos, ambos actuaban casi igual. Momentos después el señor y la señora Uchiha hicieron acto de presencia, así paso la cena tranquilamente, la conversación era en si nula. Después de terminar la cena, el señor Uchiha se retiro con el pretexto de que tenia trabajo pendiente, así que fue a su despacho pero antes de eso se despidió de la oji jade. Mikoto comenzó a recoger los trastes, Sakura no quería parecer malagradecida así que se ofreció a lavar los trastos, Mikoto-Sama solo le sonrió cálidamente y le contesto que no la dejaría ya que ella era la invitada y por ende era un rotundo no. En fin, para la de pupilas verdes la intención no basto, así que se despidió de la señora Uchiha, cuando se dirigió al comedor no había rastros de los hermanos. Así que sin más se marcho, pero cierto ruido la detuvo en seco antes de girar la perilla.

Escalofríos sintió al darse cuenta de donde provenía ese ruido, era ni mas ni menos que Itachi. Al parecer el pelinegro iba a salir, ya que traía un abrigo color negro, Sakura se sonrojo al momento ya que de cerca Itachi tenia unas facciones muy masculinas, y que decir de sus ojos, parecían dos grandes pozos sin fondo, que si los mirabas te atrapaban y cada vez que trataras de salir era imposible, pero sobre todo su fragancia tan varonil pero a la vez tan sutil, todo esto hicieron que la peli rosa colapsara y se quedara en un trance de estupidez, tanto que no sabia lo que hacia, ya que se quedo embelesada mirándolo, sentía que su cara ardía, y que decir de las cosquillas tan agradables que sentía en su estomago, eso no la ayudaba en nada, en ese momento de trance veía las cosas color de rosa, pero como todo lo bueno termina, algo la saco de su letargo, era Itachi que le decía que se quitara de la puerta, ya que estorbaba y el tenia prisa, Sakura trago en seco y pidió disculpas muy avergonzada.

— Perdón... yo no se... no fue mi intención — Decía una Sakura tan roja como la propia nariz de Rodolfo el Reno.

Itachi solo frunció el ceño, por la mente del oji negro pasaba que a lo mejor Sakura era una adolescente con las hormonas revueltas, sobre todo ya estaba acostumbrado a ese tipo de circunstancias, sobre todo en su adolescencia, todas las chicas del instituto andaban tras su trasero, para el eso era molesto, pero ahí no termino nada, al entrar a la universidad fue lo mismo, aunque hace poco había terminado ya que recién estaba graduado de la universidad, al poco tiempo encontró un buen empleo, sobre todo si se es pariente de Madara Uchiha, aunque el chico no hacia caso de eso, mas bien también lo habían elegido por tener las mejores notas de su generación, recomendaciones de sus profesores, títulos honoríficos, en fin... todas las cosas que se les dan solo a los que si estudian de verdad.

En ese preciso instante, se encontraba una Sakura cohibida y un Itachi en cierta medida molesto. El aludido solo suspiro y abrió la puerta en un acto que denotaba caballerosidad ya que esperaba que Sakura saliera antes de el, pasaron unos segundos y la peli rosa capto el mensaje. Después de que saliera la oji jade Itachi hizo la misma acción y acto seguido cerro la puerta tras de si. Sakura apresuro el paso.

Al dirigirse a su casa noto que las luces de abajo de la casa estaban encendidas, por lo que a su mente llego un nombre "Tsunade", eran pocas las veces que le decía así por no decir nulas. Al llegar a la puerta giro la manija y ahí estaba su mama con una mirada interrogadora. Sakura le explico lo sucedido, con eso Tsunade-Sama se tranquilizo. Tsunade le comento a Sakura que a partir de mañana iría a trabajar en la noche, para Sakura significaba que ella tendría que acomodar todo, pero en fin las cosas eran así y no se podían cambiar. Momentos después la peli rosa se fue a su habitación, a su mente llegaron los instantes de hace unos minutos atrás. Se sentía peor, ya que Itachi pensaría que era una calenturienta, y mas por lo de espiarlo, pero ella sabia era imposible que se fijara en ella ya que de seguro el tendría a alguien mas, y con lo apuesto que era sin duda alguna todas las mujeres andarían tras de el, ella concluía que el tendría ya novia, y de seguro era una muy linda chica con suerte, pero esto ponía un poco triste a la oji jade, y la verdad es que para ella era ilógico que el despertara eso en ella, pero sobre ¿todo por que la ponía triste el simple hecho de pensar que alguien tuviera al pelinegro como su pareja? Decidió que era mejor dejar de pensar en eso, el solo era su vecino, apenas si se conocían, sin mas, se puso el pijama apago la luz y se durmió.

Pues que puedo decir del capitulo 2, a lo mejor les parece aburrido, pero es necesario, ya que si hago que todo vaya muy rapido siento que pierde el chiste. El acercamiento entre Sakura e Itachi es lento ya que apenas si se han visto, creo que es un buen modo en el que hago que interactuen, aunque ustedes tendran que juzgar eso. Sin mas que agreagar nos seguimos leyendo Ja Ne.