"No sin una pelea"
Por: Ladyhawk89
Traducido por: Coniitah Malfoy Cullen
Nota de Autora: OK, oficialmente los amo a TODOS! En serio, no estaba esperando que esta historia fuese tan popular, sin embargo varios de ustedes han puesto reviews entusiastas, e incluso la han puesto en su lista de favoritos y en story alert. Son lo mejor! Me hacen pensar que quizás debería tomar escritura creativa el próximo año [Insertar carita feliz aquí. Y como mi regalo para ustedes, he decidido llevar esta historia más lejos, y continuaré hasta que me pidan que me detenga, o se me acaben las ideas, lo que venga primero. No voy a reescribir el libro completo, sólo un par de secciones que me interesaron particularmente. Disfruten!
Nota de Traductora: Hola! Gracias por el apoyo que le han dado a la historia, y por incentivarme a seguir traduciendo. La autora me expresó sus agradecimientos y lo feliz que está por todos los reviews. Debo decirles que ustedes han dejado más reviews en este primer capítulo que la historia en inglés lleva en los dos. Sigan así. Recuerden que tengo el permiso para distribuir y traducir de la autora.
Me pregunto si así se siente caminar por sobre agua por cinco meses, pensé, mientras ausente revolvía mi, ahora, cremoso cereal. Charlie se sentó enfrente de mí con sus huevos y el periódico, lanzándome miradas preocupadas sobre la sección de deportes cada ciertos minutos.
"Bella," comenzó dudoso, poniendo el diario abajo. "Corazón, creo que necesitas ir a casa." Lo miré como si, quizás,él fuera el que estaba loco.
"Estoy en casa, papá," dije lentamente.
"No, me refiero a casa con Reneé. En Jacksonville." Pude sentir el dolor y la rabia llenándome nuevamente, pero me forcé a suprimirlas, aunque podría sentir las traicioneras lágrimas por salir.
"¿Qué¿Por qué¿Qué hice mal?" Pregunté, con muy poca emoción.
"¡Nada! Ese es el problema. ¡No haces nada! Difícilmente muestras alguna emoción, y cuando lo haces, es rabia. Y la parte triste es, he llegado a esperar tus días de rabia, porque ahí sé que todavía sientes algo. Sabes que no eres la primera que pasa por una mala ruptura. Cuando tu madre se fue, fue la cosa más difícil por la que he pasado, porque las perdí a las dos. Pero pude lidiar con eso. Me mejoré." ¡No podía creerlo! Era prácticamente una ciudadana modelo. Mis notas eran las mas altas que nunca, mi comportamiento estaba más allá del reclamo. OK, todavía echaba de menos a Edward, gran cosa. Que¿Se supone que debo ser perfecta? La rabia subió de nuevo, más rápido de lo que pude contenerla.
"¿Te mejoraste¡Si claro!" Tosí. Me recosté hacia atrás en la silla y crucé mis brazos. Charlie me miró con los ojos abiertos por la sorpresa. "Olvidaste tanto a mamá, que ni siquiera has mirado a otra mujer en 18 años. Si, papá¡Eres mucho mejor que yo!" Me sentí horrible enseguida cuando las palabras salieron de mi boca y el dolor se registró en la cara de Charlie. Me estaba convirtiendo en un monstruo. Bajé mi cabeza con vergüenza y esperé, rezando que Charlie se enojara, también. Que quizás me castigara, quitarme cualquier privilegio que todavía usaba, pero no dijo nada por un rato. Entonces se paró, caminó alrededor de la mesa y me besó en la frente.
