Primero de todo, agradecimientos a cargarpe y Alyra90 por comentar el capítulo. Me hizo mucha ilusión :3! Este capítulo es bastante más largo que el anterior, espero que lo disfruten.
He tardado un poco en hacer este porque es necesaria una referencia a uno de los capítulos de HIMYM, y he tenido que pensarlo un poco XDD
*Nota: algunas de las escenas de Barney y Lily pertenecen al capítulo 6x11, The Mermaid Theory.
PS: estoy buscando ayuda para traducirlo al inglés ^^, si alguien me hecha una manita le agradeceré mucho!
PS2: queria dejar tambien el link a un fanwallpaper de ambos (Tracy y Ted)
Tienen que poner:primero amyamiki luego punto luego deviantart y luego esto: .com/gallery/#/d3ele5s
NO ME DEJA PONER URL T.T XDDDDD
Espero que les guste! Dejen comentarios, plizz
Año 2030
¿Chicos, por donde ibámos? Ah, sí, yo había empezado a salir con Grace, y tía Robin se desahogaba a escondidas de sus amigos con vuestra madre. Esto afectaría lentamente al grupo, siendo la primera vuestra tía Lily.
-¿Papá, aun te queda mucho?-preguntó Luke, aburrido.
-Ya casi estamos llegando al final.
Año 2011, apartamento de Ted.
El timbre sonó. Ted se levantó del sofá y abrió a Lily y a Marshall. Robin salió de la cocina con las bebidas.
-¡Por fin la comida! Tengo tanta hambre que me comería un alce, literalmente.
-Será figuradamente-le corrigió Ted, mientras que ayudaba a Lily con la comida.
-¡Los mejores fideos chinos que existen!-aseguró Marshall. Barney ayudó a terminar de repartir todo.
-¿Del apartamento de Lily?-preguntó Ted. Marshall asintió.
-Menos mal que habéis llegado, Ted me estaba poniendo de los nervios-dice Barney.
-¿Por qué?-pregunta Marshall.
-Una palabra muy terrible, amigo mío. Crucigramas.
-No es tan horrible. Deberías probar-replicó Ted.
-No, gracias. Tengo una vida. Es más, una vida increíble.
-Bueno, chicos… ¿qué hacemos esta tarde?-preguntó Lily, ignorando las divagaciones de Barney.
-Yo no puedo salir con vosotros-dice Ted- he quedado con Grace.
-¿Dónde vais?-preguntó Marshall.
-Al cine y luego a cenar-respondió Ted.
- Oh que dulce pareja- dice Lily-¿Cuándo podremos hacer una cita doble?
-¡Vamos, Lily! Si la acabo de conocer.
-Ya vas más avanzado que nosotros que no la conocemos. ¿Por cierto, que es?-preguntó Barney.
- ¿Humana?-dijo Ted, con sarcasmo.
-No me refiero a eso Ted. Pero está bien saberlo. No estamos solos en el universo. ¿Es un ocho? ¿Un nueve?
- Yo no juzgo a las personas por su aspecto. Pero si tanto te interesa, es un nueve.
-¡Choca esos cinco, hermano!-exclamó Barney. Ted le ignoró.
- Antes de que Barney volviese a divagar, ¿por dónde íbamos?
-Hablando si salíamos hoy-respondió Marshall-Yo no puedo, cielo. Tengo trabajo que hacer.
-No te preocupes por eso, cariño-respondió Lily-¿Robin?
-Chicos, palabra con 7 letras que signifique "limpiar impurezas del barro para hacer cerámica"- interrumpió Ted.
-¿Estas comiendo y pensando en los crucigramas a la vez?-preguntó Barney.
-Yo tampoco puedo salir, Lily. Espera… ¿"sajelar"?-dijo la canadiense, respondiendo a la pregunta de Ted. El arquitecto escribió la palabra y luego sonrió.
-Increíble Serbki. Eres un genio.
- Aunque me gustaría llevarme el mérito, no ha sido por mi inteligencia. Es el mismo crucigrama que estaba haciendo Tracy ayer.
-¿Quién?-preguntó Ted.
-La amiga enferma que visité la otra vez. Por cierto, es por eso por lo que no puedo salir, Lily, he quedado con ella hoy.
-Ah, vaya- exclamó la pelirroja con decepción- No pasa nada.
-¿Quién es Tracy?-repitió Ted.
-Eso ya lo ha dicho, Ted-replicó Barney-¿Ves como no se debe comer y hacer crucigramas a la vez? El cerebro debe concentrarse en los múltiples y deliciosos sabores de estos fideos.
-¿Le gustan los crucigramas?-preguntó Ted. Robin asintió.
