Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.


Capítulo 2

—Ahora sí, chico suicida…—Hablo Akane. —Dejare de lado mi acento español para hablar más oriental y… como se pregunta… ¿Quién eres tú? —Pregunto acercándose más a él.

Ranma estaba confundido y estático. Su mirada era de asombro según Akane, como si estuviera embobado o intimidado ante su presencia. Akane acerco más su rostro a la de él, estando peligrosamente cerca. Solo se miraban, no podía moverse, él quería, pero no lo hacía. Ella se alejó riéndose de la cara de él, parecía que esto sería interesante o eso era lo que ella intuía.

—No ponga esa cara. —Río Akane. —Solo quería saber de la persona a quien salve la vida y mi curiosidad es porque no lo hago mucho…—Acerco su silla un poco a la de él y recargo su codo para poder recargarse. — Es más…yo creo que eres la primera persona a quien salvo una vida, porque a mí no me importa lo que haga los demás…

—¿Y puedo saber porque fui la excepción? —Hablo por fin Ranma.

—Señor Saotome…—Llamo el encargado de la barra. —Ella es la chica quien lo salvo. —Sonrió viendo a la chica. —Se sorprendió cuando supo que usted era uno de los dueños del hotel.

Ranma hizo una mueca y miro a Akane.

—Ye entendí porque fui la excepción…—Gruño Ranma.

—¡Así es! ¡Mi recompensa! —Sonrió Akane poniendo su mano.

—¡No te daré nada! —Exclamo Ranma. —Además estoy muy enojado con usted por meterte en mis problemas.

—¿Alguna vez le pregunte porque quería suicidarse? —Pregunto Akane alzando una ceja.

—No, pero…

—Entonces no me metí en sus problemas y ni quiero hacerlo. —Respondió Akane sonriéndole.

Ranma solo bufo y dejo de verla al igual que ella. Ambos se quedaron en silencio sin mirarse a los ojos, miraban al frente observando las botellas. La verdad no tenía nada de qué hablar y no quería hacerlo, desde el punto de vista de Ranma. Hace tiempo que no se relacionaba con una mujer, era fiel a su esposa y no pensaba casarse nuevamente. ¿Pero porque pensaba que con ella podía pasar algo? El hecho de que platique con ella no significaba que sería su acompañante de vida. Además de que la miraba de reojo y tenía una botella grande de licor y según lo que contaba ya llevaba cinco vasos y no podía pensar en alguien así.

Akane se daba cuenta de sus miradas, sabía que él era gran pez que podía pescar, pero no podía, él era alguien con el que no se podía meter y eso era algo que muy pronto se sabrá. Él la miraba de reojo cada diez segundos y luego le seguía ella y así repetitivamente. Hasta que hubo un momento en que lo hacían al mismo tiempo como si fuera un juego de miradas.

—¡Puedes dejar de mirarme! —Exclamo molesto.

—Tú también lo haces y no me quejo. —Respondió tomando un trago.

—¡Porque tú lo estás haciendo!

—¿Y? —Pregunto como una manera de molestarlo.

Ranma no contesto y se alejó un poco de ella y eso no evito que Akane se riera.

—Eres divertido. —Concluyo Akane sirviéndose otro trago.

Después de cinco minutos cayó y se recargó en la barra para quedarse dormida. El encargado suspiro.

—Nuevamente cayó.

—¿No es la primera vez? —Pregunto Ranma viéndola dormida con el vaso en la mano.

—No.—Contesto. —Perdón por pedirle esto, ¿Puede usted llevarla a su habitación?

—¿Ehh? —Exclamó. —¿Por qué debo de hacerlo?

—Ayer me ayudó una huésped y cómo podrá ver no hay ninguna mujer y yo tengo que atender. Por favor se lo ruego. —Suplico. —Si quiere descuéntemelo de mi sueldo.

—Calma, no es para tanto. —Espetó Ranma intentando calmarlo. —¡Está bien! ¡Yo la llevaré! —Accedió Ranma.

—Habitación 502. —Dijo el hombre. —Su tarjeta está en su bolso.

—¿502? —Se extrañó Ranma. — Esa habitación es de primera clase.

—Para que vea que esta mujer tiene dinero. —Espetó señalándola.

Ranma solo suspiro y miro a la chica que suspiraba en cada respiración con una sonrisa de satisfacción.


Ranma la llevaba del brazo alrededor de su cuello mientras ella platicaba de su vida.