"Te veo más tarde, cariño," dijo, tristemente. Camino fuera de la puerta y se subió al auto de policía. Lo miré partir y salir de la entrada y pude sentir mi roto corazón recibir una nueva grieta. Quizás debería volver con Reneé, Charlie no merece esto. Sentí algo caer en mi mano, y para mi sorpresa, pude ver que era una lágrima. Estaba llorando. Chistoso, pensé que se me habían agotado esas hace mucho tiempo. Me sentí extrañamente desconectada mientras secaba mis lágrimas y partía hacia el colegio. Estaba pensando en los últimos meses de mi vida y tenía que admitir, era realmente patética. Había alejado a todos mis amigos humanos. Ni siquiera había salido de la casa, para algo que no fuese el colegio o las compras de comida. ¿Todo esto porque Edward me dejó?
Tuve que pararme a un lado del camino, el nombre de Edward todavía hacía que mi pecho doliese. ¿No es eso una vergüenza? Me convertí una de esas mujeres que había jurado que nunca sería. Puse tanto de mi ser en amar a Edward que no podía funcionar apropiadamente sin el. De todas maneras¿Cómo uno puede continuar sin la mitad de tu alma? Suspirando, volví al camino y me agaché para encender mi radio. Sólo para encontrar nada más que un gran vacío donde mi nuevo stereo una vez estuvo. Oh, si. Recuerdo ahora. Durante uno de mis episodios de rabia, lo había arrancado con mis propias manos. El recuerdo de ese día estaba tan fresco en mi memoria. Tuve que checar mis manos para asegurarme de que no estuviesen sangrando otra vez. OK, sin radio. Podía pasar 20 minutos conmigo misma…
Deseé poder volver a ese estado de sólo ser. Odiaba estos momentos cuando estaba o suficientemente lucida para reflexión personal, me hacía darme cuenta de cuan lamentable era. Quizás Charlie tenía razón. Necesito hacer algo. ¿Pero qué¿Y con quien? Recordé una canción que escuché hace unas semanas. Estaba en mi pieza con la radio prendida, esperando que el sonido de música viniendo de mi pieza engañara a Charlie de que estaba bien. Eso funcionaba tan bien. De todas maneras, recordé esta canción sobre una mujer, que a pesar de que recién había terminado con su novio, iba a salir y lucir bonita sólo porque podía hacerlo.
No me sentía con ese ánimo ahora. Pero quizás, si pretendía lo suficiente, lo comenzaría a creer… o al menos hacer que los demás lo crean. Con eso decidido, tuve que inventar un plan. Sabía lo que iba a hacer, ahora sólo necesitaba alguien con quien ir. Oh¿donde estaba Alice (Podía pensar en ella con menos dolor) ahora que de verdadquería salir de compras? Todavía estaba ponderándolo cuando llegué al colegio. Mientras comenzaba el primer periodo, y mis compañeros hacían fila para entrar, encontré a quien iba a invitar para que me acompañase.
"Hey, Jess," dije, probando mi desusada sonrisa. Me miró con sorpresa, luego levantó su ceja escéptica.
"¿Me estás hablando a mi, Bella?"
"¡Claro que si!" ¿En verdad había estado tan desdichada? Traté de inyectar un poco más de felicidad a mi voz. "Sé que he estado muy… distraída últimamente, pero realmente necesito alguien con quien juntarme." ¡Dios mío! Sonaba como si estuviera leyendo el guión de una mala novela de secundaria. "¿Me preguntaba si te gustaría ir de compras hoy en la noche? Tu sabes, un poco de tiempo de chicas."
"¿Por qué el repentino interés¿Por qué yo?" Preguntó con sospecha. Mierda¿por qué no podía simplemente seguir sin ninguna pregunta¿Cuándo Jess se convirtió tan astuta? Tomé un gran respiro y dejé que la explicación fluyera.
"Bueno, decidí que era tiempo de cambiar. ¿Y quien mejor para ayudarme con un poco de terapia de compras que tu, Jess?" Le di lo que esperé que fuese una sonrisa sincera. Tenía que decir que si¡simplemente tenía que hacerlo!
