Fate se hallaba recogiendo las cosas de su casillero. Debido al fin de cursos los pasillos del colegio estaban prácticamente vacíos, de gente mas no de basura. El descuido de los chicos y chicas por vaciar con prisas los casilleros era evidente. Lápices tirados, cuadernos a medio abrir, pisoteados, e incluso uno que otro suéter revolcado adornaban el piso. Bien se podría decir que el nivel de desorden era directamente proporcional al entusiasmo de los escolares por ser la semana del fin de cursos
Fate suspiró resignada. No sabía qué era lo que hacía que sintiera que la mayoría de sus compañeros eran demasiado inmaduros. La verdad es que sí lo sabía. Finalmente le había tocado madurar más rápido, vivir experiencias desde niña que no se las desearía a nadie y, aunque su panorama había mejorado radicalmente, ahora tenía además responsabilidades como parte del personal activo del TSAB. Eso muy probablemente explicaba porqué veía el mundo de manera diferente a cualquier otro adolescente.
Al fondo del pasillo Nanoha la vió y caminó hacia ella. No esperaba encontrarla en ese momento pero sus pies ya estaban andando.
─Ho-Hola Fate-chan.
La rubia se volvió para mirarla un tanto sobresaltada por haber sido interrumpidos sus pensamientos. Le regaló una dulce sonrisa mientras la saludaba.
─No esperaba verte hoy por aquí.
─Tuve que adelantar mi regreso, debido al fin de cursos, tenía unos asuntos que arreglar con unos profesores. Tengo demasiados deberes atrasados por entregar y esta vez estuve fuera demasiado tiempo. A los profesores no se les hace nada graciosa esa situación. Ni que decir de los exámenes. Creo que estaré sepultada en un día cubriendo exámenes de cada asignatura.
─Ahh, sí, si claro. Aquí tengo tus notas. ¿Necesitas ayuda con algo más?
─Creo que tengo todo lo que necesito. Gracias.
─El sábado es la fiesta de graduación...
─Si, de eso me enteré hace un rato. Creo que esta vez realmente estuve demasiado incomunicada. Bueno, y finalmente, ¿con quien vas a ir a la graduación?─preguntó mientras se regañaba mentalmente por habérselo preguntado─. Había tenido el firme propósito de no preguntarle nada. Si ella había decidido distanciarse, definitivamente no iba a suplicarle. Aun a pesar de su propia voluntad, ya estaba hecho, le había preguntado y ahora tendría que afrontar las consecuencias.
─Yo, ehhh...─Nanoha titubeó, sorprendida de que Fate supiera que tenía varias opciones.
─Me topé con Hayate en la mañana. Le pareció muy divertido saber que tenias tantas propuestas. No paró de hablarme de eso─. Fate de alguna manera había adivinado lo que Nanoha estaba pensando y sintió que debía justificarse.
Nanoha se ruborizó un poco. Las últimas semanas sin Fate habían sido particularmente extrañas, no sólo por lo que había pasado entre ellas sino porque de alguna manera los chicos notaron ese distanciamiento y como moscas sobre la miel la habían colmado de invitaciones. Eso no había sido todo. Para confundirla aún más, también había recibido un par de propuestas de dos chicas de su clase de literatura. A ellas las rechazó de inmediato.
En esos días de dudas y confusiones, aceptó salir en algunas citas, sin embargo ninguna fue lo que esperaba. Con la mayoría de los chicos no había tenido nada en común. Habían sido, en su mayoría, amables y tiernos pero nunca pudo darles ninguna atención. Su mente siempre divagaba a otras ideas, a otra persona en particular. No faltó aquel que quería un poco mas de acción, y lo único que terminó recibiendo fue un palmo de narices y su orgullo, y tal vez su entrepierna, magullados más de lo que hubiera esperado.
Fate terminó de vaciar su casillero y cerrándolo firmemente, ante el silencio que se había hecho, se despidió de ella.
─En fin, supongo que te veré luego.
Caminó hacia la salida del pasillo principal mientras Nanoha se quedó parada en su misma posición inicial. Un par de segundos después sintió una mano jalándola de la muñeca, y se vió entrando la primer puerta que tenía junto.
