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Capitulo 2: Creando mi destino
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Alice ya se encontraba instalada en uno de los mejor hoteles de Irlanda, se disponía a preparar un itinerario para su estancia, pero dentro de sí misma no podía dejar de pensar en el joven vampiro que había visto esa tarde y que sería la persona que cambiaría su vida.
Sin más tuvo una visión de nueva cuenta.
(Narración Alice)
"Hola" ― dijo una voz proveniente desde la ventada.
No tuve que voltear para saber quién era él.
"Hola David"―le salude por su nombre ― "¿Que te trae por aquí?"
"¿Como sabes mi nombre?" ―me pregunto y al siguiente instante estaba frente a mí. No puedo negar que es guapo ese hombre.
Regrese a la realidad y sonreí para mí misma al saber que ese joven vendría a mí como una vez lo hizo Jas... No tiene caso recordarlo. Él debe quedar en mi pasado.
(Narración normal)
Sin perder tiempo, Alice se puso en marcha a la espera del joven como una vez lo hizo con Jasper.
Después de haber preparado su itinerario en base a su visión, decidió esperar y se entretuvo hablándole a su familia para decirles que había llegado con bien, que se encontraba en un hermoso país y que pronto su vida cambiara para bien, pero sin dar muchos detalles al respecto.
Cuando colgó, supo de inmediato que el joven había llegado y que se encontraba en la ventana, observándola.
― Hola, David Rumsfeld. ― saludó a sabiendas de lo que continuaría ― ¿Que te trae por aquí?
― ¿Como sabes mi nombre? ― pregunto con suma sorpresa, ya que creía que ella no sabía que estaba ahí. ― ¿Y cómo sabias que estaba aquí? No he hecho ruido.
― Muy fácil, así como supe tu nombre y el hecho de que vendrías ―explico Alice tranquilamente mientras invitaba a David a sentarse, con un gesto de la mano. – Al igual que tu, soy un vampiro, y además tengo poderes.
David se quedo callado, el sabia que ella era vampira, pero el saber que tenia poderes lo impresionaba en sobremanera.
― ¿Y qué clase de poderes? –pregunto él con mucha curiosidad.
― Mmm, no sé si deba decirte. –musito Alice tranquilamente. – No te conozco, aunque pronto te conoceré como nadie te ha conocido. –le sonrió alegremente.
David se había quedado impresionado por Alice. Ella era hermosa, aunque para él esas palabras no le hacían justicia. Le intrigaba saber que poder tenia Alice, por lo que no dudaba que también supiera que él también tenía un poder.
― Bueno, como supiste mi nombre sin preguntarme, creo que deduzco un poco cuál es tu poder, si es verdad lo que dices –David quería comprobar si era verdad. – Dime como se llaman las muchachas que estaba conmigo hoy en el aeropuerto. –la reto.
Alice solamente sonrió, sabía bien que el joven trataría de comprobar sus poderes y por cómo veía las cosas, no tenía por qué ocultarle nada, al fin y al cabo su destino le deparaba cosas buenas con él. Tampoco podía negar que el joven le gustaba, no dudaba ni tantito que cuando él era humano, era asediado por las mujeres.
― Eso es algo muy fácil. La joven alta se llama Lucero Tisdale y la otra Carol Wells. –respondió.
David que aun no salía de su asombro, solamente admiro a la joven frente a él.
― Bueno, ya demostré que lo que digo es verdad.―Alice se acerco lentamente a David, como una cazadora en busca de su presa, no lo dejaría escapar.
― Es tiempo de saber si lo que vi es cierto. –y sin más Alice atrapo a David.
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Lucero y Carol se encontraban en el estacionamiento del hotel en donde se encontraba David en estos momentos platicando con la joven vampira.
― Creo que si funcionara. –le dijo Luu a Carol.
― Si, espero que esta vez sí sea la correcta.
Las dos jóvenes se preocupaban demasiado por David, querían que él fuera feliz, después de pasar tanto tiempo juntos, ellas buscaban encontrar la felicidad para él.
Sin darse cuenta, unos hombres las estaban observando desde lejos, las habían estado siguiendo, desde la mañana en que la joven Tisdale había ido al aeropuerto. Tenían que lograr llevárselas a su jefe, si lo conseguían, podrían conseguir el poder de las compañías más importantes en Europa y además, mucho dinero.
