Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.
Al siguiente día Brían la encontraba a la hora de entrar al colegio y ella le contó lo que había sucedido, ella le comentaba como ese hombre la tratado despectivamente y que solo se había aguantado pensando en ellos.
-Eso es mi niña tienes que aprender a controlar ese temperamento tan explosivo que tienes, no sabes lo orgulloso que me haces sentir.
-¿Brían y si me voy a la Universidad me enviaran, en donde voy a vivir? no quiero ir a un hogar sustituto o a una de esas instituciones que parece una cárcel, en el orfelinato tenemos cierta libertades que en otros lugares no dan, ella lo vería preocupada.
-Concéntrate en el hoy, no te preocupes por lo que sucederá mañana Candy ya veremos que resulta de todo esto y tomaremos la mejor decisión, hoy te van hacer la prueba Psicológica.
-¡uff! ¿y si resulta que estoy muy loquita?
-Serias una loquita muy adorable, pero por si acaso te manda a un sanatorio para enfermos mentales, te prometo que te rapto y nos iremos a vivir a Londres, tengo una propiedad allá, nunca te encontraran.
-Te van a sacar en los noticiarios "Director de escuela secundaria rapta a una alumna desquiciada, ambos son buscados por ser una amenaza pública contra las heladerías de todo el mundo, al parecer los fugitivos son padre e hija, la locura la llevan en la sangre"
-Heyyy niña deja de faltame el respeto, la locura te pudiera venir de tu madre, al escuchar aquello ella le daba un codazo y sería contestaba.
-De ella heredé el color de sus ojo y del cabello, y de ti la locura y las pecas.
-Falta que digas que esos rizos rebeldes los heredaste de mí, el blanqueaba los ojos.
-Quizás tengo algún tío o primo escondido, o tal vez una abuelo ¿Qué se yo?
-Que no diera yo por tener un hermano Candy, lamento informarte que tus dos padres fueron hijos únicos, y nuestros padres hace mucho tiempo que partieron a un mejor lugar.
-Lo siento, nunca sé cuándo cerrar mi bocota, ella se apenaba por la manera que él había dicho aquello.
-No te preocupes, eso sucedió hace mucho tiempo ¿Crees que te den permiso para ir el finde semana a la casa?
-Siempre que ustedes van por mi me dan permiso, creo que la Hermana María se alegra de deshacerse unos días de mi presencia.
-Eso pasa porque eres latosa, debo ir a explicarle lo que está ocurriendo para que no les caiga de sorpresa cuando te vallas a la Universidad, ahora ve a tu salón y yo te mandaré a buscar con Melodie, no estes nerviosa y se simplemente tu.
Ella respiraba profundamente tratando de contener los nervios que sentía, no quería irse lejos de Heysel y Brían, pero era por una oportunidad como esa por la que había trabajado tanto, si lograba aprobar aquellas pruebas trataría de ir a una buena Universidad que no estuviera tan lejos para poder ir y venir lo más seguido posible, ya habían planeado su futuro después de salir del sistema y si de ella dependía lucharía por cumplirlos al pie de la letra.
La mañana parecía estar pasando más lenta que nunca ya era casi la hora del almuerzo y nada que la llamaban, una de sus virtudes no era el ser paciente, por fin sonaba la campana y como de costumbre esperaba que todos salieran y ella lo hacía de última, le disgustaba en sobre manera los tumultos y las aglomeraciones, y por ello las evitaba a toda costa, recogía todas sus cosa y las ordenaba dentro de su mochila distraída cuando un recipiente de comida era colocado sobre su pequeño escritorio.
-Vas a desaparecer si saltas la comidas, al escuchar la voz de Heysel la abrazaba sonriente.
-Ayer te extrañe ¿Qué te dijo el doctor? ella la veía y volteaba tras de sí.
-Eres un boquiflojo, te dije que no la preocuparas, con las manos en la cadera veía a su esposo molesta.
