Primera impresión
Las primeras impresiones siempre son las más importantes, si son buenas… bueno es el inicio de algo bonito pero esta no era la ocasión, ahí estaba ella, intercambiando miradas con ese chico de ojos que casi parecían rojos y que le sonreía de una forma que ella definió como "creída".
"Este tipo es un idiota"
Fue su pensamiento sobre él, ignorando por completo la mano extendida que tenía para darle un amable apretón. La persona frente a ella cambio su mirada al darse cuenta de que era ignorado, ella simplemente le dio l espalda al mismo tiempo que le hacía un gesto lleno de desprecio.
—Gracias, pero prefieren seguir perdida Señor Capitán Idiota—. Respondió ella haciendo uso del apodo que se le acababa de ocurrir.
"¿Así quieres jugar?" pensó el inmediatamente tomando como un reto el desprecio de la chica, ¿un reto de qué?... un reto de conquista. Para el, divertirse la hermana de alguien que odiaba sonaba bastante divertido.
—Gracias por la atención Yamazaki, iré a buscar a mi hermano yo misma—. Dijo ella ignorando de nuevo al chico frente a ella.
Después de haberle dado la espalda comenzó a tomar su camino rumbo a la salida como si nada ocurriera.
Salió de aquel cuartel de policía con un mal sabor de boca, era lógico, jamás en su vida había sentido odio inmediato por algún ser vivo, pero ese chico de ojos rojizos y cabellera castaña sin duda era la excepción. "No puedo creer que clase de personas conoce Kamui", se quejó consigo misma continuando su camino por las calles. Ahora el asunto le resultaba más fácil, tiene que encontrar ese lugar que ese tipo, que denominó como "bastardo" al no saber su nombre, había mencionado.
—Yorozuya…—. Suspiro ella
¿Qué era yorozuya?, lo cierto era que había palabras que no lograba comprender, ¿preguntar?, ¿para qué?, ¿para encontrarse con otro idiota como ese del Shinsengumi?, era un pésimo plan; daba vueltas por calles que ella juraba ya había pasado, el sol ya se comenzaba a ocultar y a ella le dolían los pies acompañado de una hambre incontrolable, debió decirle a su niñera que le hiciera un almuerzo o algo.
—Suficiente—. Gritó, su estómago estaba a punto de comerse a su intestino grueso; miro a todos lados buscando a alguien que pareciera confiable para preguntar lo que se había estado negando hacer.
Se acercó a alguien, un poco más alto que ella con cabellos oscuros llevando unas bolsas con comida entre sus manos y unas gafas que resaltaban más que nada en su persona, "unas gafas flotantes ese debe saber algo" fue su pensamiento lleno de esperanza.
— ¡Disculpa! —. Gritó ella atrayendo la atención de la persona que la miro de inmediato sonrojándose por la linda persona que le hablaba.
— ¿Me habla a mí? —. Pregunto.
-Emm… si, disculpa estoy buscando un lugar…—. Contestó.
—Claro yo podría ayudarte—. Contesto usando un tono amable, "que diferencia de tipos de personas en este lugar" pensó ella ante el gesto. — ¿Qué lugar buscas?
—Es un lugar llamado Yorozuya, busco a una persona y me entere que está ahí—. Contesto ella.
— ¡Yo trabajo ahí! —. Contestó el dedicándole una sonrisa. — ¿Quién es esa persona que buscas?, ¿Qué deseas de esa persona?, ¿deseas algún trabajo?
—Emmm… es un idiota irresponsable que me debe algo así que debo encontrarlo y partirle la cara—. Contesto ella.
El rostro del joven frente a ella se puso blanco en el segundo en que solo una persona se le vino a la mente, "¡Busca a Gin-san!, ¿Qué le hizo?, ¡claramente esta chica es menor de edad!, ¡maldita sea puedo escuchar ya los helicópteros queriendo arrestarlo!" pensó el, lleno de nerviosismo.
— ¿Me llevaras a ese lugar?, es muy importante encontrar a esa persona—. Expresó.
—Este… si claro, yo te llevare a la Yorozuya—. Dijo algo nervioso.
— ¡Gracias! —. Contestó ella con una gran sonrisa llena de felicidad. —Por cierto mi nombre es Kagura
—Shinpachi Shimura—. Contestó. —Mucho gusto
Comenzaron a caminar acompañados por las calles de la ciudad, hasta llegar a una calle que parecía tan llena de maleantes en cada esquina, llegaron a un pequeño bar y ella se quedó observando llena de confusión, "¿Pero qué clase de cosas hace Kamui?" se preguntó ella mientras el chico caminaba a unas escaleras.
—Es aquí arriba—. Contestó amable
Observo por arriba de ella, una casa pequeña con un letrero afuera que decía "YOROZUYA GIN-SAN", ¿Quién es Gin-san?, esa fue su pregunta mientras caminaba tras el chico que amablemente la había traído hasta ese lugar. Abrió la puerta, para ella parecía lo más lento del mundo, después de todo… por fin encontraba a quien tanto había buscado por demasiado tiempo.
—Ya llegué Gin-san—. Grito el chico adentrándose la casa. —Te busca alguien
Nadie respondió, la casa estaba vacía en ese momento. El chico dejo escapar un suspiro al mismo tiempo que su cara parecía explotar debido a la furia que lo atormentaba.
—Otra vez se largaron por ahí—. Se quejó consigo mismo—-Discúlpame pero Gin-san no está, tal vez puedas venir más tarde.
— ¿Gin-san?, yo no busco a esa persona, busco a alguien llamado Kamui—. Corrigió ella.
