Capítulo 2: ¿Otra vez tú?

-Sakura, tengo que decirlo, me gustas…-me dijo con esa voz tan dulce

-Ino, ya lo sospechaba, pero dijiste que tenias que decirme dos cosas importantes ¿cuál es la otra?-le dije pensando en cual era la otra cosa importante, que podía ser más importante que decirme lo que siente por mí.

-Sakura, ya es tarde

-¿Qué ya es tarde? ¿De qué estás hablando? ¿Tarde para qué?-ahora estaba enojada, no entendía lo que quería decir

-¡Sakura levántate!-ahora tenía miedo, su voz dulce se estaba transformando en… ¿¡la de mi madre!?

-¡Sakura despierta de una vez ya! ¡Llegarás tarde! Entras a las 7:50 y es las 7:20-dijo mi madre agitándome por los hombros, haciendo golpear suavemente mi cabeza a la almohada, despertándome de aquel corto sueño

-¡Si mamá ya voy! ¡Solo deja de agitarme!-dije aún adormilada, mientras me sentaba en mi cama. Qué extraño sueño había tenido, como si eso se fuera a dar.

-Muy bien espero que no te duermas-me dijo mientras se dirigía a la puerta-tu papá ya se fue a su trabajo, y a mí ya me vinieron a recoger, nos vemos, adiós hija, espero que te vaya bien-empezó a bajar las gradas

-Si mamá ¡adiós!- le dije amablemente, mientras me estiraba, aún estaba muy cansada por el viaje

-Ah una última cosa Sakura todavía tienes media hora para llegar si vas corriendo llegas en 10 minutos, pero no habrá necesidad llegarás rápido ya que alistaste tus cosas, adiós-y se escucho el arranque de un auto.

-¡Mis cosas! ¡Oh no! ¡Yo no aliste nada!

En ese mismo instante me puse a buscar mi horario para alistar mi mochila tenía 30 minutos, me alcanzaba el tiempo ¿cierto?

-Haber que tenemos hoy, matemáticas, historia, química; en el tercer piso… ¿No podía tener algo más ligero en el día, y en una planta más baja? ¡Genial!

Pero hoy era el primer día de clases así que solo llevaría algunos cuadernos y un estuche donde había lapiceros, y borradores, me puse a buscar los cuadernos pero no los encontraba, revise dos veces cada cajón del escritorio, sobre la cama, en la mesita de noche, hasta en el piso pero no los hallaba.

-¿Dónde están? Malditos cuadernos ¿Dónde los puse?- me puse a pensar- En el sofá de la sala, si tienen que estar ahí.

Baje rápidamente las gradas y vi los tres cuadernos sobre el sofá y los cogí. Subí nuevamente y puse todos los cuadernos en la mochila junto con el estuche.

-¿Cuánto tiempo tengo?-Vi el reloj de mi brazo derecho en mi muñeca.

-¡Quince minutos! ¡Demonios! ¡Tengo cinco minutos para alistarme y salir corriendo!-dije más desesperada aún tratando de ver si por lo menos eso había alistado

Me fije en el armario y… ¡Bingo! Mi madre lo había planchado y colgado. Así que primero me mojé la cara y me peine después me cambié rápidamente, me puse la camisa, la falda, la pañoleta…

-¿Dónde están mis zapatos? ¡Mis zapatos!

Definitivamente este no era mi día, me puse a buscar los zapatos bajo la cama pero no estaban, en la puerta, tampoco estaban. Me puse a ver en el espejo y distinguí mis zapatos ¡debajo de la cama! ¿Acaso estaba tan nerviosa por llegar tarde que la vista se me nublaba? Tal vez era cierto que cuando buscas algo, en ese momento no aparece y cuando no lo buscas, lo encuentras

-Haber tengo-me dispuse a ver mi reloj- ¡Cinco minutos!

Cogí mi mochila y salí rápidamente de la casa, había mucha gente transitando y yo ni siquiera sabía dónde estaba la academia, miraba de un lado a otro pero no sabía por dónde ir

-Disculpe señor por donde llego a la academia Konoha- pregunte haciendo sonar mi pie por el nerviosismo

-Oh sí, te vas de aquí recto siete cuadras y luego a la tres a la derecha – me dijo el señor

-Muchas gracias, que tenga buen día

Empecé a correr lo más rápido que podía, pero esta mochila, resbalaba mucho, empezaba a creer que perdía tiempo acomodando mi mochila y poner mi mano cerca a la falda para que esta no se subiera. Apostaría que si alguien me vería diría que corro muy raro. Y estas cuadras pareciera que contaran por dos cuadras con razón llegaría a pie en 20 minutos, pero de seguro todavía tenía algo de tiempo

-Quedan… ¡Cual quedan, tengo un minuto!-dije más desesperada todavía, ni siquiera estaba por la mitad del camino y ya me faltaba el tiempo, tenía que correr más rápido pero no podía lo único que podía hacer era no detenerme

Una vez que pude ver la academia ya estaba con ocho minutos de retraso, ya no podía correr más, pero tenía que llegar, sin embargo no había nadie afuera, empezaba a creer que yo era la última en llegar, o tal vez la primera.

'Que no te importen los demás ahora camina diez segundos y luego corre más rápido' Dije para mí misma.