—Cuando tenía 21 años me gradué como licenciada en diseño de interiores. —Hablaba ebria. — Mi mamá estaba asombrada porque no pensaba que yo terminaría una carrera universitaria.

—Con tu gran historial no me sorprendería que pensara eso. —Opino Ranma. —Aunque no te conozco, me lo imagino. Mi esposa también estudiaba diseño de interiores.

—Entonces sería una buena colega. —Contesto Akane alzando su mano izquierda.

—Mi esposa murió hace diez años. —Confesó bajando la mirada.

Akane se le quedo viendo unos segundos.

—Pobrecito, me imagino que usted la amaba mucho ¿No? —Se pudo sería.

—La sigo amando. —Afirmó serio. —Nunca la olvidare y no volveré amar. Siempre le seré fiel.

—Usted es de los pocos hombros que son fieles al amor. —Dijo Akane con una voz chistosa. — Ya no hay ningún hombre así. —Dijo con sinceridad. —Es una lástima que ya no esté porque fue la mujer más afortunada del mundo.

Ranma quedó asombrado por sus palabras. Nadie le había dicho o respondido por los sentimientos de él. Sentía algo extraño, pero no se lo explicaba.

—Ya llegamos. — Anunció. —Saca la tarjeta.

Akane obedeció y abrió la puerta. Se soltó de Ranma y en la entrada ella le dio los brazos.

—Cárgame. —Pidió Akane.

—¿Qué? ¡Estás loca! ¡No lo haré! —Se negó Ranma.

—Nadie me ha cargado y menos un hombre de verdad. — Hizo berrinche.

—Ya te dije que no lo haré. —Sentencio Ranma.

Después de unos minutos, Ranma la llevaba en brazos hasta su cama. Estaba asombrado de que accediera, aunque era liviana así que no se podía quejar del todo. Casi la lanzo a su cama y Akane no evitó reírse. Se sentó y volvió a alzar sus brazos.

—Ahora, hazme el amor. —Dijo con una voz ronca.

—Debes de estar bromeando ¿No? —Cruzo de brazos y alzando una ceja.

—Sí, estoy bromeando. — Afirmó Akane con una pequeña risa. — No traigo condones y tu menos.

Ranma casi se cae hacia atrás.

—Me voy. —Salía del cuarto.

—¡Oye! —Llamo Akane. —Cualquier cosa como beber, crisis emocional, relaciones sexuales estaré disponible. —Se acostó de golpe y se durmió.

Ranma suspiró, esperaba no verla en un buen rato. Salió de la habitación y miro su reloj, ya era tarde y estaba seguro que Ryoga estaba preocupado pensando que ya estaba en el otro mundo.


En la entrada del hotel, un hombre y dos mujeres entraban con unas maletas de ruedas. Todos los empleados hacían reverencia y dándoles la bienvenida a cada uno de ellos. Nodoka, Shinosuke y su madre, Yashiro, llegaban después de su viaje por Corea del Sur para la inauguración de su nuevo hotel. Shinosuke venía en medio de ellas y su madre, Yashiro a la izquierda con una cara de superioridad o más bien, según los empleados de presumida porque su hijo era el dueño absoluto del hotel. Nodoka solo observaba de reojo a su hermana y su sobrino, no cabía duda de que ya tenían el ego en los cielos. Su hijo debió ser el heredero del hotel, no él. Así quiso su madre, pero no entendía porque ella estableció eso en su testamento.

—Parece que todos te respetan, ¿No? Shinosuke. —Hablo Nodoka con una sonrisa un poco amarga.

—Shinosuke es buen líder y es querido al igual que era su abuela. —Alago Yashiro sonriéndole a su hijo.

—Es obvio, mamá. —Hablo Shinosuke con una sonrisa. —¿Ranma hubiera logrado eso? Si ofender, Tía. —Siguió sonriendo. —No lo creo.

Nodoka solo bufo era su único sobrino y no era su favorito y ni lo seria.

—Solamente espero que cuando lleguemos Ranma aun siga con vida. —Comento Shinosuke con burla.

—¡No digas eso! —Exclamo Nodoka furiosa.

—¡Cálmate hermana! —Detuvo Yashiro a Nodoka porque parecía que le iba a pegar a su hijo y no podía permitir que lastimara a su "bebé" enfrente de sus empleados. —Lo decía jugando ¿Verdad? —Pregunto viendo a su hijo.

Nodoka se adelantó dejándolos atrás.

