SALUDOS A TODAS (OS)

Gracias por sus comentarios, de verdad que me han alegrado y es que no9 sabia si les iba a gustar, COMÚNMENTE no hago esto pero, subiré el primer Capitulo para que vayan averiguando de que van a tratar, al principio se que tendrán muchas dudas y pueden preguntármelo, pueden incluso mandarme MP si ustedes así lo deciden para empezar, soy muy FAN de la pareja Katniss y Cato, así que si pudieran darme recomendaciones de algunas Historias sobre ellos, me encantaría, eh buscado por Fanfiction pero creo que solo hay uno en español, eh intentado traducirlos pero... bueno, la traducción es una basura... sin Mas les dejo mil agradecimiento... Saludos y espero que el FIC valga al menos un minuto de escribir un REVIEW...

Gracias.

BlackAthena66


Capítulo 1

Los acontecimientos anteriores fueron un gran levantamiento contra el Capitolio y en contra de Snow, aquel que controlaba a los doce distritos y el ya muy odiado torneo del juego del hambre.

Para Peeta había sido muy difícil superarlo todo, recordar lo que había olvidado y superar que ella ya no estaba a su lado, había intentado matarla, había sentido odio cuando estuvo en manos del Capitolio, y se odiaría por todo lo que le hizo cuando estuvo en el poder de aquel viejo demente.

Y no se perdonaría jamás a pesar de las palabras de Haymitch, haber permitido que se la llevara, y todo por ser débil.

Snow sonreía de oreja a oreja al ver en la pantalla táctil la imagen de la chica, sus ojos habían cerrado hace tiempo para no volver a abrirse nunca más, se acercó a la pantalla y deslizó la mano a pesar de que esta no era solida, y acarició la mejilla de la chica en llamas…

Rodeada de flores, la chica en llamas, la mujer de la revolución, yacía dormida en el centro de la zona del hambre, rodeada de peligros al que nadie se atrevería poner un pie, Katniss permanecía constantemente vigilada, nada podía llegar a ella, ni siquiera una mosca…

Y ahí se quedaría siempre, hasta que a Snow le diera la gana.

Se giró sobre sus talones y dio la espalda a la imagen de aquella chica de dieciséis años que casi le había causado su perdición, pero había encontrado la manera de erradicar a los rebeldes y eliminar todo rastro de rebelión en contra de su gobierno.

Sonrío mientras subía los escalones, había acabado con la niña en llamas al tener bajo su poder a aquel chico del distrito doce, y ella, al saber aquello, fue presa fácil.

La imagen era bastante conocida, la joven era Katniss Everdeen, recostada sobre la hierba fresca y muy verde, rodeada de flores de todos colores y alejada de todos…

Durmiendo en un sueño del cual no estaba consciente de querer despertar, su mundo de libertad estaban dentro de esos sueños en los que su némesis la tenía prisionera y a pesar de todo el esfuerzo que había hecho para obtener la libertad de todos los distritos, había dado su vida por salvar a Peeta principalmente y ahí estaba, arropada con un vestido blanco, rodeada de flores y acostada sobre una cama de hierba…

La chica de llamas no iba a despertar nunca.

Abrió los ojos lentamente, dolía demasiado para ser verdad y por inercia comenzó a cerrarlos de nuevo, la luz blanca era demasiado intensa y sabrá dios cuanto tiempo estuvo dormido, se llevó las manos a la cabeza y se puso de pie, espero unos momentos para que sus ojos se acostumbraran a la luz y mientras eso sucedía, frente a él se encontraba un par de siluetas oscuras, perteneciente a dos hombres…

- Vas a estar bien, lo prometo…- se escuchó el primero mientras se acercaba y comenzaba a sentirlo, el escalofrío recorrió su cuerpo al sentir las frías manos del hombre tocar su espalda…

- Es fuerte, va a estar bien…- intervino el segundo mientras comenzaba a ir y venir, su visión estaba mejorando, ahora podía distinguir los colores.

