Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es mía. La idea le saqué de una serie llamada Chuck y de la película Señor y Señora Smith. Es una loca idea q anda rondándome un tiempo. Despues de leer tantos y maravillosos fic me atrevo con un mio. Espero que os gusto. Dejen reviws pofa. Besitos.

Capitulo 1.

Mi nombre es Isabela Swan, tengo 26 años y soy, bueno, soy policía. Siempre quise serlo, mi padre, Charlie Swan, es el jefe de policía de una ciudad pequeña llamada Foks, y si te tiras toda tu infancia acatando las leyes y escuchando las maravillosas virtudes del código penal, pues al final se te instala en la moral.

Mi familia es pequeña, solo somos mi padre, mi madre René y mi hermano Emmet que tiene 30 años. Éste es como un oso amoroso, lo quiero con locura, es como un niño encerrado en un cuerpo de hombre. Mi padre lo veía como el próximo jefe de policía de la ciudad, y resignado a no decepcionarlo se metió a la academia de policía, pero estudiaba también su verdadera vocación, los deportes en general y el judo en particular. Después de que yo me convirtiera en la número uno de la academia de policía y me fuera a Seatle con un ascenso, mi hermano optó por dedicarse a lo q realmente le gustaba. Ahora es monitor de Judo en un gimnasio y mi padre vió cumplido su deseo de q un hijo suyo fuera policía en mí.

Mi infancia en Foks no fue muy fácil, yo era una niña debilucha, pálida y muy vergonzosa, los chicos se metían conmigo por mi torpeza y por ser una empollona. Si no fuera por mi gran amiga Alice Cullen hubiera sufrido más de un trauma por todo lo q me hacían.

Aunque siempre he sabido q si no hubiera sido víctima de todos aquellos insultos y aquellas situaciones vergonzosas no me hubiera forzado a hacerme fuerte y a superar todas mis debilidades para llegar a lo q soy ahora. Actualmente sigo siendo la misma persona por dentro, pero por fuera soy fuerte, ágil, estoy esbelta pero tengo una figura curtida por el ejercicio físico y bueno no soy bella, es decir, no me considero fea pero simplemente soy bonita nada más.

En fin ahora estoy aquí en medio de una misión recordando mi vida, lo sé es patético pero mi trabajo me hace estar lejos de mi familia y mis amigos, y de vez en cuando me pongo melancólica. Porque sí, no soy una simple policía, en realidad no soy nada simple, soy espía, trabajo para el gobierno, para una compañía llamada Summit.

Nadie lo sabe evidentemente, pero no sólo nadie común sino q nadie, ni siquiera la compañía para la q trabajo sabe quién es mi verdadera identidad, porqué? Pues porque no soy una espía común, soy el interheart del gobierno, qué quiere decir, pues q tengo en mi cabeza un ordenador, en el cual están todos los datos del gobierno, todas y cada una de las personas q están fichadas por la policía, miembros del gobierno, funcionarios, agentes, espías…..todo, soy el ordenador humano del mundo, yo conozco todo y a todos, pero ellos no saben en realidad quien soy. Es complejo pero muy práctico. Cada vez q tengo una misión no necesito estudiar a las personas o los casos, simplemente en el momento q los veo tengo un flash y recuerdo todo ello en concreto, sé hasta el calzado que usa cada persona.

A veces me imagino q soy como Papá Noel, q conozco a cada niño del planeta, pero claro éste no los mata el día de noche buena, yo sí. Ese es mi trabajo encontrar y matar o encarcelar a los malos, pederastas, asesinos, maniáticos….cualquier lastre humano que el gobierno decide q es mejor borrar del mapa ya que la cárcel no es una solución para estos lunáticos desalmados. No es el trabajo q me imaginé cuando accedí, pero cuando sabes y sientes en tu propia carne(efecto de ser un interherart) cómo el hijo p*** q tienes enfrente ha disfrutado arrancándole la piel a 10 niñas después de violarlas, te puedo asegurar q no sientes ni el más mínimo remordimiento por clavarle un puñal en el corazón. No estoy orgullosa, pero en el fondo de mi corazón quiero pensar q estoy salvando a las posibles futuras víctimas de estos asesinos.

-Srt. Steward, el señor Félix le espera en su habitación. Acompáñeme.

Se me olvidaba mi nombre a efectos reales es Isabella Steward, aunq todos me llaman Bella, de esa forma al no conocer mi verdadero apellido, nunca podrían localizarme a mi o a mi familia. Cuando me propusieron este "ascenso" borraron mi expediente de los registros oficiales y lo sustituyeron por éste, oficialmente(tanto para el gobierno como para mi familia) soy agente de la CIA y me dedico a viajar supervisando los casos de estafa al estado(un aburrimiento vamos) los únicos que conocen mi trabajo es la compañía Summit.

-Rose estoy entrando, prepárate. (le digo a mi compañera en voz baja mediante un micrófono q llevo oculto en la oreja.)

-De acuerdo. Dale a ese capullo lo q se merece.

-No hace falta ni q me lo digas.

Rose es mi amiga, mi hermana, mi guardiana. Es la encargada de que el interheart (osea yo) esté a salvo. Es una espía de los pies a la cabeza, es fuerte, ruda y muy inteligente y para su mayor orgullo es hermosísima, consigue engañar a cualquiera, todos los hombres caen rendidos a sus pies. Es mi salvavidas, daría la vida por mí y por supuesto yo por ella, aunque si yo muero bajo su vigilancia su destino acabaría como el mío.

