¡HOLA, HOLA! Si eh vuelto… desde el abismo, colegio para ser exactos. ¡Malvados!, con sus clases de verano.
Gracias por sus reviews a: Cata-Chan1, Bell Star, Chibibre-saiyajin-evans, Kuroneko-evans y a Guest (review anónimo) Créanme, pensé que solo tendr reviews y ver que tuve 5 me lleno de alegría y consuelo. ¡Los amo a todos! (Amor sano. No el amor falso que nos rodea).
Bien, bien. Continuando con mi fic (Este, que está lleno de porquerías) ¡OYE!, ya que, si es basura pero basura buena (LOL), no la que te sirven en las cafeterías, esas están mal, muy mal (¡Guacal!). Yendo al grano, aquí el siguiente cap. (Que también es Basura) lo llegue a completar en otro delirio al comer chocolate (P: chocolate. ¡Mi quiere!) Si, pues alguna duda les responderé. ¡Vieron, la señorita muerte es amigable!
Continúen con la lectura no los quiero aburrir más…
Pero, antes tienen que leer lo siguiente:
"bla bla bla" = Posibles adelantos o palabras sin sentido que se me ocurrió colocar mientras estaba delirando por comer tanto chocolate.
-Bla, bla - = lo que los personajes dicen.
"bli,bli" = lo que los personajes piensan.
«bleble blabla» = lo que los personajes recuerdan.
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*.*Alongside The Darkness*.*
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Capitulo 2: Oscuridad
- ¡No creas que termine! – grito Kami mientras salía de la habitación
- White, ¿Qué le hiciste a tu hijo para que se crea un dios? – preguntaron todos los presentes menos Shinigami.
- Yo… tal vez – "¡Te odio! ¡Kami! Si te vuelvo a ver, te partiré en dos y esas partes se las daré a los perros y luego matare a esos perros y los voy a… a INSINERAR Nyajajajaja" Todos se quedaron mirando la cara de White, tenía una sonrisa psicópata formada sin que se dé cuenta.
- Pobre Black Star – dijeron todos, pensando mal de la situación.
- Mm… – Mientras que en cambio Shinigami-sama estaba más pensativo "¿Abra sido una buena elección… cuidar a esos críos?" Se preguntaba a sus adentros.
*A fuera de la Death Room*
- ¿¡Porque me sacaste Spirit?! – le grito Kami con ojos en llamas.
- Se que White es malo con el cuidado de niños – "Demasiado pobre de su esposa" – pero no deberías decir nada a los cuatro vientos – Kami estaba a punto de contestar pero lo pensó por unos momentos.
- Tienes razón – le dijo a su esposo "Por dios pobre White, sé que no nos llevamos nada bien pero… ¡cuando lo vuelva a ver le pediré disculpas!".
- Ahora tenemos que volver a casa… Maka tal vez se está preguntando en donde están sus adorados padres – "Mi bella y preciosa Maka, están igual a su Madre; ambas son tan bellas".
- Cierto, pero antes tenemos que ir donde los chicos – Kami comenzó a caminar por los pasillos.
- Pero y si… ¡Ese chico intenta hacer algo con Maka! – le dijo Spirit algo asustado.
- Spirit – Kami se volteo a verlo – Son niños, lo menos que pueden hacer es ser amigos – Spirit al instante dejo su cara asustada y puso una más feliz.
- ¡Qué bueno! Si ese es el caso, espero que sean ¡Los mejores amigos de la historia! – saltando feliz con flores de colores rodeándolo.
- Si – Kami lo miraba toda confundida y algo asustada – Tenemos que seguir – siguió caminando, intentando ignorar la actitud de su esposo. Caminaron por los pasillos desolados, después de todo los técnicos estaban en clases.
- Por cierto ¿Cómo se llaman? – Pregunto Spirit – Se que la niña se llama Crona. ¿Pero y el otro?
- Pues, se llama Soul.
- ¿Cómo lo sabes?
- Me lo dijo.