- ¿Dónde estoy…? – preguntó el muchacho.

- Esa no es la pregunta muchacho…- habló el rubio de largos cabellos.

- ¿No…entonces cual…? – quiso saber, sus ojos comenzaban a darle forma al misterioso hombre que estaba frente a él, con los brazos cruzados y una copa con vino tinto entre las manos.

- La cuestión aquí es… ¿Para qué te han resucitado? – el sujeto en sí dio un par de pasos hacia él, el joven se sorprendió al escucharlo pero más fue su sorpresa al saber quién era ese sujeto.

- Haymitch Abernathy… el mentor del Distrito 12…- respondió el chico mientras el rubio hombre sonreía abiertamente.

- Vaya… al menos es bueno saber que la fama aún no desaparece del todo…- dijo como respuesta, Haymitch se apartó del chico y le dio la espalda.

- ¿Qué significa entonces que he resucitado? – estaba confuso, no entendía absolutamente nada, todo el cuerpo le dolía, a demás, pero sobretodo, el pecho, exactamente donde su corazón se encontraba.

El hombre que estuvo estudiándolo le rodeo hasta aparecer frente a su vista, era de piel morena y de facciones fuertes, sus ojos oscuros le eran muy familiares pero no le encontró lugar.

- Mi nombre es Cinna, tu y yo nos conocimos en los Juegos del Hambre número setenta y cuatro, yo era el diseñador de…

- La chica en llamas… si lo sé… ¿Quién no va a saberlo? ¿ahora quiere explicarme que hago aquí y por qué ese borracho maloliente…?

- ¡Oye tú…! – exclamó Haymitch ante la ofensa.

- ¿…ha dicho que me han resucitado…? – lo ignoró olímpicamente, Cinna le observó fijamente, dos horas antes le había repetido a Abernathy que tuviera cuidado con el chico, que no debían soltarle información tan de golpe ¿pero hizo caso? No.

- Hay muchas cosas que tenemos que contarte, sobre todo lo que ha pasado en estos últimos seis años…- informó el moreno.

- ¿seis años? ¿Qué quiere decir con eso? ¡a demás, no ha respondido mi pregunta!

- ¡Ya cállate mocoso, con su debido tiempo se te va a informar de lo que está pasando! - intervino Haymitch ante un molesto muchacho.

- Haymitch, por favor, déjame a solas con él, seré yo, por lo que veo, él que le cuente todo…

- ¡Está bien, ultimadamente no me interesa mucho que digamos! – y así, el rubio antiguo ganador del distrito doceavo, salió de la blanca habitación, Cinna no apartó la mirada del chico que acababa de despertar de su letargo.

- Para empezar, necesitamos tu ayuda con urgencia, tú y los demás serán reunidos en la sala principal para ser informados de todo, no te preocupes, te daré todas las respuestas que requieras… ahora… si gustas, puedes empezar…- las palabras de Cinna fueron reconfortantes para el joven, este, entrelazó sus manos, bajó la mirada, pensando en su primer pregunta, hasta que pasado unos segundos, levantó la mirada y lo miró a los ojos.

- ¿a que se refieren a que me han resucitado? – preguntó, esperando la respuesta con suma atención, Cinna infló el pecho, tenía que haber adivinado, los demás habían preguntado lo mismo.

- Como debes saber, tú participaste en los Juegos del Hambre de hace seis años, en la cual, los ganadores fueron Peeta Mellark y Katniss Everdeen…- Cinna guardó silencio por unos momentos, quería ver la reacción del muchacho y efectivamente, ahí estaba su respuesta, los ojos azules del muchacho estaban desmesuradamente abiertos.

- Así es Cato… tú no sobreviviste al juego… pero gracias a nueva tecnología, hemos podido reconstruir cada una de tus células dañadas y para poder volverte a la vida, han pasado seis años…. – la respuesta aquella no hizo más que aumentar la perplejidad del muchacho.

