Capítulo II: Sin darse cuenta.
Un día antes de lo ocurrido con la chica y antes de entrar a Hogwarts, Hermione se dirigió directamente a la plataforma 9 ¾ en la estación de King's Cross, pues el expreso de Hogwarts les esperaba a todos los estudiantes del colegio para así poder marcharos de ahí y llevarlos a su destino, el cual era Hogsmade, y llegando allí, Hagrid se llevaba a los de primero por el Lago Negro, y si eran estudiantes de segundo a séptimo grado, eran llevados en los carruajes tirados por Thestrals hasta el castillo.
Entrando al expreso, la chica buscó un compartimiento vacío para sentarse y esperarle a Ron y a Harry, puesto que ellos aún no llegaban.
Así que se sentó y pudo contemplar aquél paisaje llamativo a través de la ventana que se encontraba justo a lado de ella. La chica pudo observar como los alumnos de primero se despedían de sus padres haciendo que éstos miraran a sus hijos con delicadeza y enorgullecimiento, tal vez un poco de ambas, pero con mucho entusiasmo y nostalgia, era obvio que les mirasen así, era su primer año después de todo. Hermione pudo observar el equipaje de los alumnos, lechuzas, baúles y todas aquellas cosas que veía por doquier, hicieron que la chica se sintiera feliz y muy enérgica al punto que casi estuviera de relajarse.
-¡No juegues conmigo!-
Hermione pudo escuchar esas palabras, pudo oír que eran de enfado haciendo que el ambiente de relajación que tenía se convirtiese en un silencio abrumador. Ella pudo saber que la voz que escuchó, sin duda alguna era de Malfoy, pero a la chica no le dio mayor importancia puesto que el era así desde siempre, metiéndose en líos por sentirse superior delante de los demás solo por ser un "Sangre pura" y pertenecer a la familia de los Malfoy. La chica sólo frunció el ceño, pues pensaba que él sólo era un idiota y sin más que hacer, la chica volvió a observar aquél paisaje que le rodeaba y que tanto la había puesto enérgica.
-¡Púdrete Malfoy!-.
Hermione pudo escuchar de nuevo otras palabras, que casi sonaban como gritos, pero ahora la voz se le había hecho muy familiar.
Era Ron.
La chica antes de pensarlo dos veces, salió corriendo del vagón de donde se encontraba, ya que sabía que Malfoy querría problemas con Ron, y obviamente también con Harry, como siempre a sucedido. Al salir de éste, vio a Harry deteniendo con ambos brazos a Ron, y delante de ellos, vio a Malfoy que observaba a sus amigos con una mirada amenazadora y un poco atemorizante.
-¡No saben con quién se meten!- dijo Malfoy dirigiéndose hacia Ron y Harry. Después de decir aquello, el chico de cabello rubio, miró hacia el lado que se encontraba Hermione.
-¡Vaya, vaya! pero si es la sabelotodo, ¿Acaso viniste a salvarlos Granger?
-¡Harry, Ron! ¿Se encuentran bien?- preguntó Hermione, ignorando a Malfoy.
Los chicos asintieron a su pregunta haciendo que Ron se tranquilizara un poco después de ver a la chica e hizo que Harry le soltara. Ambos se dirigieron hacia Hermione, ocasionando que a Malfoy le hirviese la sangre pues era la primera vez que se atrevían a ignorarle, a él, ¡Él!, ¡A un Malfoy!
-¿Me escuchaste bien sangre sucia?- dijo Malfoy con enfado. Haciendo que Hermione se detuviera por un momento y apunto de decirle algo, la chica sólo decidió ignorarle, pues no valía la pena discutir con él. Ocasionando que Hermione siguiera avanzando llevándose a Harry y a Ron, para evitarse problemas.
-¡Esto aún no a acabado!. ¡Te juro que te arrepentirás por haberme ignorado Granger, tu y tus amigos me las pagarán!- gritó Malfoy de manera amenazadora y con mucho más enfadado que antes, pero a pesar de eso, el trío de oro continúo ignorándole, permitiendo que Hermione se llevase a Ron y a Harry al compartimiento en donde se encontraba ella antes de lo sucedido.
Llegando a Hogsmade, Hagrid se llevaba a los de primer año al Lago Negro en unos pequeños botes. En cambio, los demás alumnos se subían en los carruajes de camino a Hogwarts.
Estando dentro del castillo, todos se dirigían hacia el Gran Comedor, pues era la Selección del Sombrero Seleccionador para asignarles a los de primero una casa, a la cual debían pertenecer los próximos años. Llevando a cabo la selección, Dumbledore anunció al nuevo profesor de pociones: Horace Slughorn.
Continuando con lo ocurrido con Hermione, la chica despertó de la enfermería y al cabo de un rato, ella salió de aquel lugar, dirigiéndose hacia la Sala Común de Gryffindor, esperando a que sus amigos estuvieran aún ahí. No era demasiado tarde como para que sus amigos se hubiesen marchado al Gran Comedor pero tampoco era demasiado temprano. La chica solo quería verles así que se apresuró.
Al entrar por el retrato de la Señora Gorda, pudo ver a Ron, Harry y Ginny aún sentados en aquellos sillones rojos y muy acolchonados.
-¡Hola chicos!- dijo Hermione con entusiasmo, ocasionando que sus amigos al mirarle le contestaran a su saludo cordialmente y con una sonrisa en sus rostros.
-¿Mejor?- preguntó Harry dirigiéndose hacia ella, a lo que después Hermione asintió.
-¡Ya no aguanto mas! ¿Por qué no vamos al Gran Comedor a por algo? Ya tengo hambre- dijo Ron mientras a éste le gruñían sus tripas, haciendo que todos dieran unas grandes risotadas.
