Notas de autora: Debo una enorme y sincera disculpa a todas las chicas que leyeron esta historia y que esperaban una actualizacion pero aqui esta, lamento no poder ponerme horarios y decir "tal dia actualizare" porque hasta para mi eso es dificil, luego me distraigo o termino haciendo puras tonterias o simplemente la inspiracion no me llega para un capitulo por eso pido paciencia, tampoco lo abandonare por mucho tiempo pues me siento muy feliz de escribir esta historia.
"Una disculpa que llega tarde...no sirve"
Advertencias: Esto contiene violencia, drama, angst, un senpai golpes locos...
Parejas: AoKi vs HaiKi (y otras)
Rated: R18+
Dedicatoria: A Akemi que esperaba con mucha paciencia el capitulo de esta historia, espero que te guste y a Hakumaito3
—Adiós—
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"Kise, lo sentimos, por favor responde…" el "ding" de un nuevo mensaje le hizo tensarse en su asiento apenas lo reviso sin desbloquear la pantalla para saber quién era ahora quien lo enviaba.
Otro "Ding" y un nuevo mensaje en el que esta vez se leía un "Ryouta, no seas irracional, responde es una orden"
No lo soporto más y apago el teléfono, quería perdonarlos pero una parte de el —la que ya estaba cansada de los abusos—, seguía gritando un fuerte "¡NO!" que retumbaba en su cabeza, desde una semana atrás, no se lo merecen pensaba cada que las ganas de responder los mensajes que enviaban volvían a él, no era una opción a escoger, no iba a ceder, no esta vez y le dolía pensar que tuvo que llegar a ese punto
No puede arrepentirse de las decisiones que ha tomado, está convencido de que tomar distancia es lo mejor, pero le duele tener que elegir algo tan extremo como abandonar el país, porque también una parte de el piensa que es cobarde, pero le puede más pensar en la idea de arrepentirse, de negarse a la campaña internacional que le han ofrecido y terminar respondiendo mensajes que poco o nada de arrepentimiento tienen, que algunos hasta ofensivos han llegado a ser, tiene miedo de perdonarlos, pues si lo hace, la conducta hacia su persona seguirá y con ella, los mensajes hirientes, las actitudes despectivas y el maltrato que había podido soportar hasta ese momento, pero ya no mas
Akashi, Midorima y Aomine han sido los peores, y lo han empujado a tomar esa decisión, que a voz de sus amigos es por su propio bien y él tiene que velar por sí mismo, antes que por los amigos que pensaba tenia pero que ahora no cree tener, ahora sentado en esa silla en el aeropuerto, esperando que su vuelo fuera anunciado y aguardando al modelo que ha sido elegido para acompañarlo durante la campaña y todo ese viaje piensa que, si ellos no pueden ser capaces de comprender su sufrimiento, no puede seguir llamándolos amigos.
Pero era momento de olvidar el tema, por eso mismo recordó que ahora debía esperar a otra persona, se sorprendió al saber que un nuevo modelo, que últimamente había ganado fama –pero que el desconocía- lo acompañaría, claramente no quería a nadie con él, por eso había decidido despedirse de sus amigos un día antes, la noche anterior habían hecho todos una reunión para despedirlo apropiadamente pues sabia no sería capaz de contenerse al momento de decir adiós, en ese momento solo lo acompañaba su manager que no se encontraba con el pues había ido a documentar equipaje, solo el, pues era algo de rigor
—¿Ryouta? —escucho que le nombraban y levanto la vista observando el rostro a quien pertenecía esa voz por encima de los lentes obscuros.
—¿Shougo-kun? —Kise abrió los ojos sorprendido de encontrarlo en un lugar así
—Me alegro tanto que haya llegado Haizaki-san —su manager apareció antes de que pudiera preguntar qué es lo que hacía el peligros en ese momento y en ese lugar, aunque ahora la nueva incógnita era ¿Cómo es que su manager le conocía?
