capitulo dos: la cruda realidad.
Abrí los ojos con mucha pesadez, mi cuerpo se sentía mil veces más pesado de lo normal y el dolor de cabeza hizo que me pusiera de pie por una aspirina, entre al baño en busca de mi cosmetiquero, pero no estaba, busque por todo el baño pero no estaba, en realidad no había nada mío. Todas mis cosas no estaban: mis cremas, cepillo de dientes, mi maquillaje, etc. Estaba completamente vacío, ¿acaso me habían entrado a robar? Pero eso sonaba tan absurdo, ¿Quién entraría robar útiles de limpieza? Enseguida entendí este no era mi baño. Salí rápidamente de ahí en busca de mi ropa, al haber pensado que esta era mi casa no me preocupe de vestirme, en estos momentos estaba completamente desnuda.
Empecé a recoger toda mi ropa pero si antes ver al hombre que seguía durmiendo en la cama sin percatarse de su alrededor, mejor para mí. Revise mi celular, tenía un 19% de batería y unas ochenta llamadas perdidas. Vi la hora, era muy tarde, me apresure en recoger todo pero sin encontrar mi bragas. No tenía para buscar más. Salí de la habitación, al parecer estaba en un hotel porque no había ninguna cocina, solo una pequeña sala para ver televisión. Me vestí lo más rápido posible, me agradezco haberme puesto ayer pantalones y no una falda.
Salí del cuarto si hacer menor ruido, tome el ascensor con una pareja de jóvenes, que al parecer la frase búsquense un cuarto, no la conocían. Tome un taxi y me fui a mi departamento, sin antes rezar que ese tipo hubiera usado condón.
Llegar a mi casa fue que todo el mundo se podría ir a la mierda porque yo ya estaba en mi fortaleza. Fui al baño y me dispuse a darme un relajante baño, sin antes tomar me una aspirina y mi anticonceptivo, después de terminar con loke había pensado dejarlo, gracias a dios no lo hice. Cuando me estaba secando me percate que en mi cuello tenía unas extrañas marcas.
-¿moretones quizás?- lo mire más de cerca. No me acordaba haberme caído, siendo sincera no me acordaba de nada- espera un momento…ESTO ES UN CHUPETON!
Me percate que no solo en mi cuello habían esas marcas, sino en todo mi cuerpo. Incluso en mi muslo, todo estaba marcado, era obvio que este mes no podría ir a la playa. Me seque y me puse mi pijama, tenía mucho sueño era como si anoche no hubiera dormido.
-¿realmente abre dormido algo?- suspire resignada. Entre a mi confortante cama y me deje llevar por el cansancio, mañana trataría de recordar.
Me desperté por el insistente teléfono de casa. El griterío que escuche me dejo completamente aturdida, se podían oír mas de veinte personas hablando al mismo tiempo, aunque era obvio que eran las chicas que trataban de tomar el teléfono para hablar conmigo.
-lucy, ¿estás bien?- la voz de juvia de alguna forma me tranquilizo.
- sí, estoy bien- les respondí.
-¿Dónde mierda estuviste?- esta vez era erza la que obtuvo el teléfono- en un momento desapareciste del mapa, fuimos a tu departamento y no estabas- eso me tomo por sorpresa ¿estuvieron por aquí? No me sorprende por qué tenía tantas llamadas telefónicas.
- realmente…- ¿Qué les podía decir? Chicas nos preocupen, desperté al lado de un hombre que no conozco en un hotel que nunca había ido y al parecer no dormí en toda la noche Eso sonaba tan ridículo y avergonzó que prefería omitir. Siempre me había mostrado como una chica correcta, en el buen sentido de la palabra, si andaba con novio no coqueteaba y en las fiestas no bebía mucho para cuidar a las chicas, entonces ¿Por qué ayer hice lo que hice?
-lucy, ¿pasa algo?- al final le toco a levy a hablar, sonaba preocupada ¿por cuantos minutos me quede pensando? Debía decir algo rápido.
-desperté bien, pero ahora tengo un dolor terrible de cabeza- empecé a sonar adolorida- tengo que cortar, adiós.