-Le encantan-añadió antes de continuar comiendo. La mirada de Ted mostró curiosidad.
-Robin, ¿te puedo hacer tres preguntas?-la canadiense asintió,
-Claro, dispara.
-¿Cómo es ella? Quiero decir, si es una chica divertida, alegre, inteligente…
-Bien, no es perfecta, pero si, es agradable y tiene sentido del humor.
-Segunda, ¿es una chica culta?
-¿Quieres decir si le hago mucho esto?-Robin puso la mano en la boca e hizo un sonido que Ted conocía bien, los chicos se lo hacían cada vez que se ponía a hablar de arquitectura, literatura y similares.
-Algo parecido a eso-dijo Ted, molesto.
-Bueno, pensándolo bien, le gustan ese tipo de cosas. El otro día estaba leyendo "Amar en tiempos del cólera".
-¿En serio? ¡Es mi libro favorito!-exclamó Ted, entusiasmado.
-Lo sabemos, Ted- replicaron todos a la vez.
-Y la pregunta más importante de todas-dijo Ted.
-¿Esta buena?-preguntó Barney.
-No es esa- dijo Ted.
-Ya, pero puedo preguntar. América es un país libre. ¿Está buena?
-Barney, ¿quieres dejar a Ted hacer la pregunta?-dijo Marshall.
-No quiero.
-Barney, cierra el pico-replicó Lily.
-Me callo.
-Para que lo sepas, Tracy está bastante buena. No tanto cierta canadiense que conocéis pero si, está muy buena. Y ahora, Ted, pregunta, que quiero acabarme los fideos tranquilamente.
-Robin Serbski, mírame a los ojos y responde. ¿Por qué no me la has presentado aún?
-¡Vamos, Ted! Cuando la conocí estábamos saliendo. No te la iba a presentar entonces. ¡Además, hablamos una vez de ella! Mi vecina, ¿recuerdas?
-¿La chica de "La importancia de llamarse Ernesto"?-preguntó Ted. Robin asintió.
-¿Qué se supone qué es eso?-inquirió Barney.
-¡Pero desde que cortamos han pasado muchos años!¿No te planteaste alguna vez presentármela?
-Si , lo pensé una vez pero espera…¿por qué no lo hice? Ah, si …¡estabas recién comprometido con Stella!-contestó Robin algo molesta.
-¿Y cómo acabó eso? Conmigo hundido tras ser plantado en el altar.
-Hiciste mal, Robin-dijo Barney-Todo el mundo sabía que la mejor forma de animar a Ted era con una tía más buena que Stella. Deberías haber hecho que se conocieran. ¿Recordais a la chica francesa con esa delantera tan increíble?
-Te inventaste a esa chica, Barney-dijo el abogado.
-¿Estás seguro, Marshall?¿De verdad?
-Robin, ¿por qué no los presentas ahora? Es más, nos la presentas a todos y así la conocemos-sugirió Lily.
-No creo que eso funcione-dijo Robin.
-¿No crees que vaya a haber algo entre nosotros?-preguntó Ted.
-No, no lo creo y por una sencilla razón: Tracy es increíble y no iba a estar eternamente disponible. Tu oportunidad pasó, vaquero. Ahora sale con alguien.
-Tio, el destino no te quiere-dijo Marshall. Ted suspiró.
-En fin, seguiremos soportando al desesperado Ted-añadió Lily.
-Lily, creo que eso nos deja a ti y a mí. ¿Quieres salir?-preguntó Barney.
-Mmm…no-contestó Lily. Barney puso una cara de dolida sorpresa- Siempre que estamos solos pasas todo el tiempo desvistiéndome con los ojos. Incluso me quitas los zapatos.
-Los tacones altos me irritan los hombros-contestó Barney-Pero ya no tienes que preocuparte por eso. Desde que quedaste embarazada eres un manatí gordo.
-¡Eres una gran…cabeza de pulpo estúpida!-dijo Lily, visiblemente ofendida- Barney Stinson, no te voy a dirigir la palabra hasta que te disculpes.
-Es la teoría de las sirenas, Lily. Es universal- contestó Barney.
Día siguiente, en el McLaren's.
Mientras que Marshall estaba en el trabajo, el grupo se había reunido en el bar de siempre. La conversación no era especialmente relevante, hasta que Robin decidió levantarse.
-Chicos, voy al baño, ahora vuelvo-dijo la canadiense. Cuando Robin se marchó, Lily se precipitó sobre el bolso de esta buscando algo.
-Lily, ¿qué haces?-preguntó Ted,
-Estoy buscando el móvil de Robin para coger el número de Tracy-respondió la pelirroja.
-Vamos, Lily, no actúes como un tío desesperado. Es decir, como Ted-dijo Barney. Ted lo miró, molesto.
