Ron estaba en su habitación, no había podido salir en toda la mañana, vivía solo en un departamento, después de empezar a trabajar había decidido que lo mejor era irse a vivir solo, aun pasaba a visitar a su madre, sobre todo a la hora de la comida, pero le gustaba la amplitud y la comodidad de vivir por su cuenta. Harry se había ofrecido a compartir con él un departamento, pero en cierta manera ninguno de los dos soportaba mucho tiempo estando juntos, las heridas que ambos cargaban dolían más así.
Miro por la ventana, era raro despertar a esa hora en pleno lunes, seguro toda la tropa, como así los llamaban él y Harry, estaban ya hablando pestes de él. Lavender seguro no tardaría en llamarlo, mandarle una lechuza, o darse una vuelta para buscarlo al salir del trabajo.
Se acerco a la cama para verla, su cabello estaba suelto y disperso por toda la almohada, cubierta apenas por la sabana, dejaba ver su contorneada figura, sus bonitas curvas lo volvían loco, ella aun descansaba, parecía como si tuviera días sin dormir. Se acerco y beso tiernamente su frente, aunque su estomago lo traiciono, tenía hambre y se oía.
La cocina estaba limpia, él raras veces cocinaba, y tenía la buena fortuna de que una señora se encargaba en las mañanas de hacer el aseo. Saco del refrigerador unos huevos, se preguntaba que le gustaría desayunar a ella, seguro nada con carne, busco hasta el fondo del refrigerador, y encontró unas frutas. "Que suerte", pensó, ya que rara vez compraba frutas, seguro había sido Lavender quien las había traído, "Que ironía" dijo, pero se lo agradecería de alguna manera más tarde.
Empezó a hacer unos huevos estrellados, cortó algo de fruta, tostó pan, hizo algo de jugo de naranja, y café para él. Sonrió al ver el rico desayuno para dos, daba gracias de tener su varita y que esta le ayudara a cocinar, había tenido que aprender a la fuerza al mudarse solo, pero cada vez lo hacia mejor.
Tomo una charola y llevó el desayuno a la cama, aun somnolienta la ocupante de la cama se despertó, olvidando la sabana que la cubría y esta cayo revelando su cuerpo desnudo, el pelirrojo se ruborizo, y ella pareció recordar poco a poco lo que había sucedido la noche anterior, y que eso solo significaba que estaba sin ropa, rió e inmediamente se cubrió.
- Vamos – le dijo – ni que fuera la primera vez que te viera así, aunque te confesare, no importa cuantas veces lo haga, jamás dejare de maravillarme al verte.
- Vamos Ron – dijo la castaña – seguro no pensaras lo mismo cuando este vieja y arrugada – él se quedo callado, pero ella le sonrió con melancolía
- Te he traído el desayuno – dijo cortando el silencio incomodo, la verdad conocía la respuesta con mucha claridad, daría su vida por verla a ella junto a él el resto de sus vidas, pero la muchacha que tenía frente a sus ojos no tenía esa posibilidad
- Fantástico – dijo viendo todo - ¿No me digas que lo has hecho tú?
- Si
- ¿Aprendiste a cocinar? – dijo abriendo los ojos de manera sorprendida, el asintió con la mirada sonriendo, le recordaba tanto a esa niña que se comía los libros junto a la chimenea – pues probaremos a ver que tan bueno eres
Soltó la sabana, dejando de nuevo su cuerpo desnudo a la vista, Ron no pudo más que sonrojarse, sabía que ella quería provocar en él esa reacción, pero aun así había caído en la trampa. Se sentó a un lado de ella a comer su desayuno, la veía devorar el pan tostado, y se preguntaba cuanto tiempo tendría sin probar alimento. Estaba casi seguro que se mal pasaba, se notaba en su figura más delgada y en las bolsas que tenía bajo los ojos, pero a pesar de todo era la mujer que más quería.