Espero que con esa respuesta vinieran al otro día. Nunca me ah gusto que las personas se preocupen mucho por mí y esto no era la excepción. Fui a la cocina para prepararme algo liviano, mi estómago no había recibido comida de… ¿Qué horas serán? Prendí el televisor para encontrarme con la sorpresa de que eran las diez de la mañana y que había dormido todo el día de ayer. Ya entiendo porque mi estómago estaba como animal enjaulado. En otras palabras hoy era domingo, claramente las chicas estaban como locas y si pasaron por mi departamento ayer, eso significa que duermo como un tronco.
Gracias a la aspirina de ayer, hoy estaba como nueva o en lo posible de ello. Con un poco de ánimo me decidí a ir al centro a comprar algo para la tarde como un snak para ver películas. Busque mi celular entre mis ropas sucias, estaba apagado así que lo fui a cargar. De las ochenta llamadas ahora había ciento veinte y un mensajes de texto de un número desconocido. Me dispuse a ver el mensaje, porque era bastante claro de quien eran las llamadas.
DE: número desconocido
Soy la persona de anoche, tengo tus bragas.
El mensaje era tan corto como explicito, abrí la boca sin poder creérmela. Esto debe ser una broma.
~O~
Eran las cuatro de la tarde, las calles estaban repletas de turistas y dando comienzo a época de verano. Gracias a una compañera de universidad conseguí un trabajo de tiempo completo en un café en el centro, aunque el público no era abismante, el lugar nunca estaba vacío y se recibía una buena propina. Ya habían pasado casi tres semanas desde el inapropiado mensaje del sujeto que nunca quise contactar y espero nunca verlo en mi vida. La cosas se calmaron a los días después, aunque la chicas me exigían saber donde estuve esa noche, pude ingeniármelas para cambiarles el tema y ahora casi ninguna se acuerda.
-lucy, tu teléfono está sonando- una de las chicas salió de la sala de descanso. Cambiamos puestos y me dirigí a contestar. Era juvia.
-lucy! Te tengo una buena noticia!- en la noche que salimos, al parecer juvia conoció a un joven un poco mayor que ella, que trabaja en un prestigiosa empresa que no me acuerdo muy bien el nombre..¿dragnol? Algo por el estilo. El punto es que ya empezaron a salir, y al parecer tiene muy buena química por lo que me entere.
-¿Qué sucede juvia?- no tenía mucho tiempo. Mi hora de descanso ya había terminado y solo tenía quince minutos para atender llamadas o se contaba cómo tiempo no trabajado.
-gray nos invitó a su casa en la playa, ¿no te parece genial?
-juvia no puedo ir, tengo trabajo con contrato y llevo aquí menos de un mes. No puedo irme así como así-en realidad los chupetones todavía se notaban, algunos, en especial lo del cuello y espalda. No entiendo como duran tanto esas cosas.
-pero lucy, tu nunca te tomas un tiempo para ti. Estas serían tu primeras vacaciones en año, sin contar que ir a las casa de tus padres no es un panorama muy vacacional que digamos.
-lo siento juvia, para la próxima-corte la llamada antes de que juvia me insistiera de nuevo. En realidad ella tenía razón, hace muchos años que no salgo de vacaciones pero tenía que subsistir y la única formar que conocía era trabajar
Volví al trabajo antes de que mi jefe se diera cuenta. Después de la charlas me sentía cansada, mejor dicho desde que empecé a trabajar mi cuerpo se siente mucho más agotado.
-lo más probable que me enferme-pensé. Y seguí trabajando.
~O~
-chao chicas!- ya eran las nueve y media de la noche, las tiendas diurnas cerraban su puerta para dejar entrar a las nocturnas, como ya estábamos en temporada estival, el flujo de gente aumenta el triple en consideración de la que habita en el resto del año. En consecuencia el transporte está más lleno por el aumento de gente y era más difícil encontrar un asiento.
