Capitulo II- Noches de Amor.

Aang

Ya hemos pasado cinco días en la Isla Ember disfrutando de su cálida playa caminando en el atardecer, nadando y teniendo pequeñas peleas con agua-control las cuales Katara siempre comienza. Algunas personas pensarían que de verdad estamos luchando pero la verdad nos divertimos. Los días son cortos y relajantes y las noches son largas llenas de amor, pasión y porque mentir… lujuria.

-¡Bomba de agua!- grita Katara saltando de la parte más alta de la cascada, cayendo con elegancia y levantando una pared de agua de pocos metros.

Algunos sirvientes de Zuko nos recomendaron en pasar el día aquí, es una cascada oculta en la isla que pocas personas saben de ella, es relajante y muy privada lo cual nos encantó la idea y decidimos pasar el día y llevar una gran cesta de picnic.

Me rio al verme todo empapado.

-Muy buena cariño, pero observa esto- digo y doy un gran salto hasta la parte más alta de la cascada, saltando aún más alto que ella y acelerando mi caída con aire-control en forma de piedra que me provoca llegar hasta el fondo del lago. Cuando regreso a la superficie encuentro a mi esposa cruzada de brazos.

-¡Aang! Esa caída fue muy peligrosa pudiste haberte lastimado- me gruñe

-tranquila cariño, no fue nada… es más fue muy divertido-

-Y peligroso-

miro sus ojos azules llenos de preocupación y una pisca de rabia.

Suspiro

-lo siento amor- le sonrió

- bien- hace una mueca intentado ocultar su sonrisa traviesa lo cual no logra. Toma su látigo de agua y me toma de la cintura guiándome hasta ella. Puedo ver su rubor decorando todo su bello rostro y una sonrisa sale cada vez más. La tomo de la cintura con delicadeza llegando hasta su trasero y la uno a mí con un apasionado beso. Me inclino un poco hacia ella quitando poco a poco la parte de su traje de baño y ella sonríe al ver lo que intento hacer y me besa con más profundidad. Paso mi mano en su espalda desnuda y después en sus pechos lo que me hace excitarme por completo y que mi corazón sienta un ataque cardiaco.

Comienza a besar el cuello y después el pecho con delicadeza y sensualidad que me hace gemir un poco y yo comienzo a hacer lo mismo. Un enorme gruñido de Appa nos hace volver a la realidad y hundir todo nuestro cuerpo en el agua. Olvidaba por completo que ahí estaba mi amigo, no hizo ruido alguno hace varios minutos, porque tenía que hacer ruido ahora que estoy en el mejor momento con mi esposa.

Ambos reímos al ver a Appa rojos de la pena. Y le ayudo a Katara a ponerse de nuevo su traje de baño.

- vamos a comer tengo mucha hambre- me dice Katara
asiento

Salimos del pequeño lago a las orilla ya se encuentra una manta en el suelo y la canasta de picnic intacta, observo las gruesas paredes de piedra que rodean el lago y la cascada esperando por algún ataque como la noche anterior.

-Aang ¿estás bien?- me dice Katara observándome con cuidado

-Si- suspiro- Es solo que… estaba pensando lo que dijo el hombre que te ataco-

Katara me abraza impregnándome su dulce y cálido aroma

-No te preocupes Aang, Son unos idiotas… a quien se le ocurre atacar al Avatar sin pensar en la consecuencias- me dice con una sonrisa

-Si… pero por poco y te lastiman… Yo… lo mataría si te hubiera lastimado- digo. Tardo unos segundos y me sorprendo a lo que acabo de decir, nunca en mi vida pensé que deseara asesinar a alguien. No sé porque lo dije, pero es verdad aunque no sea lo correcto.

Observo a Katara quien también esta asombrada a lo que acabo de decir y me da un beso para calmar mi rabia.

-Oye… tranquilo. No pasó nada, tú me protegiste… y te quemaste por mi culpa- me sonríe ligeramente

-No fue tu culpa… no digas eso…además me curaste-

-Es verdad… Me pregunto si Zuko ya recibió el mensaje- arquea una ceja

lo que me hace mirarla con atención

-Si yo…Espera… ¿cómo sabes que le envié un mensaje a Zuko? -

-Instinto- sonríe con orgullo

Recuerdo haber escrito un mensaje para El Señor del Fuego Zuko explicandole todo acerca de nuestro ataque la noche anterior a espaldas de Katara, no porque se molestara si no porque no quería arruinar nuestra luna de miel por un pequeño ataque. Pero estaba preocupado ante las palabras y la mirada de aquel hombre que no pude resistir, una parte de mi sabía que Zuko al igual que su esposa Mai corrían peligro. Le doy una mirada de tristeza a Katara. Me descubrió.

