El sol era levantado lentamente por Celestia, acariciando con sus destellos cada rincón a su alcance. Los habitantes de Equestria se despertaban para comenzar sus deberes en el hogar, ir al trabajo o a la escuela. Pero, en el Castillo de La Amistad, Starlight Glimmer se levantaba para comenzar una nueva lección de amistad. Luego de bañarse, cumplir con la limpieza de su cuerpo y estar presentable, salió de su habitación y se dirigió al comedor.

Al cruzar por la puerta ve a Spike preparando el desayuno con un delantal rosa, el cual nunca deja de parecerle raro, pero se había acostumbrado.

- Buenos días. - saludó con una sonrisa.

- Buen día, Starlight. ¿Dormiste bien? - la miró sonriendo mientras esperaba una respuesta.

- Si. - respondió cortando la conversación, a pesar de estudiar durante mucho tiempo sobre la amistad con Twilight, aún no le gustaba hablar de sus asuntos con otros.

Cuando el dragón iba a hacer otra pregunta, la princesa de la amistad, hizo su aparición en el comedor, para su suerte.

- Buenos días, me alegra verte despierta temprano. Hoy tengo que enseñarte un par de cosas que estuve preparando anoche. - eso explicaba las bolsas negras debajo de sus ojos. Quizás era mejor seguir escuchando a Spike.

El pueblo comenzó a ser inundado por ponis, los cuales caminaban en distintas direcciones buscando alcanzar sus objetivos. El día estaba acompañado por una leve brisa que traía consigo el aroma a dulces que eran preparados en Sugar Cube Corner. Mientras una cebra cubierta por una capa negra caminaba por el pueblo en una dirección en específico.

Frente a una carroza de madera se estaba haciendo un espectáculo de ilusiones. El público, el cual era poco, sólo constaba de potros, que en camino a la escuela quedaron cautivados por las ilusiones y decidieron quedarse, arriesgándose a llegar tarde. En el centro de los pequeños, estaba una unicornio con una capa y sombrero. Trixie Lulamoon, era quien había robado la atención de los potros y potrancas, con su magia trazando dibujos en el aire mientras narraba una historia. Dando una sensación de realidad y sumergiendo en el relato a los pequeños, quienes miraban fascinados. Terminado el cuento lanzó magia al aire que explotó en fuegos artificiales color rosa pálido. Hizo una reverencia y sus espectadores chocaron sus cascos en el suelo. Cuando todos se marcharon y la unicornio comenzó a guardar todo lo utilizado, se acercó a ella.

- Grandioso espectáculo el que has realizado. - alagó quitándose la capucha.

- Trixie agradece que aprecies su talento, Zecora. - dijo terminando de guardar todo en la carroza. - ¿Qué te trae al pueblo? - preguntó curiosa, la cebra no salía mucho del bosque, solo cuando necesita comprar algo o hablar con Sparkle y sus amigas.

- Buscando ingredientes para mis pociones y de paso saludar a algunos amigos. - respondió con seriedad cambiando su expresión por una sonrisa. - Debes estar cansada, después de todo el esfuerzo realizado, tengo una poción que puede ayudarte a mejorar tu magia. Te la puedo regalar, para a tu magia ayudar.

- ¿Enserio? ¿Y me puede ayudar a ser mejor en la magia? - preguntó con un brillo en los ojos.

- Sí, tu cuerno debes rociar, con cuatro gotas de esta pócima. - levantó su capa en el lado derecho para revelar su alforja y de ésta sacó un frasco. El cual le entregó a Trixie, quien lo recibió con alegría desbordante.

Trixie iba a decir algo, cuando una poni rosa chicle con melena esponjosa y cutie mark de tres globos, se pone frente a Zecora.

- Hola, Zecora, es extraño que estés por aquí y aún más extraño a esta hora de la mañana. ¡Ah!, si estás aquí te puedo enseñar mi nueva receta. Es de un bizcocho de cinco pisos de; vainilla, chocolate, fresa, limón y queso. ¡Vamos! - arrastró sus palabras tan rápido que sólo se entendió el: ¡Vamos!

Pinkie Pie comenzó a empujar a Zecora hacia Sugar Cube Corner. Pero paró de empujar para girar su rostro hacia Trixie.