-Estaba preocupada porque no te vio y sabes que no te prometí nada, no voy a empezar a mentir a estas alturas de la vida y menos a ella, el le guiñaba un ojo a Candy que sonreía viéndolos, a ellos eran los padres que siempre había soñado tener y aunque mil veces les negaran la adopción, para ella eran sus padres y algun dia estarian juntos.
-¿Qué te dijo el doctor insistía la muchacha? Heysel la abrazaba con cariño.
-Nada aún, solo me indico algunos exámenes de laboratorio y otras pruebas.
-¿Será que vas a tener un bebé? ¿Voy a tener un hermanito? emocionada pensando en esa posibilidad daba saltos.
-Vamos para tu tren que va muy rápido, bien sabes que no puedo tener hijos, Brian tomaba a su mujer de la cintura y la acerba a él.
-Ya Dios nos envió una hija maravillosa y con ella es más que suficiente, estoy segura que en unos años la estaremos vigilando por todo el pueblo y su loco padre está corriendo de la casa a todos sus pretendientes, ella se les unía en el abrazo con los ojos llenos de lágrimas.
-Hija después del almuerzo llegan del servicio social para lo del Psicólogo, cuando termines ve a mi oficina, la prueba te la harán en la oficina del consejero estudiantil, nosotros te llevaremos al orfanato para hablar con la Señorita Ponny y la Hermana María.
-¿Trajiste tu camioneta o ese viejo carcacho destartalado?
-La camioneta, es cacharro está en el taller porque le mande hacer algunos arreglos, su esposa ajustaba el abrazo y sonreía divertida, -Y no es carcacho es un clásico, ella revisaba lo que almorzarían y se relamía los labios.
-Solo porque, me trajiste lasaña no te digo lo que pienso, llevando su morral al hombro toma la delantera hacia el comedor, para sentarse en la mesa de los maestros a comer con ellos, su interacción con aquel grupo era diferente que con los chicos de su edad, se veía más participativa y sonreía, la trabajadora social la observaba con atención, la muchacha participaba sonriente en la conversación, no parecía la misma del día anterior, pasada la hora del almuerzo sin muchas ganas, candy caminaba directo a la oficina del consejero, el pobre hombre ya se había dado por vencido con ella.
Toc Toc Toc Toc candy tocaba la puerta por segunda vez, al ver que nadie respondía se volteaba y simplemente regresaba a su salón, cuando menos allí continuaría con la lectura que tenía pendiente, estaba molesta definitivamente todos los que trabajaban para protección al menor eran personas ineficientes, estaba por abrir lapuerta cuando Brían la alcanzaba.
-Ven, necesito hablar contigo, ella lo seguía resignada por los largos y solitarios pasillos de la secundaria, pues a esa hora todos las estudiantes se encontraban en sus actividades, una vez solos en la oficina Brian la levantó y le dio vueltas en el aire hasta dejarla mareada.
¿Qué le dijiste a esa mujer? ella no entendía ni J.
-Nada ¿qué le voy a decir? si nunca la vi.
-Pues algo bueno habrás hecho, abrazándola nuevamente le decía - Estoy tan orgulloso de ti, lee esto, y le daba una carpeta una carpeta con sus expediente, a medida que leía el contenido de aquello abría más y más los ojos.
-Pero.. pero ¿Y ahora? ¿Ahora me tendré que ir? ¿Ya no los vio a ver más? una angustia incontrolable se iba apoderando de ella, hace tiempo que no tenía esa sensación de pérdida, esa sensación de sentir que el corazón se me congelaba, dolía, como dolía perder a las dos personas a las que después pues de mucho tiempo le había abierto su corazón y se habían instalado en él para nunca más salir, sin poder contener las lágrimas comenzó a llorar, lo que le rompió el corazón a Brian, quien la abrazo para tranquilizarla.