En este trabajo hay una regla simple, cuando entras no sales y si sales es con los pies por delante. Muy tarde me enteré de esto, da igual q seas de los buenos, si no has muerto defendiendo a tu país lo harás al terminar, sobre todo yo, ya q soy tan valiosa y tengo en mi cabeza todos los secretos del mundo. Definitivamente nunca podré dejar este trabajo.

-Buenas noches caballeros.- (Digo entrando por la puerta de la suit.)

-Hola princesa, ¿tienes ganas de marcha? -(Pone música sensual para ambientar, ¡qué asco!)

-No sabes cuanta.-Le digo de forma sensual mientras me muerdo el labio. Cuánto odio q me llamen princesa, asquerosa chupasangre.

-Claro hombretón, aver de lo que eres capaz.- Voy a disfrutar al quitarte la vida.

-Alec, Demetri dejadme solo con esta preciosura.-

-Bella has visualizado ya el objetivo?-

-Si Rose el ordenador está en el ala derecha de la habitación, entra en 1 min y 35 segundos, copia el disco duro y déjalo todo como está.-(Le contesto mientras me doy la vuelta para quitarme el abrigo y quedarme en un mono ajustado de color negro que resalta mi pecho y mis curvas,¡claro voy de puta!)

-Ven aquí, ummm, eres muy fuerte, haces pesas?- Las q te voy a tirar a la cabeza.

-No sabes cuantas mi princesa, tócame aquí veras lo duro q está también.-

Por desgracia tengo que acceder, tengo q hacer q confíe en mí y se relaje mientras que lo conduzco hasta el dormitorio para darle ventaja a Rose y que pueda copiar el disco duro.

-Diossss Félix q grande q es!-Ya más quisieras tú.

-Ven aquí nena, date la vuelta y baila para mí.-Deseo concedido gran cabr***.

Mientras me pongo a bailar de forma sensual subo la música para q no escuchen a Rose y me acerco lentamente a su cuerpo, como un felino se acerca a su presa, lo huele, saborea el miedo en la víctima y mientras le acerco las piernas por el cuello(acto q él se cree que es para excitarlo) le rodeo el mismo con las piernas y empiezo a ahogarlo. El pánico en sus ojos aparece con lentitud(pobre creía q era un juego masoquista) Mientras lo estrangulo le digo quien soy y porqué hago esto. Es una cortesía que he tomado por costumbre, a mi no me gustaría desconocer por qué me asesinan.

-Ha llegado tu hora Félix, creías que ibas a quedar impune después de todas tus atrocidades, creías que podías asesinar a 23 niñas vírgenes, después de violarlas y torturarlas, así como así. Creías que después de maltratar a cientos de mujeres en tus burdeles ninguna te iba a delatar, qué ninguna iba a ser lo suficientemente valiente como para colaborar con nosotros. Sí cerdo sin escrúpulos, te has pasado la vida maltratando a las mujeres y ya que tienes demasiados contactos tanto legales como ilegales, tu lugar no está en la cárcel, está en el infierno, y qué ironía que va a ser una mujer la que te va a mandar a él.-

Y al terminar la última palabra le doy el último apretón que termina con su vida, escuchando su último aliento al susurrar la palabra –put*-

Salgo corriendo por la ventana por la que ha entrado Rose, ella me espera en el coche debajo de ésta. Mientras desciendo por la pared del edificio, no puedo evitar sentir un nudo en el pecho y un dolor recorrerme de los pies a cabeza a la vez que una lágrima me recorre la mejilla.

-Marchando.-

Le digo a Rose al entrar al coche. No puedo esconder los ojos rojos a ella. Nunca se le escapa.

-Bella no te arrepientas, el cab*** se lo merecía. Era un demente.-

-No puedo evitarlo, sé que todos y cada uno de los individuos a los que hemos matado eran lo peor de la tierra pero no puede dejar de sentirme culpable por estar jugando a ser Dios, Rose, le arrebatamos la vida como si fuera a nosotras a quien nos perteneciese. Algún día pagaremos por esto nosotras también.- (Aunque en realidad soy yo la única que asesino, pero ella me obliga a que lo diga así porque dice que somos un equipo y que ella participa de igual modo, aunq no sea la mano ejecutante.)

-No lo dudo, pero en cualquier caso, prefiero pagar esto, a que esos cretinos anden sueltos y asesinando a su antojo. Nosotras sufrimos por las vidas que salvamos. Es un precio que estoy dispuesta a seguir pagando.-

Rose está muy implicada en este asunto ya que ella sufrió un terrible episodio de violación cuando solo tenía 14 años. Después de recuperarse y de pasar un tiempo en terapia sabía perfectamente lo que quería hacer con su vida. Hacer justicia y joder a todos los cabr**** que menospreciaban a las mujeres. Aunque nunca pensó que llegaría a tales límites.

-Vale no tengo ganas de hablar más de ello.Volvamos a casa.-

Empieza a sonarme el móvil y veo quien es en la pantalla.

-Diossss es Alice se me olvidó llamarla, me va a matar y ahora no tengo fuerzas para mentir.-