LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA NO ME PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA Y EN ALGUNOS CASOS DE TOEI ANIMATION.

Varios días pasaron después de la muerte de Mime, durante todo ese tiempo Sorrento no se había atrevido a pedirle a su jefe, el capitán Krishna, que lo dejara investigar un poco más el caso. La investigación había terminado, Kanon había sido el encargado y había decidido que no se tenía que investigar más; el hecho era obvio, todo apuntaba a un suicidio.

Después de una semana el cuerpo de Mime Benetnasch fue enterrado frente a su familia y amigos más cercanos. Existió una discusión sobre el hecho de televisar el funeral; para el representante de Mime, Ikki, esto era una buena idea para ganar el dinero que no pudo recaudar con la esperada gira en solitario, pero Marín lo consideró una falta de respeto a la memoria de su hermano por lo que descartó la idea de inmediato, ganándose el odio del ex-representante.

Sorrento fue invitado al funeral, un hecho que sorprendió a más de uno, incluyéndolo a él. Por tres días estuvo pensando en si era correcto ir o no. Se sentía avergonzado por no cumplir su promesa, o al menos iniciar a hacerlo; eso era lo que lo detenía a ir pero después de la insistencia de Io decidió aceptar la invitación.

El funeral fue deprimente, no por el hecho de que fuera un funeral, sino porque no hubo mucha concurrencia. Sólo fueron los dos hermanos, junto con la esposa de Touma;la novia "oficial" de Mime, Shaina; dos miembros del grupo, Fenrir y Hagen; el ex-representante de la banda, Alberich; Ikki y Sorrento.

Durante el funeral Sorrento se sentó hasta atrás, principalmente para evitar encontrarse con los dos hermanos al menos durante el inicio del mismo. Pero no pudo evitarlos por mucho tiempo; al final del funeral Marín logró alcanzarlo e hizo que Sorrento volviera a prometer investigar sobre la muerte de Mime.

Al llegar a su casa una nueva voluntad por descubrir la verdad apareció en Sorrento, esta creció cuando vio en la televisión los reportajes que se habían hecho en torno a la vida de Mime, así como todo lo que sus fans hacían para honrar su memoria. Repasando rápidamente la vida del músico, Sorrento comenzó a pensar que lo que le había dicho Marín era cierto, Mime no habría sido capaz de suicidarse, no cuando comenzaba su carrera en solitario y estaba en lo más alto del medio, además de que los medios de comunicación rumoraban que Mime entraría a rehabilitación antes de comenzar su gira.

La mañana siguiente, cuando Sorrento llegó a la estación de policía lo primero que hizo fue hablar con su jefe y pedirle que se reabriera el caso y que se le asignara a él. No fue fácil, Sorrento estuvo a punto de comenzar a rogar para que eso sucediera, pero al final Krishna aceptó debido a que tenía dudas respecto a lo rápido que Kanon había cerrado el caso.

Una vez que el caso fue reabierto Sorrento comenzó a preparase, sabía que los medios no tardarían en enterarse y la primera persona a la que tratarían de entrevistar sería a él, ya que era el detective a cargo. Mientras preparaba su oficina para colocar todos los hechos que tenía hasta ese punto alguien tocó a su puerta; al abrirla se encontró con uno de sus compañeros.

-Escuché que reabrieron el caso Benetnasch y que tú vas a trabajar en él, ¿por qué no me dijiste?, ¿puedo trabajar contigo? -Io se acercó a Sorrento y comenzó a jalarlo de su saco.

- ¿Cómo te enteraste tan rápido? -Sorrento se quitó las manos de Io de encima y caminó hacia su escritorio.

-El jefe se lo notificó a Kanon, y él estaba con Baian, que me lo contó a mi- dijo Io como si fuera lo más obvio del mundo- no contestaste ninguna de mis preguntas.

-No tiene mucho que Krishna aprobó que se reabriera el caso así que no había podido decírselo a alguien, en cuanto a lo otro, eso no depende de mi.

-Me necesitas lo sabes- Io se sentó en la silla frente a Sorrento- Soy en unico en este lugar que conoce todo el contexto en torno a la muerte de Mime, además de que he tenido tiempo para armar mi teoría y tengo un par de sospechosos.

-Ya te dije que eso no depende de mi, tienes que preguntarle a Krishna- Sorrento no pudo evitar sonreir al ver el entusiasmo de su amigo.

-Bien, iré a hablar con él, cuando regrese comenzaremos a planear.

La sonrisa de Sorrento no se borró de su rostro aún después de ver como Io salía corriendo de su oficina para buscar a su jefe. A pesar de que el comportaminto de su compañero lo había animado esto no evitó que dejara de trabajar; al bajar la vista se encontró con el reporte que había hecho Kanon del día en que fue encontrado el cuerpo.