-si ya era difícil encontrar asiento, ahora es imposible-murmuré, mientras me hacía paso entre las personas hasta llegar al fondo del bus, me senté en un rincón pequeñito, hasta mi parada. Mi casa al trabajo era media hora a pie y unos quince minutos en bus, al final del día terminaba tan cansada que no me importaba pagar el pasaje si con eso pudiera mínimo descansar un poco.
-el aumento del pasaje es un robo- una señora que estaba de pie y llenas de bolsas, habla al parecer con una amiga o colega, da igual. La verdad es que la señora tenía razón, el costo del pasaje iba en aumento y más en estas fechas, para mi bolsillo era un gasto de los más elevados pero en estos momentos no podía mover ni siquiera en dedo pequeño y unos debían acatar.
Me baje a empuje contra las personas y con un gran grito de pare el bus! pude hacerlo o si no se hubiera pasado de largo. Mi departamento por fuera se veía igual de común que el resto, en estos últimos años en crocus la construcción de edificios se disparó y en cada cuadra hay uno o en construcción. Pase la recepción y salude a señor bob, que era el encargado y un hombre muy agradable, tome el ascensor pues como dije anteriormente mi pierna casi no reaccionaban y mi departamento está en el piso diez, así que escaleras no eran una opción. Abrir la puerta y lanzar todo al piso para recostarte en el sillón no tiene precio. Prendí la tele para ver si había algo bueno, más allá de una película de monos raros, no había nada de mi gusto, así que la apague- me fui a la cocina para prepárame algo, en el café nos daban almuerzo así que no iba mucho al supermercado, solo tenía atún y pan, perfecto para la noche.
Después de comer, me fui al baño por una deseada ducha. Adentro, me despoje de mi ropa que estaba bastante sudada, cuando estaba dejando la ropa en el canasto me percate de algo, mi vientre estaba más abultado y mis senos están más grandes y sensibles, negué con la cabeza.
-debe ser porque eh comido más y además ya estoy a días de que me llegué, eso debe ser- entre a la ducha abrí la llave y me deje rociar la tibia agua que relajo todo mis músculos, bendita seas las duchas.
Una semana más y trabajando. Las chicas ya estaban en la playa, mientras yo trabajando bajo más de treinta grados de temperatura, realmente las envidio.
-oye lucy ¿estás bien? Te vez pálida- laki, una compañera de trabajo me auxilio cuando casi pierdo el equilibrio, realmente algo no estás bien conmigo- lucy por dios, ¿te sientes bien?
-sí, sí solo estoy cansada, nada más- me senté en una de las mesas, su mirada me decía que no me creía para nada.
-lo mejor será que vayas a medico hoy, le diré al jefe- trate de convencerla que no, pero fue en vano. El jefe me dio el permiso y laki me consiguió una hora con una amiga suya para la tarde. Temía la respuesta que me podrían dar allá.
Estaba en la consulta esperando a que me llamaran, mis piernas no paraban de temblar y yo rezaba para que en ese momento por milagros de la vida me bajara la regla*.
Lucy heartfilia, pase por favor- la voz de la enfermera me saco de mis pensamientos.
Entre a la habitación, allí estaba la doctora revisando algunos papeles de sus otros pacientes. Toque la puerta para informar que estaba entrando, la mujer se despegó de los documentos y me indico que me sentara en una de las dos sillas que estaban al frente de su escritorio.
-¿lucy heartfilia?- yo asentí con la cabeza. Ella me mostro una amable sonrisa, al parecer se percató de mis nervios.
-hola, yo soy la médico mirajane Strauss, y ¿bueno que te trajo aquí? - yo la mire por unos segundos tratado de comprender lo que me decía. Realmente mi cerebro no estaba conmigo hoy.
-¿Cómo?
-bueno ¿qué síntomas tienes?- me volvió a preguntar, pero mi cerebro no volvía a captar la idea. ¿Por qué yo estaba aquí? Comencé a sudar como una loca, y mis piernas no paraban de tiritar. Odiaba las clínicas.
-¿síntomas?- enseguida se me vino la palabra embarazo, esto no iba a terminar bien. Podía jurar que la vista se me estaba perdiendo entre la oscuridad.