-Perdón Katara. Sé que prometí pasar nuestra luna de miel sin interrupciones pero…-

-No Aang, no estoy molesta. Se me hizo buena idea de hecho… si nos atacaron a nosotros es probable que también a Zuko y Mai - me interrumpe

Miro los azules ojos de Katara que se centran en los míos, descubrió todo mucho antes que yo, estoy seguro. Le sonrió.

-Sí... Pero no arruinemos nuestro día, después podremos preocuparnos- le susurro y la beso suavemente.

La mesa se encuentra repleta de comida, unos deliciosos manjares de las cuatro naciones, desde unas deliciosas tardas de fresa muy al estilo de los nómadas aire hasta ciruelas de mar. Que odio demasiado. Todo solo para nosotros dos, al ver esta comida rápidamente me imagine a Sokka que se moriría literalmente por todos estos manjares. Me carcajeo al solo imaginarlo.

-¿Qué pasa?- me dice Katara al escuchar mis risas

-Nada es solo que, me imagine a tu hermano con toda esta comida- le digo

Katara ríe levemente

-Estoy segura de que lloraría de emoción-

Ambos reímos

Escuchamos la puerta del gran comedor abrirse y uno de los sirvientes entra con un pergamino en sus manos con el símbolo de la Nación del Fuego.

-Disculpe mi interrupción Avatar Aang, pero le ha llegado esto es de mi Señor del Fuego Zuko- dice con gentileza el hombre

-Solo dígame Aang y gracias-

Tomo el pergamino y el hombre se retira sin decir ni una palabra. Miro a Katara que está pendiente del papel y lo dejo a un lado de la mesa. No quiero arruinar esta cena con una mala noticia pero miro en su rostro que se muere de curiosidad

-¿Puedo?- le digo

-Claro, ¿qué dice Zuko?-

Desenrollo del pergamino y comienzo a leer en voz alta.

Aang:

Debo admitir que me sorprende tu mensaje. Aquí las cosas también han sido muy extrañas, ha habido ya tres ataques en nuestra contra en esta semana que me he obligado a ordenar doblar la seguridad en el palacio. Hubo un ataque cuando Mai y el pequeño Iroh se encontraban en el jardín trasero del palacio… aunque la sorpresa se la llevaron ellos al ver todas las dagas que portaba Mai en ese momento. No puedo mentir que me asuste al saber que mi hijo estuvo en peligro. Sé que arruinaría de tu luna de miel en este momento si te pidiera que vengas al palacio, pero ya no es necesario la seguridad aumento y los ataques cesaron.

Att.
Señor del Fuego Zuko. Zuko

Pd. Espero que tú y Katara la estén pasando muy bien en luna de miel, el pequeño Iroh necesita con quien jugar.

Siento calentar mis pómulos ante el comentario de mi amigo y más aún porque lo he leído en voz alta. Miro a Katara y ella se encuentra de ruborizada al igual que yo. Mi corazón comienza a latir más rápido al imaginarme a la mujer de mis sueños portando una enorme barriga con el fruto de nuestro amor.

-No me imagino la cara que pusieron al saber que la Señora del Fuego se sabe defenderse muy bien- dice Katara

-Siempre pensé que Mai podría acabar con un ejército ella sola, al igual que Ty Lee-

-Por todas las veces que nos persiguieron si estoy muy segura- dice Katara entre dulces risas

La cena se vuelve tranquila y romántica al momento del postre, ambos intercambiamos comidas y nos damos de comer en la boca como bebes y por supuesto nos besamos. Dentro de poco ambos quedamos satisfechos de la comida y salimos a dar un paseo al jardín de la casa. Katara lleva puesto un vestido típico de la Nación del Fuego de una forma de bata que le llega hasta los pies que a la luz de la luna llena este parece iluminarse como si estuviese vivo. Cuando llegamos a la pequeña fuente del jardín tomo la cintura de Katara y la uno hacia a mí, ella sonríe instantáneamente y me besa este fue un beso tierno y dulce. De sabor a tarta de fresa.

