Mirando atraves del espejo de mi alma

hola... el princio no me gustoooo y eso me intriga y me pone nerviosa. Asi que buscaré la manera de que por lo menos vaya tomando el hilo...
No lo había dicho antes pero Inuyasha no me pertenece, sino desde un principio hubiera hecho que Kagome e Inuyasha estuvieran juntos y Kikyou ya no apareciera... pero al no ser asi...

Inuyasha creación de la gran RUMIKO TAKAHASHI

-bla- dialogos
blabla pensamientos
&&&&& cambio de escena
(N/A) notas de autora [que casi no habrá, lo juro]


Salió del pozo, comprobando que sus ojos ya no estuvieran húmedos, no quería darle motivos de preocupación a su madre, aunque en el fondo sabía que a ella no le podía ocultar nada. Su hermano estaba jugando cerca del Goshimboku. Al verla, Sota corrió a su encuentro, ella solo sonrío

- Hermana, ¿Como te fué? -dijo al acercarse a ella, miro en todas direcciones como buscando algo o a alguién, miró de nuevo a Kagome -¿No vino el amigo "orejas de perro"?

¡Oh Sota!, se ve que lo quieres mucho, pero el se quedó con Kikyou.

-No, yo solo vine a relajarme un poco -mintió, no le quedaba de otra, que le podía decir - ¿mamá esta en casa?

-Si, está con el abuelo -Sota la miró, de repente escucharon un maullido

-¡Buyo! -exclamó Kagome feliz tomandolo en brazos - te extrañe mucho, Buyo

-Hermana, ¿Te sientes bien? -A Sota le preocupaba que su hermana regresara del Sengoku triste, el sabía que era por Inuyasha, pero no queria decirle nada, no quería que ella se sintiera mal

-Si, Sota estoy bien -dejó a Buyo en el suelo -Iré a mi habitación y tomaré un buen baño

Sota la miró alejarse Como me gustaría poder pasar através del pozo e ir a decirle un par de cosas al orejas de perro, pero... debo de pensar en mi hermana, ella sufre más. Dejó que ella se metiera y volvió a jugar con la pelota mientras que Buyo se echó cerca de templo donde estaba el pozo devora huesos.

&&&&&

Inuyasha llegó a donde Kikyou, la cual estaba sentada en una roca cerca de un riachuelo, al sentir la presencia del hanyou lo miró, algo no andaba bien, lo podia adivinar por su mirada, esa chiquilla, esa tal Kagome esta haciendo dudar a Inuyasha, y eso es algo que no voy a permitir... se puso de pie y camino a donde se encontraba el hanyou que simplemente le miraba desde hacía un rato.

-¿Que te sucede Inuyasha? -indagó Kikyou mirando sus dorados ojos

-No pasa nada Kikyou...¿Que te hace pensar eso? -dijo Inuyasha desviando la mirada -solo que no se por que se fué

-Kagome -susurró la miko, que el oído sensible de él si logró escuchar -esa mujer, te está separando de mí

-No, no digas eso -dijo abrazandola, pero ella no desprendía el mismo olor de hacía 50 años, y acariciando su cabello -ella nunca me separará de tí

-Lo dices... enserio -

-Claro que si-

-Si ella se muriera... -se apartó un poco para ver la reacción del hanyou -tu no llorarías ¿verdad?

¿Kikyou?

-Dime Inuyasha, ¿llorarías?-

Vamos Inuyasha, dime que no llorarías. Dime que ella no significa nada en tu vida, ya que me perteneces

-Kikyou-dijo mientras soltaba a la miko -no puedo decirte que no lloraría, por que sería mentirte

-Eso... -la mirada de la miko se ensombreció -quiere decir que ella significa mucho para tí

-Si -

Esa silaba... esas dos letras fueron la gota que derramó el vaso, ella lo miró con odio mezclado con dolor te vas a arrepentir... tu y esa mujer me las van a pagar se soltó del todo de aquel agarré del hanyou

-No me sigas -dijo siendo elevada con ayuda de sus serpientes caza-almas no quería estar ahí -solo cuida muy bien a esa mujer

-K-Kikyou -susurró mientras la miraba alejarse -ni se te ocurra tocarla

-¿Que has dicho? -dijo Kikyou deteniendose al ver el movimiento de labios del ojidorado

-Que... -el hanyou apretó lo puños mientras su mirada se llenaba de rencor -¡Ni se te ocurra tocarla, no te atrevas a lastimar a Kagome!