-Está bien, pueden irse adelantando, yo tengo que ir a por un libro a la biblioteca- dijo Hermione aún riéndose por lo ocurrido.
-¿Acaso no paras de estudiar nunca?- preguntó Ron con sarcasmo.
-Calla Ronald, por lo menos yo si aprobaré los exámenes de fin del año- dijo la chica, ocasionando que en su rostro se dibujara una pequeña sonrisa de orgullo, y antes de que Ron dijera algo, la chica se había marchado del lugar.
Hermione se dirigía hacia la biblioteca, iba tan apresurada y un poco distraída, pues sólo quería coger rápidamente el libro para dirigirse después al Gran Comedor, que no se percató que había golpeado a alguien más.
-Lo sien…-la chica no terminó de terminar aquella frase al saber que con quien había chocado, era Malfoy.
-Vaya, ¡Pero si es Granger la sabelotodo!- dijo el chico sarcásticamente.
-¿Qué quieres Malfoy?- dijo mientras fruncía el ceño.
-¿Qué que quiero?, si tu has chocado conmigo a propósito para contagiarme tu repulsión.
-Nadie chocaría contigo a propósito, sólo eres un pesado e idiota- dijo Hermione algo enfadada.
-¿Qué soy que?- preguntó Malfoy con desdén.
-Un pesado e idiota, eso es lo que eres así que si me permites, me marcho de aquí-
Cuando Hermione estuvo a punto de huir Draco la detuvo tomándola del brazo haciendo que a su vez Hermione voltease a mirarle a su rostro, la chica miró aquellos ojos grisáceos sin huella o rastro de humanidad ¿Era la primera vez que se percataba de ellos?, al parecer Malfoy hizo lo mismo con ella, haciendo que la chica apartase la mirada de sus ojos.
-¡Suéltame!- dijo ella con brusquedad.
Malfoy se dio cuenta de lo que hacía haciendo que la soltara del brazo y sin decir nada más, ambos se fueron por diferentes direcciones.
Malfoy se apresuró a llegar a la Sala Común de Slytherin, llegando ahí, se sentó en su sillón aterciopelado. En su mente no paraban varias preguntas. ¿Acaso el tomó del brazo a esa "Sabelotodo?, ¿Cómo se atrevió a mirarle de esa forma y él cómo pudo mirarle de la misma manera? Y sobretodo ¿Cómo se atrevió a decirle pesado y llamarlo idiota?, era lo que se preguntaba el chico.
-Patrañas...¡Ella es la idiota!- dijo Malfoy demasiado enfadado y con desdén.
-¿Quién es idiota?- Preguntó Pansy con curiosidad acercándose lentamente a Draco.
-¡No molestes Pansy, apártate de mi camino! -gritó Malfoy con brusquedad, empujando a Pansy para pasar de ella y dirigirse hacia los baños de los prefectos que se encontraban en el quinto piso. Dejando a Pansy tirada, a ella le dolía que Draco le hablase de esa manera, pues la chica le quería.
Al llegar a los baños, Malfoy comprobó que estuvieran completamente vacíos, al cerciorarse que no hubiera nadie, puso sus manos sobre uno de los lavabos y se miró al espejo con enfado. ¿Qué era lo que le pasaba a Malfoy? Él apretó sus puños y golpeó en el lavabo con fuerza, que por cierto, casi rompe. ¿Qué le estaba sucediendo? ¿Por qué se enfadó demasiado? Él no lo sabía.
Pero lo que era cierto, es que se trataba de Hermione, ya que, cada vez que veía a la chica, sentía unas pequeñas punzadas en una pequeña parte de su corazón. Malfoy pensaba que solo eran tonterías de él, y quería quitarse esas "punzadas" molestando con insultos a Hermione, para que éste le mirara con desprecio. Pero aún cuando el chico lo hacía, las punzadas aumentaban aún más.
Y sólo para hacer que dejaran de molestarle aquellas punzadas, Malfoy hacía que cada vez que viera a Hermione, le insultara e hiciera que la chica se enfadara, sólo así podía calmarlas un poco. Tanto se empeñó el chico en hacerlas desaparecer, que ocasionó que molestarla se convirtiese en su pasatiempo.
Recordando un poco su pasado, el chico notó que él se había comenzado a sentir de esa manera desde su tercer año, el mismo día en que Hermione le dio el golpe en su rostro. Desde ese día, el chico había cambiado y se enfadaba aún más con Hermione por hacerle sentir de esa manera, en vez de sólo molestar a Harry, Malfoy solamente quería ver enfadada a Hermione, vale también a sus amigos, pero sobretodo a la chica.
Rondaron mil preguntas mas por la mente del chico. ¿Por qué sólo busca molestarle a ella? ¿Qué eran esas "punzadas"? ¿A qué se debían? Y sobretodo ¿Qué era lo que sentía Draco?.
Él sospechaba que era, al parecer era algo que no quería aceptarlo.
Y sin darse cuenta.
Draco sentía una pequeña atracción por Hermione.
¡Hola!, aquí les traigo otro capítulo, espero que les haya gustado.
Me dio un poco de pena Pansy en este capitulo
cómo ven, el capítulo está un poco mas
largo, creo xD.
¿Y acaso a Draco le gustó Hermione desde que le dio el golpe? xD
¿Querrá Malfoy vengarse?
¿Qué pasará ahora?
Lo que les puedo decir es que habrá una pequeña escena Hanny
en el próximo capítulo.
Por cierto, pienso subir un capítulo todos los viernes
y sábados, y veré si puedo algún otro
día de la semana, depende del tiempo que tenga por asuntos escolares
Y sin más que decir, me despido ;)
