Aqui les dejo el segundo capitulo, espero que sea de su agrado, chao!!


Capitulo 2 La Jugada de Temari

Apoyada contra la pared, Idei aun meditaba de lo ocurrido esa tarde, mirando como la tormenta sepultaba la azotea donde ella se encontraba, protegida de esta en las escaleras que subían al techo de un enorme edificio, que con dificultad se erguía por sobre la tormenta... aun así, la arena alcanzaba a golpear su rostro, mas poco le importaba, su pensamiento estaba inmerso en otra parte, mirando distraídamente la arena caer...

Cerró sus puños con furia. Recordaba con amargura su derrota contra ese tipo, Kankuro, como lo había oído nombrar a la hermana... curiosamente, a pesar de lo gritona que era, realmente le había agradado la chica, la hermana... aspiro por un momento el olor penetrante del medicamento que cubría los cortes en su pierna y sus brazos, recordando como ella se había tomado la molestia de curarle las herida con una medicina mas efectiva, que el simple ungüento que ella traía. Le había agradecido a Temari de esto, sin saber que el mismo Kankuro había sido quien había dejado el recipiente. Temari tampoco lo había mencionado, mas por los confundida que estaba por la forma en que Kankuro se comportaba con ella que por olvido.

Intento consolarse con el hecho de que la tormenta acabaría probablemente mañana por la tarde, aunque esto resultaba demasiado tiempo en el que tendría que estar en esa ciudad, lo que equivalía a una posibilidad de encontrarse con ese desgraciado... si fuera por ella, se hubiera quedado allí mismo hasta que la tormenta acabase...

-¿Aun sigues allí?

Idei se sobresalto, intentando incorporándose y resbalando en el escalón cubierto de arena. Grito asustada al sentirse caer, mas abrió los ojos incrédula al sentir como un montón de arena interceptaban su caída, moviéndose lentamente hasta regresarla de nuevo al escalón.

Se volvió, sintiendo la presencia de alguien. Sorprendida, reconoció al hermano de Kankuro... no recordaba su nombre.

-¿Qué-... que haces aquí?

-Me envió mi hermana, Temari. Me pidió que te dijera que nos agradaría alojarte por esta noche en nuestra casa, si así lo prefieres.

- ¿Como? -miro atónita al chico de la calabaza parado frente a ella, sin lograr asimilar por completo lo que este le había dicho. Intento descifrar algún indicio de burla, alguna señal que le dijera que era una mala broma... nada, quedándose intrigada por el inexpresivo personaje.

Gaara, que si bien ya no era el mismo que en su examen de Konoha, conservaba en cierta forma su personalidad. Este entrecerró los ojos, en una extraña muestra de paciencia que confundió más a la chica que lo que le tranquilizo.

Con los ojos cerrados de tal forma que sus ojeras resaltaban en aquellas penumbras, mientras la arena se movía lentamente alrededor de el, comenzó a repetir las palabras pausadamente, como si dudara de lo que el mismo estaba diciendo.

El silencio, solo roto por la tormenta, se mantuvo por unos segundos, mientras el esperaba la respuesta y ella reflexionaba si seria una buena idea... La verdad sea dicha, no poseía mucho dinero, y se decía a si misma que debía aceptar, para conservar al menos un poco mas de lo poco que traía consigo, que le haría falta para poder llegar a la Villa oculta entre las hojas... siendo además que, a su pesar, necesitaba dormir si deseaba continuar

-"Pero tendré que ver de nuevo a ese tipo"- se dijo a si misma, sin darse cuenta que estaba pensando en voz alta y el chico de la calabaza había logrado oírla. Este, tomando esto como una respuesta negativa, se volvió, bajando sin prisa los escalones, mientras esta le seguía con la mirada, tragándose su propio ego:

-¡Espera!

-¿Podrías calmante un momento Temari?- Kankuro, con un expresión bastante asustada aunque tierna a la vez, con una sonrisa tonta y con varias gotas bajando por su frente, intentaba tranquilizar a su hermana, que aun le recriminaba por el arrebato de ego de esa tarde.

-Además, solo mira Karazu, ¡Quedo inservible! Esa cosa no podrá volver a pelear en varios días, deberías estar arreglándola en este momento en vez de estar allí parado con esa cara estupida.

-Esta bien, lo haré, pero bajo al menos un poco tu tono de voz... la villa entera puede escucharte con todos esos-... -Temari, que en este momento estaba de espaldas, giro la cabeza cual si se tratara de una de sus marionetas. Sus ojos homicidas le cerraron la boca, mientras más gotitas se deslizaban en el hermano - no dije nada...

POC !!

