Capitulo 1

En una hermosa mañana se encuentra es su cama una Marinette dormida y una Tikki muy enojada por no lograr que ésta se levantara. Ni las 5 alarmas que tenía, ni los rayos del sol que alumbraban su rostro, ni los gritos de Tikki lograban despertar a la bella durmiente.

Tikki ya muy cabreada fue en busca de un vaso de agua helada, con mucha malicia le empapó toda la cara a Marinette provocando que ésta dé un salto por la sorpresa. En cuanto logró recuperarse de aquello, fulminó con la mirada a su kwami traviesa.

-Pero que demon… ¡Tikki! ¿Por qué hiciste eso?- gritó lo más que la voz le permitió.- Sólo debías levantarme como siempre- refunfuñó.

-¡Tú no te despertabas! Me obligaste a usar medidas más drásticas- rezongó la pequeña criatura.

-Claro yo te obligue…-susurró en forma de burla en lo que dirigía su vista hacia el reloj.- ¡OOOHH POR TODOS LOS PUNTOS! ¡VOY A LLEGAR TARDEE!- gritó desesperada mientras hacía malabares con el pijama que se quitaba y la ropa que se ponía.

-Por eso estaba intentando levantarte, no puedo creer que tus amigos no te digan nada al respecto. Es algo ilógico, ¿no lo crees?-dijo mientras observaba a la chica que intentaba vestirse en un flash.

-Pues… ya ves que hay personas muy tolerantes ante la gente como yo- masculló en lo que terminaba en vestirse y se dirigía al espejo a peinarse. Llevándose un susto al verse al espejo, ya que tenía el pelo totalmente desordenado y despeinado; sin esperar agarró el cepillo y comenzó a halarse el cabello en un intento de alisarlo. Al cabo de unos minutos logro estar lista, saliendo a gran velocidad del cuarto pasando por la cocina y llevándose un croissant para comer de camino.

Debía ir al otro lado de la ciudad y no tenía tiempo ya; al ver a Tikki lo decidió, esa distancia no era nada en su forma de Ladybug.

-¡Tikki, transfórmame!- en un estallido rojo de luz salió Ladybug que se colocó el croissant en la boca y salió disparada en dirección a donde se encontrarían con sus amigos. Fue de techo en techo, saltando y columpiándose hasta llegar por fin al lugar acordado; los visualizó y se escondió en un callejón para deshacer su transformación.

Este día era importante para ella, después de todo se volverían a encontrar en una salida, después de un par de años que no se veían todos juntos. Por supuesto ella estaba entusiasmada por el hecho de poder ver a su tan querido Adrien después de tanto tiempo, poder estar como antes la entusiasmaba tanto, claro si lo veía un poco por el trabajo pero no podían ni dirigirse una palabra más que un "hola" a lo lejos y con mucha suerte.

Llegó a donde estaban, entusiasmada y algo nerviosa, no por Alya o Nino, ya que se veían más seguido que los demás, sin embargo no con Adrien, o no de la misma manera.

-Ho-oola…-pronunció a sus amigos casi como un susurro y un tanto nerviosa.

-¡Woow! Marinette llegaste casi última, todo un espectáculo, llegaste antes que alguien más. ¿Te quedaste dormida nuevamente, cierto?-comentó su amiga Alya en tono de gracia y burla.

-Di lo que quieras Alya, no lo puedo evitar… creo que en otra vida fui un gato-comentó apoyando sus manos sobre las rodillas, aparentando el cansancio que debería tener por haber corrido hasta ahí. El comentario de Marinette hizo que los hombros de Adrien den un pequeño saltito, se volteó a verla con una sonrisa nerviosa en lo que Nino se les unía a la conversación de las chicas.

-¿No será que te quedaste toda la noche con ese videojuego, cierto?- mencionó con reproche su buena amiga.

-¿Qué videojuego?- cuestionó Nino al escuchar a Alya hablar sobre ello.

-Creo que es el nuevo, ese que está de moda-respondió la chica bloguera.- ¡A los 20 años y sigues desvelándote por videojuegos, por favor!

- ¿¡En serio!? Estoy ansioso por probarlo- dijeron al unísono Nino y Adrien emocionados.

-Mmm… se podría decir que parte de la noche estuve con el juego- comentó Marinette apenada de las palabras verídicas de su mejor amiga. Aunque en realidad también estuve patrullando en la ciudad como Ladybug… y luego espere a que Tikki se durmiera para jugar pensó en medio de toda la charla.