-Intentare recordarlo. – "Con mi memoria será muy difícil"
Cuando llegaron a la enfermería y estuvieron a punto de abrir la puerta se escucharon como si hubiera una pelea dentro de la enfermería. Kami y Spirit abrieron la puerta, y vieron algo que ninguno de los dos podrá olvidar.
Stein tenía en sus brazos a Medusa. Al darse cuenta que la puerta estaba abierta, y en ella estaban sus amigos, Stein soltó a Medusa, asiendo que caiga al suelo con mucha fuerza, lastimándose las rodillas y codos.
- ¡No pregunten! – gritaron los susodichos al mismo tiempo, mientras miraban a los presentes con cara de: no es lo que parece.
- Okey, no lo aremos – Spirit y Kami dijeron al mismo tiempo, se movieron lentamente afuera de la puerta, sin hacer ruido y salieron volando, hasta el otro extremo del Shibusen.
Stein, se volvió a sentar en su silla de ruedas, recordó todo lo sucedido antes:
«Después de que Kami se fuera; prosiguió a revisar a los niños. Primero fue el albino, puesto que él era el único despierto
La revisión comenzó como si de una visita al pediatra se tratase, revisándole ojos, los oídos y demás. Realmente, se sentía muy degradado de su oficio habitual; puede hacer cualquier tipo de cirugía, hasta con los ojos cerrados y con un bisturí oxidado, y hacer el trabajo que un pediatra cualquiera puede hacer: lo molestaba. Cuando terminó con la revisión normal, pudo apreciar que nada tenía de especial a simple vista, para él podía ser un crio cualquiera; con el cabello teñido, dientes y ojos raros. Solo eso.
Medusa comenzó a despertar a la pequeña, que aun dormía en la cama, estaba bien acurrucada y se veía tan tierna; que le era imposible despertarla ella sola, tuvo que pedirle a Stein que lo hiciera por ella.
La pequeña se levanto muy apenas, se paro en el suelo frio, como estaba acostumbrada no le molesto para nada, se encamino hacia donde Stein estaba
- Abre la boca – Pronuncio Stein. Realmente este trabajo que le encomendó Shinigami-Sama le estaba molestando mucho.
- Yo… yo… no se lidiar con una revisión – Pronuncio la pequeña. Stein la miro confundido – Y… ¿si algo sale mal y me duele? ¿Si me muero?
- No te vas a morir solo con abrir la boca –Crona se relajo un poco –. Tendrías que tragarte algo que se atore en tu laringe haciendo que no puedas respirar y posteriormente la muerte – Crona se fue a un rincón con aura depresiva.
- Significa que… ¿cualquier cosa que entre me produciría la muerte?
Medusa golpeo a Stein en la cabeza por asustar a la niña así. Posteriormente fue donde Crona para intentar consolarla, le hablo tranquilamente asiendo que la peli rosado se sintiera más animada y más confiada en que no se iba a morir.
- A veces me pregunto, Stein, como te comportabas de niño – Stein sonrío y miro el techo, unas cuantas imágenes de su niñez se le vinieron a la mente; eran buenos recuerdos que le sacaron una pequeña sonrisa, sin embargo, un recuerdo hizo que pusiera un gesto de desagrado; volvió a concentrarse en la encomienda de Shinigami-sama.
- Debo de admitir que no fue como tú piensas o imaginas Medusa – Stein se le acerco por detrás – Ni como lo deduces – Le susurro en el oído.
- ¡Aléjate, Stein! – Medusa se volteo rápidamente haciendo caer todo lo que había en una mesa. – ¡Mira lo que me hiciste hacer! – grito Medusa un poco nerviosa.
- Yo no hice nada – Dijo con inocencia Stein; mientras intentaba ocultar una pequeña risa al ver que Medusa tenía la cara roja.