- Así que… la chica en llamas… sí que gano el juego de hambre…- susurró mientras bajaba la mirada y se veía las manos, descubriendo por ente, una pequeña cicatriz en el pecho, Cinna sonrío al darse cuenta de aquello, por más que había intentado convencer a Haymitch que le quitaran esa horrible cicatriz, este simplemente se negó.

- "Que la tenga le dará un significado a su nueva vida…" – había respondido con una sonrisa en los labios, ¿Qué habrá significado eso? No lo supo ya que la mente de aquel hombre trabajaba muy diferente que la de los demás.

- Entonces… si morí hace seis años… ¿Para qué me han revivido, entonces? – preguntó mientras se ponía de pie, descubriendo de nuevo, lo que significaba estar de pie, dolía.

Cinna se dio cuenta de eso e intentó sentarlo, pero Cato se lo impidió dándole un manotón en la mano, entonces el moreno comprendió que había ciertas cosas que uno mismo tenía que hacerlas por sí solo.

- La razón de tu regreso te la daré cuando estemos todos reunidos…

- ¿a qué te refieres con eso? ¿Hay más además de mí?

- Varios… estás tú, tu compañera de distrito Cover, Peeta Mellark, la señorita Rue y su compañero de distrito, entre otros más…- explicó Cinna mientras se daba la media vuelta.

- ¡Espera que aún hay más! – llamó Cato un poco desesperado, le sonó patético pero necesitaba saber ciertas cosas.

- ¿Qué pasa? – preguntó el moreno mientras se volvía hacia él.

- No has mencionado a la chica en llamas… ¿Qué pasa con ella? Has dicho el nombre del chico amoroso… porque ella…

- Por qué Katniss está desaparecida… nadie sabe de ella… no al menos desde que el Capitolio la secuestró…- explicó Cinna con un ligero tono de tristeza, Cato simplemente guardó silencio, el hombre realmente se veía afectado por la falta de la muchacha.

- ¿debido a que pasó eso? – Cato tenía una ligera idea de lo que había pasado, Cinna levantó la mirada hacia él.

- Cuando Katniss y Peeta fueron declarados ganadores del Juego del Hambre tras tu muerte, los distritos, todos ellos, se levantaron en armas en contra del capitolio… ¿adivina quién se convirtió en el rostro de la revolución? – tras aquella revelación y después de la pregunta, el silencio pareció reinar en aquella habitación blanquecina…

- La chica en llamas… todos la vieron como una heroína…

- Y lo fue, hasta que Snow capturó a Peeta… Katniss no pudo continuar sin él, así que, una noche, fue a rescatarlo, ella y sus flechas… a la mañana siguiente de eso, volvimos a ver a Peeta… pero jamás a Katniss…nadie supo de ella…- explicó el hombre mientras daba un paso al frente.

- No hasta hace unos meses…- continuo diciendo, Cato le observaba con sigilo.

- Lo que más me interesa saber… es por qué han hecho todo esto, revivir chicos muertos de juegos del hambre pasados… por qué…

Cinna suspiró al escuchar aquello, levantó la mirada hacia la tenue luz que los iluminaba, sonrío al recordar la terrible verdad de todo aquello, de lo que Katniss tenía que ver y del por qué ellos habían jugado a ser dioses tras traer a la vida a Cato y a otros más.

- Por qué se acerca el peor de los juegos… las reglas han cambiado, Snow se ha vuelto más cruel… y en los Juegos del hambre, desde hace seis años… ya no hay edades para entrar en él… pequeños niños, adolescentes, adultos jóvenes y ancianos… todos ellos son seleccionados para morir sobre un campo de hierba verde y a mitad de un bosque oscuro… la imagen que tienes de la zona de hambre ya ha cambiado…- y dicho, Cinna se dio la media vuelta, dejando a Cato con muchas dudas y con el rostro anonadado principalmente, el moreno se detuvo frente a la puerta, con la mano en la perilla…

- Enviaré a alguien para que traiga tú ropa, de verdad Cato, esperamos tu ayuda con fervor… lo que viene es muy duro pero si todo resulta a la perfección, Snow caerá junto con su juego del hambre…- y pasó a retirarse, cerrando la puerta tras de él y saliendo de aquel lugar, dejando a solas a Cato.