─¡¿Nanoha?
Fate estaba segura que eso no ocurría en la vida real. Solo se veía en la televisión que, derivado de un exabrupto, cuando una persona metía a otra en una puerta al azar, casualmente terminaba siendo el almacén de jarciería. El mechudo y la escoba detrás de la cabeza de Nanoha y el olor a cloro y limpiador barato eran muy delatadores.
─Quiero hablar contigo.
─¿Aquí?
Nanoha respingó ofendida.
─Me da igual el lugar.
─¿Entonces porque no vamos a otro lado?
─¿Me dejas decir lo que quiero decir?
Fate dejo caer sus brazos a los lados, asumiendo una actitud de derrota y se dispuso a escuchar.
─¿Qué es lo que me quieres decir?
─No me diste tiempo de responder...
─¿Responder que cosa?─ preguntó Fate un tanto desesperada.
─Con quien iba a ir a la graduación.
─Ah, eso. Supongo que no tiene importancia. Ni tampoco es de mi incumbencia.
─¿No te importa saber con quién quiero ir?
Fate estaba segura que acababa de descubrir una alergia a algún desinfectante de los que había en ese almacén, lo cual explicaría la repentina irritación que sentía en sus ojos.
─¿A cuál de todos le terminaste diciendo que si?
─¿Estás llorando?
─¡Por supuesto que no estoy llorando, es el cloro!
─Bueno, yo... más bien lo que realmente quería decirte es que...─empezó a juguetear torpemente con sus dedos y como si fueran unas patitas caminando por uno de los anaqueles que estaban a un lado de ambas, camino hacia el brazo de Fate ─. Te extrañe mucho cuando no estuviste y me hiciste mucha falta.
En cinco segundos, y al mero contacto de sus yemas en su piel, se borró la exasperación que estaba sintiendo Fate. El mal humor que había intentando mantener a raya las últimas diez semanas se esfumó.
Sus ojos carmesí se posaron intrigados sobre Nanoha y siguiendo el juego empezó a caminar con sus dedos sobre el ombligo y hacia arriba, en pasitos lentos y minúsculos.
─¿Es cierto eso?─preguntó sosteniendole la mirada─ ¿Y que tanto me extrañaste?
─Mucho...
─¿Y que fue lo que extrañaste de mi?
─Todo...
─¿Todo como qué?
─Tu risa, tos ojos, tu voz, tu compañía, tus abrazos...─ sus dedos ya iban paseando el brazo de Fate, aunque su mirada estaba dirigida a sus propios zapatos.
─Aja...ya veo...¿nada mas?
─No...también...tus besos...─ respondió apenas en un murmullo intentando ocultar el rubor en sus mejillas.
Fate detuvo sus manos en el estomago de Nanoha y apoyando su palmas sobre ella, les deslizó hacia su espalda y la atrajo hacia sí. No encontró ninguna resistencia por parte de ella.
─¿Estos abrazos?─ le susurro agachando su cabeza hacia su hombro y empezó a acariciar con sus labios la piel de su cuello que tenia frente a ella─. ¿Estos besos?─ preguntó mientas subia hacia su boca y sentía a Nanoha asintiendo levemente.
─Ah, ah.. aha─ musitó con el corazón acelerado.
Fate estaba a punto de llegar a su boca y casi rozando sus labios, clavo su mirada en la de ella.
─¿Y tus dudas?
─Yo...no sé si es normal ─suspiró confundida─. ¿A ti no te inquieta?
Fate negó con la cabeza y recargando su frente en la de ella le respondió.
─¿Qué es normal?
─Pues no se supone que deba sentirme así por una chica.
Fate suspiró desconcertada intentando encontrar las palabras adecuadas para expresar como percibía ella las cosas.
─Para estas alturas ya deberías haberte dado cuenta que lo normal no aplica ni para ti ni para mí. Además yo no te veo como una chica, es decir, obviamente eres una chica, pero eso es lo de menos. Simplemente eres Nanoha, mi Nanoha. Me gusta estar contigo, me hace feliz estar contigo. No veo porque hay que darle más vueltas─ dijo mientras le acariciaba los mechones cobrizos de cabello que le caían arriba de los ojos.