"Recibimos una llamada del ama de casa que informaba haber encontrado el cuerpo sobre la cama..." leyó Sorrento, no le sorprendió la poca formalidad con la que Kanon había redactado su informe o la falta de protocolo, sabía que Kanon no se preocupaba por llenar los reportes así que continuó leyendo "...al llegar al lugar confirmamos las palabras de la mujer. El cuerpo aún permanecía en el lugar original donde se encontró, esto fue confirmado por la mujer al interrogarla, así que la escena no fue alterada; este se encontraba sobre la cama, presentaba una herida de bala en el lado izquierdo del pecho, así como un corte transversal en la palma de la mano derecha..." Sorrento detuvo su lectura, él había pensado que el corte había sido en la muñeca por lo que esa pequeña información le pareció importante, sus ojos volvieron a repasar la última frase: "...así como un corte transversal en la palma de la mano derecha..."

Antes de que pudiera anotar la frase en su libreta fue interrumpido por el grito de victoria de Io cuando entró en la oficina, hecho que asustó a Sorrento.

- ¡Soy tu nuevo compañero!- Io levantó las manos pero las bajó al ver la expresión de susto que hizo Sorrento- ¿te asusté? -preguntó burlón.

-Esa no es la forma de entrar a la oficina de alguien, o a cualquier lugar en particular- dijo Sorrento llevándose la mano al corazón para tratar de calmarlo.

-Lo siento- Io se sentó en la silla frente a Sorrento- ¿qué era lo que hacías que te asustaste tanto?

-Leía el reporte de Kanon- Sorrento comenzó a acomodar los papeles que tenía sobre su escritorio y le dio el reporte a Io.

-Ya veo, ¿algo que resaltar?

-Mime tenía un corte en su palma derecha, pensé que ese corte se lo había hecho en la muñeca, pero fue en la palma- Sorrento miró a su compañero- no entiendo, si lo que quería era suicidarse, entonces...

- ¿Por qué cortaría su mano? ¿en especial la palma y no la muñeca? -Io completó la idea.

-Al principio supuse que fue la muñeca, Kanon sólo me había dicho del corte en la mano, así que creí que tal vez primero había querido cortarse las muñecas, pero al hacerlo se dio cuenta que eso era demasiado tardado y eligió irse por el método rápido. Esto cambia mi teoría.

-Cambia la tuya, pero no la mía- Io se levantó de la silla y comenzó a caminar por la oficina- tengo un sospechoso.

- ¿Sospechoso?

-Vamos Sorrento, no crees que esto fuera un suicidio, no tengas miedo de decirlo, fue un asesinato.

Al escuchar la palabra "asesinato" Sorrento tragó saliva, era cierto, no estaba completamente seguro de que fuera un suicido pero tampoco estaba seguro de decir la palabra asesinato; a pesar de todo sabía que tenía que inclinarse por una de las dos palabras, así que decidió seguir su corazonada.

-Bien, te escucho.

-Siegfried.

- ¿El guitarrista? -Sorrento no estaba muy seguro, pero medio recordaba el nombre de los miembros del grupo de Mime, así como los instrumentos que tocaban.

-Sí. Cuando Mime anunció su separación él no se veía muy contento, además de que Mime y la esposa de Siegfried tuvieron un romance de seis meses.

-Pero creí que ellos llevan años juntos- dijo Sorrento refieriéndose a la pareja.

-Casi once años, fue una aventura antes de que Hilda se casará con Siegfried, hay varios rumores sobre eso, como que Hilda iba a dejar a Siegfried por Mime o que ella lo botó justo un día antes de su boda.

-Aún así no entiendo porque lo haría- Sorrento cruzó los brazos.

- ¿Celos? ¿enojo? ¿odio?- Io se recargó en la pared- con el paso del tiempo la relación de los miembros de la banda se fue deteriorando.

- ¿No crees que él pierde demasiado con esto?

-Sí, por eso lo hizo parecer suicidio, nadie sospecharía de eso.

Sorrento se llevó la mano al mentón, la idea de Io no le parecía tanto una locura, pero pensó que lo mejor era no tomar una decisión hasta reunir la mayor cantidad de pruebas.

-Tendremos que investigarlo Io.

-Por supuesto, sólo es una idea, necesito reunir más datos.

-En ese caso, ¿qué estamos esperando? Hay mucho que hacer.

Io asintió y volvió a sentarse en la silla. Ambos comenzaron a discutir sobre lo que tenían así como a planificar lo que harían después. Mientras Io leía el reporte de Kanon, Sorrento levantó su cabeza para poder ver la ventana, la luna estaba justo frente a ellos pero eso no le preocupó, sabía que no era el momento para descansar, no cuando tenía una promesa que cumplir.