- Mione – susurro
- ¿Mande? – sonrió
- Te amo
- Yo también te quiero – dijo dándole un beso en la mejilla, le dolía no responderle con las mismas palabras, pero jamás lo haría se lo había prometido a ella misma, de hacerlo sabía que él no la dejaría irse, y después de todo en el fondo ella no quería irse
Harry, saco de su bolsillo un juego de llaves, se lo pagaría, estaba harto de cubrirlo y ahora con todo esto. Snape no confiaba en ellos, y después de todo quien lo haría, con la fama que se cargaban ambos, seguro eran el mejor par en esa oficina, sobre todo comparados con esos troles llamados Crabe y Goyle, pero entre Harry y Ron, tenían más reportes de faltas, llamadas de atención y suspensiones que todo el resto del departamento.
Entro al departamento, estaba tan cansado, que solo aventó las cosas sobre el sillón, una ducha no le vendría mal, seguro podría pensar las cosas con más calma después de eso, camino por el pasillo hasta la habitación, consulto su reloj, se preguntaba si el bueno para nada de su amigo ya se habría levantado. Abrió la puerta, enserio que necesitaba dormir mejor creía ya estar viendo visiones.
- ¿Hermione? – grito
Frente a él, sentados en la cama estaban un pelirrojo, y una castaña, estaba casi seguro que no podría ser ella, o más bien no debía ser ella. Y todavía tenían el descaro de estar desayunando, con lo que a él le hubiera gustado desayunar en esa mañana. Pero que rayos, en que pensaba, y por Merlín, estaba desnuda. Ron se levanto rápido de la cama, y ella se acomodo la sabana para cubrirse.
- Puedo explicarte – dijo Ron, pero tropezó al salir de la cama y se cayo al suelo
- ¿EXPLICARME? RONALD WEASLEY – por Merlín, seguro el espíritu de la señora Weasley lo había invadido – ESTAS MUERTO Y TÚ… - grito señalando a la castaña – HERMIONE GRANGER
- Ya… ya… ya… - dijo la aludida, se levanto de la cama, tapándose como pudo con la sabana – ya entendí, también me da gusto verte Harry
"¿Qué?", pensaba el muchacho del cabello azabache, estaba volviéndose loco, de seguro, esa no era la Hermione que él conocía, ¿O sí?.
- Me voy a bañar Ron – dijo dándole un beso en la mejilla a ambos – ustedes hablen – en el momento que salio Harry aun seguía en su transe
- Harry… lamento no haberte avisado, todo sucedió tan rápido – balbuceó Ron
- La vieron
- ¿Qué?
- Vieron a Hermione en Mangolia, mandaran a Crabe y Goyle a buscarla
- ¿Qué? – dijo Ron, viendo hacia el baño, puesto que estaba seguro que Hermione estaba en su baño y no en otro lado - ¿Crabe, Goyle?
- Para eso era la junta de la mañana, ¿Recibiste el memo?
- Si, pero – dijo volteando al baño – pensé que era otro de esos tontos asuntos del periódico
- Si – dijo Harry aun recordando el aburrido discurso de la mañana – la primera hora y media, después Snape menciono a Hermione, venía a avisarte
- Gracias amigo
- Pedí que nos asignaran el caso, pero no aceptaron, creo que sospechan algo
- ¿Qué esta conmigo? – dijo muy asustado
- No, claro que no, pero creo que sospechan que tu y yo tenemos un interés particular en ella
- Por Merlín Harry, quien no lo sospecharía, fue nuestra mejor amiga de la infancia, mi novia un par de años, y… – dijo con melancolía
- Lo se, lo se, y se que no se tragan nuestro cuento, de que la odiamos por engañarte y eso…
- La viste Harry – susurro Ron lo más bajo que pudo, pero el negó con la cabeza no entendiendo a que se refería – se nota que no come bien, y ayer se quedo dormida nada más tocó la almohada. Ayer llegó a mi puerta, como un gatito perdido, ni siquiera tocó la puerta, pero tu sabes como siempre he sentido su presencia – Harry asintió – estaba por irse cuando abrí, creo que realmente no pensaba que la fuera a dejar entrar, estaba empapada, le quite la ropa, y la ayude a secarse, ni siquiera pude ponerle ropa encima, por que cuando ya había encontrado algo que usara, ya se había acostado en la cama y se había quedado dormida
- Ron, aunque nos duela, ella escogió…
- No Harry, no me vengas otra vez con eso – dijo Ron sentándose en la cama con la cabeza tapada – se bien el cuento, ¿Pero por que ella?, ¿Por qué mi Mione?