Temari se cruzo de brazos, riñéndole aun a su hermano por lo infantil que se comportaba últimamente, mientras este se tallaba un enorme chichón que le crecía en la cabeza.

-Vete comportando de una vez, que esta noche tendremos visitas

- ¿Eh? ¿De quien?... y por cierto, ¿Dónde demonios se metió Gaara con esta tormenta?

La puerta de la casa se abrió, escuchándose como en el pasillo de estar entraba a raudales la arena, mientras un viento seco les llego hasta ellos, que se encontraban en la sala. La arena, que flotaba en el aire, rápidamente se agrupo en pequeñas esferas, que se amontonaron en un rincón. Era obra de Gaara, en un peculiar intento de mantener pulcro el lugar, lo que le pareció bastante extraño a Kankuro, que vio como la arena se movía, sintiendo cierta curiosidad por saber la razón.

Escucho los pasos de su hermano por el pasillo, aproximándose a la sala

-Hey Gaara, sabes bien que eso de poco servirá con esta maldita tormenta, la verdad, no te moleste, después limpia-... ahh... aaahhg !! ¡¡Pero que demonios hace ella aquí!!

Otro golpe de Temari en la cabeza le hizo callar, tan duro que le hizo encorvarse, agarrándose la cabeza ofendido, mientras ella le susurro entre dientes

- "Compórtate quieres..."

- ¿Porque la trajiste?-

En ese momento los tres hermanos de la arena se encontraban en la sala, mientras Temari se untaba un medicamento que les había dado la marionetista, que en este momento se encontraba durmiendo, en el segundo piso en la habitación de Kankuro. Cerca de ellos, Gaara, recargado contra el muro, exhalo al presentir otro pleito entre su hermanos mayores, que por lo general terminaba en un buen chichón el la cabeza de Kankuro.

-Vaya pregunta. Solo estoy dándole a mi hermano menor una oportunidad de disculparse por ser tan cabezota y no haberla desafiado a una guerra de títeres en vez de, no se... ¿haber intentado invitarle algo, un te o algo así, para conocerla un poco mejor?

El hermano no podría estar mas furioso- ¿Qué quisiste insinuar con eso?... olvídalo, se bien que quisiste decir, sabes que soy de los que odio las indirectas. Que te quede claro: la chica no me interesa.

Temari sonrió por un momento, terminando de aplicar el ungüento e incorporándose, dándole la espalda.- Si, creo que es cierto, tienes razón Kankuro, no se como pude siquiera pensarlo, si es demasiado débil y escuálida. Sip, creo que no merecería tener a mi hermano a su lado- Temari se volvió, dedicándole una sonrisa, caminando por la sala con las manos en la nuca... observando su reacción

-Es mas, podría apostar que es una pésima marionetista, ya que no pudo derrotarte a pesar de lo distraído que estabas en ese combate. Solo mira su marioneta, pareciera sacada de la basura- Soltó una carcajada, tirándose en uno de los sillones y estirándose.

El marionetista entrecerró los ojos, algo molesto. Tenia que reconocer que había sido una gran contrincante a pesar de todo, era algo que el no se atrevía a negar.

-De un abanicazo habría podido acabar esa horrible cosa. ¿Que opinas tu Gaara, cuanto habría podido aguantar contra ti?

-¿mmh? ... porque me lo preguntas- este ni siquiera había abierto los ojos, renuente a involucrase en ese enredo

- Mera curiosidad, me preguntaba si podría haber tenido posibilidad

- Inmovilizar su marioneta con arena habría sido sencillo, cualquiera de nosotros le habría podido derrotar, parece algo débil-...

- ¡ESO ES MENTIRA!

Gaara se corto en seco, mirando sorprendido a su hermano. Ese no era el Kankuro que el conocía. Rara vez le había levantado la voz ... antes por miedo, ahora por respeto, dándose cuenta que Temari estaba llevando esto demasiado lejos.

El marionetista se sorprendió de si mismo, intentando darle a Gaara una disculpa, antes de decirles que necesitaba tomar un poco de aire fresco, saliendo de la casa.

-Vaya, esto si que es grave, mira que salir a tomar aire fresco en medio de una tormenta de arena...

- ¿Temari, que intentas lograr con molestar a Kankuro?

Esta le dedico una sonrisa, guiñándole el ojo -Tengo un presentimiento

Kankuro, sentado frente a la mesa, removió su desayuno frente a el con su única mano útil, manteniendo una cara de resignación a al ver como Temari lo mataba con la mirada. Conocía a su hermana, o al menos creía que la conocía, pues aun después de tanto tiempo no comprendía como Temari parecía provocar ese tipo de situaciones, que al parecer disfrutaba, por la expresión que esta tenia cada vez que veía a la invitada, sentada junto con su hermano menor, Gaara, justo en frente de Kankuro.