—Por supuesto que no lo decía de broma, mamá. —Dijo Shinosuke con una leve sonrisa y una mirada un tanto siniestra. —Ojalá se muera para que no sea un estorbo más.

—Estoy de acuerdo, hijo. —Sonrió y miro de la misma manera que su hijo.

Nodoka caminaba más de prisa, hasta que choco con su hijo y sintió un alivio de verlo vivo y suspiro con una sonrisa.

—Hijo me da gusto verte. —Sonrió Nodoka.

—Mamá. —La abrazo, en verdad la había extrañado.

Nodoka se separó de él y le dio un beso en su mejilla.

—Me da gusto verte aquí. —Dijo Nodoka. —Pero… ¿Por qué sales de los pasillos donde conduce las habitaciones? —Pregunto extrañándose.

—N-nada, solo que caminaba un poco. —Se resacaba las mejillas de los nervios.

—Pero…—Nodoka frunció el ceño. —Te conozco cuando dices mentiras. —Le dio un zape en la cabeza.

—Mamá, no me avergüences. —Dijo con las mejillas sonrojadas y fijándose si alguien de los empleados y huéspedes los vio. —Bien, está bien. Estaba en el bar y había una mujer que estaba pasada de alcohol y la lleve a su habitación, solamente…

—¿Y era bonita? —Pregunto su madre con los ojos brillosos de emoción.

—¡Mamá! —Se quejó Ranma.

—Perdón hijo, pero he visto películas y muchas veces así empieza una gran historia de amor. —Sonrió Nodoka. Desde la muerte de su nuera fue lo peor que le había pasado a su familia y sobre todo a su hijo. Lo dejo devastado y tanto para intentarse quitarse la vida en varias ocasiones. A ella también le dolió la muerte de su nuera, era una buena mujer y sabía que su hijo y ella se amaban con locura, eran almas gemelas y si su hijo era feliz, ella también lo era. —Ya pasaron diez años, debes de rehacer tu vida y estoy segura de que Hiro así lo hubiera deseado.

—Yo siempre le seré fiel. —Aclaro Ranma con seriedad. —Y el hecho de que haya conocido a una mujer no dejara que eso cambie.

Eso último fue escuchado por Shinosuke y su madre. Sus caras se endurecieron, no podía permitir que nadie se le acercara a él, si así era, su posición en el hotel corría peligro.

—Ranma tiene razón, tía. —Hablo Shinosuke. —Si él quiere guardarle luto a Hiro está en su derecho, yo haría eso.

Ranma no creyó en sus palabras ¿Desde cuándo se preocupaban por él? El hecho de que haya quedado viudo, lo beneficio en absoluto, ahora él sería el dueño del hotel.

—Mi hijo es un buen muchacho, Nodoka. —Dijo Yashiro abrazando a su hijo. —Y tu hijo también lo es. —Dijo eso ultimo como si le valiera lo que pensara su sobrino y así era.

Ranma suspiro.

—Bienvenidos a Japón. —Solo dijo eso Ranma.

No quería decir nada más, las cosas de por si estaban cada día más tensas, por algo quería morir, aunque a veces pensaba en su madre y su hermano, pero ver y vivir con esas personas era un tormento. Siempre ha sido lo mismo, cuando eran niños podían convivir y jugar sin ningún problema, pero con el paso de los años se fueron alejando y más por la influencia de su tía, quien siempre le cayó mal.


A la mañana siguiente, alrededor de las 7 de la mañana. Dos chicas entraban corriendo con las maletas que rodaban sin importar que se balancearan o pudiera salirse de las manos y tirarlas.

—¡Apúrate! —Dijo una chica de cabellos castaños. —¡No podemos perder tiempo!

—¡Oye no tan rápido! —Exclamo la otra chica que tenía el cabello purpura.

Llegaron a la recepción y preguntaron por un huésped y cuando le dio el número de habitación, volvieron a correr para llegar al cuarto.

Akane escucho que alguien tocaba la puerta y con mucha desesperación. Se levantó y sintió un dolor terrible de cabeza, aunque no era tan grave como cuando se emborracho en una fiesta que fue hace aproximadamente tres años. ¿Y por qué no olvidaba esa fiesta? Era mejor no pensar en eso, si no a su objetivo. Se levantó y se dio cuenta de que aún tenía su ropa de ayer. Lo que significó que ese chico, Ranma no la toco, se decepciono un poco, pero era obvio que él no se podía tocar, había algo que los separaba y no era precisamente su esposa muerta.