- Vamos chicos – dijo sonriendo la castaña saliendo del baño – ya dejen de hablar de mi, se que mi cabello nunca lograra peinarse – se puso delante del espejo observándose – pero si yo ya lo supere no se por que ustedes dos no – Ron trato de hacer una mueca semejante a una sonrisa, pero Harry se quedo quieto, estaba seguro dentro de ese caparazón duro que no reconocía se encontraba la misma niña insegura que una vez fue su mejor amiga – Harry, me harías el favor
- ¿Qué? – dijo saliendo de sus pensamientos
- Conjurarías un hechizo, para peinar mis rizos, lo haría yo, pero ya sabes podrían rastrearme
- Si claro – Harry se acercó a ella y conjuro un hechizo logrando que sus rizos se vieran definidos y ella se acomodo el cabello con un listón
- Gracias Harry
- De nada, pero como es que te has bañado tan rápido, la Hermione que recuerdo tardaba años en el baño
- Tenemos que ahorrar agua – dijo como si fuera lo más normal del mundo, pero como decirles a tus dos mejores amigos, que aprendes a bañarte en menos de dos minutos, cuando no tienes la oportunidad de quedarte más de una hora fija en un lugar, por que sabes que alguien rastrea tus pasos cada segundo
- Te vieron en Magnolia – dijo de repente Ron
- Gracias, entonces será mejor que me marche
- No – interrumpió Harry para sorpresa de ambos
- No tardaran en buscar a Ron, tengo que irme – dijo sería la castaña recogiendo su ropa
- ¿A Ron, por que?
- Estuvimos juntos en Magnolia – dijo serio el pelirrojo
- Fue aquel día…- pregunto Harry, Ron asintió con la cabeza - ¿A dónde fuiste después Hermione?
- Anduve por el pueblo unos días esperando a Moody, ayer lo vi, y…. – se quedo callada viéndolos ambos, dudando entre mentirles y decirles la verdad
- Confía – dijo Ron tomándola de las manos, como podía negarle algo a esos ojos azules
- Mataron a Collin – dijo llorando en el hombro de Ron, ambos muchachos lo conocían, era menor que ellos, pero no tenían idea que estaba en la orden – yo estaba cerca pero no pude hacer nada, Moody acababa de llegar, tienen días persiguiéndolo, traía mal herido a Collin, los atacaron en Arlinton, lo lleve a una habitación, tenía que estar seguro mientras sanaba, Moody tuvo que irse, sabía que lo seguían a él, pero mientras iba yo por algo para curarlo, lo atacaron esos malditos… - sus ojos se llenaron de lagrimas y Ron la abrazo más fuerte – pensé en desaparecerme, pero tenía ordenes de no moverme, de no contactar a nadie, hasta dentro de tres días, camine confundida, no sabía a donde ir, y sin querer llegue a tu puerta, yo… - iba a parar pero Ron la abrazo más fuerte y le repitió "Confía" – yo había hecho eso antes, pero siempre me iba y me quedaba cerca, donde encontrara un lugar donde pasar la noche, digo no me quejo, hasta un basurero es útil en estos tiempo, pero… tu tenías que abrir la maldita puerta y verme ahí
- ¡HERMIONE! – le grito Ron, para sorpresa de Harry, y de ella – ¡YA BASTA!, ¡YA BASTA DE HACERTE LA FUERTE!, QUE NO VES QUE HARRY Y YO, ESTAMOS MUERTOS DE LA PREOCUPACION POR TI, NOS IMPORATAS MUCHO – la abrazo más fuerte y le acaricio el cabello – no quiero que te vayas Mione, no quiero quedarme más de brazos cruzados pensando que tu podrías ser la próxima en morir, no quiero eso…
- No seas tonto Ron – dijo sonriéndole – no me voy a morir, soy la mejor bruja de mi edad – Harry sonrió
- Gusano de biblioteca – le dijo Ron y sonrió
Hermione se vistió rápido, y con la capa de invisibilidad de Harry, salieron por la puerta, los tres sabían que era riesgoso que se quedara en casa de Ron, así que decidieron ir a una sede alterna mucho más conveniente y segura.