La chica en llamas había desaparecido, el juego al que le habían enseñado idolatrar había cambiado, las reglas se habían vuelto diferentes, ahora todos corrían el mismo riesgo de ser seleccionados, no podía creer lo que había pasado durante todo ese tiempo ¿de verdad había muerto y lo había resucitado? El rubio se llevó la mano al pecho y la sintió, ahí, rodeada por sus casi invisibles bellos torácicos, la marca de ella y su flecha, y lo recordó, la imagen de sus ojos mirándole con un brillo extraño, ella y la flecha lanzada en el aire directamente hacia él… luego de eso, solo recordaba haber despertado en ese lugar.

Peeta se encontraba en la sala de reuniones, a pesar de que el lugar era pequeño, era bastante acogedor, había pasado un par de meses cuando Cinna le dio la noticia de algo que iba a cambiarlo todo, el chico al principio no creyó en él, pero cuando volvió a ver los ojos de Rue frente a él, los recuerdos de aquella batalla habían regresado para atormentarle.

- ¿te encuentras bien? – la dulce voz de la morena hizo eco por toda su cabeza, Peeta se volvió para mirarle, Rue ahora tenía diecisiete años y había cambiado mucho, pero seguía siendo la niña trepadora de árboles que había conocido.

- Un poco preocupado por nuestro nuevo compañero…- respondió el chico mientras se hacía a un lado en el asiento, Rue se sentó de inmediato.

- Va a ayudarnos, estoy segura…- fue su respuesta, Peeta se preguntaba cómo era que una niña como lo era Rue, podía tener tanta confianza, además, su voz dulce hacía que la gente le creyera todo.

- Es un asesino al que hemos acudido, no entiendo cómo fue que Cinna y Haymitch pudieron volverlo a la vida…- fue su comentario mientras se giraba y su vista quedaba frente a una ventana, la luz era destellante.

- Por muy asesino que Cato sea, él quiere un mundo libre, el señor Haymitch me ha contado que cuando tú y Katniss se enfrentaron a él en la cornucopia, les confesó que ya sabía que iba a morir… Peeta, Cato es cómo todos los demás en ese tiempo, todos teníamos miedo de morir, de sufrir la agonía de ser asesinados… por eso yo creo que él va a ayudarnos…

Peeta se giró para mirarle, sus ojos oscuros brillaban llenos de confianza y entusiasmo, él sonrío cuando la puerta se abrió de un golpe…

Al cuarto entró Haymitch seguido por Thresh y Foxface, Rue se puso de pie al ver a su amigo, Peeta se quedó en su lugar al ver entrar a Clover y Cato tras ella, poco más feliz. Fue cuando Peeta pensó que los Juegos del Hambre podían cambiar demasiado a la gente, tal vez, si este no existiera… Clove, Cato y él, tal vez hubieran podido ser amigos junto a Katniss…

Katniss…

Se agachó derrotado, no quería mirar a ninguno de los antiguos tributos, dolía, por qué le recordaba lo que había vivido en aquel campo de muerte, lo que había pasado y lo que había perdido también.

Todo era silencio, Haymitch fue a sentarse a lado de Peeta, quien parecía bastante desanimado, el resto simplemente hizo lo mismo a excepción de Cato, quien fue a recargarse a la pared…

- Entonces a todo esto ¿Qué? Cinna nos dijo que nos explicarían muchas cosas y henos aquí, esperando….- la voz de Cato resonó por todo el lugar, el mentor del distrito doce no dijo nada, al contrario, miró de reojo a Peeta, quien levantó la mirada hacia aquel chico.