—Ryouta-chan, déjame presentarlos él es…—la manager no pudo concluir su presentación pues el chico de cabellos plata deseaba presentarse así mismo por lo que la freno de manera educada y se paró erguido frente al rubio
—Haizaki Shougo…soy modelo de la agencia Rimfire y estaré encantado de trabajar contigo —se presentó haciendo una inclinación y sonriendo, Ryouta le miro detenidamente buscando una seña, un gesto, pero se dio cuenta que esa sonrisa no tenía nada de burla en ella, era completamente sincera
—El será tu compañero en este viaje, Ryouta-chan —menciono la representante entusiasmada
—Por favor, cuidad de mi —el destino tendría que estarse riendo de él, eso estaba claro, más cuando Haizaki se retiró los lentes sin dejar de sonreírle, no puedo ya escuchar ni entender nada, no fue consciente si quiera del momento en que su vuelo fue anunciado, solo miraba los ojos de Haizaki y no pudo ver en ellos malicia, solo pura felicidad.
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—¿Es una broma? —Kise volteo a observar a Haizaki mientras esperaba el despegue de su vuelo, ya sentado y listo, en primera clase. –Porque no es graciosa –hizo un mohín que paralizo he hizo sentir a Haizaki una abrumadora ternura, tanta que no pudo evitar reír, y negar para disipar las dudas del rubio
—No lo es —se limitó a mencionar con aspecto abatido era normal que el rubio desconfiara de él y no creyera ni una palabra que saliera de sus labios, en el pasado se había comportado como un completo patán y aun había un poco de eso en él, esa conducta había sido especialmente para con el rubio y un poco la sombra y sexto hombre de la generación de los milagros pero había cambiado o lo estaba intentando, y creía merecer una segunda oportunidad y también lucharía por ella.
—Es un vuelo de once horas, tenemos tiempo ¿Quieres platicar? —pregunto el rubio, sorprendiendo a su nuevo compañero y así mismo, quizá lo había dicho sin pensar, pero también no podría decir que se arrepentía, después de todo pasarían un periodo largo de tiempo juntos y no podían seguir llevándose mal.
Kise no se consideraba una persona rencorosa, la prueba era que había perdonado a Haizaki pronto, lo había olvidado a él y todo lo que había ocurrido después del partido contra Fukuda, ahora en ese momento agradecía haber tomado esa decisión, estaba divirtiéndose hablando con el chico que parecía menos cretino de lo que recordaba.
—Entonces, el fotógrafo me dijo que estaba bien, que de todos modos no le gustaba la escenografía —Kise termino de reír por el relato, después de escuchar como Shougo al estar tan nervioso había terminado tirando medio set en su primera sesión fotográfica
Kise por primera vez no pensaba en lo que los milagros habían hecho.
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—¿Que mierda acabas de decir? —el primero en alzar la voz no pudo ser otro más que Aomine, que tenía tensa la mandíbula y los puños apretados mientras observaba a la personas que se hallaba un poco apartada de ellos.
—¿Eres sordo o idiota? Olvida mi pregunta…él se fue —respondió una vez más la voz del capitán de Kaijou, que entraba desde una de las puertas del gimnasio donde los milagros se habían reunido para hablar de su "situación" con Kise, y lo peor era que no venía solo, detrás de él estaban Kagami, Himuro, Takao, Furihata y Momoi.
Los chicos se sorprendieron por la aparición repentina, y suponían que algo tenía que ver Kagami en este situación pues ni Momoi sabía que había sucedido entre ellos y Kise
—¿De qué se trata esto? —pregunto el capitán de Rakuza, Akashi paseo su mirada entre los recién llegados, desde Kasamatsu al cual no logro amedrentar ni un poco, pasando por Kagami y terminando en su novio Furihata que parecía devolverle la mirada desafiante —¿Kouki? —hablo al pequeño castaño que por si fuera poco no se encontraba temblando aun cuando Akashi había dirigido esa voz de capitán de Teiko, como cuando "sus órdenes debían ser obedecidas pues él era absoluto", Furihata no se inmuto, siguió firme y con la mirada que le decía todo a Akashi, se habían metido en un problema grueso, uno que no librarían tan fácilmente, pues su novio parecía furioso, cosa que nunca jamás había visto.