- ¿Por qué haces eso en medio de la semana? Si sabes que terminaras dormida y llegaras tarde a todas partes- reprochó Alya a su amiga.

-No es que lo haga porque quiera… es que no he podido dormir desde hace varios días ya… creo que va una semana-explicó en lo que recordaba el episodio con Chat noir, después de todo él era la causa de su insomnio. Y todavía no hubo un recuentro duradero para hablar de lo sucedido esa noche, ya que ella trataba de evitar esa charla a toda costa; al sentir pena y mucha vergüenza cada vez que le veía el rostro al gato sin poder evitar recordar todo como si estuviese pasando en ese mismo momento.

-¿Haz intentado tomar algo para dormir? Tal vez té de manzanilla o quizá un suplemento… -preguntó preocupada la amiga.

-¿Tienes idea del porque de tu insomnio?-cuestiona el amor de su vida, Adrien, en lo que no pudo evitar al escuchar esa pregunta, Marinette comenzó a tornarse su rostro tan rojo como un rubí. Dio media vuelta para ocultar la cara que sabía perfectamente que la tenía tan roja como la sentía.

-¡Oooohh Marinette! ¡Conozco ese rostro! ¿Qué ha pasado? ¡Será mejor que confieses tus amoríos!-Dijo con gran emoción y entusiasmo al deducir su reacción.

-Shhhhh… ¡Alya! ¿Cómo vas a decir eso acá?- le susurró en lo que agarraba a su amiga bocona y se la llevaba a un costado para que no la escuchasen Nino ni Adrien. Por su mala suerte ya habían escuchado el anuncio de Alya a los cuatro vientos.

-¿Tienes novio Marinette?- preguntó Adrien muy curioso, sintiendo un pequeño fastidio en su corazón. ¿Qué es ese sentimiento?... ¿celos? No, no puede ser, Marinette es mi amiga… además si no fuese por esto ni nos veríamos pensó aturdido por su pregunta.

-¡NO, NO! ¿Cómo crees que yo podría?… mmm ja ja ja…-divagó y a pesar de haber mejorado la forma de hablar con Adrien, no podía evitar que una pregunta semejante proveniente de él no la pusiese incomoda y muy nerviosa.- ¡Aaahhh! No chicos, no tengo novio.

-¿¡Entonces es un amante!? ¡Muy bien Marinette, así se hace!-la felicitó a su amiga que se encontraba cada vez más roja.

-Eso es bueno Marinette, ¡que no te de vergüenza!- comentó Nino uniéndose a la conversación, sorprendido por como su amiga se desenvolvía con sus amores.

Adrien se encontraba con el ceño levemente fruncido al escuchar todo esto de los amoríos de la chica que era su amiga. ¿Por qué me molesta tanto esta conversación? discutía en su mente, sin poder comprender él porque de su molestia, si él estaba enamorado locamente de la mujer debajo del traje de Ladybug.

Nino y Alya seguían molestando a Marinette durante toda la salida. Al caer la tarde, sus compañeros comenzaron a irse y solo quedaron nuestros cuatros camaradas charlando de sus trabajos y estudios; Alya estaba como pasante en un canal de noticias gracias a su Ladyblog y a sus estudios universitarios. Mientras tanto Nino trabajaba como dj y estudiaba para profesorado de música. Adrien por supuesto seguía con su trabajo de modelo, sin mencionar sus otras actividades como esgrima e idiomas. Y finalmente Marinette estudiaba corte y confección, además tenía en su casa un pequeño "local" donde vendía la ropa que fabricaba para tener más ingresos para sus estudios y ayudaba a sus padres en la panadería. Estuvieron en un café hablando por horas hasta que se hizo de noche y fue la hora de despedirse de un muy buen momento.

Alya y Marinette se fueron hacia un lado y los chicos por el otro, anteriormente se despidieron con mucha amistad prometiendo volverse a juntar lo más pronto que pudieran, de camino a sus casas Adrien y Nino hablaban de lo que había pasado.

-Oye… tal vez haya tenido una visión o simplemente estaba delirando, pero ¿a ti te molesta que Marinette tenga un novio o un amorío?- comentó Nino esperando que no lo asesine por preguntar algo así.

-N-No lo sé… es una amiga pero no puedo evitar que me moleste, no entiendo porque es así. Además casi no nos vemos ni tenemos oportunidad de hablar. No es que fuésemos más cercanos ahora- explicó el rubio de ojos verdes con algo de tristeza y confusión por sus palabras.