Camino con dificultad, pero recupero el control casi llegando a la puerta. Seguían tocando cada segundo y ella se imaginaba de quienes se trataban. Se habían tardado, tenía dos días desde que estaba en Japón y no había podido ponerse en marcha con el plan y que era la razón de estar en ese país. Abrió la puerta y entraron casi empujándola, Akane solamente gruño y las miro con el ceño fruncido.

—¡Adelante pueden pasar! —Dijo Akane con sarcasmo. —Ustedes dos se tardaron, ¿No?

—No es para tanto, Akane.

—¡Ukyo eres abogada! —Aclaro Akane. —No puedo presentarme ante ellos sin tener los documentos que acrediten quien soy. —Dijo alzando la voz. —Xiam-pu eres psicóloga y te tengo a un paciente que no puedo permitir que muera solo porque no puede vivir sin su esposa muerta.

—¡Vez! —Exclamo Xiam-Pu dándole un golpe leve en el brazo de Ukyo. —¡Me ocupa también! —De repente Xiam-Pu comenzó a percatarse de un olor peculiar y conocido. —¡Akane volviste a beber!

—¡Akane! ¡Hoy es un día importante que cambiara tu vida! ¡No puedes estar cruda! —Grito Ukyo con el ceño fruncido.

—¿Pues yo que iba a saber que llegaban hoy? —Se defendió Akane.

Ukio le agarro de los hombros y la empujo al baño para que se dé una ducha y después atacar y saber lo que el destino les esperaba.


Nodoka y Ranma ya se encontraban sentados en el comedor para desayunar y esperaban a que la familia bajara, ya que para ellos era un momento importante en donde podían convivir en familia. Aunque no necesariamente todos se apoyaban como familia, pero ese lazo no se podía cortar.

Ranma seguía pensando en esa chica, Akane. No entendía porque, pero no se podía explicar porque se impactó ante su presencia. Pero debía quitarse esos pensamientos de su mente, Hiro era la mujer que ama y eso no cambiara y menos por una borracha loca que ni sabía si era de los que se metía con hombre y eso era algo que no quería. ¿Quería? ¿Por qué pensaba en lo que quería de una mujer? ¿Y porque precisamente ella? No debía pensar en eso.

Nodoka se dio cuenta de los cambios de gestos de su hijo.

—¿Te sucede algo, hijo? —Pregunto Nodoka poniendo una mano en su brazo.

—No, nada mamá. —Respondió Ranma.

—Ya no me seguiste contando sobre esa chica. —Sonrió Nodoka.

—No hay nada que contar mamá. —Dijo Ranma un poco incómodo por las insinuaciones de su madre. Sabía que quería que él renaciera su vida, pero no quería tener una novia y mucho menos esposa. No podría darle lo que Hiro tanto anhelaba. —Además no la conozco, mamá.

—¡Buenos días! —Saludo Ryoga.

—Hola mi cielo. —Dijo Nodoka recibiendo un beso de su hijo y después sentándose a un lado de Ranma.

—Hola mi amor. —Dijo Ryoga a Ranma y dándole un beso en la mejilla.

—¡Oye! ¡Qué asco! —Empujo a Ryoga para alejarlo de él y Ryoga solo río.

—¿De que hablaban? —Pregunto Ryoga.

—De que Ranma conoció a una chica. —Sonrió Nodoka.

—¡Mamá sola la lleve a su habitación! —Exclamo Ranma harto de que su mamá pensara cosas que no son. —¡Estaba ebria!

—¿Ebria? —Pregunto Ryoga. —¿No es la chica que te salvo de que te ahogaras? —Ryoga puso sus manos en su boca, no debía haber dicho eso.

—¿Ahogarte? —Nodoka se levantó molesta y mirando a Ranma con el ceño fruncido. —¿Volviste a intentarlo?

—¡Ryoga! —Grito Ranma.

—¿Y no pensaban decírmelo? —Pregunto viendo a Ryoga. —¡Suficiente Ranma! ¡Tendré que internarte a un hospital psiquiátrico!

—No exageres, mamá, no es para tanto. —Ranma se levantó encarando a su mamá.

—¡Buenos días! —Saludo Shinosuke que venía con su madre. —Parece que hoy amanecieron muy contentos ¿No?

—¿Qué sucede? —Pregunto Yashiro sentándose en su lugar del comedor.

—¡Nada que les importe! —Respondió Ranma.

—¡Ranma! —Alzo la voz Nodoka. —¡No seas grosero con tu tía!