- ¡Hola Trixie! ¿Quieres acompañarnos a ver mi nueva receta? - preguntó emocionada con una velocidad mas moderada, si puede tener algo de moderado.

- ...Eh...Trixie está terminando de acomodar sus cosas...quizás en otro momento...- sonrió nerviosa mirando a Zecora.

- Oki Doki Loki. - siguió arrastrando a Zecora, mientras se despedía con un casco de Trixie.

- Sólo es Pinkie siendo Pinkie. - suspiró Trixie, siguiendo con sus cosas.

Starlight estaba practicando un nuevo hechizo con Twilight. Al principio pensó que tendría que conseguir un nuevo amigo o compartir con alguno de los que tenía, pero Twilight venía con otra idea en mente. Toda la noche estuvo leyendo un nuevo libro de magia que la princesa Celestia le había enviado. Éste llegó hace una semana con otros libros, con el propósito de abastecer la enorme biblioteca de la princesa de la amistad. Twilight estuvo leyendo los que aún no había leído y ese había atrapado su atención, se desveló leyendo el libro de hechizos para practicarlo con su alumna.

Destellos rosa y azul, se cruzaban, unían, separaban y danzaban mientras brillaban más intensamente. Hasta que se formó una neblina blanca, de la cual se empezó a escuchar el sonido de una cascada.

- ¡Lo logramos! - gritó emocionada Twilight, viendo su logró para luego acercar el libro con su magia. - Ahora podemos cambiar sus colores. - la neblina comenzó a tener un leve tono rosa, subiendo de intensidad hasta llegar a violeta. - También se puede cambiar el sonido, ¿quieres intentarlo?

Starlight asintió con una leve sonrisa adornando su rostro, mientras la punta de su cuerno empezó a brillar apuntando hacia la neblina. En su mente imaginó un suave cantar de aves, el cual fue el sonido que sustituyó el de la cascada.

- ¿Cuál es el propósito de este hechizo? - preguntó la alumna, esperando la respuesta de su maestra. Twilight se tocó la barbilla con el casco pensativa por unos segundos.

- El libro no dice su uso, pero creo que si se pone en práctica con otros hechizos lo del control de los colores, sería muy eficiente.

Starlight estaba segura que el hechizo podría tener otro uso, sino ¿para que crearlo? Solamente para jugar a cambiar colores y sonidos, no. Aunque quizás podría pasar su tarde libre uniendo ese hechizo a otro, solo necesitaba encontrar el indicado.

- ¡Starlight!

Por la puerta entró una unicornio muy conocida para ambas ponis. Trixie, a la cual Spike acompañaba.

- ¡Hola, Trixie! ¿Qué haces aquí? - preguntó Starlight alegre por ver a su amiga.

- ¿Starlight? ¿Dónde estás? - ambas ven a la unicornio y a Spike mirar a todos lados.

- A un par de metros frente a ti. - contestó la mencionada extrañada.

- La neblina no deja ver. Por cierto, ¿de dónde salió esta neblina violeta? - su ceño estaba muy fruncido y sus ojos bailaban de lado a lado intentando ubicar a su amiga.

- Pero si yo te veo. - contestó extrañada. Miró a Twilight buscando respuestas, la cual ya estaba pensativa y caminando en círculos haciendo teorías y leyendo el libro. - ¿Por qué Trixie no puede verme, Twilight? -

- El libro lo único que contiene son los pasos, algunas especificaciones o recomendaciones. No tiene los efectos del hechizo...Pero creo tener una idea...¿Spike? - miró a su asistente, quien caminaba un paso a la vez, cuidándose de tropezar.

- Sí, Twilight. - dijo buscando el origen de la voz.

- ¿Lo único que vez es la neblina?

- Sí, también escuchó los pájaros. Acaso Fluttershy te pidió que los cuidarás, porque se escuchan muchos. -

- No hay aves, es solamente parte del hechizo. Aquí también dice que cuando se haga el hechizo, se puede hacer que cualquiera al alcance de la neblina lo escuche menos tú. Interesante. -

- Trixie cree que deberías terminar con el hechizo. - dijo molesta con impaciencia.

- En eso estoy, Trixie. La neblina solo es controlada por la magia de su creador y éste dispones de ella a su gusto, puede; cambiar su forma, color, sonido, tamaño a ocupar... Para eliminarla solo debe imaginar el lugar sin neblina y luego disparar un rayo de magia. - siguió las indicaciones pero solo aumentó la neblina.