"Bueno," dijo finalmente. "¿Qué tal si te recojo después del colegio?" Suspiré y asentí en consentimiento. El resto del día lo pasé sigilosamente con una inusual y frustrante lentitud, pero finalmente, la última campana del día sonó y caminé lo más rápido que pude hacia mi camión. Paré en el banco para sacar doscientos dólares y me fui a casa para arreglarme. En el fondo de mi mente, se me ocurrió que debería sentir algún tipo de anticipación, excitación, algo, peor lo único que podía pensar era si Edward estaría feliz que al menos estaba haciendo un intento hacia la normalidad. Salté en disgusto conmigo misma. Edward se había ido…ahí está ese dolor otra vez…él decidió irse, y debo intentar seguir adelante. Al menos intentarlo. Alrededor de las 5.50, escuché a Jessica estacionarse en la entrada y tocar la bocina. Lancé mi billetera a mi cartera y fui afuera a encontrarla. Sonrió tentativamente mientras me subía al asiento del pasajero, y traté de sonreír de vuelta, pero era un poco lenta con mi tiempo en reaccionar. Realmente debo volver al hábito de sonreír.
El viaje no tuvo mayores eventos. Jessica habló casi todo el trayecto sobre quien estaba saliendo con quien. Quien termino, y quien se arregló. Sólo escuché la mitad, asintiendo y haciendo preguntas cuando era apropiado, pero me perdí la mayoría de lo que dijo. Cuando nos acercamos a Port Ángeles, pareció que se acabó de cosas que decir. Bueno, era eso o finalmente notó que no estaba poniendo atención. Entonces alcancé a por la radio.
"¿Te importa si escuchamos un poco de música?" Pregunté, tratando de sonreír otra vez. Ella asintió, peor no dijo nada. Soy tan buena influencia. Encendí la radio, y para mi sorpresa, la canción que comenzó todo este viaje. Le subí el volumen y sonreí…casi fácilmente…a Jessica. "Me gusta esta canción."
Voy a llevar mi lexus al mall
Comprar un pequeño vestido negro solo porque si
Yo y mi novio acabamos de romper
Voy a volar aunque el se haya ido
Jessica me miró, como tratando de averiguar algo…o como si pensara que ya lo había averiguado, pero no estaba segura. Aunque, no importaba. El centro comercial apareció delante de nosotras y pude sentir un presentimiento de finalidad mientras no acercábamos. Claro que pudo haber sido el hecho que no había comido mucho desde mis cereales esponjosos. Probablemente estaba hambrienta.
Bueno, el centro comercial en Port Ángeles era un lío. No tenía mucho de donde elegir, y la mayoría de las cosas que si tenían, no las podía usar en un buen día. Jessica compró más cosas que yo, sin embargo, si compré unas poleras que probablemente nunca usaré, unos pares de jeans de tiro bajo que Jessica dijo que lucían genial en mi. Estaba comenzando a pensar que hubiera sido mejor sugerir ir al cine cuando tuve la oportunidad. Había una pequeña tienda de tatuajes situada en una de las esquinas del mall. Jessica lucía insegura, pero yo estaba llena con un casi salvaje ungimiento y la arrastré conmigo delante hacia dentro de la tienda.
Tomó un minuto para que mis ojos se acostumbraran a la suave iluminación, pero cuando lo hice, vi a un hombre que lucía aburrido sentado en el mesón. Tenía tantos tatuajes en sus brazos, que parecía que usara otra polera debajo de la que tenía puesta y de la chaqueta con las mangas arrancadas. Tenía pierciengs por toda su cara, y su pelo estaba puesto con un mohawk que en las puntas estaba teñido de azul eléctrico. Jessica lo miró, sus ojos abiertos en asombro, miedo y confusión. Fijó su mirada en mí y me preguntó con los ojos ¿qué diablos hacíamos allí? Me encogí y giré hacia el hombre.
"¿Cuánto por un tatuaje?" Le pregunté.