—¡Es que ellos no se deben de meter en mi problemas! —Golpeo la mesa y salió de la habitación. Cuando estaba en la sala grito. —¡Y ni crean que me meterán en un hospital psiquiátrico!

—¿Y eso por qué? —Pregunto una voz femenina.

Ranma voltio y se sorprendió de quien tenía enfrente.

—Por tu historial si lo ocupas. —Comento Akane afirmando con la cabeza.

Akane tenía una carpeta en la mano y estaba acompañada de Ukyo y Xiam-pu.

—¿Él es el chico del que me hablaste? —Pregunto Xiam-Pu señalándolo. —¿Él que ocupa de mis servicios?

—¡Así es! —Sonrió Akane.

—¿Qué haces en mi casa? —Pregunto Ranma extrañándose de su presencia, sin embargo, no pudo evitar recorrerla con la mirada. Traía un vestido que formaba muy bien su figura, era sin mangas mostrando sus hombros y su pecho era cubierto desde el inicio del cuello. Era de color blanco y le llegaba hasta muy arriba de sus rodillas. Ranma se quitó esos pensamientos nuevamente, ¿Qué le pasaba?

Akane miro alrededor y no pudo evitar asombrarse por lo enorme que era. Como no iba serlo si era una gran mansión que solo se encontraba a unas cuadras del hotel. Del piso hasta el techo eran varios metros y en la entrada había unas grandes escaleras. Las paredes eran de color blanco en algunas de ellas y también un naranja como el sol. Los muebles como la sala se miraban que eran muy caros y el espacio era enorme, simplemente era asombroso.

—¿Esta es tu casa? —Pregunto Akane, aunque ya sabía que era su casa.

Hiro, la ama de llaves apareció e hizo reverencia como una manera de disculparse.

—Señor, perdón, pero ellas pidieron entrar y…

—No te preocupes, Hiromi, yo me encargo. —Dijo Ranma volviendo a ver a Akane. —¿Qué haces aquí? —Pregunto Ranma.

—¿Así recibes a tus visitas? —Pregunto Akane alzando una ceja y sonriendo. —¡Que grosero es! Se nota que usted es un hombre de sociedad. —Dijo con sarcasmo.

—No es por ser grosero…—Empezó a bajar su voz. —Simplemente me sorprendió verte aquí, en mi casa.

Akane solo pestaño y después sonrió.

—¡En fin! Vengo a buscar a Yuriko Saotome. —Espeto el propósito de su visita.

Ranma se entristeció.

—Era mi abuela. —Dijo Ranma. —Murió hace diez años.

—Igual que tu esposa…—Susurro Akane. —Oye eso me recuerda… me sorprendí que tu ama de llaves se llame Hiro. —Sonrió señalándola con su dedo meñique y dándole la espalda. —Hasta pensé que me habías mentido que tu esposa estaba muerta para después pedirme que fuera tu amante. —Se burló.

—¡Ni en broma serás mi amante! — Exclamo. — Además ¡No lo menciones! —Rechino sus dientes. —¡Te dije que te dijeran Hiromi! —Señalo a la ama de llaves.

—Pero también se llamaba…

—¡Hiromi! ¡Si! Mi esposa se llamaba Hiromi. —Exploto. —¡Cambiemos de tema! ¿Si? ¿Para que buscas a mi abuela?

—¿Entonces está muerta? —Pregunto Ukyo.

—Si. —Afirmo Ranma.

—Eso complica más las cosas. —Susurro Akane.

—¿Qué es lo quieres con mi abuela? —Pregunto Ranma, la verdad es que no sabía porque mencionaba a su abuela, ¿Quién era ella?

Toda la familia entraba a la sala por el escándalo que hacia Ranma y querían saber que pasaba.

—¿Por qué esos ruidos? —Pregunto Yashiro.

—¡Bueno! —Akane levanto la voz. —¡¿Quién es la cabeza de esta familia?!

—Soy yo. —Respondió Shinosuke.

—¿Tu nombre? —Pregunto Akane con agresividad.

—Shinosuke Saotome. —Sonrió.

—¡Oh! Así llame a mi botella que tomaba cuando te salve. —Dijo mirando a Ranma. —La llame así por estaba agria y sabia horrible.

Ryoga y Ranma quería reírse, pero se aguantaba la risa, aunque eso no evito que hicieran cierto ruido y que los demás supieran que querían reírse.

Shinosuke solamente se molestó y quería matar a esa mujer, pero se contenía. Un Saotome tenía que ser educado y principalmente ante una mujer.

