Pensamientos reincidentes
Como se puede entender, cuando lo finalizado no te dejar seguir en paz. Cuando el pasado, regresa a ti, con fuerza y con el ansia de reclamarte como eras antes. Como se puede escapar de ello, oh, superarlo. Como. Pensaba Mikuo sentado en medio del jardín, a media noche, después de todos los sucesos acarreados en su vida, pareciera que un fantasma lo atormentara, aun en sus momentos más pacíficos, sus nervios se ponían de punta, surgía una preocupación tal que no podía describirse. Cerró los ojos y se tumbo sobre el pasto, sintiendo el viento gélido recorrer su piel.
Mikuo: ¿Hice lo correcto al irme así, escapar, huir de lo sucedido, a, algo que alguna vez me, dio alegría? –Sentándose miro su mano y los recuerdos de su relación con Rin, volvían a su cabeza con tal claridad que en varias ocasiones, no sabía si lo que vivía era una ilusión. Cerrando su mano dejo escapar un suspiro largo y pesado.
Mikuo: Todo esto, es difícil, si muestro debilidad, Miku y también Ia se preocuparan, sin mencionar a los demás. Son felices, no puedo.
Entonces sintió un escalofrió por la espalda y una mano que le rozaba uno de sus hombros, volteando a ver vio que se trataba de Haku, quien lo miraba con sus ojos color rubí.
Haku: que predicamento el que tienes ahora Mikuo, pareces una roca, pero ese impacto te ha logrado hacer tambalear.- Decía mientras se sentaba a su lado y miraba las ondas del estanque cercano causadas por el agua.
Mikuo: Haku, que tan has oído.
Haku: lo suficiente, como para saber lo que harás.
Mikuo se quedo en silencio, mirándola.
Haku: a veces, debes confrontar tu pasado, para poder lograr construir un futuro, junto a quien te importa.
Mikuo: Ia.
Haku lo miro mientras sonreía débilmente, cerrando los ojos se levanto y le dijo a Mikuo.
Haku: ten en cuenta algo, todo lo que has logrado, se puede fortalecer, o se puede perder en un día, solo te pido algo.
Mikuo: que cosa me pedirás.
Haku: no dejes que esta familia se desuna, desde tu partida, hubo ciertos encuentros de mal gusto entre miembros familiares, no quiero volver a ver eso.
Mikuo asintió, se levanto y acompaño a Haku dentro de la casa, una vez que entraron, Mikuo fue a por su celular, al entrar en su habitación, observo que Ia dormía profundamente, tomando su celular salió de la habitación y se dirigió a la sala, para su des fortuna, Luka y Meiko se encontraban en el lugar.
Meiko: Mikuo, así que tú eras quien caminaba por aquí.
Luka: que sucede, porque pareciera que algo te atormentara.
Mikuo solo desvió la mirada y se fue al patio trasero. Tomando su celular en mano hizo algo que juro nunca volver a hacer. Marcando el número de Rin, le llamo.
Rin: hola.
Mikuo: debo hablar contigo, de frente.
Rin: Mikuo, pensé que ya
Mikuo: piensa lo contrario, debo hablar contigo, mañana, en el parque cerca del centro comercial.
Rin: comprendo, estaré hay.
Colgando ambos, soltó un suspiro para luego caer sentado con su espalda apegada a la pared.
Luka: era eso, quieres dar por terminado ese asunto.
Mikuo: así es, sabía que eras tú quien me observaba.
Luka: eres importante para todos aquí, por eso, mañana te acompañare, no estarás solo, lo que haces está bien, todos merecemos ser felices.
Mikuo: eso creo, sabes que tiendo a pensar que
Luka: que todas las cosas y actos en ti se repiten, pero esta vez no, Ia te ama a más no poder, por eso, debes dar por terminado ese capítulo de tu vida.
Cuando amaneció, Mikuo y Luka se vistieron y dejaron una nota, donde decían que irían a comprar la comida para los demás. Encaminados hacia el parque, Luka tomo del brazo derecho a Mikuo y coloco su otra mano sobre la mejilla del chico.
Luka: todo saldrá bien.
Mientras en la casa, Ia leyó la nota y miro por la ventana, sentía como si su corazón se quebrantara, con leves lágrimas en los ojos dijo unas pocas palabras.
Ia: por favor, que esta vez, no me quiten mi felicidad.
Al llegar al parque, Mikuo no dejaba de sentirse nervioso, todos sus instintos le decían a gritos que no debía estar en ese lugar.
Mikuo: si no hago esto, nunca terminara.
