Amor en las adversidades
Capítulo 2. De la tranquilidad a la oscuridad
Habían pasado dos meses desde que Seijuro Hiko y su familia se habían mudado a Tokyo. Se habían adaptado bastante bien al cambio de ambiente, y no tenían ningún problema. En este tiempo, Enishi y Soujiro se habían hecho muy amigos, jugaban juntos, todo el tiempo juntos, hablaban de los mismos temas, entrenaban juntos… Vamos como hermanos. Lo mismo ocurría con Akira y Tomoe, casi siempre iban juntos. Paseaban juntos a sus hermanos pequeños, que ya comenzaban a caminar. Esto también era muy cómico, los dos pequeños gateando a todos sitios juntos, y de repente ven a Yahiko de pie y ayudando a Tsubame a levantarse. Mucha la impresión que se llevaron. Akira y Tomoe, eran algo más discretos que sus hermanos. Se cogían de la mano, pero les daba algo de vergüenza y no podían evitar sonrojarse, ponerse nerviosos y optar por darse tímidas miradas. Pero sin duda lo más extraordinario, era lo que pasaba con Kenshin y Kaoru, se habían vuelto inseparables. Todo el día juntos, jugando, entrenando, hablando de todo, riendo los dos, yendo juntos a todos sitios… y siempre iban dados de la mano. Cualquiera que los viera, diría que son hermanos o, si fueran más mayores, que eran pareja, pero ni lo uno, ni lo otro. Solo eran los mejores amigos.
Un día, Kenshin iba corriendo por el patio de su casa muy sonriente. Tenía bastantes rasguños, la ropa algo rasgada y portaba algo del cinturón de su hakama. Cogió más velocidad y saltó la valla que dividía su casa y el dojo Kamiya. Cayó de pie en el patio y empezó a recorrerlo corriendo y gritando.
- ¡¡Kaoru!! ¡¡Kaoru!! ¡¡Sal rápido!!
De repente se para en seco y escucha el descorrer de un shoji y unos pasos apresurados dirigirse hacia él.
- ¡¡Kenshin!!- él se giró- ¡Ya estoy aquí!- se paró enfrente de él algo agitada por la carrera- ¿Qué ocurre?
Kenshin sonrió ampliamente, cosa que a Kaoru la dejó todavía más confusa.
- ¿Qué ocurre?- entonces reparó en todas sus raspaduras y su ropa rasgada- ¿Qué te ha pasado?
- Kaoru… lo… lo… ¡lo conseguí!- gritó eufórico
- ¿Nani? ¿Qué es lo que conseguiste?- preguntó confusa, no lograba entender que decía Kenshin
Pero entonces relacionó el hecho de que venía con su uniforme de entrenamiento con lo demás.
- Kenshin… ¿no me digas que…?- dijo aún si creérselo.
- Hai Kaoru… ¡dominé el secreto del Hitten Mitsurugi Ryu!
- ¡Eso es fantástico Kenshin!- saltó Kaoru
- ¡Lo logré! ¡Jeje!- exclamó mientras le cogía las manos a su amiga
- Me alegro por ti Kenshin ¡Jeje!- le sonrió ella
- ¡¡Jajajajaja!!- reían mientras daban vueltas cogidos de las manos.
Debido al jaleo que estaban montando, la familia de Kaoru se asomó al patio a ver que pasaba. Cuando vieron la escena, se quedaron muy sorprendidos. Algo importante tenía que pasar para que estuvieran así.
- ¿Qué ha pasado aquí?- preguntó Kojiro
- Yo te lo puedo explicar- se escuchó desde la puerta principal del dojo Kamiya.
Kojiro, Tomoe y Enishi se giraron, Kenshin y Kaoru ni se inmutaron, y vieron en la puerta al padre de Kenshin, Seijuro Hiko.
