Capítulo 2
UNA ALÉRGICA PRESENTACIÓN
-¿Te encuentras bien?- preguntó Remus ayudando a Tonks a ponerse en pie.
-Eso creo… ¡auch!- Tonks se tocó la nariz y comprobó que la sentía inflamada.
Remus quitó con delicadeza sus manos y observó la golpeada nariz de Tonks y sonrió.
-Se te bajará la hinchazón pronto…-
Tonks trató de arrugar la nariz como gesto característico suyo pero desistió en hacerlo cuando sintió una punzada muy fuerte.
-Me veo horrible…-
Remus rió.- Claro que no, te ves adorable.-
Tonks se enfadó un poco con él.- No entraré a esa casa con la nariz hinchada.-
-¿Desde cuando te preocupa tu imagen?- Remus alzó una ceja divertido.
-Desde que conoceré a tu primer amor.-dijo Tonks tratando de sonar alegre pero Remus frunció el ceño.
-Te ves bien. Nadie lo notará.-
Tonks rió sarcástica. Empezaba a reconocer que lo que le había dicho Remus no le había sentado nada bien.- No lo notarán a menos de que haya nacido con nariz de cochino versión bizarra de Rodolfo el Reno.-
-Si te sientes incomoda no es necesario que entres podemos irnos, creo que debía habértelo dicho antes sobre…bueno, todo esto.-
Tonks agitó su mano con despreocupación.- No te preocupes, yo soy Tonks una chica segura y alegre, además tú dijiste que eso fue pasado, es como si te dijera que Mundungus fue mi novio.-
Remus rió.- ¿Con Mundungus?-
Tonks asintió y tomó la mano de Remus.- Es como si hubieras salido con Mundungus…-
Remus abrió la puerta.- Tonks¿estás escuchando lo que dices?-
Tonks sonrió divertida.- Claro, créeme, si en dado caso hubieras salido con Mundungus no le tomaría importancia, es lo mismo que ahora-
Remus negó con la cabeza.- Como digas…-
Tonks entró tras Remus y se sorprendió con la casa.
Era muy espaciosa y de color blanco, o al menos eso parecía que había sido su color ya que ahora todo estaba cubierto con polvo y había decenas de sábanas percudidas tiradas por el piso. Justo al frente se veía una escalera ancha e imponente que subía de manera recta al piso superior. A su izquierda se encontraba lo que la parecer había sido un comedor y a la derecha estaba lo que parecía ser una sala muy espaciosa pues justo ahí se encontraba una chimenea.
-Vaya, pensé que jamás entrarían- se escuchó al voz de Sirius al girarse. Tenía un extraño polvillo blanco sobre su cabeza. Tonks estornudó.
-Hola Sirius.- saludó al pelirosa.
Sirius le guiñó un ojo.- Y yo que quería que me ayudaras con la limpieza Tonks, peor no recordaba tu alergia. ¿Qué te pasó en la nariz?-
Tonks se sonrojó Remus le miró en señal de que se callara.
-Nada.- murmuró la chica tocándose la nariz.
Sirius rió.- Vamos Remus ¿qué no ayudarás?-
Remus se acercó a su amigo y observó el lugar.- ¿Traerás a Harry después en vacaciones?-
Tonks volvió a estornudar.
Sirius quien con su varita hizo desaparecer un montón de sábanas amarillentas y raídas asintió enérgicamente.
-Justo de eso estaba platicando con Susan, me parece que hay mucho tiempo perdido por recuperar, quisiera traerlo a vivir definitivamente pero esa decisión no está en mis manos.- ante lo último Sirius parecía enfadado. Remus suspiró y con un movimiento de su varita un poco del polvo desapareció del suelo pero una gruesa capa aún se mantenía en su lugar.
-¿Quién toma la última palabra?- preguntó Tonks topándose su nariz.
Sirius gruñó ante la pregunta y Tonks lo miró ofendida.
-Dumbledore.- respondió tranquilamente Remus.- ¿Dónde tienes los utensilios de limpieza Sirius?-
-Ya los debe traer Susan…-
Tonks decidió volver a llamar la atención de los dos hombres después de estornudar por tercera vez.- ¿Por qué Dumbledore?-
Sirius volvió a gruñir pero esta vez sí respondió él
-Quiere que este con los Dursley por lo menos unos cuantos días en verano, pero la razón en sí no la sé.-
Tonks cerró los ojos ante un nuevo estornudo.
-Salud.- dijo una voz femenina. Tonks se volteó como si le hubieran vertido una poción pica-pica en los pies.
Se topó con una mujer joven pero ya de tal vez treinta y tantos años, casi cuarenta de mirada violácea que la miraba con curiosidad. Su aspecto estaba muy descuidado y su cabello oscuro algo largo y lacio estaba despeinado y sujetado descuidadamente en una coleta. Su piel de un blanco espeluznante fue lo que más le sorprendió pero la mujer le sonrió con simpatía.
-Remus, llegaste.- y la mujer que ante los ojos de Tonks estaba muy maltratada por la vida pero que a su pesar se veía hermosa y demostraba una elegancia nata se acercó a abrazar a Remus y depositó un beso en la mejilla del castaño.
Tonks frunció el ceño con el cuerpo tenso, tal vez ella era esa tal Emily…
La mujer se sujetó del brazo de Remus y la miró de nuevo sin apartar sus ojos violetas de ella. Sirius en esos momentos partía por la mitad un mueble viejo y machacado por las termitas.
Tonks le sonrió lo más amigablemente que pudo pero su mente trabajaba a mil por hora fabricando miles de expresiones. Solo quería que soltara a Remus o que Remus se alejara de ella, pero su prometido no parecía tener la intención de moverse de allí.