Luka: prepárate, hay viene
A lo lejos, el cabello corto de Rin relucía con los rayos del sol, cada paso que daba lo acercaba más a Mikuo. Al estar frente a frente, Luka la miro y miro en su entorno, Mikuo había calculado bien la situación.
Luka: bueno, los dejare solos.
Mikuo asintió y Rin solo se llevo una mano a su cabello.
Rin: tu llamada, me hizo sonreír, no vine con nadie, ni con mi hermano porque, quería verte también.
Mikuo: el sentimiento no es mutuo, tu aparición en la nueva casa, lo que trataste de hacer, lo que me hiciste a mí. – Lo decía desahogándose como si llevara por dentro una tormenta que azotara los mares.
Mikuo: no lo pensaste acaso.
Rin: desde aquel día, no ha pasado segundo en que me arrepintiera de lo que hice. Lo decía en voz baja desviando la mirada hacia el suelo y haciendo puño sus manos.
Rin: cometí el peor de mi vida, al dejarte ir, por causa de un capricho mío. No quería que eso pasara.
Mikuo: yo, te amaba, y lo sabías, ahora, que logro ser querido en verdad, ¿Por qué? ¿Por qué hiciste eso?
Rin; PORQUE YO NO EH DEJADO DE AMARTE MIKUO.
Luka miro atenta al grito de Rin quien se sobaba los ojos con ambas manos mientras continuaba su charla con Mikuo:
Rin: cuando éramos niños. Tu partida a Criptón para aprender, tu regreso, todo, todo en ti es perfecto, cuando éramos los dos juntos, todo fue, perfecto, y, ahora me doy cuenta de ello.
Mikuo: quiero decirte que, ya te eh superado, y seguí con mi vida, y ahora, tú debes seguir con la tuya.- Lo dijo mientras colocaba sus manos sobre los hombros de Rin y le miraba con serenidad.
Mikuo: adelante y sigue, deja esto como una experiencia, para que en el futuro no cometas el mismo error con alguien más
Rin, quien se secaba las lagrimas le miro con una sonrisa pequeña.
Rin: eres el hombre perfecto, y aun vale la pena luchar por ti, a Ia, por favor dile que mes disculpo por mi actitud. –Dijo apegando su puño de forma cariñosa su puño en la barbilla de Mikuo y moviéndolo con delicadeza.
Rin: Cuida mucho de Ia, y nunca, nunca la dejes ir.
Mikuo: eso, jamás ocurrirá, tenlo por seguro.
Dicho esto, ambos se despidieron y Rin se fue del parque, Mikuo fue y se sentó junto a Luka.
Luka: fue fácil, verdad.
Mikuo apego la cara en el hombro de Luka y dejo salir un suspiro largo y lastimero.
Luka: lo sé, solo bromeaba, vamos a casa.
Mikuo: pero antes no olvidemos de comprar la comida.
Luka rio un poco y asintió, fueron a comprar la comida para todos en su hogar, al regreso, Meiko fue a la ayuda de Mikuo y Luka quienes traían la comida.
Meiko: vaya, parece que compraron todo el supermercado ustedes dos, gracias.
Al estar colocando la comida en su lugar, Mikuo sintió que alguien le abrazaba por detrás, era Ia quien lo había estado esperando por todo el día.
Mikuo: Luka solo falta eso, ¿puedes hacerte caso?
Luka: claro, no hay problema.
Mikuo tomo de la mano a Ia y salió de la casa.
Ia: Mikuo, a donde me llevas.
Mikuo camino con ella hasta llegar a un gran árbol donde la luna iluminaba todo el lugar. Ia de detuvo bajo el árbol frente a Mikuo y le miro.
Mikuo: Ia, yo, debo decirte algo,
Ia: bueno.
Mikuo; con todo lo que paso, la aparición de Rin, y lo demás, hice algo que debí haber hecho desde un principio. Hable con Rin, y Luka me acompaño.
Ia no daba crédito a lo que escuchaba. Al final Mikuo se acerco a Ia, quien retrocedió chocando su espalda contra el árbol.
Ia: entonces, que, piensas hacer.
Mikuo abrazo a Ia por su cintura y rio un poco mirándole tiernamente.
Mikuo: lo entendiste mal, di por finalizado ese capítulo de mi vida, porque ahora, tú eres quien más me importa, y por nada del mundo, me separare de ti.
Ia tan solo dejo escapar unas lágrimas de felicidad y abrazo a Mikuo por su cuello.
Ia: gracias por quedarte conmigo.
La luna se coloco junto detrás del árbol donde ambos se miraban a los ojos, abrazados el uno al otro, para al final, sellar todo el acto con un beso, el cual marcaria el inicio de nuevos recuerdos, y de nuevos pensamientos, que volverían a la mente de ambos por siempre.