- Yo sé tanto como tu…- fue su respuesta antes de bajar la mirada.

- ¡Mentira, deberías saber más al estar vivo desde ese día! – exclamó Clove un poco molesta por la actitud del ex campeón, Peeta se puso de pie de un sobresalto, no estaba de humor para aguantar las rabietas de nadie.

- Hazte un favor si no quieres que te mate… no me hables con tanta familiaridad…- y dicho aquello, Peeta estuvo a punto de salir de ahí pero Cinna, quien había estado mirando y escuchando todo ese tiempo desde la entrada, le impidió el paso.

- Por favor Peeta, vuelve a tu lugar…- el hombre entró, tras él seguido por el muchacho llamado Marvel y Glimmer, todas las miradas se posaron en ellos tres.

- Por favor Cinna, déjate de tanta cháchara y ve al grano.- habló Haymitch mientras desenroscaba la tapa del contenedor de vino, Peeta le miró de reojo, ese hombre nunca cambiaría, nunca.

- Bien, como les dije a la mayoría aquí presentes, el día en que despertaron, las cosas se han vuelto diferentes, he omitido comunicarles ciertas noticias al respecto, pero el día de hoy voy a revelarles toda la verdad, tú incluido Peeta, lo que te conté la vez que te vi no es todo… Cato, me alegra que hayas venido, es importante…

- Basta, no empieces porque estoy a tres pelos de largarme de aquí…- amenazó el muchacho mientras se cruzaba de brazos, Cinna sonrío ante eso.

- Me gusta tu entusiasmo, pero como decía, las cosas desde que la rebelión fue oprimida por Snow…- el moreno hombre dio unos cuantos pasos al frente, sacó un control de su bolsillo y apretó el botón, todos ahí presenciaron el cierre de la ventana en persianas metálicas, las cuales se volvió una pantalla…

- Iré al grano, Peeta, Haymitch, entiendo su enorme esfuerzo por encontrar a Katniss durante estos seis años, pero alguno de los hombres que trabajan para la rebelión Sinsajo se han infiltrado en el Capitolio, para no dar y exponerlos, iré directamente a lo que quiero decirles… hemos encontrado a Katniss…

Peeta, al escuchar aquello, se puso de pie sobresaltado, Haymitch ya había tenido una ligera idea, no por nada Cinna había hecho hasta lo imposible por juntar a ese grupo de tributos en especial, todos eran fuertes y eran capaces de desafiar cualquier cosa, chicos realmente preparados.

- ¡¿Dónde está? ¡Dime donde está ella! – gritó Peeta mientras se acercaba a Cinna, Cato simplemente se dedicaba a mirarlo, fue en ese momento cuando el moreno hombre encendió la televisión.

Las imágenes dejaron plasmados a todos los presentes, y ahí estaba, el rostro dormido de Katniss Everdeen, Cato se separó de la pared con el rostro lleno de sorpresa, Rue se abrazó a Thresh y Clove simplemente entrecerró los ojos, odiaba a esa chica, siempre lo había hecho.

Peeta se acercó a la pantalla con los ojos bien abiertos, era increíble, volver a ver su rostro era lo que siempre había añorado, sonrío al verla y sintió como las lágrimas amenazaban por salir…

- Lamentablemente, su estado no nos permite comunicarnos con ella….- comentó Cinna mientras se acercaba a Mellark y se detenía a su lado, Haymitch simplemente observaba desde su lugar mientras le daba un sorbo a su bebida embriagante.

- ¿A qué te refieres con su estado? – preguntó Thresh, Rue le volteo a ver.

- Si, que significa eso de con su estado – apoyó Cato mientras miraba la pantalla, la chica en llamas estaba profundamente dormida y si mal no recordaba, el color de su piel era bronceada, no pálida como lo estaba en esos momentos.