Medusa estaba dispuesta a ir a matarlo, sus técnicas para matar personas mejoraron mucho desde hace un mes e iba a hacer una prueba con Stein. Pero el destino tuvo otros planes. Al dar un paso para ir donde Stein, y partirlo en dos, se resbalo en una botella de medicina cayendo en su dirección. Stein por puros reflejos la agarro; lo más rápido posible. Ahí entraron Kami y Spirit»
Creo que mejor arreglo el asunto antes de que empeore – Dice Medusa. Abre la puerta, con normalidad, la cierra, con normalidad, detrás de ella, cuando Stein ya no la ve sale corriendo en busca de Spirit y Kami, gritando: No es lo que piensan.
- Ha, Medusa – Stein mueve la cabeza de un lado a otro como negando algo.
*Después de una hora*
Medusa les explico con extremo detalle lo sucedido a los dos; evitando así que se hagan ilusiones como un romance secreto o una babosada, como ella decía.
Kami se desilusiono un poco aunque no lo mostro del todo: Medusa no era de ese tipo de mujer. Spirit lo tomo como una persona normal lo aria, asintiendo todo lo que dicen sin prestar nada de atención.
Arreglado ya el asunto; se concentraron en lo que habían venido a hacer desde un principio: recoger a los pequeños y llevarlos a su casa.
La única que mostraba estar nerviosa era la peli rosado, el pequeño albino ni parecía tener sentimientos. Spirit le pregunto a Stein entre susurros como era el albino, Stein contesto:
- Te mentiría si te dijera que resulto ser algo divertido para mí, fue como revisar a un crio cualquiera: no parecía ser nada fuera de lo normal – Respondió.
Aun así Spirit no se iba a limitar con eso, sabía cómo podían a llegar a ser las brujas, en especial Aracne, todas son malas y desalmadas, no tienen piedad al igual que sus armas.
-Está bien, aun así le pondré un ojo en sima – Susurro Spirit a Stein, mientras salían del Shibusen e iban directo a su casa.
En el camino todo estuvo casi en completo silencio nadie decía ni una palabra, tal vez Spirit lo hacía pero nadie le prestaba mucha atención solo Crona que se limitaba a asentir.
- Debes en cuando Spirit observaba a Soul de reojo. "Es un arma, posiblemente, una que podía ser muy poderosa y destructiva si se lo propone, pero también es un niño uno con la desgracia de caer en las manos de las brujas."
- Mira – Kami le saco de sus pensamientos. Fijo su vista a donde decía y era a su casa. – Ahí es donde ustedes ahora van a vivir.
- Es grande – Se escucho decir a la peli rosada.
- Si vamos. Maka debe de estar muriéndose de hambre – Dijo Kami "Me siento mal, soy mala madre y juzgo a White de ser mal padre: soy de lo peor" Bajo la mirada.
- No importa traje donas – Spirit saco de la nada una bolsa con donas.
- ¿De dónde las sacaste? – Pregunto Kami.
- Mientras veníamos paramos en una tienda de donas ¿No lo recuerdas? – Kami se quedo pensando, al parecer estuvo tan concentrada en sus pensamientos que ni se dio cuenta de lo que estaba a su alrededor. Fingió recordarlo
- Si, si. Pero que sea la última vez, sabes que Maka no puede comer dulces – Le dijo Kami a Spirit, mientras este la ignoraba por completo, otra vez. Kami miro a Spirit atentamente.
- Yes – Expreso al ver la mirada de su esposa puesta sobre él.
Al entran a dentro todo estaba en completo silencio, a la lejanía se escuchaba una tele prendida y unos cuantos ruidos. Spirit metió a los pequeños dentro de la casa y los llevo a la cocina, para repartirles las donas. Kami se dirigió al lugar de donde provenían los ruidos, era el cuarto de Maka, lentamente giro la manija y abrió la puerta
"¡Apaguen el televisor!"
Maka dio un brinco cuando su mamá abrió la puerta, estaba viendo una película de terror junto con un chico peli azul.
- Black Star, ¿Qué haces aquí? – Pregunto Kami al pequeño que tenía la boca llena de dulces y estaba un poco temblando.