- Es que en la sesión de entrenamiento de hoy… he creído que ya era tiempo de enseñarle el secreto del Hitten Mitsurugi Ryu… y ha conseguido dominarla…- fue entrando en el patio- como regalo por conseguir dominarla… le he regalado esa espada…- todos se fijaron en la espada que colgaba del cinturón del hakama de Kenshin, que aún seguía dando vueltas con Kaoru- al contrario que la de Akira… esa es una sakabattou, una espada de filo invertido… demo puede llegar a hacer mucho daño…
- ¿Y esta escena es porque?- preguntó Kojiro
- Cada vez que a Kenshin le ocurre algo… lo comparte con Kaoru… al igual que cuando algo le pasa a Kaoru… ella lo comparte con Kenshin…- explicó Tomoe- Kenshin ha querido compartir su alegría por su logro con Kaoru… además…- añadió- oí por casualidad como le prometía a Kaoru que ella sería la primera en enterarse…
Flashback
Tomoe volvía a casa después de ir a hacer un recado que le había mandado su padre. Decidió que volvería por el camino de detrás de su dojo, el cual era por la orilla del río, un hermoso camino lleno de flores de cerezos, cuando algo llamó su atención. Debajo de uno de los árboles estaban su hermana Kaoru recostada en el hombro del segundo hijo de Seijuro Hiko, Kenshin. Le conmovió esa tierna escena. Su hermana era muy afortunada de tener un amigo tan bueno como él. Entonces escuchó su conversación.
- Que bonito atardecer…- dijo Kaoru
- Hai… y contigo es aún mejor…
- Kenshin… eres muy amable… y siempre me proteges…
- Te lo prometí Kaoru… no dejaré que te pase nada… por eso entrenaré muy duro y dominaré el Hitten Mitsurugi Ryu…
- Demo Kenshin… sabes que sé protegerme…
- Lo sé… demo es mi deseo protegerte… Cuando la domine por completo… tú serás la primera en saberlo… porque será gracias a ti que lo conseguí…
- Kenshin… gracias…
Fin del Flashback
Todos los presentes miraron a los niños enternecidos.
- Vaya con esos dos… parece que dentro de unos años serán algo más que amigos…- se oyó desde la puerta.
Todas las miradas se posaron en la puerta y vieron a Akira y Soujiro, quienes iban entrando. Por fin, Kenshin y Kaoru pararon de dar vueltas (se habrán mareado? xd). Se dieron cuenta de que había mucha gente observándolos y decidieron acercarse.
- Tou-chan, hermanos… ¿Qué hacéis aquí?- preguntaron cada uno a su respectiva familia
- Digamos que… no erais demasiado discretos…
- Kaoru nee-chan… se os escuchaba por toda la casa…- aclaró Enishi.
A los dos niños se les subieron los colores por vergüenza y agacharon la cabeza. A todos se les dibujó una sonrisa en la cara, al fin y al cabo, seguían siendo unos niños.
Ese día hicieron una fiesta conmemorando la hazaña del pelirrojo Himura. Algunos días más tarde, esta escena se repitió, solo que en esta ocasión fue Kaoru la que corrió a decirle a Kenshin la noticia.
- ¡¡Kenshin!! ¡¡Kenshin!!- gritó Kaoru entrando en el patio de la casa de los Himura
- ¡¿Qué pasa Kaoru?!- gritó Kenshin, saliendo ya listo llevándose la mano a la empuñadura de su katana por si había que utilizarla.
Pero lo que pasó lo dejó mucho más que sorprendido, Kaoru se abrazó a él.
- Ka… Kaoru…- articuló entre nervioso y sorprendido
- Kenshin… ¡Ya domino el Kamiya Kashin Ryu!
- Kaoru… ¿Qué… que me dices?- aún no se lo creía
- Y además… ¡tou-chan me ha nombrado maestro ayudante!
- Kaoru… ¡me alegro muchísimo!- dijo mientras le correspondía el abrazo
Debido al alboroto que armó Kaoru al entrar en la casa, la familia del pelirrojo salió a ver que pasaba. Al asomarse y encontrárselos abrazados, se sorprendieron más que cuando los vieron riendo y dando vueltas.
- Desde luego… desde el primer momento en que se vieron, parecía que se conocieran de toda la vida…- dijo Seijuro Hiko con Tsubame en brazos
- Tou-chan, ¿Por qué están abrazados Kenshin nii-chan y Kaoru?- preguntó inocentemente Soujiro
- Kenshin nii-chan se alegra por Kaoru… y esa es la manera que ha elegido para demostrárselo… si ahora no lo entiendes…- añadió al ver la cara interrogante de su hijo- cuando crezcas lo sabrás…
Después, a la tarde, celebraron una fiesta para Kaoru, como días antes se la hicieron a Kenshin. Su padre le regaló un boken, una espada de madera, puesto que el Kamiya Kasshin Ryu no puede matar, y su lema es la espada que protege la vida.
Algunos días después, Tomoe y Akira decidieron llevarse a sus hermanos a dar un paseo por la ciudad, y así sus padres se quedaron solos para hablar de sus cosas.