Cinna respiró profundamente, fue ahí conde Haymitch se preocupó, el rubio hombre se puso de pie, Peeta se giró al ver a Cinna hacer lo mismo…

- Los hombres del Sinsajo que están infiltrados en el capitolio me han hecho llegar unas cuantas grabaciones… este es uno…- señaló el hombre mientras se daba la vuelta, los demás lo imitaron.

Y ahí estaba, Katniss dormida, la cámara comenzó alejarse de la chica, Peeta abrió los ojos desmesuradamente al ver a la chica en tal estado, Cato dio un paso al frente, la pálida muchacha rodeada de flores, demasiado blanca, en coma, con un hermoso vestido cubriendo su delgaducho cuerpo, con sus manos entrelazadas a la altura de su alto vientre y su cabello castaño oscuro peinado en una trenza que se recargaba al costado de su hombro…

Peeta vio cómo la cámara giraba, mostrando a la muchacha en distintos ángulos, Cinna miró a cada uno de los presentes y observó sus gestos, Clove estaba sorprendida, pero Peeta lo estaba mucho más, Rue se abrazaba al fuerte brazo de Thresh, quien simplemente acariciaba la espalda de la muchacha, estaba consolándola, y sus azabaches ojos se detuvieron en Cato, el chico simplemente mantenía la mirada fija en la pantalla, Cinna vio un poco de sorpresa en aquellos azules ojos, pero no era demasiado asertivo, las cosas eran bastante impredecibles con aquel muchacho.

- ¿Por qué, cómo fue que Katniss se encuentra así? ¡¿Fue Snow quien le hizo esto? – Peeta comenzaba a ponerse histérico, Cinna se giró para encararlo para esto, Haymitch ya tenía su mano sobre el hombro del chico rubio.

- Muchas preguntas para dos segundos de silencio Peeta… el por qué, no lo sabemos, pero mi teoría es que Snow ha visto un gran peligro proveniente de ella, fueron tú y Katniss quienes amenazaron con su amor trágico, su continuidad en el poder, la otra es que esto no es lo peor… además es obvio que fue Snow el que le ha hecho esto…- Cinna parecía conocer mucho sobre el tema, si querían derrocar a Snow y regresar a Panem en una libertad verdadera, entonces Snow tenía que morir y el Sinsajo debía abrir los ojos una vez más, sin ella, la gente no podría enfrentarse al Capitolio ni a los soldados de la paz.

- ¿Qué no es lo peor, entonces qué diablos es peor que ver a la chica en llamas en coma? – preguntó Cato con el ceño fruncido, Peeta asintió con un movimiento de cabeza, estaba de acuerdo en aquella pregunta.

Cinna suspiró.

- Una de las cosas que es peor que ver a Sinsajo en estado de coma es el juego del Hambre… dentro de dos meses aproximadamente, se celebraran los octogésimos juegos de la muerte…. – Cinna se detuvo, pasando su mirada en cada uno de los muchachos.

- Ya ha pasado otro año ¿no?… otro maldito año…- escupió con rencor Haymitch, Peeta volteo a verle, el borracho ganador del distrito doce estaba con la mirada en otro lado, al parecer él sí que sabía algo, por qué Peeta había dejado de ver aquellos espantosos juegos desde que había regresado a su distrito.

- ¿Qué sucede, que está pasando con esos juegos ahora…? ¡Díganme maldición! – los gritos de Cato estremecieron a Cinna, quien volteo haberlo casi de inmediato.

- ¿A demás de que las regla de las edades ha sido restringida y ahora hasta los ancianos participan o que simplemente desde que Snow hizo dormir a Katniss no ha habido ganador alguno, cuál de las dos te parece peor Peeta? – la pregunta más larga jamás hecha la pronunció un borracho, Peeta y Cato se miraron por escasos segundos, luego observaron a Haymitch.

- ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó Clove algo dudosa.