"No vendrán los helicópteros" pensó aliviado con su sonrisa de felicidad que provoco la confusión de ella. "Pero si busca a Kamui-kun…. ¡¿Otra admiradora?!" pensó, esta vez con fastidio.
—Kamui-kun…—. Suspiró ese nombre pensativo.
—Si ese, ¿si está aquí? —. Dijo ella.
—Bueno él tampoco está, pero conociéndolo debe estar peleando con Okita-san en algún lugar, lo encontraras por los destrozos o puedes esperarlo—. Contesto amable.
"Maldito Kamui escurridizo" maldijo ella sintiéndose desesperada, ya era algo anormal no encontrarlo en ningún lado, ese tipo estaba escapando de ella.
—Iré a buscarlo, gracias gafas flotantes—. Dijo Kagura saliendo del lugar
"Está en la Yorozuya y pelea con un tal Okita… ¿Quién será Okita?, ¿es la razón por la que está en este insignificante planeta en lugar de fortalecer a mi tripulación?, ¡¿ese tal Okita será su novia?!", pensó ella alarmada, sabia los intereses de esa persona… si estaba en un lugar por peleas significaba que esa persona estaba en su total interés… además jamás le había conocido una novia al chico. Ahora estaba en parte preocupada por el futuro de su tripulación, si ese tal Okita era su novia no podría llevárselo, ¡ella no interferiría en el amor de alguien!; corría esta vez por las calles en las que ahora ya era de noche, mirando a todas parte buscando alguna señal de la persona que tanto tiempo llevaba buscando y nada.
—Bastardo idiota, ¿Dónde te metes? —. Se preguntó a si misma
—Hablabas en serio con eso de preferir perderte, por lo que veo eres un idiota, algo malo debías tener—. Pudo escuchar detrás de ella
Reconoció esa voz, es impresionante como su humor empeoro con solo escuchar esa voz tan arrogante, estúpida y tonta sonando en su espalda al mismo tiempo que sentía esa presencia que apestaba a "estupidez y un toque de sadismo" como ella lo definió.
— ¿Acaso me estas siguiendo capitán hijo de puta? —. Pregunto Kagura haciendo uso de otro apodo que se le acaba de ocurrir, su creatividad de insultos aumentaba con solo mirarlo.
—Eres tan creativa con los nombres—. Se burló con un tono de sarcasmo que ella no entendió tomando aquello como alago. —En realidad pasaba por aquí cuando te vi buscando por todos lados, ¿aún no encuentras al chino?
"¿De verdad parecemos chinos?" se preguntó ella mirando fijamente su vestimenta recordando que era la segunda vez que la llamaban de esa manera.
— ¿Tu qué eres de Kamui?, ¿eres su amigo o qué? —. Preguntó.
—Me estas ofendiendo niña—. Contestó el. —Odio a ese chino, pero me hace feliz arruinarle la vida.
—Justo como pensé, eres un sádico—. Dijo ella.
— ¿Pensaste en mí? —. Sonrió de lado, las ganas de golpearlo… o más bien matarlo aparecieron en ella.
—Vete a la mierda bastardo—. Contestó. —Lo estoy buscando, las gafas flotantes me dijeron que debe estar con un tal Okita.
—Pues hoy no le he visto y que bueno por mí—. Contestó el. —Siempre esta arruinado mi día.
—Ya veo….
3… 2…. 1… "¡Okita!, ¡¿Este tipo es Okita?! Eso dijo, ¿no?" pensó ella después de varios segundos de que aquella contestación tan tranquila que le habían dado.
— ¡¿Tu eres Okita?! —. Gritó sorprendida.
—Sougo Okita para servirte—. Contestó el sosteniendo su mano para atraerla a él sosteniendo su cintura que le impidió moverse. — ¿Deseabas algo?
"Dios mío mi hermano es gay" pensó ella congelada por aquellas palabras; entonces se dio cuenta de lo que pasaba a su alrededor, ese rostro tan cerca de ella mientras una suave mano sostenía su cintura con amabilidad… esos ojos tan fijos en ella que hicieron que se perdiera por un breve segundo, segundo en el que su rostro se sonrojo cada segundo más intensamente.
— ¡Suéltame maldito pervertido asqueroso!
Grito empujándolo con su mano libre haciendo que ambos cayeran al suelo; ella se levantó rápidamente dando varios pasos lejos de él y su corazón daba saltos incontrolables dentro de su pecho.
—Que intensa era maldita—. Se quejó Sougo reponiéndose de la caída.
— ¡No me vuelvas a tocar idiota!-. Gritó Kagura. —Además yo no quiero nada de ti, yo busco a otro idiota.
—Tampoco quiero nada de ti maldita perra, en todo caso lo que quiero me lo das en unos años que te crezcan los pechos—. Contestó, de nuevo esa sonrisa creída que ya odiaba cada que aparecía.-Pero te dije mi nombre, lo justo es que me digas el tuyo.
—Kagura, recuérdalo porque jamás se lo volveré a repetir a un idiota, yo seré la reina de los piratas
Al decir aquellos fue traicionada por sus pies. Comenzó a correr sin saber a dónde iba, olvidando que buscaba, su corazón latía rápido y no podía explicarse el por qué le dijo su nombre si se había dicho no decírselo.
"Debo encontrar a Kamui y largarme de este lugar donde solo pasan cosas raras"… se dijo a si misma
"Kagura… es más interesante de lo que pensé, una reina que tal vez necesite un rey que la eduque como se debe"… pensó el observando el lugar por donde se había ido aquella chica que ya llamaba por completo su atención
Corregido otra vez