-Hola, soy Tonks, la prometida de Remus.- sonrió Tonks extendiendo una mano. Remus se sobresaltó y Sirius dejó lo que estaba haciendo y miraba con atención la escena.
Remus se cohibió un poco.- Qué despistado soy…-
Tonks no miró a su prometido, pero estaba pensando en un y mil reproches por ser tan "despistado". Remus Lupin había escogido el momento menos indicado para dejar su sentido de responsabilidad y educación a un lado.
La mujer le sonrió de vuelta y Tonks casi quería ahorcarla. ¿No podía dejar de sonreír y presentarse como era debido?
-Soy Susan March, antigua amiga de Remus y prometida de ese que ves allá.- sonrió de nuevo la mujer y estrechó la mano de Tonks quien suspiraba aliviada de que ella no fuera Emily.
"Ojala le de un infarto de lo vieja que debe ser" pensó Tonks al acordarse del antiguo amor de Remus. Pero al ver sonreír a Susan deseó con toda su alma que no fuera así de linda como ella. Debía admitir que Sirius Black tenía buenos gustos aunque Susan estuviera toda desaliñada.
-¡Ey!- protestó Sirius.- Que tengo nombre…-
-¿Ah si?- dijo Susan soltando a Remus y aventándole a Sirius unas estopas y estropajos.- Aquí yo solo escucho Canuto y Lunático…-
Tonks rió pero volvió a estornudar.
Susan la miró preocupada y miró de reojo a Remus.- ¿Puedo ayudar a que pare el estornudo?-
Tonks negó con la cabeza.- Estoy bien…-
Susan frunció el ceño al ver la nariz de Tonks pero no dijo nada.- Me da gusto conocerte. Así que hija de Andrómeda. No cabe duda de lo mucho que creciste…-
-¿Conoces a mi madre?-
-Claro.- sonrió Susan.- La prima favorita de Sirius aunque recuerdo que ella estaba embarazada, jamás llegué a conocerte…-
Tonks miró cómo Remus ponía a fregar el piso.
-Esto de hacer refrigerios en una cocina más sucia que la que parece ser la de Quejicus es de verdad estresante.-se escuchó una voz salir desde el otro lado de la casa.- ¡Oh! No sabía que habías llegado Remus…-
La mujer de cabello y ojos castaños y que parecía muchísimo más mejor conservada que Susan dejó una charola a los pies de las escaleras y pasó corriendo a lado de Tonks sin siquiera mirarla. Lo cual hizo pensar a la chica que era totalmente invisible.
La mujer abrazó a Remus y le dio una gran sonrisa. Me alegra verte de nuevo…-
Remus rió un poco acalorado y Tonks sintió su corazón acelerarse por la rabia. ¿Sería esa mujer de mediana estatura el primer amor de Remus?
Tonks trató de no sentirse estúpida antes sus pensamientos. Remus le dijo que había sido pasado y que ella, Tonks, era su presente y futuro. "El te ama a ti tonta".
-Hace poco nos vimos.- sonrió Remus.
-Eso no importa, como si no nos hubiéramos visto en años.- dijo la mujer alegremente.
-Yo también quiero amor.- comentó Sirius antes de ser golpeado por Susan. Tonks rió.
Pero no pudo evitar estornudar de nuevo.
La mujer castaña se volteó hacia ella y la miró de arriba abajo y de pronto Tonks se sintió tan incomoda que no recordaba alguna situación más incomoda que esta.
-Disculpa mi grosería, pero no te había visto.- la mujer había hablado pero al contrario de Susan no sonreía, su expresión era neutral como cuando conoces por primera vez a alguien y a Tonks no le dieron ganas de matarla o al menos no con la misma intensidad como le había sucedido con Susan.- Soy Melany Sheer, antigua amiga de Remus, ex Ravenclaw…-
Tonks no pudo evitar sonreírle con simpatía. Ahora no parecía tan enana y sin gracia como antes.- Yo soy Nimphadora Tonks, ex Hufflepuff-
-Mucho gusto Nimphadora…-
-Por favor, que sea Tonks. Fue el mayor pecado que ha cometido mi madre.-susurró Tonks con pena.
-Ya lo creo.- sonrió Susan.
Y se hizo un gran silencio.
Sirius se acercó a la bandeja de sándwiches y comenzó a devorar dos al mismo tiempo.
Susan y Melany fruncieron el ceño un tanto asqueadas.
-Malos hábitos de Azkaban.- dijo con dificultad Sirius al tener la boca llena. Pero esa acción solo le hizo gracia a Tonks quien comenzó a reír pero al ver que nadie le había encontrado gracia decidió callarse.
-Pobrecillo.- dijo Susan sarcásticamente mientras acariciaba el sedoso cabello de Sirius. La libertad le había sentado muy bien.
Melany miró a Tonks de nueva cuenta y fue entonces que Remus participó en la conversación.
-Melany, ella es mi prometida si es que te estás preguntando qué hace aquí.-
Melany se sonrojó un poco, pero parecía impresionada y un poco dolida. Tonks no supo interpretar bien su reacción.- Así que prometida…vaya, alguien logró atrapar al Gran Remus Lupin…Emily ya ha de venir con las bebidas.- y tras soltar lo que Tonks definiría como "veneno" se encaminó a donde estaba Sirius sentado al pie de las escaleras.- Así que por favor Sirius no te acabes todo que no eres el único con hambre.-
Notitas de la autora: Espero este 2do chap les haya gustado, agradezco muchos sus r/r, siempre son un gran apoyo...nos leemos en el siguiente! o más pronto...en "GO"
GinnyPotterW 21-Mayo-2007 Miembro de la Orden Siriusana.