"Depende de lo que quieras," respondió. Su mirada se fijó en Jessica, que estaba tratando de no parecer intimidada. Me sentí como mal por ella. Esto definitivamente no era lo que tenía en mente cuando aceptó a venir de compras conmigo.
"¿Hablas en serio, Bella?" Me preguntó, apretando mi brazo. "¿Qué dirá tu padre?"
"No lo sé, pero tengo 18. Si quiero un tatuaje, me haré uno." Me giré hacia el hombre. "¿Cuánto por una mariposa?"
"¿Cuán grande?" Pensé por un segundo. No quería nada muy grande, sólo algo a lo que pudiera mirar y saber que yo había tomado esa decisión por mi misma. Sostuve mi pulgar y mi índice separados como por dos pulgadas y media.
"Como así de grande estaría bien. Quiero una mariposa reina. Amarilla, blanca y negra, en mi espalda¿Puedes hacer eso?"
"Claro," dijo. "Eso te costará $75. Y puedo hacértelo ahora, si te gustaría. Por cierto, mi nombre es Jack." Asentí y saqué mi billetera. Jessica rodó los ojos y se sentó en un banco. Jack se giró hacia ella. "¿Qué hay de ti? Querrías algo de arte en el cuerpo también?"
"No gracias," contestó abruptamente. La miré con perdón en mis ojos, antes de seguir al artista de tatuajes a la silla. Jessica rodó los ojos y pretendió mirar hacia otro lado, pero podía sentir sus ojos en mi mientras me sentaba y levantaba mi polera un poco y le mostraba a Jack donde quería la mariposa. Tomó un algodón con alcohol y limpió mi espalda baja.
"Esto te va a doler un poco," me advirtió, antes de tomar una aguja y comenzó a dibujar la línea exterior. Me hacía unas pocas cosquillas, pero yo había pasado por dolores peores entonces apenas me quejé. Dejé que mi mente se separara de mi cuerpo y esperé. Ocasionalmente me giraba a mirar a Jessica, quien me estaba mirando con una mezcla de pánico, miedo, y confusión, y un poco de sonrisa.
Me sorprendió que terminara tan rápido. Jack me acercó hacia un espejo para que pudiera verlo. La piel alrededor del tatuaje estaba roja y delicada. Pero me encantó. La mariposa se veía tan real, pensé que saldría volando de mi espalda. Le di una pequeña, sentida sonrisa a Jack y Jessica, y sólo recibí una de vuelta. Jessica se veía como incómoda, pero me encogí en disculpa, mientras Jack ponía gasa encima de mi nuevo tatuaje y me daba algunas instrucciones sobre como cuidarlo. Me pasó crema cicatrizante y un panfleto. Le pagué, dije las gracias, entonces Jess y yo nos fuimos.
"No puedo creer que acabes de haber hecho eso," dijo Jess, mirándome con miedo. "¿Qué te vino encima?"
"No lo sé," me encogí. "Necesitaba un poco de control, creo." Estuve tranquila de nuevo por un rato. Jess parecía que se le había pasado el enojo por arrastrarla conmigo a la tienda, porque empezó a parlotear sobre todas las ropas quetenía que comprar ahora para dejar que todos lo vieran. Ni siquiera había pensado en andar mostrándolo. El tatuaje era sólo para mí, no una declaración de moda. ¿Pero quien era yo para romper su ilusión? Me lanzó una extraña mirada, y me di cuenta que estaba esperando una respuesta.
"Lo siento," dije sacudiendo mi cabeza. "Como que me desorbité por un segundo. ¿Qué dijiste?"
"El centro comercial está a punto de cerrar. ¿Quieres ir a algún lado a comer algo?" repitió, lentamente.
"Oh, um seguro."
"¿Dónde quieres ir?"