Aunque no habían llegado a la esquina cuando Lavender los alcanzo, aunque nunca noto que a parte de Harry y Ron, había una tercer persona escondida debajo de una capa de invisibilidad.
- ¡Amor! – grito y varias personas en la calle voltearon a ver de donde provenía tan melosa voz - ¿Por qué no fuiste al trabajo? Me tenías preocupada
- Lav… - titubeó Ron buscando ayuda de su amigo
- Hola Lavender
- Hola Harry – dijo más por cortesía que por gusto
- Ron no se sentía muy bien, así que íbamos a su casa para que Molly lo viera
- ¿Molly? – Lavender nunca había tenido un gran afecto por la madre de su novio y era reciproco – No nada de eso, yo te cuidare amor mío – a este comentario se oyó un pequeño sonido de asco que Lavender no supo identificar de donde venía pero ninguno de los dos muchachos presentes parecieron darle importancia
- Perfecto – dijo Harry exagerando – Ron vete con tu novia – otro ruido salio de la nada, así que Harry apresuro a decir – váyanse ahora no debes de estar en la calle enfermo, yo le diré a Molly que pase a visitarte
Ron lo miro con ojos suplicantes, pues quería acompañarlos, pero sabía que era la única manera de deshacerse de Lavender, y no debían perder más tiempo.
- Harry - dijo Ron mientras Lavender lo arrastraba de regreso a su departamento – dile a mamá que la amo
Lavender observo a su novio con extrañeza, pero pensó que solo era delirio por su enfermedad y lo llevo más rápido al departamento. Pero Hermione que se escondía debajo de la capa de invisibilidad de Harry sabía mejor que nadie que era lo que insinuaba el pelirrojo, "Yo también te amo", pensó para si.
Una vieja casa victoriana se elevaba en la vieja Godric Hollow, dos figuras habían tenido que llegar por métodos no mágicos a su destino, tratando de evitar por todos los medios ser vistos o descubiertos. Uno de ellos toco la puerta, aunque conocía a los habitantes de esta, y solía entrar sin avisar, pensó que su acompañante era una buena razón para no hacer algo así.
Una mujer abrió la puerta de sonrisa honesta y cabello llamativo color rosa, sonrió al ver al hombre detrás de la capucha que tan bien conocía, pero al ver a su acompañante su cara cambio de semblante.
Un segundo más tarde un hombre se asomo a la puerta, al principio parecía muy divertido, pero un grito hizo que el cuadro tan solemne que mantenían estas cuatro personas desaparecía.
- ¡HARRY JAMES POTTER QUE ES ESTO!
- Remus – dijo susurrando – adentro te explicare todo, lo mejor es no llamar tanto la atención – los cuatro entraron a la sala pero el semblante de Remus parecía no cambiar en absoluto – veo que la recuerdan
- ¿RECORDARLA? Aparece en cada anuncio de se busca cerca de esta casa – volteo a verlo molesto, y como quien trata de enseñarle a un niño pequeño le dijo – será por que creen que ella jugaba en esta casa todos los días con no se que niño y podría regresar – ella sonrió, pero parecía que ninguno de los presentes quería retarlo – Harry, ¿Estas loco? Como traes a esta casa una persona peligrosa, que es buscada en todo el reino… no, no espera, que se supone que tu tienes que trabajar en localizarla y encerrarla
- Es mi amiga – dijo por fin Harry, Remus los vio a los dos, iba de un lado a otro con los nervios de punta
- Me da gusto verte Hermione – interrumpió Tonks
- A mi también – sonrió la castaña ya sin la capa encima – por cierto felicidades a los dos, Harry me ha dicho que estabas embarazada ya de 8 meses
- Si – sonrió ella – será niño, estoy segura
- Harry – dijo un más sereno Lupin – ¿podemos hablar en privado?