- Significa que han pasado seis juegos del hambre y no ha habido ningún ganador, eso significa que si multiplicas seis por veinticuatro, te dará el resultado de la cantidad de muertos…- intervino Thresh, Rue cerró los ojos, al abrirlos dirigió su mirada a la pantalla, ahí seguía viendo a Katniss dormir plácidamente; la niña morena se mordió la lengua al verla ahí, durmiendo entre las flores, no sabía él por qué, pero esa escena se le hacía bastante familiar…

- ¿entonces… tú plan es ir a rescatar a la chica en llamas? Decirnos donde está y ya…- habló Cato mientras se sentaba en una de las bancas, Clove volteo a verle.

- Me encantaría decírtelo, y lo haré claro en su debido tiempo, pero me temo que no es tan fácil como se escucha…- respondió Cinna mientras suspiraba, Haymitch le puso atención, intentando apartar su borrachera a un lado, aquello sí que iba a interesarle, Peeta por otro lado, se mordió la lengua, tenía una ligera idea de donde se encontraba Katniss, pero no quería creerlo…

- ¿Dónde está la niña en llamas, Cinna? – preguntó Haymitch con suma seriedad, el moreno volteo a verle, sus ojos decían mucho, pero para el mentor, aquel idioma era bastante imposible de descifrar.

- Ella está en la zona del hambre…- fue la respuesta del hombre para la desdicha de varios, Peeta abrió la boca, el aire le hizo falta de repente, el muchacho, con la ayuda de Haymitch, fue sentado sobre la blanca banca, el mentor volteo a ver a Cinna.

- Digo la verdad… la zona de hambre no ha dejado de ser la misma desde hace seis años y lo sabes, pero ella se encuentra ahí…

- Jamás la he visto… ¿Cómo lo sabes?

- Haymitch, no puedo rebelarte la fuente, tienes que confiar en mi… ella está en una zona restringida, nadie puede llegar ahí sin que Snow se entere…- fue su respuesta…

- ¿Zona restringida? Yo nunca había oído hablar de eso…- por primera vez Glimmer habló desde que había llegado, Clove y Cato se miraron de reojo.

- Nosotros si…- intervino Clove mientras se cruzaba de brazos.

- ¿en dónde está esa zona? – preguntó Peeta ya un poco recuperado, la muchacha de ojos azules le miró.

- Está muy cerca de la frontera norte, ninguno de los tributos llegó ahí por qué los vigilantes evitaban que llegáramos, pero ahí muy cerca, hay una colina frondosa, protegida por grandes y anchos árboles…- contó la chica mientras volteaba a ver a Cato, buscando su apoyo, Peeta interceptó el mensaje.

- Cato… parece que tú tienes algo que decir ¿No? – preguntó el muchacho, el rubio de ojos azules cerró los ojos.

- Nuestro mentor nos habló una vez de esa zona, sabía que no podíamos llegar a ella, pero que a sus alrededores había mucho alimento no toxico para nosotros del cual podíamos acudir en caso de estar desfalleciendo, es un sitio muy peligroso, él nos recomendó que si no era necesario… ni nos acercáramos a esos terrenos…- fue la respuesta de Cato, Peeta bajó la mirada y después se dirigió hacia Cinna…

- Dijiste que había varias cosas peor que ver a Katniss en coma… ¿Cuáles son las otras? – quería saber a lo que se estaba enfrentando.

- Que de alguna manera y otra… tenemos que entrar a los Juegos del hambre, de nuevo- fue la respuesta de Cinna, omitiendo lo más grave del asunto, no quería afectar demasiado a Peeta después de todo pero, de igual manera tenía que decírselo.

- A demás que… Snow está utilizando las pesadillas de Katniss para el juego…- dijo al final.

CONTINUARA.


Que tal? vale la pena continuarlo, igual manera ya voy para el quinto capitulo, como dije arriba, si tienen alguna pregunta o DUD al respecto, pueden comentármelo, yo gustosa le puedo responder... (y aqui entre nos, quizá pueda adelantarles un poco el Capitulo siguiente ja ja ja ja ja)

Gracias por Leer...

VIVA EL REVIEW...!