─Y tú eres mi Fate-chan, y también me hace feliz estar contigo. ¿Me tendrás paciencia?
Fate tomó las manos de Nanoha y puso sus delicadas palmas contra las suyas, sus dedos sobresaliendo un poco más contra los de Nanoha.
─¿Eso quiere decir que no puedo salir con nadie más?
Nanoha la miró confundida. La realidad era que no quería que saliera con nadie.
─¿Quieres… salir con alguien más?
─Claro que no tontita. Aunque tal vez debería, considerando que tú tuviste tantas citas ardientes.
─Mou, Fate-chan. Ninguna fue una cita ardiente. ¿Estás celosa?
─¿Debería?─ preguntó mientras negaba con la cabeza.
─Si yo fuera tú, lo estaría.
─Entonces merezco una recompensa por no hacerte pasar semejante experiencia─ respondió mientras se acercaba mas a ella─. Y por no ser una celosa descontrolada.
Nanoha pasó sus manos por la nuca de Fate y jugueteó en los labios de la rubia sonriente con los suyos.
─¿Vas a mandar a volar a tu cita para la graduación?─ alcanzó a preguntarle mientras se besaban.
─¿Porque querría hacer eso?
Fate se hizo para atrás como si le hubieran soltado una descarga eléctrica descomunal.
─¿Con quién vas a ir?─le preguntó visiblemente molesta.
─¡Contigo! Pienso ir contigo. A nadie le dije que sí, porque... la única persona con quien quería ir era contigo.
─¿Y por todos los cielos, porqué no empezaste por ahí desde un principio?
─No sabía si Fate-chan aún querría saber algo de mí después de lo tonta que fui.
─Un día de estos me vas a volver loca. Lo se ─dijo mientras la abrazaba fuertemente─. Vaya manera que tienes de pedirme que vaya a la graduación contigo.
─Y ese fue nuestro primer enojo.
─Junto con la primera reconciliación.
─Si, ya recuerdo esos días. Siempre me quedó la duda de cómo habían resuelto sus diferencias. Es bueno saber, aún después de tantos años, que mis pequeños empujones a una y otra efectivamente funcionaron. Esperen, ¿el primero?
─Claro. No creerás que siempre ha sido todo paz y tranquilidad.
─Pues tira al traste mi ideal de ustedes.
Fate rió abiertamente.
─Hemos tenido nuestras diferencias. Muchas de ellas, pero hemos trabajado en ellas, ya que a pesar de todo en lo que podamos diferir a partir de ese día entendimos que había algo más grande que todo eso...
─Que nada ni nadie nos iba a separar jamás─ completó Nanoha.
─¡Ay, tan tiernas!
─¿No se supone que deberías ser algo así como imparcial Hayate?
─Doctora Hayate para ustedes en estas sesiones.
─Nanoha, en serio crees que es buena idea alentarla con esto? Creo que se le están yendo las cabras.
─Ya sabes que Hayate siempre es así. No le des mucha importancia.
¿Por qué demonios están otra vez hablando como si yo no estuviera aquí?
─Como tu digas, pero en serio creo que ella es la que debería ir a terapia…por si las dudas.
Y aparte tienen la desfachatez de decirme loca en mi cara.
─Pero en una de esas le empiezan a dar medicamentos y si la dopan y… ¿deja de ser nuestra Hayate, o la encierran para siempre?
─No seas exagerada, Nanoha.
─Es que si se hace oficial que tiene algún tornillo botado...
Creo que mejor las despido por hoy de una buena vez antes de que se me olvide que soy un ser de paz.
Nota de la Autora: En serio que este es el espacio para mis desvaríos y no solo eso, mis desvaríos bobos. Gracias a mis amigos que me dejan reviews xD
Y si alguien se preguntaba, sí, pienso traducirlo también al inglés. Ya casi esta listo el primer capítulo, solo que éste segundo capitulo insitió en salir primero.