- Vamos linda, seguro tienes hambre – dijo rápidamente Tonks y ambas salieron de la sala
- Yo… – dijo Remus sorprendido, no pensaba en que ellas se fueran, pero Tonks le sonrió y le dio un beso al salir
- Se que estas preocupado por el bebé, créeme que fue la única razón por la que me quería detener a hacer esto, pero no encontré otra solución, no puedo darle la espalda, es mi amiga… mi mejor amiga
- Harry – dijo tomando asiento y respirando un poco, se le quedo viendo sonriendo – eres la viva imagen de tu padre
- Lo se – dijo de manera cansada sentándose frente a él
- No lo digo, por tu rostro, tus acciones son lo que me recuerda a mi amigo, él en tu lugar hubiera hecho lo mismo, y probablemente – dijo riendo – me hubiera enredado de la misma manera
- Ambos confiamos en ti
- Si, lo se – miro hacia la puerta que llevaba a la cocina suspirando - ¿Cuánto tiempo necesita?
- No lo se, pero estoy seguro la viste, parece no haber comido ni descansado en meses
- Si, se que por eso Tonks la arrastro a la cocina, tiene la tendencia de querer en estos días que todos nos pongamos en su régimen de 10 comidas al día
- Se nota que mi ahijado tiene tu apetito – Remus rió
- La cuidaremos, pero tendrá que evitar tratar de contactar a la orden desde este pueblo
- Vendré por ella en unos días
- No te preocupes por eso, Tonks y yo la convenceremos de que se quede aquí hasta después de que nazca el bebé, le vendrá bien el descanso
- Te lo agradezco – Harry se paro y lo abrazo, significaba tanto para él, estaba muy preocupado por ella
- A comer – grito Tonks desde la cocina
Los cuatro se sentaron a comer, definitivamente se notaba el apetito del embarazo en Tonks, puesto que comía más que Remus y eso era mucho que decir en esa casa. Harry estaba muy contento, esta imagen le traía buenos recuerdos, ver a Hermione de nuevo sentada en la mesa de aquella casa con ellos.
Remus era el tutor oficial de Harry, después de que sus padres lo dejaran solo, y sin Sirius cerca, Rermus había tenido que tomar el papel del guardián de Harry. Sin duda el mejor que él pudiera haber pedido, fue su maestro, su confidente y sobre todo su amigo. Ambos navegaron por varios años solos, luego Harry conoció a sus dos mejores amigos, Ron y Hermione, y la familia creció con ellos.
No había día que no pasaran juntos, y aunque al parecer los problemas solían llamarlos muy seguido, Lupin siempre había estado ahí para sacarlos del embrollo.
Remus miraba a la castaña, viéndola ahora, realmente estaba muy diferente, recordaba bien aquel día que llego a su puerta después de la muerte de sus papas, siempre había sido la más inteligente de los tres, la que parecía saber siempre que hacer, pero ese día la había visto sin toda esa mascara de seguridad, confiando en él, como en un tío, por que tenía que haberle mencionado esa orden, por que no había visto las señales cuando ella empezó a alejarse, debía de haberla detenido entonces, ella no debía de haberse unido. La orden era para el solo un cuento más como quien habla del rey Arturo, por que tenía que habérselo creído, y ahora esa niña que el tanto había querido ya no existía.
- Espero que no pienses irte pronto – dijo de pronto Tonks
- No los molestare mucho, estaré solo unos días, tengo que buscar a…. – guardo silencio un momento sabía que estaba en confianza, pero creía incomodo para todos que lo dijera en voz alta
- Nada de eso – interrumpió Lupin – te quedaras con nosotros hasta después de que nazca el bebé
- No puedo…
- Quédate – sonrió Tonks y le tomó la mano
- Lo intentare – respondió tratándose de que no se le rompiera la voz, extrañaba mucho a esta gente, su familia – pero si me llaman tendré que irme
- Será mejor que te muestre tu habitación – interrumpió Harry, viendo como el ambiente se tensaba un poco
Subieron las escaleras, recorrieron todo el pasillo superior, hasta la penúltima puerta de la derecha. Había varias habitaciones en la casa, las cuales Hermione conocía muy bien, después de todo había pasado mucho tiempo en esa casa con sus amigos, recordaba que la habitación del fondo era de Lupin. La anterior que habían pasado era la de Harry, la de enfrente de esa, alguna vez estuvo ocupada por Sirius Black, el padrino de Harry al que nunca conoció, pero sabía que era como el hermano de su papá y habían terminado por ponerle una habitación. La habitación principal de la casa, había sido de los papas de Harry, igual que la de Sirius, se mantenía intacta, y era la ultima del pasillo.