8…9…10… ¡A correr! Ya no me acomodaría la mochila ni la falda ya me faltaba poco para llegar. Aula 32 A, esa sería mi primera clase no podía llegar más tarde, subí las gradas de dos en dos, por el cansancio ya no sabía ni que estaba pisando

-Un piso más-me dije y empecé a subir las gradas de tres en tres, creo que fue una mala decisión porque antes de llegar me tropecé y choque con algo

-¡Auch!

-¡A…uch!-quería decir lo siento y continuar pero las piernas me temblaban y el aire me faltaba ni siquiera podía mover mi cabeza para ver a quien había golpeado

Con mis últimas fuerzas levante la cabeza, y la moví lentamente cuando vi a quién había golpeado, en ese momento hubiera preferido mil veces llegar tarde

-I-I-Ino…lo…siento-dije jadeando por el cansancio

-Sakura, pero que…-me dijo asombrada y apoyándose sobre sus codos, mientras yo ya recuperaba el aliento

-Yo en serio lo siento estaba subiendo las gradas y me tropecé, es solo que yo no quería llegar tarde

-¿Tarde?-se empezó a reír

-¿Qué es tan gracioso?- le pregunte algo sorprendida

-Es que por ser el primer día de clases hoy hay una tolerancia de treinta minutos para llegar a las clases, todavía faltan veinte, no hay nadie-rió nuevamente

- ¿¡Qué!? ¿Para eso corrí tanto y tan rápido? ¡Demonios! Así que todavía tengo veinte minutos- dije apenada-y de pasó te choque-me ruboricé, aunque esperaba que el rubor pasara por el cansancio-Lo siento mucho

-Oye tanto que dices lo siento empiezo a creer que esa es la palabra que mas dices-se rió nuevamente

-Es que de verdad lo siento

-No te preocupes no me hice nada, pero empiezo a creer que la próxima que nos encontremos me chocarás otra vez y…

-De veras lo siento-la interrumpí-definitivamente la próxima que nos encontremos no te chocaré, en serio.- Baje la cabeza y la apoye sobre su cuerpo

-Mmm, está bien, pero Sakura…

-¿Qué pasa?-la vi detenidamente y se estaba empezando a ruborizar pero ¿Por qué?

-¿Te puedes levantar de mi encima?

Me empecé a ruborizar más que antes y baje la cabeza otra vez y me di cuenta que mi cabeza estaba en su abdomen, pero en qué demonios estaba pensado yo para quedarme en su encima… ¡DE NUEVO!

-¡No otra vez! Lo siento- Me senté sobre mis piernas, recogía algunos cuadernos que suponía eran de Ino y los cogí mientras me paraba.

-No hay lio- se rio mientras se paraba y le alcanzaba sus cuadernos

-Ahora sí creo que un lo siento no basta, seguro has de pensar que tengo un complejo de toro o algo así-me ruborice más mientras veía el suelo

-En realidad no lo pensaba-me sonrío-oye, ¿en qué curso estas?

-Se podría decir en la pre-promoción

-En serio yo igual, entonces seremos compañeras, mira ahora la gente recién empieza a llegar

Ahora que lo mencionaba había más gente en el pasillo; sin embargo yo solo esperaba que no nos hubieran visto hace un momento

-Muy bien entonces me tendrás que enseñar el colegio-dije sonriente ante la idea de que podría pasar más tiempo con alguien que podía llegar a ser mi amiga

-De acuerdo te parece que después de clases…-Se había callado de pronto y cuando vi su rostro estaba seria, y veía fijamente algo a mi atrás, cuando me di la vuelta unas tres chicas se acercaban hacia nosotras. La del medio tenía un cabello castaño claro agarrado en cuatro coletas; luego la chica de su derecha tenía el cabello negro y recogido en dos moños a los lados de su cabeza; y por último la de la izquierda tenía el cabello medio azulado, era largo y lo llevaba suelto, todas eran de tez blanca.

-Vaya, vaya, recién te veo por aquí debes ser nueva ¿verdad?-dijo la chica del medio

-Pues si soy nueva, y estoy en la pre-promo, ¿tu?

-Bueno yo me llamo Temari, la de mi derecha es Ten Ten y la de mi izquierda Hinata

-Si vienes con nosotras en el descanso, te enseñaremos el colegio-dijo Ten Ten sonriente

-S-si, apuesto que harás mucho amigos-dijo Hinata mirando el suelo, me parecía muy tímida como para que estuviera con ellas.

-Muy bien pero-me di la vuelta y mire a Ino, ella miraba a Hinata, pero luego bajó su mirada al piso, algo estaba raro-pero, yo iré con Ino

-Con 'Ino-puerca', ¿en serio iras con ella?, pero ¿Dónde está?-dijo Temari

-¿Ino-puerca? ¿De qué estás hablando? Ella está…-me di la vuelta pero ella ya no estaba-bueno estaba aquí-dije preocupada y enojada al mismo tiempo

-Bueno, mejor para ti a menos que quieras…-sonó la campana interrumpiéndola-bueno no importa ven con nosotras ya que estamos en la misma clase

-Si claro- dije pensando donde pudo ir Ino y ¿por qué se fue? Tendría que hablar con ella, pero recién la había conocido como para preguntarle por su vida, no me parecería adecuado tendría que esperar.