Con esas palabras Kikyou se alejó de ahí sonriendo, pero era un sonrisa hipócrita. No te prometo nada, ella tendrá que regresar y en ese momento se despedirán para siempre. Así desapareció de la vista de Inuyasha quien regresó a la aldea seguido de un remordimiento, y recordó como se había alejado de Kagome cuando sintió el olor de Kikyou

flash back

- ¡Espera! -no supo en que momento se había movido de su lugar ¿Qué he hecho?, hubiera dejado que se vaya - no tardes, que no quiero tener que ir por tí, ¿Entendiste?

- ¿Eh?, solo era eso -Kagome ocultó su rostro bajo su flequillo ¿Como pude ser tan ilusa?, tenia que haberlo imaginado solo soy como una detectora de metales, o para ser mas especifica su detectora de fragmentos - no te preocupes, regresaré tan pronto para terminar de acumular los fragmentos que faltan

¡Idiota!, no pudiste ser mas sensible, claro, el gran hanyou no podia dejar que sus sentimientos afloraran, y ahora la había hecho sentir mal, le dió a entender que solo la quería para buscar los fragmentos... pero de que se sorprendía... Kikyou, ella era lo unico que lo separaba del amor de Kagome, de su Kagome

Un olor se sintió en el aire, ella... lo estaba esperando, sin decir mas dejó a Kagome en el pozo, lo siento Kagome.

fin flash back

-Miroku, Inuyasha no ha regresado y ya es tarde -comentó Sango al monje que estaba sentado cerca de la puerta

-No te preocupes Sango, el sabe lo que hace -dijo en tono reflexivo -ya sabes como es el

-¡Ese perro tonto, nunca aprenderá que nos preocupa! -exclamó Shippo con cierta nostalgia, pero de repente el recuerdo de Kagome vino a su mente -Waa, tonto, siempre tiene que hacer sufrir a Kagome

[Plaf]

-Deja de decir estupideces, enano -exclamó Inuyasha mientras se acomodaba cerca de la pared una semana Kagome, si tardas mas tiempo iré por tí y te traeré a rastras... miró a todas partes y no vio a la anciana Kaede -oigan y Kaede... ¿donde está?

-Fue a buscar leña -contestó Sango quien estaba tratando de calmar a Shippo que se dolía del golpe que Inuyasha le había propinado, se pusó de pie con el en brazos -iré a buscarla -miró al monje -¿Me acompaña su excelencia?

-Claro Sanguito, contigo al fin del mundo -contestó mientras una de sus manos iba al trasero de la exterminadora

-¡Excelencia! -gritó mientras le daba una cachetada -deje de andar de pervertido

Inuyasha se quedó solo, antes de conocer a Kagome siempre había estado solo. Cerró los ojos y miró en su interior... Kagome, me haces falta. Se quedó pensativo e imagino que su alma era un espejo, y se dió el lujo de imaginarse que el se miraba en él. El hanyou se sorprendió al no encontrar su reflejo en ese espejo... si no el de cierta joven de ojos color chocolate y cabellos negros, tan negros como la noche... extendiendole la mano....

&&&&&

-Inuyasha, esta semana va a ser la peor de todas - suspiró la joven miko del futuro -¡Kami dame fuerzas para aguantar!

-Hija...¿Te sientes bien? -la madre de la chica pasaba al cuarto de Sota al escuchar la "plegaria" de su hija -cuentame que te pasa

La joven le contó a su madre todo lo que había pasado en el Sengoku... cuando estaba haciendo de comer y el hanyou dijo que ella no sabía cocinar, que preferia la comida ninja (N/A: como todos saben, Inuyasha ama el ramen)... a su comida que no parecia eso, le contó como se había puesto ella, que salió enfurecida hacia el pozo devora-almas, pero que lo que mas le había dolido era el que él se hubiera ido con Kikyou.
Su madre la escuchaba atentamente hasta que su hija se desahogara por completo... su hija sufría haciendola sufrir a ella tambien, al terminar Kagome de hablar su madre espero a que los sollozos de su hija se aplacaran.

-Kagome, hija -dijo con todo el cariño que una madre podia darle a su hija -te daré un consejo que me dió tu abuela a tu edad

-Si, dime -dijo Kagome mirandola fijamente

-Mira através del espejo de tu alma -dijo con una sonrisa -ahi encontrarás todas las respuestas

Al terminar la frase, la madre de Kagome se puso de pie y se acercó a la puerta... Hija, si lo amas como dices, ve a su lado y hacelo saber- hija arreglaré la comida para tu viaje de mañana -a ella no la podía engañar, ella quería regresar... asi que solo asintió con una media sonrisa.

Mirando através del espejo de mi alma... ahi encontraré todas mis respuestas, miró a la ventana donde entraba una hermosa luz blanca, evidentemente esa luz la calmaba tanto como las palabras de su madre Gracias mamá. Y asi se dejó llevar por los brazos del dios griego del sueño


Este es el segundo cap
espero que les guste, espero
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