Cuando Black Star intento hablar solo salían palabras sinsentido de su boca: los dulces no le dejaban contestar. Se los trago enteros, sin masticar, los dulces y recién hablo con lucidez.
- Mi madre me dejo ir a su casa, después de todo Maka no podría estar lejos de su Dios – Sonrió y se apunto a sí mismo. Kami rodo los ojos
- Bien. Llamare a tu casa para que te recojan y te… – Fue interrumpida por Black Star.
- ¡Un Dios como yo puede ir solo a su casa! ¡No le tengo miedo a nada! – Expreso poniéndose de pie.
- Tonto hace rato que estabas gritando que apague el televisor, te estabas muriendo del miedo por Freddy Krueger, jejeje – Dijo Maka mientras sonreía.
- Eso fue por voz simple mortal. Nyajajaja – Se comenzó a reír sin control. Kami lo miro, tener a ese chico en su casa era muy entretenido, no solo para Maka, sino también para toda la familia.
- Okey, Okey. ¡Oh gran poderoso Dios!, me aria el favor de volver a su casa para que así su madre no se preocupe – Dijo Kami, siguiéndole la corriente a Black Star.
- Claro – Dijo sonriente el susodicho. – Mañana – Susurro a Maka.
- Está bien – Le contesto Maka en susurro mientras Black Star salía de su casa.
Kami le sonrío como siempre a su hija, Maka le devolvió el gesto.
- Maka te tengo una pequeña sorpresa – Dijo Kami a Maka.
- ¿Cuál? – Expreso con entusiasmo Maka.
- Una que es… ah… - No tenía palabras concretas para hablar ahora, sabía lo que quería decirle pero le resultaba difícil hallar palabras para expresarlo. – Te traje unos amigos – Fue lo único que se le ocurrió decirle "Genial. ¡Algo más cerebro inútil!"
- ¿Eh? – Maka estaba muy confundida por lo dicho de su madre – ¿Amigos?
- Si. Están en la cocina con tú papá –Dijo Kami – ¡Ah! y trajimos donas.
Maka a una velocidad impresionante salió de su cuarto y se dirigió a la cocina. Lo único que Kami logro ver fue una mancha rosada salir del cuarto.
- Los niños – Levanto los brazos y encogió los hombros.
Maka llego a la cocina, ahí su padre estaba luchando para lograr abrir la caja donde, posiblemente, las donas estaban, en la mesa estaban dos niños completamente desconocidos para ella.
Se sentó en la mesa, junto a los desconocidos, sin decir nada.
- Maka no corras en casa – Le replico su madre, que atravesaba la puerta de la cocina.
- Está bien – Se disculpo. - ¿Quiénes son ellos? – Pregunto apuntando a los dos niños.
- Son Crona y Soul se quedaran en casa porque… – "¡Piensa cerebro! ¡Piensa!"
- Porque no hay nadie quien los cuide – Completo la frase Spirit.
- Oh, ya veo. Un gusto, mi nombre es Maka Albarn – Maka puso la mano frente a ellos. Con vacilación, Crona y Maka estrecharon las manos.
- Un… g-gusto s-soy C-Crona– Apenas pronuncio Crona. Luego se la tendió a Soul, pero este solo miro y no hizo ningún otro movimiento. Aun así Maka seguía insistiendo, hasta que al final lo hizo.
- Lo vez no muerdo – Dijo feliz Maka con una sonrisa en su rostro.
Soul no contesto.
- ¡Aquí esta! – Spirit, después de su larga lucha por abrir la caja, les repartió a cada uno una dona.
- Rico – Susurro Crona tras darle una pequeña mordida.
- Lo sé, pero más ricos son los que tienen relleno de mora o fresa – Le dijo Maka. Mientras Crona solo asentía. – Y a voz. Soul – Miro al albino quien solo se limitaba a ver esa delicia azucarada sobre la mesa.
- No tengo hambre – Expreso el pequeño albino, pero, un ruido proveniente de su estomago dijo todo lo contrario.