—¿Takao…qué diablos haces aquí? —Midorima se acomodó los lentes y desvió la mirada, como todas aquellas ocasiones en que se sentía avergonzado, y aunque deseo hacerle frente a su pareja no lo logro, la afilada mirada perla de su pareja no le dejaba sostener la propia, Midorima tenía muchos defectos, quizá el peor de todos era ser tan orgulloso, por eso mismo no lograba sostenerle la mirada, más por no admitir la vergüenza y el arrepentimiento que sentía, se acomodó por tercera vez los lentes, sin dejar de mirar de reojo el rostro de su novio enfurecido, ese rostro que no había visto desde hace ya tanto tiempo.
Murasakibara y Kuroko fueron los únicos que no fueron capaces de preguntar, en sí, todos los milagros, no eran idiotas, aunque se comportaban como tales según Kasamatsu, ya se hacían una idea de que hacían sus parejas en ese lugar y también su mejor amiga, todo era por Kise, por lo que habían echo
—Vas a responder de una jodida vez o te quedaras callado, idiota —pregunto Aomine harto de la situación, el silencio le estaba matando, eso acompañado a las miradas, llenas de odio de todos los presentes, esto era culpa de Kise, ese amargo sabor era culpa de Kise, el no poder dormir, la culpa, todo era por Kise
—Kise se fue…no sabemos a dónde…ni el tiempo en que se ausentara, solo fue capaz de mandarle un mensaje de texto a Kasamatsu para avisar que se iba de viaje y nada más —la voz de Kagami corto de tajo el ambiente, todos los chicos abriendo los ojos y la boca impresionados, entonces, sus acciones habían llegado a ese extremo.
El escuadrón estaba esperando una respuesta, un símbolo de arrepentimiento, pero los chicos solo se miraban entre ellos hasta que obtuvieron una respuesta, que claramente no era lo que esperaban
—Fue capaz de comportarse como un cobarde —Akashi levanto la voz, como si fuera su deber como capitán decir esas palabras
—¡Seijuro! —Kouki levanto la voz y camino lentamente hasta donde estaba el pelirrojo, levanto la mano he impacto la palma con fuerza en la mejilla del pelirrojo que se quedó con los ojos abiertos y una mejilla ardiéndole, tan roja como una manzana
—No puedo creer que esa sea lo único que puedas decir de Kise-san…el, Seijuro, estas siendo igual de ruin que cuando eras capitán en Teiko —aunque lo pareciera y deseara, Kouki no lloraría, aunque fuera de rabia por la actitud de su pareja ni por el dolor que seguramente Kise sentiría al momento de ser tratado de esa manera no lo haría
—¿Kouki…? —todos se quedaron pasmados más Akashi que no parecía entender la actitud de su pequeño y cobarde chihuahua
—Hasta que no cambies tu forma de pensar…y entiendas que estas volviendo a hacer daño a los que te quieren, no deseo volver a hablar contigo…—Kouki dio media vuelta, enfundado en esa actitud fuerte y decidida, que deseaba solo proteger a su mejor amigo y salió del gimnasio, Akashi le siguió enseguida de haberse compuesto del impacto, llamando y recibiendo como respuesta una mirada seca y silencio, solo silencio.