"A mi no importa." Jess asintió y yo la seguí fuera del mall. Nos detuvimos para dejar nuestras compras en el auto, pero dado que todos se estaban yendo ahora, el estacionamiento estaba repleto. Nosotras…Quiero decir, Jess…decidió dejar el auto en el aparcamiento hasta después que comiéramos. Íbamos a ir a Burger King que estaba tan sólo a unas cuadras más abajo. Jess platicó todo el camino hasta allá. Presté un poco más de atención a lo que estaba diciendo, asintiendo cuando era apropiado, a veces gruñendo respuestas. Entonces me di cuenta que paró de hablar. La miré con disculpa en mis ojos, rápidamente juntando una historia sobre cuan nerviosa estaba por decirle a Charlie sobre mi tatuaje nuevo, pero noté que su silencio no tenía nada que ver conmigo. Miré alrededor y reparé en lo que era. Una calle oscura con incluso más oscuros callejones y bares alineados en las aceras. Si Port Ángeles tenía un distrito en luz roja, este era. Había un grupo de hombres sentados fuera de uno de los bares, y Jess estaba tratando de pasar sin llamar a nadie la atención. Eso era razonable, pero entonces hice algo que no lo era. Me detuve a mirar a los hombres. No sé porque, excepto que se parecían a ellos. Los maleantes de los que Edward me había rescatado esa noche casi un año atrás.
No sé que me hizo hacerlo; todo lo que sé es que hacia tanto tiempo desde que había hecho cualquier cosa impulsiva, y creo que todavía estaba en el impulso por haberme hecho la mariposa. Antes de que incluso me diera cuenta lo que estaba pasando, mis pies me estaban llevando a través de la calle hacia ellos. Jessica estaba susurrando e insistiéndome en que volviera inmediatamente, los hombres me estaban mirando con una mezcla de confusión y diversión. Y yo estaba establecida en estúpida, caminando por la calle en pies que se sentían desconectados de mi cuerpo. ¿Estaba tan desesperada por agarrarme a cualquier memoria de Edward que realmente me sentía atraída por un grupo de hombres que me recordaban de mis casi violadores?
"Bella¡Deja esto ahora mismo!" Me detuve en shock. Esta vez esa no era la voz de Jessica. Era la deél. Mi Dios, incluso cuando estaba enojado, su voz era hermosa. Wow, soy patética, pensé. Advertí cuan extraña debía parecer, detenida en medio de la calle. La voz de Jessica se estaba volviendo ansiosa, y los hombres me estaban mirando con curiosidad, esperando para ver lo que haría. De repente todo volvió a su lugar, como si hubiera estado con muchos medicamentos por meses, viviendo en una nube y súbitamente todo estaba claro. Me sentí hiper alerta ante todo. El frío en mi piel, los autos pasando en una calle cercana; el hecho de saber que tenía a una rubia irritada para detrás de mi.
"Vete con Jessica," ordenó la misma voz adorada, todavía furiosa. "Me prometiste no hacer nada estúpido."
¡No prometí nada! Salté en respuesta, en mi mente. Porque estaba segura de eso era todo lo que era; mi mente jugándome trucos. Los hombres me miraron con extrañeza, por las emociones que se aparecían por mi cara. Parecían un poquito asustados , o preocupados. Por alguna razón, tomé otro paso adelante y pude verlos mejor. Estos no eran los hombres de antes. Eran sólo amigos juntándose en un bar, tratando de pasar un buen rato... No dijeron nada, aunque un par de ellos me estaban mirando con sorpresa.
"¡Da la vuelta!" demandó la voz. Esta vez obedecí. Pero no porque estaba imaginando que él me dijo que lo hiciera, traté de convencerme, pero porque me di cuenta cuan ridículo todo esto debía parecer. Jessica estaba esperando para destruirme en cuando llegara con ella.
"¿Qué fue eso?" Demandó. "¿Que diablos te hizo ir hasta allá?"