La chica se había presentado como Idei Hakanai, marionetista del país de las olas y única aspirante de ninja de su pueblo, mientras esta intentaba mantener una conversación con Temari para evitar la mirada de Kankuro, el cual fingía comer, mas en realidad no lograba quitarle los ojos de encima, mirándola entre irritado y asombrado de verla allí. De cuento en cuanto la hermana desviaba la mirada para ver las reacciones del marionetista ante la conversación.

-¿Entonces es por eso que no tienes banda?- le pregunto Temari

-S-si... mi pueblo no posee una aldea oculta... no poseo símbolo que poner en esta. Hace poco mas de un año me presente en Konoha para entrar a la academia, y ahora pienso regresar para asistir al examen Chuunin.

Idei levanto la vista del plato, observando como Temari y Kankuro le miraron atónitos, mientras Gaara arqueaba la ceja, en una poco expresiva muestra de sorpresa...

-¿Pasaste la academia de Konoha en un año?- exclamo Kankuro. Era la primera vez que hablaba en toda la mañana

Idei se sonrojo ante el comentario, desviando la mirada incomoda por la forma incrédula en que este la miraba.

-Realmente no lo entiendo -dijo este- eres del país de la ola, uno de los mas pobres, sin aldea propia, sin ningún ninja... ¿como demonios conseguiste esa marioneta, como coño sabes usarla?, si nadie podía enseñarte, no hay marionetistas en Konoha.

Para sorpresa para ellos, esta vez ella sonrió, cerrando los ojos, como recordando

-Fue gracias a mi abuelo... no será un ninja, pero es un coleccionista de toda clase de cosas. Levanto la mirada, dedicándole una sonrisa - no todos tenemos la oportunidad de ser entrenados por otros ninjas, como seguramente lo fueron ustedes, pero no conocen a mi abuelo: verán, entre todas sus pertenencias, tenia piezas viejas de varias marionetas de combate que había logrado conseguir a lo largo de sus años de viaje, cuando era joven, junto con cientos de relatos de ninjas en los que el podía jactarse de haber presenciado en persona, de sus movimientos, de sus técnicas... eran historias que escuchaba embelesada de niña -la mirada de esta había cambiado, sus ojos se habían iluminado- mas de todas esas historias que el me contaba antes de dormirme, mis favoritos eran de los marionetistas del país del viento, controlando tales creaciones alrededor de ellos, moviéndolos con hilos invisibles cual de un teatro se tratara, mientras estos protegían a sus dueños, luchando junto a ellos, como si realmente tuvieran voluntad propia... como si-... se detuvo abruptamente, bajando la cabeza, avergonzada.

- Perdónenme, se que no es algo que quisieran oír- tomo los palillos nerviosamente, comiendo apresurada intentando esconder su rostro, prácticamente metiéndolo en el plato.

- Es algo que yo quisiera oír.

Ella levanto la mirada hacia el marionetista, viendo como este jugaba con los palillos con los dedos, intentando no darle demasiada importancia- eres marionetista, tal como yo; de una forma u otra se puede decir que es imposible no usar una marioneta sin sentir que esta tiene una personalidad. En realidad, uno mismo es que crea esta personalidad en su mente, haciendo que la marioneta se mueva y actué de cierta forma... es como si la persona dividiera su mente en dos, para que su compañero inanimado forme parte de el...

Esta vez fue el quien cerro la boca, incomodo no solo de la mirada de Temari y Gaara, sino también de la chica, la cual le miro de una forma peculiar, que le hizo desviar bruscamente la mirada, intentando ser osco -Es solo un comentario, algo de marionetistas... no lo entenderías Temari.

"No lo entenderías Temari". En la mente de la hermana, estas palabras resonaron, entendiéndolas más que el propio Kankuro. Sonrió con malicia, pues el haber invitado a la niña a la casa le había servido para darse cuenta de la razón por la que Kankuro había estado actuando raro últimamente. Si bien esta frase había sido dirigida a ella, se dio cuenta que había sido solo un intento para no hablar de nuevo con la marionetista: esta lo ponía nervioso, estaba claro... y ahora sabía porque.


Oh, y para acabar, les dejo unos cuantos bosquejos de los personajes sip, soy dibujante X3 algo extra, aparte para ilustrar un poco mas a la chica , chao!! y cuidense! 3

darkgred./art/Temari-Sketch-74835179

darkgred./art/Kankuro-67111185

darkgred./art/Idei-Genjutsu-81474559