—He de suponer que tú piensas igual que el ¿no es así Shintaro? —Midorima se quedó quieto en su lugar, esperando cualquier cosa de parte de Takao, no podría decir que le sorprendería que lo golpeara, pero para el parecía realmente calmado, Takao, el chico que había sido tan ruidoso he insistente para que pudiera hacerle caso, que termino enamorándolo estaba sereno y su voz era suave y le congelaba
—El eligió hacer de esto un drama…exagerarlo, Akashi…—fue cortado de tajo cuando el objeto de la suerte de cáncer del día siguiente una muñeca de porcelana que había comprado horas antes impacto en el suelo y se rompió
—¡Callate! O juro por Oha-asa que destruiré todos y cada uno de los malditos objetos a los que pareces tenerles más aprecio que a mí o Kise —Midorima iba a refutar, si no fuera porque a su campo de escasa visión llego la figura de un lucky ítem de meses atrás, un oso de arcilla
—¿Puedes comprender el dolor que le hiciste pasar? Sabes, yo puedo tolerar todo lo tsundere y orgulloso que seas, porque te amo Midorima, pero las demás personas no están obligadas a hacerlo, y fue suficiente, para Kise-chan fue suficiente de tolerarlo, fuiste idiota, ruin y un maldito… ¿PLAGA, ENSERIO? —levanto la voz en la última pregunta sintiendo la ira bullirle y dejando caer el maldito oso de las manos sintiendo la mirada de dolor de su pareja
—Yo no…—otro sonido de un objeto rompiéndose, su rana de hace un par de meses.
—Sé que se lo dijiste, estoy seguro porque te conozco porque sé que eres la clase de persona que diría algo así, estoy tan decepcionado de ti Shintaro —y aunque Midorima en ese momento hubiera echo amago de todo el orgullo que poseía para evitar poner una expresión de culpa, no puedo evitar sentir el golpe duro que fueron escuchar esas palabras de los labios de su novio
Porque si, había sido difícil aceptarlo en un principio, aun ahora se preguntaba algunas pocas muy pocas veces porque toleraba al halcón y sabía que era porque lo amaba, porque lo hacia una mejor persona, porque había aprendido a vivir con él y por sobre todo porque había sido el halcón la única persona que lo había aceptado como era, no, quizá no la única pero lo toleraba y entonces entendió que Kise también lo hacía, como un amigo había aguantado todas y cada una de las palabras crueles y estas lo habían llevado a un limite
Acomodo sus lentes y desvió la mirada, no podía seguir viendo a ninguno de ellos más, su orgullo se lo impedía y quizá un poco la culpa
—En realidad, me importa poco a donde se fue y si regresara —menciono y comenzó a caminar a la salida, Takao grito un "Oh no señor, vuelve aquí" y lo persiguió, los demás se quedaron quietos, solo los culpables parecían interesados en las escenas anteriores, era como si el escuadrón estuviera preparado a cada paso que daban
Los tres culpables que quedaban voltearon sus miradas hacia los chicos que aun esperaban cercanos a la entrada cuando las voces de Midorima y Takao se perdieron por la distancia, Murasakibara comenzó a caminar muy lentamente, con la mirada le seguían Himuro, Kuroko y Aomine el último no parecía entender la seriedad de la situación.
Kasamatsu se retiró un poco, junto con Kagami y Momoi para darles espacio
Por la altura Murasakibara no tuvo más que encorvarse para abrazarse con fuerza a Himuro, el pelinegro que era el único junto a Kagami que no cargaban miradas de desprecio a sus parejas se quedó quieto mientras era abrazado con la delicadeza que el enorme chico de Yosen siempre lo sostenía, le gustaba eso de Atsushi, la manera en que lo sostenía siempre era gentil
—Lo siento, Muro-chin —le escucho decir una vez más después de apartarse un poco del chico y volver a su altura de 1.90, el rostro de Atsushi demostraba verdadera arrepentimiento
—Yo no deseaba hacer llorar a Kise-chin —Himuro sabía que Atsushi no era malvado, sabía que era más la influencia de Akashi que le hacía ser ese tipo de persona que Himuro odiaba, aunque también tiene esos momentos en que era ruin, egoísta e infantil, amaba cada parte de Atsushi por cada uno de sus defectos y cada una de sus virtudes, pero sabía muy bien que sus defectos se potenciaban cuando se trataba de la generación de los milagros.