Entraron a la que seria su habitación por este tiempo, le llamo al instante ver que había viejas fotografías y pertenencias de alguien en ella, lo cual se le hizo de lo más extraño.
- Esta habitación ¿No estaba antes vacía?
- Si – sonrió Harry desde el marco de la puerta – ¿Te gusta la decoración?
- Ron – susurro
- Si – entró y se sentó en la cama, viéndola de frente - ¿Recuerdas? Remus solía decir que teníamos que darles a cada uno una habitación, puesto que vivían más aquí que en sus propias casa – la castaña se rió y se sentó a su lado – después de que te fuiste, las cosas en casa de Ron se volvieron algo insoportables – antes de que ella preguntara – Percy se comprometió y lógicamente Ron me pidió asilo mientras su mamá se encargaba de los preparativos de la boda, mudo sus cosas y se instalo, a veces venimos aquí los fines de semana, así que notaras que aun tiene sus cosas – abrió el armario, hizo un conjuro y aumento el espacio al doble – se que no traes muchas cosas, pero tratare de mandarte ropa mañana para que estés más a gusto
- No hace falta
- No te preocupes Herms – sonrió – si no lo hago yo Tonks empezara a quererte llevar de compras, y creo que sería peligroso que salieras
- Gracias – dijo con lagrimas en los ojos
- Aquí estarás bien – ella corrió a abrazarlo – disculpa que tengas que compartir con Ron, tu habitación se la dimos al bebé – le sonrió y le limpio el rostro – será mejor que regrese a mi departamento, Ron debe estarme esperando para que le de noticias tuyas
La lluvia caía pesadamente sobre la acera, cubierta hasta el cuello iba una pelirroja concentrada en sus pensamientos. No sabía que la había orillado ir hasta ese departamento, no era como si le debiera explicaciones a él más que a nadie, pero prefería que lo escuchara de sus labios, pero lo más inexplicable para ella, era por que de todas las personas tenía que ser él precisamente él primero en enterarse.
Tocó la puerta, más de dos veces ya que sabía que probablemente estaría algo dormido a esa hora, golpeo su rostro contra la puerta, por Merlín, eran casi las 2 de la mañana, ¿Estaba loca?, aunque de haber sabido un poco más se daría cuenta que el dueño del departamento acababa de llegar por lo que no tardo en abrir la puerta.
La pelirroja se hechizo un momento al ver sus penetrantes ojos esmeralda, a pesar de que lo cubrían aquellos anteojos, parecía que le desnudaran el alma cada vez que la veían.
- Harry – dijo la pelirroja casi susurrando, volteo a ver el suelo, lo que fuera con tal de no verlo
- ¿Ginny, ocurre algo? – dijo con la voz finjidamente somnolienta, sonrió al ver como las palabras se le atoraban en la boca a su visita nocturna – pasa quieres
- No – dudo, y lo miro a los ojos, y se daba golpes mentales tratando de olvidar esa mirada, estaba segura que si lo volvía a hacer no podría volver a hablar
- Pasa, morirás de un resfriado – dijo, y la obligo a entrar
El departamento de Harry, estaba igual que como lo recordaba, elegantemente amueblado, todos los muebles de madera oscura, siempre le habían dado la atmósfera más de una casa antigua que del departamento de un soltero. Sonrió al recordar las veces que paso delante de la chimenea junto con él, pero rápidamente trato de olvidar aquellas escenas sobre todo cuando empezó a recordar sonrojándose de la poca ropa que solía usar delante de él.