-¡Amigo ¿no me dirás ahora que estas enamorado de Marinette!?- Cuestionó seriamente a Adrien al respecto.

Ante aquella pregunta el chico rubio se ruborizó levente al pensar que esa chica hermosa y algo torpe cuando se encontraba nerviosa, podría ser su novia.

-Tu cara lo dice todo, ¡te gusta Marinette!... Por dios pero que desconexión la suya- habló un poco frustrado al saber los sentimientos de la chica de cabellos negros y reflejos azules.

-¿De qué hablas Nino?- preguntó exaltado ante aquellas palabras.

-Pues… no es algo que debería decir, ya que se supone que es un secreto entre amigos, pero tú también lo eres así que te lo diré- dijo con dudas, pero con seguridad ya que se trataba de su muy buen amigo.- Veras… Marinette en algún momento de la escuela se enamoró de ti, perdidamente de hecho… por eso actuaba de forma muy extraña cuando estaba contigo, porque… ya sabes cómo era siempre con todos los demás. Sólo contigo actuaba raro, supongo que eran nervios y ya- confesó el moreno de anteojos a su ansioso amigo.

-¿Es en serio?- habló con sorpresa el rubio.

-¡Hermano sí que eres un ciego! Era muy evidente. Bueno tal vez con sus amoríos ya te haya superado- provocó Nino de forma pícara.- De todas formas, eres algo distraído al respecto. Hay muchas cosas que no te has dado cuenta… Como por ejemplo que Alya y yo estamos saliendo hace más de un año- comentó con gracia por lo distraído que podría ser Adrien.

-¿Sales con Alya desde hace tanto? ¡Rayos, tienes razón! Soy más que despistado. Tengo que pensar en muchas cosas. Gracias Nino por decirme todo esto. Y felicidades, un tanto tarde, por salir con Alya- expresó mientras se iba alejando a su departamento.

-A-Adiós…-pronunció casi como un susurro.

Al llegar a su casa, fue directo a su cuarto y se tiro en la cama tan fuerte que dio un pequeño revote.

-Plag, te preguntare algo y solo quiero que contestes lo que te pregunte- habló con la cara de lado apoyada en la cama.- ¿Tú sabes quién es Ladybug? Sólo contesta con un Sí o No.- contó con pesar en su voz.

-Si Adrien, si la conozco- contestó calmo en lo que comía un triangulo de camembert.

-¿Lo sabes porque es muy evidente de quien se trata o por otro motivo?-

-Ambos… Adrien te explicare, los kwamis podemos sentir la presencia de otro estando cerca. Y a Tikki, la kwami de Ladybug, la sentí desde el primer momento. De todas formas es muy evidente quien es, más estando en tu mismo salón… Bueno quizá ya no puedas darte cuenta de ello… mmm te lo dejare de tarea- comentó mientras bostezaba y se dirigía a su cama listo para dormir.

Esa noche Adrien no pudo conciliar el sueño, no dejaba de pensar en todas las batallas que tuvo con Ladybug, sus encuentros con Marinette como Adrien y como Chat noir.

Había algo que no le cuadraba, cuando estaba Ladybug no se veía a Marinette y viceversa, las pocas veces que pudo estar con Marinette siendo Chat noir no se encontraba Ladybug cerca. Después de mucho pensar, pudo recordar una supuesta misión secreta por parte de Ladybug que nunca le comento de que se tratase, y él tenía el deber de cuidar de la joven de cabellos negros; pero ¿por qué si ella fuese Ladybug necesitara la protección de Chat noir? ¡Claro! ¡Nathaniel estaba enamorado de ella, akumatizado y todo! Sólo con Marinette bajaría la guardia para poder atraparlo. ¡ESO ERA! Sin duda alguna ¡Marinette era la mujer que se escondía tras la máscara de Ladybug! Ahora todo tenía sentido, ¡sobre todo el porqué tanto le molestaba el que Marinette tuviera amoríos con otros hombres! Pero no podía aparecer como si nada frente a Marinette o de Ladybug y decirle "¡Ey! Ya se tu identidad secreta" y confesarle todo. Necesitaba pruebas. Debía hacerlo bien, formular un plan que no tuviera fallas por ningún lado.

Mirando a Plag, tuvo una idea. Y la pondría en marcha en cuanto se encontrase con Marinette.