—Ya te lo he dicho Atsushi, debes de disculparte con Kise, no conmigo —menciono levantando la mano para alcanzar el rostro de su novio que lo bajo para que le pudiera tocar, porque le gustaba mucho ser tocado por Muro-chin más cuando lo hacía con gentileza.
—Lo sé, le he mandado muchos mensajes y no responde, hasta estoy dispuesto a compartir mis dulces con él, pero no va a volver Muro-chin —Murasakibara bajo la mirada arrepentido, lejos estaba un rastro de que el deseara llorar, era más culpa que otra cosa, Kasamatsu no dijo nada pues sabia de ante mano Himuro ya había hablado con el gigante, que había sido más fuerte esa discusión, y que en sí, el mismo no mentía, Kise había mostrado todos los mensajes y el primero en demostrar arrepentimiento había sido el gigante así que no pudo más que dejarlo estar.
Suspiro y enseguida el correteo de unos pequeños pies le alerto, Kuroko que se había mantenido con la póker face que tanto le disgustaba había tomado iniciativa por fin, comenzando a correr hasta el pelirrojo que tenía los brazos cruzados y parecía más que furioso, completamente decepcionado de la pequeña sombra
—¿Es cierto, Kagami-kun? —pregunto Kuroko, sintiendo como si un nudo le ahogara y una presión en el pecho le apretara el corazón
—Mensajeo a Kasamatsu-san despidiéndose…solamente eso sabemos —A Kagami no le gustaba mentir, pero estaba de acuerdo en la idea de que esos chicos merecían una lección, al parecer aún no habían aprendido del todo, así que se prestaría a esto, porque pensaba que algo positivo se podría lograr, que quizá, todos pudieran comprender que no podían permitirse seguir tratando a Kise de esa manera, Kise era un ser humano, ruidoso, lleno de energía y buenas intenciones, el tipo de persona que es tomada para ser de ella una burla o molestarla y eso no era correcto, no si por lo menos lo consideraban un amigo
El no consideraba a su novio como un chico malo, era más desinteresado y tenía un gusto extraño por el humor negro, sabia de los tratos que había tenido con Kise cuando este parecía desvivirse por llevarse siempre bien con él, imaginaba que Kuroko lo veía como un cachorro desobediente más que un amigo y debía aprender que estaba dándole un enfoque equivocado a esa amistad
—Es nuestra culpa, si algo le sucede será nuestra culpa —la angustiosa frase que escapo de los labios de la sombra freno las palabras hirientes y ofensivas que escaparían de los labios de Kasamatsu, Kuroko entrecerró sus ojos provocando que el llanto comenzara y las lágrimas bajaran como pequeños ríos pasando por sus mejillas, Kagami no lo soporto, porque aun molesto ver a su novio llorar no era algo que le fuera fácil soportar, así que le abrazo con cuidado
Kuroko había sido la segunda persona en comprender el mal que habían echo y de arrepentirse de inmediato de sus propias acciones, había intentado pedir una disculpa encontrándose con nada más que nada, ni una respuesta cuando comúnmente el rubio era el que no paraba de mandar mensajes
La sombra estaba cayendo en cuenta de todas sus acciones después de ese conflicto por eso en ese momento no había podido evitar llorar como lo hacía, porque una pequeña voz muy dentro de su ser le decía que se había rebajado al nivel de sus compañeros cuando aún estaban en Teiko, que había sido por un momento como ellos y que había tratado a Kise de una manera que él no merecía.