-¿Por qué no vamos a nadar un poco?- le sugiero

-No creo que sea buena idea, es de noche y acabamos de comer-

Asiento y la abrazo impregnándola con mi cuerpo, no sé cuánto tiempo estuvimos abrazados cuando la miro de nuevo sus ojos reflejaban a Yue que se encontraba a lo alto del cielo.

-Tengo una mejor idea- me susurra suavemente

-Si… ¿Cuál?- sonrió

Katara me toma de la playera directo hacia ella uniendo nuestro cuerpo y nuestros labios, siento como sube sus brazos a mi cuello haciendo intensificar mi beso cada vez más y eso parece agradarle, puedo sentir una sonrisa en sus labios entre cada vez y cada caricia. Se separa de mí lentamente y me toma de la mano entrelazando nuestros dedos, guiándome de regreso a la casa.

-¿A dónde vamos?- le susurre

Ella no respondió, se limitó a caminar lentamente y mirando los pasillos que nadie se encuentre en su camino. Justo cuando comenzamos a correr de regreso a la habitación nos detenemos por unos segundos. Puedo ver una sonrisa de dulzura y lujuria adornando su cara. Lo que me hace acelerar mi corazón y sonreír como un idiota.

-list…-

No la deje terminar y comencé a besarla apasionadamente uniéndola a mí y abriendo la puerta adentrándonos a la habitación.
Sus besos comenzabas a fluir dentro de mí como una pequeña chispa que se expande por todo mi cuerpo, deseoso de su piel, de sus labios. De ella. Me tomo de la espalda uniéndome a ella y caminando de reversa hacia la cama. Podía sentir una corriente eléctrica recorriéndome con su ligero toque. Sin pensarlo comienzo a acariciar todo su cuerpo haciendo que gima y deseosa de más, comienzo a deshilachar su vestido rojo dejándolo en el piso, mientras que ella comienza a quitarme la playera. Es oficial ya no tengo control de mí mismo… de nuevo. Los besos se intensifican cada vez más, jadeando y gimiendo entre caricias. No soy consiente cuando Katara me quita los pantalones y nos adentramos en la cama. Estoy tan concentrado en sus labios, en su cuerpo que me olvido de respirar y de los fuertes latidos de mi corazón, bobeando toda la sangre en pocos segundos.

-Aang…- me susurra gimiendo

-¿sí?- contento en jadeos

-Te amo… te amo como nunca- me susurra al odio

lo que me hace perder más el control y sonreír al mismo tiempo

-Yo también te amo Katara… como a nadie- le contento entre besos.

En pocos minutos ya nos encontramos completamente desnudos gozando de nuestros cuerpos y de nuestro amor. Su sensual piel morena me hace perderme en ella en cada caricia, en cada gemido me hace perder mis ataduras, su aroma me hace querer impregnarme en ella y sus ojos… sus ojos hacen que mi alma llegue al paraíso. Las caricias ya no resultan suficientes para nosotros, nuestro amor quema verdaderamente. Puedo sentir como mi miembro entra en su ser haciéndola suspirar y dar un ligero grito a mi nombre que termina volviéndome loco. Sus manos me toman con fuerza la espalda y susurrándome que siga. Cambiando de posiciones y llenado claramente al orgasmo. No estuve consiente de cuánto tiempo estuve unido a ella, como un solo cuerpo, como un solo corazón latiendo rápido y ferozmente. Sentía que fue eterno y placentero.

Terminamos tirados en la cama jadeando y con nuestros latidos sin sentido a un lado del otro, podía sentir una ligera capa de sudor y en mi pecho y la llama de mi interior comenzaba a controlarse de nuevo. Nuestro aroma estaba impregnado en todo el lugar haciéndome sonreír levemente. Los cabellos de mi esposa se encontraban por todos lados en su cuerpo, todavía jadeando intentando tomar todo el aire posible. Sin pensarlo la abrazo suavemente tomando de su cintura y dándole un beso en la frente acurrucándola con mi cuerpo y haciendo que ambos caigamos en un profundo sueño.


lalalalala! Bueno espero que les haya gustado este cap! un poco amm ya saben! pero queria escribirlo porque en los próximos cap saldrá el ¿Que? ¿Cuando? ¿Donde? de todo! jijijij! Bueno tienen que aceptar que es su luna de miel déjenlos vivir el momento por lo menos! las cosas se pondrán feas después jijijij! :)

comenten! si te gusto! si no tambien! Ahi nos escribimos...