Los dos padres de familia se encontraban en la casa himura, hablando de sus tiempos pasados mientras tomaban una taza de te, cuando alguien habló desde la puerta principal.
- Sumimasen, ¿se encuentra Hiko-sama en la casa?
Los dos hombres se sorprendieron del llamado y salieron a la puerta principal, para encontrarse con un hombre que tenía un papel en la mano.
- Soy el cartero… y busco a Hiko-sama- expresó el hombre uniformado
- Yo soy Seijuro Hiko… ¿Qué se le ofrece?
- Tome… una carta para usted, de Osaka- le entregó la carta al maestro del Hitten Mitsurugi Ryu- onegai, firme aquí- señaló el sitio en una hoja de papel que traía y el hombre firmó- Arigatô- y se marchó
- ¿Una carta de Osaka? Nadie sabe donde me he mudado…- se extrañó
Abrió el sobre y leyó la carta. No daba crédito a lo que leía, y mientras más leía, más se abrían sus ojos, dando a entender su sorpresa. Kojiro se acercó a él.
- ¿Ocurre algo malo amigo?- preguntó preocupado
- Malo no… es peor…- le pasó la carta
El la recibió y comenzó a leer:
"Estimado Hiko-sama:
Usted se estará preguntando quien le podrá haber escrito esta carta, si nadie sabe su nuevo paradero. Pues verá, ahí se equivoca. Desde hace algún tiempo que lo localicé y lo he estado observando. Mis hombres me informaron que se había mudado a Tokyo, y entonces recordé que la otra gran escuela de kendo se encontraba allí, y está a cargo de Kojiro Kamiya. Supongo que todavía se estará preguntando quien le escribe esta carta. Pues le voy a dar el privilegio… hace 20 años usted y su amigo Kojiro frustrasteis mis planes de hacerme con el control del país corrupto por el régimen de Tokugawa y creísteis haberme matado, quemándome vivo… Pues bien, es hora de llevar a cabo mi venganza, y el primer paso es eliminarlo a usted, maestros del Hitten Mitsurugi Ryu y a Kojiro Kamiya, maestro del Kamiya Kasshin Ryu.
Por mucho que he investigado sobre vuestras técnicas, no he podido averiguar nada, así que contáis con esa ventaja…
Para que veáis que soy noble, os he avisado… Primero vosotros, luego el gobierno…
Un saludo cordial, que quizás sea el último:
Makoto Shishio"
Después de leer esto, Kojiro se quedó en el mismo estado que Seijuro. Se miraron mutuamente.
- Está… vivo…- reaccionó por fin el señor Kamiya
- Esta era corre un gran peligro con él suelto
Se quedaron muy preocupados con esta noticia, pero cuando llegaron sus hijos, aparentaron no estarlo.
Akira y Tomoe traían en brazos a unos dormidos Yahiko y Tsubame, y cogidos de sus manos a Soujiro y Enishi, que venían muy contentos. Kenshin y Kaoru iban cogidos de la mano y venían hablando animadamente.
Cada uno se fue a su respectiva casa y se prepararon para dormir. Antes, durante la cena, los niños les estuvieron contando a su padre todo lo que habían hecho en el día. Ellos escuchaban a sus hijos, aunque por sus pensamientos solo pasaba una cosa: "Él está vivo… él está vivo…"
Ahora más que nunca, el país necesitaba de sus servicios, pero sobretodo, sus familias. Ellos si que los necesitaban, ese bastardo es capaz de todo. Pero ellos tenían muy seguro que no dejarían que les ocurriese nada, antes… morirían…
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N.A: y hasta aquí el capítulo 2 de "amor en las adversidades"
Que me dicen? Les está gustando la historia? Esta parte de la historia, viene a ser cuando mi amigo y yo nos apuntamos a kendo y cuando conseguimos cada uno dominar bien el estilo. Ya están empezando los problemas… aparece Shishio.
Y si quereis saber algo, el flashback que sale aquí, fue cuando hice una promesa con mi amigo. En el finc nuevo que estoy escribiendo y que aún no publico, sabrán todas mis andanzas de pequeña con él.
Bueno, y lo prometido es deuda, aquí está el adelanto
Adelanto: "Rápido!! Teneis que salir de aquí!!" "Que ocurre tou-chan?!" "Volvió" "Entregao!!!" "Nunca!!" "Haya vosotros…" "AAAHHH!!!!"
Matta-ne y hasta el siguiente capítulo
Kisa-chan-sohma