—No sirve de nada llorar, le han hecho el daño que han querido y ahora quieren arrepentirse, es una estupidez —palabras de Kasamatsu, cansadas y llenas de odio llegaron a los odios de los tres culpables
-Sobre todo tu Kuroko, él siempre ha deseado por sobre todos agradarte a ti y no fuiste para nada más que patearlo como a un perro –Kuroko oculto su rostro de la mirada acusante, no tenía palabras para negarlo, es más podría hasta afirmar que el capitán de su rival, de su amigo tenía toda la razón
Y entonces, la persona que había estado callada escuchando todo con hartazgo se manifestó alzando la al mismo tiempo que lanzaba un balón que por poco impacta en el rostro de Kasamatsu
—¡Hey, con Tetsu no te metas! —grito Aomine, observándole fijamente, Yukio se había limitado a simplemente hacerse a un lado cuando vio venir el balón directo hacia el
—¡Tú no tienes ningún derecho para decir algo Dai-chan! —levanto la voz Satsuki y enseguida su cuerpo fue oculto por el de Kasamatsu que la dejo tras él, la bonita chica no entendió ese actuar, la estaba frenando quizá, para decir algo a Aomine
—Tu eres el peor de todos…no lo es Kuroko, tu Aomine Daiki —menciono con la voz llena de cólera, y la mirada cargada de desprecio que por un segundo hizo a Aomine sentir ese escalofrió de miedo, como si estuviera parado frente a un León enfurecido
—Yo no tengo la culpa que Kise no sea capaz de soportar…que sea tan…llorón e idiota —tendría que haber agradecido el recomponerse o maldecir el haberlo hecho pues apenas esas palabras salieron de sus labios se quedó congelado, si pensaba que la mirada de Kasamatsu antes era fría ahora en ese momento le miraba con tanto odio que lo paralizaba
—¡Callate! Tú crees que yo abuso de Kise ¿no es así?¿Que lo golpeo? No tienes ni la más mínima idea de lo que es una golpiza dada por mí —fue tan rápido que no lo pudo prever, ni siquiera el, ni siquiera Aomine que era bueno en todos los deportes que se dispusiera a practicar, aun cuando había ganados cientos de peleas por su actitud, aunque supiera que su "senpai" lo haría, no tuvo oportunidad para evitarlo, primero sintió el aire abandonar sus pulmones, por el gancho que conecto Kasamatsu en la boca de su estomago
Después, cuando se encontraba doblado del dolor, su espalda recibió otro impacto aún más fuerte, esta vez dado por el codo del capitán y mejor amigo de Kise, cayo de seco en el suelo de una patada fue volteado y sin darle tiempo a una tregua el cuerpo de Kasamatsu ya estaba sobre el golpeándole una y otra vez el rostro
Estaba siendo cruel, estaba desquitándose, estaba devolviendo cada palabra cruel con cada golpe que daba en el rostro de Aomine, porque estaba golpeando al chico que le gustaba a su mejor amigo, al chico que más lo había herido, porque Daiki era un imbécil, el imbécil del que Kise se había enamorado y sabia, por su mirada cuanto le había dolido ser tratado de la manera en especial por parte de ese moreno
Porque lo peor no había sido ser herido, si no que la persona de la que estás enamorado te dice palabras tan crueles, no noto cuando la sangre comenzó a mancharle los nudillos y la ropa, siguió sin tregua alguna, aunque Aomine esquivaba algunos golpes, los siguientes impactos eran con mas saña aun, siguió maltratándolo hasta que era demasiado grotesco ver esa imagen, Kuroko angustiado pidió ayuda para el desvalido, su mejor amigo seria asesinado si no detenían a Kasamatsu o eso pensó, se necesitó del enorme cuerpo de Murasakibara y la ayuda de Kagami para separarlos y el único que parecía querer ayudar a Daiki en ese momento fue Kuroko
Aomine sangraba por la nariz y la boca, uno de sus ojos tenía un enorme hematoma, tan hinchado y negro que apenas y podía abrirlo, le zumbaban los oídos y sentía que se desmayaría, seguramente tendría más golpes y más hematomas por todo el cuerpo, Kasamatsu lo único que tenía era una cólera que no había podido sacar por completo, exhalo tan fuerte que hizo brincar del susto a los presentes, sus nudillos estaban lastimados y sus manos tenían algo de la sangre de Aomine, observo a ambos chicos y Kuroko entendió que era mejor sacar de ese lugar al moreno si deseaba que su amigo siguiera vivo, Murasakibara, Himuro Momoi y Kuroko tuvieron que sacarlo del gimnasio y llevarlo a un hospital pues ya ni siquiera la enfermera de la escuela seria capaz de tratar semejante paciente
En el lugar solo se quedaron Kagami y Kasamatsu, que apenas se dio cuenta del estado de sus manos tomo una toalla que llevaba en la mochila y comenzó a limpiarlas, sintiendo solo un poco de dolor, después de todo no había salido del todo bien librado, se quedó sentado después de caminar un par de pasos, justo en medio de la cancha mientras el pelirrojo lo veía desde la entrada de la puerta.