—¿Espera? —Interrumpió Nodoka. —¿Tu salvaste a mi hijo? —Pregunto sonriendo.

—¡Oh! ¿Le contaste de mi a tu mami? —Le hablo a Ranma pestañando varias veces y con una voz cariñosa. —¡Qué lindo! ¡Como si fueras un adolecente que le cuenta sobre la chica que le gusta!

—¡Oye no fue así! —Exclamo Ranma sonrojado.

—Pero si estas dispuesta a salir con mi hijo estaría encantada. —Dijo Nodoka acercándose a Akane y tomándola de las manos.

—Sería un honor, pero su hijo no quiere. —Respondió fingiendo que quería llorar. —Sentía que había sido amor a primera vista, pero no fue así.

—¡Ranma! —Exclamo Nodoka molesta. —¿Por qué ilusionaste a esta joven? —Regaño.

—¡Mamá está mintiendo! —Contesto molesto y más cuando miro que Akane se reía de él en silencio y señalándolo.

—Akane. —Pellizco Ukyo.

Akane se puso seria.

—Ustedes, —Dijo viendo a Nodoka y Yashiro. —Me imagino que son Nodoka y Yashiro Saotome ¿No? Las hijas de Yuriko Saotome ¿Verdad?

—Si. —Contesto Yashiro alzando una ceja.

—Entonces me presento…—Era la hora de la verdad. —Mi nombre es Akane… Akane Tendo.

Nodoka y Yashiro se pusieron tensas y sus miradas se endurecieron.

—Por sus caras saben quién soy ¿No? —Sonrió Akane divertida por el impacto de ellas.

Los hijos de ellas voltearon a verlas y se dieron cuenta de que pusieron una cara de impacto y sobretodo de miedo.

—¿Qué está pasando, mamá? —Pregunto Ranma.

—Mamá. —Hablo Shinosuke.

—¿Por qué están así? —Pregunto Ryoga.

Akane se acercó más a las señoras y su mirada era de diversión absoluta.

—Creo que ellos no saben ¿No? —Pregunto Akane.

—¿Saber qué? —Encaro Ranma a Akane.

—Si no lo van a decir. —Dijo ignorando a Ranma. —Yo les diré. — Miro a los tres jóvenes y se enderezo. —Yo soy hija de Marintia Tendo o como era su nombre de soltera, Marintia Saotome.

—¿Qué? —Dijo Ranma aún más confundido.

—Mi mamá es hermana de tu mamá. —Viendo a Ranma y Ryoga. —Y tu mamá. —Ahora viendo a Shinosuke. —Y no media hermana, hija de mamá y papá de sus madres… por lo tanto yo soy su prima hermana

—¿Qué es lo que quieres? —Pregunto Yashiro recuperándose del shock.

—Como la abuela está muerta. —Sonrió viendo ahora a su tía. —Quiero la parte que me corresponde de la herencia y eso incluye el hotel…


Aquí está el segundo capítulo como les prometí, les agradezco mucho sus comentarios, la verdad si esta dudosa de su subir esta historia, pero espero que continúe leyéndola y no tardare en actualizarla porque anoche termine de escribir el ultimo capitulo, así que el próximo capítulo lo subiere el lunes.

Contestando Reviews:

ZURGAN: Yei espero con ansias

R: Muchas gracias por leer mi historia, saludos :)


LectoradeficsNAPM: Hola... Seguiré tu historia y sigo al pendiente de las demás.

R: Hola, me da gusto leerte nuevamente, gracias por seguirla y ya estoy trabajando con la otra historia pendiente ;) Saludos!


Guest: Wow muy interesante historia y diferente tambien! Ya tienes una fiel lectora :)

R: Muchas gracias, ojalá y te siga gustando mi historia :) Saludos!


Rizzasm: Me encantó, a pesar de ser un universo alterno me parece interesante y bastante agradable la historia, la estare siguiendo, nos vemos el sábado, besos.

R: Me da gusto leerte otra vez, no te arrepentirás de leerla y no la sufrirás mucho, no me gusta las historias dramáticas, Saludos!


Lady sakura: Ok, no me perdere tu siguiente capitulo, me gusto mucho el primero.

R: Gracias, ojalá también te haya gustado el segundo, Saludos n_n


nancyricoleon: bueno si me llama la atención tu historia ojala actualices pronto

R: Gracias, se actualizará muy seguido, Saludos! n_n


Saludos y besos, no vemos el lunes. n_n