-No debes llorar por esto, Candy nunca nos vamos a dejar de ver, Heysel y yo nunca te dejaríamos sola hija, el día que te conocimos llenaste nuestra vida de alegría ¿En donde esta esa niña valiente que rechazo si quiera hablar con esos dos desconocidos aquella tarde en la colina? hija nosotros nos establecimos en este pueblo para poder estar pendiente de ti y cuidarte, eres la hija que tanto le pedimos a Dios ¿qué importa lo que diga esa gente de servicios sociales? nosotros podemos darte una vida feliz, llena de amor y de comodidades, aún no entendemos qué sucedió, ni porque desestimaron la adopción, ve esto como una oportunidad de salir de este pueblo en dónde todo el mundo ve extrañado la relación que tenemos, ella rompía el abrazo, nunca había imaginado que ellos se habían quedado allí por ella.
-Pero nunca me dijeron eso, yo pensé que se quedaban porque habían conseguido trabajo.
-Hija, solo era para estar cerca de ti, cuando solicite la plaza pensé que era solo como maestro temporal, ni lei lo que estaba llenado ¿recuerdas que te prometimos no decepcionar, que si aceptabas ser nuestra hija siempre te íbamos a cuidar, siempre? Ella asentía aún llorosa.
-¿En donde vivían antes?
-En New York, tenemos algunas propiedades allá, en cuanto decidas qué carrera vas a estudiar y a cual Universidad asistirás Heysel y yo nos trasladaremos, no importa a cual decidas ir siempre estaremos para apoyarte, así que seca esas lágrimas y regalame una sonrisa por favor, ella sonreía abrazándolo nuevamente.
-Gracias.
-¿Por qué? yo no hice nada tu te ganaste esto por tus propios medios.
-Por eso no, por cumplir tu promesa.
-Ahhh te di mi palabra Candy, cuando nos aceptastes hicimos un compromiso y no te podíamos dejar sola después de encontrarte.
-Usted querían adoptar un niño cuando fueron al hogar, debieron elegir a otro.
-Hija tú nos robaste el corazón, ese dia solo fuimos a dejar la donación que una amiga nos pidió que entregaremos, ya habíamos aceptado el hecho de no tener hijos, los caminos de Dios aún cuando puedan parecernos torcidos, siempre están derechos, era de Dios que te encontráramos y eso fue lo que sucedió, tengo mucho que agradecerle a tus padres, si algún día logramos dar con ellos les daré las gracia por la hija tan maravillosa que me dieron, ella al escuchar aquello se enderezaba.
-No quiero saber quienes son nunca Brían, si algún día aparecen y quieren buscarme no permitas que se acerquen a mí, ellos no son nada para mi nada.
-No me gusta que seas rencorosa Candy, de no ser por ellos yo no tendría la dicha de conocerte, tu eres el regalo más grande que alguien pudo darme en mi vida, quizás estén muertos, o no podían conservarte, uno nunca debe juzgar sin conocer cómo pasaron las cosas, la chica guardaba silencio nada, ni nadie la haría cambiar de opinión sobre ese tema.
-Ya es tarde y Heysel nos está esperando, aún no le he dado la buena noticia...El incesante ruido de su móvil la sacaba de sus pensamientos.
-Candy tienes que ver los vestidos, son hermosos nunca habría imaginado que tu madre conocía a esta diseñadora tan famosa y logrará que aceptara hacer los trajes con tampoco tiempo.
-Mi madre es la mejor del mundo Nicholle, amiga estoy un poco complicada en este momento,, en un rato te devuelvo la llamada, aun tenia la carta en su mano sólo que ahora estaba toda arrugada, al colgar buscar a su padre, quien le había prometido ayudarla y utilizar todo su dinero y sus influencias para mantener a esa gente apartada de ella si llegaban a aparecer de ser necesario, con la carta en la mano bajó corriendo las escaleras de aquella enorme casa que desde hace algún tiempo era su hogar en donde vivía con sus padres.
Continuará ...