—¿Kasamatsu-san…está bien? —pregunto, el moreno le contrariaba, le daba la espalda y se tallaba frenéticamente los nudillos sin responder, solo respirando de manera agitada y removiéndose un poco en el lugar
—Solo era capaz de ver su rostro llorando, solo podía verle llorando —musito Kasamatsu, apretando la mandíbula y dejando que solo un par de lágrimas escaparan de sus labios y Kagami entonces comprendió de lo que hablaba,
Mientras Kasamatsu castigaba a Aomine lo único que pudo pensar fue en sus lágrimas y en quien las había provocado
—El…ese imbécil ni si quiera está arrepentido de lo que le hizo y yo, lo lamento tanto Kagami, perdí el control —se encogió un poco tallando con una de sus manos una de sus mejillas para limpiar las lágrimas, quería más que solo golpes y regaños, más que castigos, quería que entendieran que vieran, que experimentaran en carne viva el dolor que Kise se guardó por años, por eso había reaccionado de esa manera, por eso se lanzó al más idiota de todos, al que más merecía un castigo de esa índole,
Kasamatsu no se arrepentía de nada, no se arrepentía de mandar al hospital a Aomine porque desde su perspectiva, el había echo algo mucho peor que romper un labio o dejar morado un ojo, había destruido la moral y confianza de una persona y el, él lo haría pagar
—Se arrepentirán —musito mientras se ponía de pie y volteaba a ver al pelirrojo que asentía suavemente, estarían juntos en esto, juntos para darles la lección que merecían a los milagros, para mostrarles solo algo del dolor que ellos provocaron a alguien que no lo merecía.