-me refiero a las molestias que hicieron que vinieras ver un médico- me explico amablemente, pero yo seguía sin reaccionar muy bien, estar en esta habitación no me hacia bien.
-ahh, lo siento- mi cabeza en este momento no estaba aquí, en otra parte de la galaxia puede ser pero no aquí. O mejor dicho todo mi ser no estaba aquí, lo que mostraba solo era una cascara de mi yo.
- no te preocupes, escucho-me mostro una encantadora sonrisa, de esas que te dicen, todo va estar bien. Al final me desahogue y conté todo, mis mareos, que el periodo no llegaba y mi agotamiento excesivo. Ella me miraba fijamente mientras anotaba en una libreta lo que yo le describía.
-bueno lucy, te pido que te acuestes en la camilla y te subas la polera- hice lo que ordeno, ella trajo una máquina que al parecer era un ecógrafo, me hecho gel en mi vientre. La sentí tan helada que no pude sentir un escalofrió-tranquila, lucy ¿hace cuánto que no tienes relaciones sexuales?-En un momento pensé en mi relación con loke que fue hace más de dos meses, pero enseguida me acorde de esa noche…oh dios mío no.
-hace cuatro semanas y media creo, acaso…-ella me entrego una toalla para limpiarme el gel mientras volvía a su escritorio para anotar algo más en expediente.
-bueno no hay dudas, usted tiene un embarazo de cuatro semanas y media.
~o~
Hay cosas en la vida que uno no espera, una de ellas que te digan que estas embarazada. Había llegado hace unos minutos a mi departamento, llave al trabajo avisando que estaba bien que solo era una gripe y que me tomaría unos días o unos nueve meses.
-¿ahora qué haré?- estaba desparramada en mi cama mirando el techo, la noticia me dio de golpe. A mi lado estaban los folletos que me entregó la médico para que me guiara más sobre el tema, a ser madre primeriza debía informarme bien o eso me sugirió. Tome uno de ellos a alzar, lo comencé a leer como si no quisiera la cosa. Los primeros tres meses tendría nauseas, tendría que comprar vitaminas un poco costosas, además que las cosas para el bebé: cuna, ropa, pañales, talco, juguetes, etc, etc. Me puse de pie, tome mi agenda y mi notebook, puse los folletos en la mesa y comencé a sacar las cuentas. Cada vez que presionaba el botón suma en mi celular, la cantidad aumenta una barbaridad. Al terminar de ver todo, concluí que necesitaría mínimo dos trabajamos más como para recién pagar la renta y unas cosas para él bebe, además de pagar la matrícula de la universidad y mis gastos personales.
-por lo menos ya no comprare más toallas higiénicas, algo menos en el presupuesto- me puse a mirar por la ventana las luces que crocus en su máximo esplendor.
-¿ahora, que hago?- en mi cabeza solo podía pensar en tres finales para esta historia. La primera era abortar, aunque en crocus era legal, el precio para ello era muy elevado y debías justificar por qué vas a hacer, y por estos momentos dudo haber sido violada. La otra opción era llevarlo a un orfanato, pero para que pasaría nueve meses para que al final dejarlo en allí, prefería mil veces cuidarlo. Al final termine en la última y más obvia, hacerme cargo de lo que hice y salir adelante como siempre lo he hecho.
- si pudiera retroceder el tiempo, no me habría emborrachado y acostado con ese sujeto…..EL SUJETO!- di un salto de la silla y tomé mi celular en busca del mensaje de él. Es cierto que debía hacerme cargo de mi hijo, pero un bebé se hace de a dos.
Hola! ahora hablando enserio, ¿cómo están hoy? yo realmente me sorprendí a escribir tan rápido este capitulo. Gracias a los dos reviews de angela li marvell y kaya-petrova, espero también verlas en este capítulo. Para los nuevos que están viendo la historia, le avisare que actualizare relativamente rápido pues estoy entusiasmada(algo que pocas veces me pasa) y si te gusta la historia no olvides comentar la alguna amigo o amiga, eso me ayudaria enormemente c:
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me dejarian un hermoso reviews? *-*