- ¿Gustas cerveza de mantequilla? – ella solo asintió y Harry conjuro una cerveza de mantequilla para ella y un whisky de fuego para él
Permanecieron un momento en silencio, él parecía seguro, pero si Ginny no hubiera estado tan concentrada en la alfombra, se hubiera percatado de cómo se empinaba un vaso tras otro de whisky, y como parecía querer ir a abrazarla para quitarle el frió. Aunque de haberle preguntado a la pelirroja, probablemente le hubiera dicho que su temblor más que por la ropa mojada y el frió de la mañana, era por lo que tenía que decirle al hombre de cabello azabache que tenía delante de ella.
Se quito su bufanda y su saco, la casa era muy calida, producto de un encantamiento que estaba poniendo Harry sin que ella se diera cuenta para elevar la temperatura para calentarla.
Jugo un momento con la bufanda, no podía creerlo, hasta este momento se había percatado que era la misma bufanda que Harry le había regalado años atrás, se sentía algo ridícula de no poderse separarse de ella, puesto que le encantaba, y lo peor es que parecía que él siempre la veía con ella. Aunque de todos los momentos, seguro, este era el peor día para haberla escogido.
Trato de despegar la vista de la alfombra, pero no podía, así que antes de que siquiera lo pudiera pensar se paro y hablo.
- ¡MEVOYACASAR! – lo dijo tan rápido y tan alto que se tapo la boca después de hablar, quería darse de topes contra la mesa, estaba tan nerviosa, se calmo y repitió más bajo – Me voy a casar
- Lo se – le respondió de manera tranquila el ojiverde
- ¿Lo sabías? – dijo por primera vez viéndolo detenidamente, se notaba fatigado con ojeras, algo desaliñado para ser él y con una mano vendada - ¿Ron?, no Ron no sabe – dijo para si misma que para él - ¿Cómo lo sabes?
- Draco
- ¿Draco?
- Si, tu prometido, fue a decírmelo en la mañana
- ¿En la mañana?, pero si me lo acaba de pedir
- Si, lo se, eso fue lo que me dijo – sonaba cansado, pero tranquilo a diferencia de ella, quien parecía aun estar atando cabos en su cabeza – entonces Ron no sabe
- No, aun no le he dicho a nadie – se volvió a sentir tonta, por que tenía que ser tan honesta con él
- ¿Soy el primero en saberlo? – ella asintió – te lo agradezco, supongo – dijo algo confundido – si quieres que te felicite, sabes que no lo haré
- Ginny se volteo, de repente el fuego parecía llamarla, todo era mejor que verlo, se odiaba a si misma, por que estaba ahí que era lo que quería realmente, ¿Qué el le dijera lo obvio, que aun la amaba?, pero ella ya no, ella lo había superado ¿O no?
Harry se le quedo viendo, su cabello suelto, largo que tan bien le quedaba, prefirió ver hacia otro lado, y noto la bufanda sobre el sillón, le hizo sonreír. Recordaba el día que se la regalo, aquel día que parecía tan lejano para ambos. Estaba tan confundido, que era lo que ella estaba haciendo aquí, ¿Por qué había tenido que venir a complicarlo todo? Los dos debían separarse eso estaba claro en su mente, si no jamás la hubiera apartado de él, no cuando tanto la necesitaba, cuando tanto la amaba, y tanto odiaba haberla hecho sufrir, y justo eso había sido su estupidez lo que había hecho dejarla libre para que Draco la pretendiera.
- Será mejor que vayas a casa – dijo por fin, no podía más tenerla cerca, tomo la bufanda y se la dio en cuanto ella volteo a verlo. Estaba sorprendida, tomo la bufanda y cayo al suelo - ¡Ginny!
No habían pasado ni cinco minutos cuando llegaron a su departamento la señora Weasley muy despeinada, seguida unos segundo más tarde por Ron aun en pijama.
- ¿Dónde esta mi hermana?
- Arriba, tu mamá acaba de llegar
- ¿Y papá?
- Trabajando, hubo unos disturbios hacia unas horas y estaba en eso, tu mamá me pidió localizarlo, solo quería verte antes de irme
- ¿Qué rayos hacia mi hermana en tu casa ha esta hora? – como si ya se lo esperara venir
- Ella vino a verme
- ¿Mi hermana?