- ¿Qué no tienes? – Maka le miro con una sonrisa picara, mientras Soul se ruborizaba. – Te pusiste de color rojo.
- Calla – Susurro un muy ruborizado albino a la peli ceniza.
- Vamos come. No es veneno – Maka agarro la dona y se la metió en la boca.
Kami pudo distinguir una cosa de reojo, pero no le tomo mucha importancia "Solo es mi imaginación" pensó la susodicha.
- Esta rico – Murmullo Soul.
- Lo vez, no es veneno, es comida. – Puso otra sonrisa.
- ¡Gracias por la ofrenda al gran ore-sama! – De la nada salió Black Star comiéndose toda la caja de donas, literalmente, ni el cartón quedo. Se trepo por la ventana y salió de la casa.
- Luego hablo con sus padres – Dijo Kami envuelta en un aura oscura y con mirada asesina en su rostro: No llego a probar ninguna de esas delicias azucaradas.
- Jajaja Hay mamá – Comenzó a reírse Maka, luego todos. Mientras Soul los miraba.
"Familia. ¿Esto es una familia? ¿Cómo en el libro?" Pensó el albino.
"Familia, dulce y disfuncional familia"
Ya paradas las risas, Kami fue al teléfono más cercano y llamo a la casa de los Star. Pero nadie contesto.
Posteriormente guio a los nuevos huéspedes a sus futuras recamaras. Era una casa de dos pisos, con un baño, tres cuartos, una cocina con vista a una calle, un living-comedor y un pequeño jardín en la parte trasera de la casa: solo eso, no era muy grande la casa.
- En este lugar van a dormir – Dijo Kami abriendo el cuarto donde dejaban a los que les visitaban y no tenían donde quedarse. Tenía un ropero pequeño y dos camas por pura casualidad. – Se que no es mucho pero eso será por un tiempo, luego irán llenándolo de cosas que les gusten, como: juguetes, libros, música y demás.
- Gracias – Crona tenía una sonrisa en su rostro. Toda su vida vivió en un cuarto pequeño, sin luz, apenas con comida, con un guardia que la lastimaba y sin una cama tan cómoda como aquella en la que se había ido a echar sin que se dé cuenta.
- Y… Soul que dices ¿te gusta? – Kami se agacho hasta su altura, pudo ver en sus ojos como estaban sorprendido y al mismo tiempo feliz "Aunque no diga nada y este callado todo el tiempo, ya sé lo que piensa" – Tranquilo, ya lo sé, no tienes que decir nada.
Soul la miro sorprendido, era una persona muy buena y bondadosa, completamente diferente a Aracne. Se estremeció al recordar a esa persona, a esa mujer que le hacía sufrir y la atormentaba cada vez que podía. Sacudió la cabeza e hizo a un lado sus pensamientos: no quería arruinar este momento.
Si quieren algo o necesitan ayuda solo suban las escaleras, vallan por el pasillo hasta la primera puerta a la izquierda. Ahí estamos.
- S-si – Respondió Crona aun echada sobre la cama.
- Bien – Kami salió del cuarto dejándolos solos por unos momentos, después, volvió a entrar – Luego los llamo para la cena. – Recién cerró la puerta y los dejos, solos, a los dos pequeños.
Un silencio inundo la habitación. Crona fue la que lo rompió.
- Este lugar mi gusta, Soul, espero siempre quedarme aquí – Murmuro Crona.
- Yo… no lo sé – Respondió en murmullo Soul.
- ¿Por qué?
- Yo no sé si todo esto es un sueño, tengo miedo de despertar en esa, oscura y fría, celda, darme cuenta que todo lo invento mi mente – Susurro con un eje de tristeza en su voz. – Ya lo viví antes; no quiero que vuelva a pasar.
Crona no respondió, sabía lo que Soul trataba de decir; soñar con la libertad es algo que ella también lo hizo, desilusionarse al despertar aun atada y en la prisión, ella también lo vivió.