Sin dudarlo, salieron del automóvil, armados y preparados para conseguir su objetivo.
Las jóvenes sin percatarse de nada, solamente alcanzaron a ver a los hombres ya junto a ellas, amenazándolas con las armas. Sin nada que pudieran hacer, obedecieron a los hombres, esperando que un milagro las salvara del destino que les esperaba.
Confiaron que David pronto se daría cuenta de lo que pasaba y las salvaría. Caminaron a donde los hombres les dijeron y subieron al auto de ellos.
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David aun se encontraba acorralado por Alice, no sabía qué hacer, él estaba seguro de que esa hermosa mujer era para él desde el momento en que la vio.
― ¿Porque me tratas como si me conocieras? –le cuestiono David.
― Porque así es, te conozco mejor que nadie en esta vida, se cuales son las decisiones que estas por tomar.
David en ese momento sintió una perturbación en el aura de sus amigas y sin pensarlo, se apartó de Alice.
― Discúlpame, hay algo que tengo que hacer. –dijo rápidamente mientras salía por la ventana y Alice lo siguió.
― Vas a salvarlas, ¿no? –le pregunto, pues ella ya sabía que las jóvenes estaban en peligro.
A David ya no le sorprendía que ella lo supiera, lo único que le importaba en esos momentos era salvar a sus amigas.
Tan rápidos como solo ellos podían ser, alcanzaron el auto donde iban las chicas, y sin perder tiempo, David detuvo el auto con su mano y Alice saco a las jóvenes sin dar tiempo a que los hombres supieran que paso.
Lu y Carol estaban inconscientes, ya que les habían suministrado un somnífero para que no intentaran escapar.
David se llevó a Carol y Alice a Lu, como no querían que nadie los descubriera David opto por llevarlas a su casa, la cual estaba muy apartada de la ciudad.
― Puedes dejarla ahí. –le indicó David señalando el sillón, mientras él hacía lo mismo con Carol.
― Parece que la vida de estas lindas jovencitas es muy difícil. –Alice observo detenidamente a las muchachas cuando tuvo una visión.
(Narración Alice)
Lu y Carol, estaban sentadas en una mesa enorme, observando detenidamente a David y a mí también.
― Saben bien que no nos pueden dejar aquí, y si lo hacen conocen nuestro destino en esta horrible ciudad, por eso esperamos que acepten. – termino Carol, levantándose y yendo a la cocina.
― Por favor, no queremos vivir un infierno, déjenos ir. – me sentía mal por ellas, y sabía que tenían razón, pero ¿más personas? No sé qué diría Carlisle sobre esto, ¿pero qué más daba?, además sé que David no las dejara aquí y yo tampoco.
― Está bien. –acepte sin más, no podía hacerles eso y menos a ellas que me ayudaron a salir del abismo en el que me encontraba.
― G-gracias… de verdad gracias. –el sentimiento con el que Lu expresó su gratitud me lleno hasta no dejar espacio dentro de mi ser, al ver esas lágrimas de alivio supe que mi decisión fue la correcta.
Cuando Alice reacciono estaba siendo observada por David quien se había percatado de que había tenido una visión.
― Vaya, parece ser que mi vida estará mejor de ahora en adelante. –dijo Alice más para sí misma. ― Estas pequeñas jovencitas que apenas están conociendo el mundo serán una luz en mi oscuridad. –sonrió con ese brillo que había perdido hacía poco, pero que gracias a estos nuevos lazos que crearía, regresaría a ser la misma.
― David, ¿sabes?, desde que te vi esta mañana supe que mi destino era estar junto a ti y sé que ellas serán parte de este destino. –Alice se acercó a David. – Pero para que eso ocurra tú debes aceptarlo también.
― Yo no tengo nada que aceptar. –dijo David con gran seriedad.
Alice, que mal interpreto aquello, se dispuso a irse, pero él la detuvo y la atrajo hacia sí.
― No tengo nada que aceptar, porque al igual que tú, yo supe que eras mi destino desde el instante en mis ojos te vieron. – y sin más la beso.
To be continued...
¡Gracias por los reviews!
Montego 24: Que bueno que te haya gustado, espero tus opiniones sobre esta historia que es la primera que escribo.
Lu Hatake: Mi querida beta, te agradezco mucho tu ayuda, si no fuera por ti, nunca se hubiera publicado esta historia.
Cuídense.