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—Este será su alojamiento —Ryouta se quitó los lentes mientras entraban en el departamento, era un lugar espacioso y completamente hermoso, de dos pisos, en el primero se encontraba la sala, una sala de tres sillones, un individual y un doble, ambos color crema, situados en un pequeño desnivel que estaba en el lado oriente de la casa, frete a el un enorme televisor que se encontraba empotrado a la pared junto a un sistema de sonido de última generación, la mitad del piso eran inmensos ventanales que daban una vista preciosa al Big Ben, del lado sur poniente estaba la cocina y aun lado el comedor, luego estaba la entrada y un pequeño armario para guardar los abrigos, en medio del salón unas escaleras que conectaban a tres habitaciones, que ocuparían los chicos, uno para cada uno y una sala de juegos, era el lugar perfecto
—Es estupendo —menciono Shougo mientras observaba detenidamente todo
—Bueno, nosotros debemos ir a checar su llegada al país y sus próximas citas que comienzan en dos días así que los dejamos, nuestro alojamiento esta un piso abajo si desean algo el número de extensión en 4567 solo basta con marcarlo y conectara inmediatamente, llévense bien —Apenas la chica, manager del rubio cerró la puerta ambos se quedaron mirando fijamente
—Pido la alcoba más grande —grito Shougo y echo a correr escaleras arriba, Kise que se había sentado en uno de los sillones color crema se quedó impactado y enseguida se levantó apresurado
—Eso no es justo-ssu —grito indagando y cuando subió las escaleras y se encontró con el corredor comenzó a buscar las habitaciones, entro en una que le pareció adecuada, era enorme y tenía una cama King Size, y una decoración minimalista, unas enormes puertas corredizas que daban a un balcón y un ropero lo suficientemente grande para toda su ropa
—Admito mi derrota, te toco la mejor —se asustó un poco cuando escucho la voz de Shougo a sus espaldas y no pudo evitar dar un salto, y su rostro se coloreo de rojo, por si fuera poco el sonido de su estómago fue bastante notorio
—¿Hambre? –rio Haizaki mientras le miraba y Kise asintió, esperando una burla, un chiste malo algo que terminara de resquebrajar su ya débil autoestima
—¿Te gustaría ayudarme a cocinar? A menos que quieras pedir algo para comer —pregunto Shougo y le pareció creer que su voz era suplicante y nerviosa
—¿Sabes cocinar? —pregunto curioso, levantando la mirada que antes había agachado, impresionado de conocer un dato que no se había dado durante su largo vuelo
—Bueno si, cuando viviese solo aprendes a hacer un par de cosas —llevo su mano a su nuca y rasco suavemente sintiéndose avergonzado
—Se me antoja un Omuraice —comento como aceptando la invitación
—Vamos seguramente hay comida, según entiendo prepararon todo para nuestra llegada—.
Bajaron con cuidado las escaleras del departamento, y se adentraron a la espaciosa cocina pasando por la puerta corrediza que conectaba esta con el resto de la casa, Haizaki tenía razón, la nevera y demás estantes estaban repletos de comida fresca, se recogió las mangas y pido a Kise hiciera lo mismo
Kise se divirtió esa tarde aprendiendo a cocinar un alimento que no pensó antes podría preparar el con sus propias manos, en compañía de la última persona que creyó podría hacer eso junto a el, quizá no iba a poder ser tan difícil la convivencia con Haizaki y aun así, después de 14 horas lejos de su hogar, el seguía sin recordar, a la generación de los milagros y lo que habían echo.
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Continuara…
¡Fight-O, Ki-chan!
Fin del capitulo II
Capitulo III: Seirin vs Kuroko
Porque las reprimendas no habian terminado con una simple visita al gimnasio donde se habian reunido los milagros ahora tocaba a Seirin reprender a su hijo mas pequeño.
La relacion de Kise y Haizaki avanza un paso a la vez.
Reviews:
Leyanasama Gracias por darte un momento para leer mi historia y me alegra que te gustara (-‿◦)
Lizzy: Holi, el negro merece el peor de los castigo y si esta basada un poco en esa conversacion que tambien jamas encontre el final, el mundo es tan injusto (⋟﹏⋞)
Yumi Stern I : Muerte al club de la crayola...¡Te quiero Yumi-san!
Un Alma Ms: Kohai...no enloquezca pero si que lo blanquen con cloro y luego lo quemen AJAJAJAJAJA; No es amor kohai ( ౪ ⊙)
: Gracias por pasar a leer, ya veremos que tengo planeado para los tontos...aunque esto ya comenzo a maquinarse...gracias por leer
Miledist: No llore que lloro, agradezco mucho que te gustara mi redaccion y espero este capitulo tambien sea de tu agrado :33
Maya0197: No la abandonare, me alegra mucho que te gustara y que tus ideas hayan sido plazmadas por mi, espero te siga gustando y este capitulo lo disfrutes, el club de la gaviota tendra su buen merecido por hijos de su aksdjflasdjfasd como sea, gracias
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