- Si
- ¿Para que?
- No quería ser yo quien te lo dijera pero…
- Vamos dilo ya
- Se va a casar con Draco
- ¿Malfoy? – Ron apretó los puños con fuerza – ya arreglaremos eso – guardo silencio un momento y luego recapacito – pero… ¿Por que vino a decirte, y justo a esta hora?
- Por lo visto quería que fuera el primero en saberlo
- ¿Antes que mi mamá?
- Si
- ¿Por qué? Digo no lo tomes a mal, pero ustedes no se llevan muy bien y pues mi mamá y ella han estado esperando esto por ya meses – Harry solo se encogió de hombros, ambos estaban sospechando lo mismo pero ninguno se atrevía a decirlo en voz alta – iré con mamá, ve con mi papá
- Pero Ron…
- Si, no te preocupes amigo, no le diré a mamá por que mi hermana estaba aquí
- ¿Y si pregunta?
- Le diré que acababa de llegar cuando se desmayo, y que debemos esperar a que Ginny despierte para decirnos que hacia aquí – Harry asintió, ambos solían cubrirse tanto las espaldas, que habían aprendido a mentir con mucha credibilidad
- Por cierto Lupin y Tonks mandan sus saludos, esperan que los visites pronto – dijo antes de desaparecerse
Ron sonrió, entendió rápidamente la indirecta, Hermione estaba a salvo, si solo supiera ella lo bueno que se había vuelto con esto de hablar en clave. Su mente regreso al presente y corrió a ver a su hermana, estaba tendida en la cama de Harry, con la frente sudorosa, su mamá se veía algo preocupada, y en cuanto llegó en penúltimo de sus hijos no pudo más que abrazarlo y derramar una lagrima.
El señor Weasley no tardo en llegar y transportaron a la menor de sus hijos, de regreso a la madriguera, donde sus otros hermanos ya la esperaban.
Harry no se paro más que un rato en la mañana, odiaba ese ambiente familiar en el cual se sentía tan ajeno y a la vez tan parte.
- Harry – dijo Ron entrando al departamento a través de la chimenea
- ¿Cómo esta? – dijo casi desesperado
- Ya despertó, esta bien – el pelirrojo sonrió – hasta bromeo con Fred y George
- Me alegro – suspiro y se dejo caer sobre el sofá rendido
- Ya le dijo a mamá, esta le llamó a Draco y llego a la casa hace media hora
- ¿Por eso tú visita? – sonrió con malicia Harry, conocía bien a su amigo
- Si – este se senito a su lado y sonrió – aparte mamá estaba empezando a planear la boda desde este segundo, creo que ya hasta llamo al florista para hacer una cita
- Espero que no sea como la boda de Bill
- Si, o como la de Percy
- Si tu madre se obsesiona tanto con eso, que bien podría considerarse un mago tenebroso en potencia
- Créeme aunque la mandáramos a Azkaban, eso no la detendría
- Seguro pondría a los demás presos a limpiar la prisión y a cocinar
- Si usaría a un dementor de valet parking, y otro seguro estaría en la recepción – Ron se paro imitando a los dementores – de este lado los de la novia y del otro los que sean tan tontos para recibir un beso de dementor
- Me pregunto si podríamos convencer a Crabe y a Goyle de sentarse en ese lado – ambos chicos rieron
Por fin el segundo capitulo!
Les confesare que ya tengo terminados algunos, asi que por eso aprovechare para no tardar mucho en publicar. Este capitulo en si no deja ver mucho, aunque esconde dos claves importantes para lo que sigue a continuación.
Espero sus comentarios!!!
Jajajaja por cierto, pobre Lav, pero la verdad no me agrada mucho.
Que tal ya estan listos para el estreno de HP 6???? yo estoy triste no se cuando pueda verla, mis planes de verla la noche del estreno estan cancelados por causas de fuerza mayor, así que tendré que esperar a la primera oportunidad para escaparme al cine y verla. Espero estar publicando el siguiente capitulo el 18.