- Aun así espero que esto no sea un sueño.
- Yo también espero lo mismo – Susurro Soul a Crona.
- ¿Qué es una cena? – De pronto hablo Crona.
- Es como una comida solo que en la noche, antes de dormir y después del almuerzo – Le respondió Soul. Crona estaba sorprendida.
- ¿Cómo sabes eso?
- Por alguien, – Solo se limito a decir, se hecho en la cama y se quedo viendo el techo – alguien muy amable.
Crona no respondió ni hizo otra pregunta, el cuarto se volvió a quedar en un silencio, pero en uno cómodo y reconfortante, después de todo Crona sabia a quien se refería Soul.
- Lo voy a extrañar – Fue lo último que dijo Soul antes de caer dormido.
Kami entro en la habitación de huéspedes para decirles que la comida ya estaba lista en la mesa, pero se dio cuenta que se habían quedado dormidos los dos. Los metió dentro de la cama y les acomodo bien para que no sintiera el frio.
Salió del cuarto apagando la luz, volvió a la cocina.
- Se quedaron dormidos – Dijo al llegar – Tal vez no despierten sino hasta mañana, con suerte – Se sentó en una silla.
- Deben de estar cansados. Papá me dijo que en el viaje no durmieron bien –Dijo Maka mientras comía Lasaña.
- Si, ¿Dónde está Spirit? – Pregunto inconscientemente Kami
- Fue a hablar con Shinigami-sama – Contesto Maka.
- Espero que no sea nada malo. – Comenzó a comer la comida, tenía miedo de que sea otra de esas misiones en solitario, temía ya no volverlo a ver.
*En la habitación de arriba*
- Lo entiendes, ¿Cierto Spirit? – Dijo Shinigami-sama desde el espejo que fue invocado.
- Si – Contesto Spirit con tristeza – Iré en seguida.
Spirit bajo las escaleras y fue donde estaba cenando su familia. Les hablo acerca de que Shinigami-sama le encomendó que vaya a una ciudad que estaba siendo atacada por unas brujas, puesto que necesitaban mucha ayuda. Kami le pregunto si le podría acompañar.
- Será peligroso.
- Vivimos del peligro – Esbozo una sonrisa.
- ¡Yo también quiero! – Dijo Maka
- No Makita, te quedaras, es muy peligroso para voz – Le dijo su padre.
- Okey – Expreso con tristeza y desánimos Maka mientras se hundía en su asiento.
- Adiós Maka y Medusa llegara para cuidarte – Salieron.
- Al menos tendré compañía – Dijo en susurro Maka – Me gustaría que esos chicos se levantaran, así tendría con quien jugar.
Salto de la silla y se encamino a donde estaba el cuarto de visitas. Al entrar todo estaba en silencio y oscuridad. Maka odiaba la oscuridad.
- Hola – Se acerco lentamente a donde estaba Soul, lo comenzó a mover de un lado a otro para que despierte – ¡Levántate! – Grito Maka. Crona comenzó a levantarse.
- No – Susurro entre sueños.
- ¡Vamos despierta! que quiero jugar, solo será unos momentos – Siguió moviendo con mayor intensidad, hasta que Soul abrió los ojos.
Maka sintió un dolor en su mano y estomago, el dolor era tan intensó que por poco se desmaya. Escupió algo de sangre, su vista se hacía algo borrosa.
En ese momento Medusa entro en la habitación corriendo, sintió una vibración de almas muy inquietante, al entrar vio algo que la asusto como nunca antes se había asustado.
"Tan. Tan. ¡Taaaan!"
Si apuesto que deben de estarse muriendo de curiosidad, pues… ¡INCLUSO YO!, mi cerebro no me deja espiar en el borrador, así que, cuando escribo es cuando al fin me entero de cómo va ir yendo el fic.
*Con disfraz de Conejo*
¡No había de pordiosero! (Debiste de escoger el de mapache…) En fin. Solo les quiero decir una cosa
*Saca una taza de azúcar*
…Review?
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