- ¿¡Qué pasó!? - se preguntó alterada, mientras volvía a leer el libro.

- No creo que eso haya ayudado, Sparkle. - dijo Trixie con una sonrisa burlona. Twilight gruñó ofendida pero continuó con su lectura.

Starlight comenzó a analizar porque no pudo haber funcionado. Twilight comenzaba a desesperarse y a pasar páginas buscando respuestas. Cuando una idea pasó por su mente.

- Twilight, - la princesa la miró, esperando la razón por la cual la interrumpió. - las dos hicimos el hechizo, creo que las dos debemos usar nuestra magia para terminar con el. -

- ¡Por supuesto! ¿Cómo se me pudo olvidar?

Ambas siguieron las instrucciones del libro, la neblina desapareció, al igual que el canto de las aves. Starlight se acercó a Trixie, quien se quejaba por lo ocurrido. Mientras Twilight ayudaba a Spike, que al no poder ver acabó aplastado por una montaña de libros.

- No me has dicho a que viniste. - retomó su pregunta.

- ¿Recuerdas que hoy ibas a ayudarme con mi nueva presentación de magia? - dijo notando que su amiga había olvidado su compromiso.

La unicornio, de melena violeta con mechones azules, abrió los ojos con preocupación y miró a su maestra, la cual entendió lo que le pedía y suspiró.

- Mañana terminamos la lección. - dijo mientras examinaba que Spike estuviera bien.

- ¡Gracias! Nos vemos. - ambas unicornios desaparecieron por los pasillos del enorme castillo.

- Creo que debo preguntarle a la princesa sobre éste libro y sus hechizos. -

- Trixie pensaba que la princesa de la amistad enseñaba sobre la amistad, no de magia. - dijo colocando unos carteles en un lugar por el cual pasaban muchos ponis, que anunciaban su próximo espectáculo de magia.

- Sí, pero a veces practicamos magia. Me gusta practicar magia y a Twilight también, así que ella me enseña unos días a la semana y el resto es de lecciones de amistad...Y este es el último. ¿ Qué hacemos ahora? - preguntó Starlight acercándose a su amiga.

- Ven, Trixie te enseñará algo. - la guió a su carroza-casa.

Ambas entraron, el lugar aunque era pequeño, tenía su encanto. Una cama en una esquina, una mini cocina con dos cojines del tamaño de ponis color violeta y instrumentos de espectáculos de magia utilizados por su dueña. Trixie le indicó a Starlight que se acomodara en uno y ella fue a buscar lo que le quería enseñar.

- Mira lo que le obsequiaron a Trixie. - un frasco levitado por la magia rosa pálido estaba frente a Starlight.

- ¿Un...frasco? - pregunto dudosa.

Trixie resopló.

- Es un frasco con una poción que me ayudará con mi magia. - dijo con una sonrisa.

- ¿Sabes que las pociones no te ayudan con la magia ni te dan más poder?

- Es para mejorar mis ilusiones, fue un regalo de Zecora. - dijo sin importancia.

- ¿Zecora te lo dio? - preguntó tomando el frasco con su magia y abriéndolo. Lo acercó a su nariz y lo olfateó.

- Sí.

- Huele bien. - comentó extrañada.

- ¿Y?

- La mayoría de las pociones tienen un aroma extraño o feo, esta huele agradable.

- Pues mejor, Trixie no quiere apestar a cosa rara. - dijo sin más, tomando el frasco y regresandolo a su lugar.

En el bosque Everfree las criaturas peligrosas que lo residían asechaban a cualquiera que se acercará. Mientras, Zecora caminaba por un sendero camino a su hogar. Pinkie Pie estuvo todo el día enseñándole sus recetas y mostrándole como las hacía. Al final acabó con una caja de cupcakes para ella.

Un sonido entre los árboles la alerta. Estuvo unos segundos atenta, miró a todas las direcciones, pero al no pasar nada siguió su camino. Luego un destello color verde la cubre.

--Este es mi primer fic, también es la primera historia que escribo de MLP. A pesar que me encanta la serie nunca había escrito algo sobre ésta. ¡Espero que sea de agrado!