"Pensé que conocía a uno de ellos," respondí, frunciéndome. Yo no me hubiera creído, y aparentemente, Jessica tampoco. Nosotras…quiero decir, de nuevo, Jessica…decidió olvidar la cena y regresar al mall. El aparcamiento estaba casi vacío, por lo que no tuvimos problemas para salir. Jessica no me dijo nada en todo el camino de vuelta a casa. Sólo la radio rompió el silencio en el auto. Estaba bien por mí. Tenía mucho por pensar. ¿De dónde había venido su voz? Me pregunté. Fue tan claro que sonó como si el hubiera estado parado ahí conmigo, pero no estaba. O estaba volviéndome loca o mi subconsciente estaba metiéndose con el hecho de que extraño a Edward y decidió proyectar su voz en mi cerebro para detenerme de hacer algo estúpido. Mi cerebro siempre estaba cuidando de mí de esa forma. No podía esperar a que el dolor llegara, como sabía que lo haría, eventualmente. ¿Dónde estaba mi subconsciente cuando necesitaba las respuestas para el examen de Cálculo?
Sentí que el viaje nunca iba a terminar, pero eventualmente, paramos en frente de mi casa. Jessica ni siquiera me miraba, y me sentí mal. Ella sólo estaba tratando, en su propia manera 'Jessica Stanley', de ser una buena amiga, y tuve que hacerla pasar por eso. Quizás en vez debí haber invitado a Ángela…
"Buenas noches," dije, en lo que esperaba que fuera una arrepentida, y a la vez amigable forma. "Lo pasé genial. Gracias por venir conmigo." Jessica me hizo una mueca, luego miró hacia afuera de la ventana frontal.
"Si, lo que sea, Bella," dijo. Cerré la puerta y se fue sin siquiera una mirada atrás. Mierda, pierdo más amigos de esa manera, pensé secamente, tratando de hacer una broma. No me reí. Cuando entré a la casa, Charlie me estaba esperando despierto, luciendo preocupado. Saltó de su asiento cuando me vio.
"¿Dónde estabas¡Estaba muy preocupado!" Prácticamente gritó.
"Lo siento," dije, poniendo las bolsas en el piso. "Te dejé una nota. Fui al centro comercial con Jessica. Tenía que salir de acá, papa." Podía sentir las lágrimas juntarse en mis ojos, una sensación que todavía era razonablemente nueva. Charlie debe haberlas visto, porque inmediatamente se calmó y me abrazó, pasando las manos por mi cabello de la misma forma que lo hacía cuando era una niña pequeña. Estaba siendo tan injusta con él y todo lo que él estaba tratando de hacer era ser un buen padre. No me pude soportar en ese momento. "Te amo, papi."
"Yo también te amo, Bells."
"Sobre lo que dije esta mañana…"
"No te preocupes por eso. Ya lo he olvidado." Las lágrimas amenazaron con derramarse de mis ojos. ¿Qué hice para merecer un padre así? Suspirando, me empujé fuera de sus brazos, agarré mis bolsas, y me dirigí a las escaleras. Estaba exhausta de repente. Dije buenas noches a Charlie y me fui a la cama. Ahí fue cuando el dolor me alcanzó. Debí haber sabido. A penas podía pensar su nombre, y hoy en la noche había oído su voz tan claramente que era como si hubiese estado a mi lado. Rodé a mi lado y acerqué las rodillas hasta mi pecho, y lloré hasta quedarme dormida. Odiaba cuan patética me sentía, pero a pesar de lo que Edward pudiera pensar, simplemente no podía olvidarlo.
Nota de Autora: Bueno, aquí está la parte 2. Espero que la hayan disfrutado tanto como la parte 1. Como dije, si en verdad les gusta, lo continuaré hasta que se aburran o se me acaben las ideas. Gracias por todo el apoyo! Los amo a todos! (en una forma totalmente platónica, no romántica forma, por eso amigos, sin propuestas de matrimonio por favor!) Adiós!
Nota de Traductora: Gracias por llegar hasta acá! Recuerden que traduzco todos los reviews a la autora, y que los lee todos. Gracias otra vez. Hasta el próximo capítulo.