-¿Es que no os habéis dado cuenta? Los últimos días apenas habla conmigo, solo habla de esa tal…asquerosamente maravillosa Tracy-dijo Lily, mientras apuntaba el número en su móvil-¡Estoy perdiendo a mi mejor amiga!
-Lily, solamente estas algo alterada por el embarazo. Nadie te está remplazando por nadie-dijo Ted.
-¿Ah, no? Mira el móvil. Tiene más llamadas a Tracy que a mí.
-Eso es normal, a ti te ve todos los días, no es necesario que te llame. ¡Viene Robin!-comentó Ted. Robin se aproximó. Lily guardó rápidamente el móvil y se sentó como si nada hubiera pasado.
-Bueno, chicos que irme. He quedado con Tracy-dijo, mientras recogía el bolso.
-¿Cómo está tu amiga?-preguntó Lily.
-¿Qué?
-Tracy…¿no estaba enferma?-continuó la pelirroja.
-Ah…si. Bien, bien…está mejor. Bueno chicos, que tengáis un buen día-Robin salió del bar tranquilamente. Lily esperó a que se fuera para poder hablar.
-Tracy no estaba enferma ¿os habeís dado cuenta? Ni se acordaba de ello. Se lo estaba inventando. Algo raro pasa.
-Vamos Lily, cálmate- pidió Ted. Lily le ignoró.
-Voy a llamarla.
-¿Qué? Lily, no puedes llamar a una desconocida sólo porque te apetece.
-Mírame como lo hago- dijo mientras buscaba el número. Lily dio al botón de llamada y el teléfono empezó a sonar. Ted pudo oír ligeramente como una voz femenina distorsionada- ¿Tracy?-Lily esperó a que la chica contestara-Eh…soy Lily, una amiga de Robin- Lily esperó nuevamente. De repente, su expresión de enfado cambió a la ternura. Apartó un poco el móvil para poder hablar con los chicos-Oh, me conoce. Dice que Robin le dijo que soy su mejor amiga. Me encanta esta chica- la voz sonó de nuevo al otro lado-No, no le ha pasado nada…es solo que…bueno esto es algo un poco vergonzoso…Robin ha hablado tanto de ti que tenía curiosidad de hablar contigo- Tracy contestó nuevamente. Lily apartó de nuevo el móvil y empezó a susurrar- Oww, ella piensa que soy adorable. ¡Es realmente un encanto!- Ted empezó a reírse de la situación. La voz sonó de nuevo- Claro, me encantaría. Nos vemos luego, entonces. Bye Bye!
Lily colgó el móvil y miró a sus amigos, entusiasmada.
-Voy a conocerla. Esta noche Robin y ella han quedado en un pub a tomar algo. ¡Es muy simpática!
-Lily, ¿no eras tú quién decía que era asquerosamente maravillosa?-preguntó Barney.
-Una persona puede cambiar de opinión. Además, no sé por qué te hago caso. Si no lo recuerdas, no te dirijo la palabra. Por cierto, Ted, ¿Cómo va lo tuyo con Grace?
-Bien, bien…ah, nos hicimos una foto. Mirad-Ted le pasó el móvil a Lily.
-Es guapa. ¿Os va bien?
-Si, claro.
-¿Dónde está la caquita, Ted?-preguntó Lily. Ted la miró sorprendido.
-¿Qué?
-Vamos, Ted.
-Está bien. Grace está un poco…loca.
-¿A qué te refieres?-preguntó Barney, mientras cogía el móvil para ver él la foto.
-Está obsesionada conmigo. Me llama constantemente, ya ha pensado los nombres de nuestros hijos, donde vamos a vivir y hasta el color de la colcha de nuestra cama.
-¿Y a eso tú lo llamas "bien"? Tienes que dejarla, Ted-dijo Lily.
-Lo sé.
-Conozco a esta chica-dijo Barney. Ted le miró- Si,y no se llama Grace. ¡Es Vickie!
-¿Quíen?-preguntó Lily.
-Oh, vamos, ¿es qué no escuchas nada de lo que digo? Vickie Mendoza, la chica que era capaz de moverse en la escala Sexy-Loca como nadie. Sexy un día y pum, loca al siguiente.
-Espera, ¿la que intentó apuñalarte?-preguntó Ted.
-Exactamente. Que buena está. Tal vez deberías pasar de ella. No es algo con lo que puedas, Mosby.
-¿Sabes que Barney? Challenge aceppted . Voy a ligarme a Vickie. Y estaremos igual.
-No digas que no te lo advertí.
-En fin, chicos, voy a reunirme con Grace. Que empiece el juego-Ted salió del bar, dejando un silencio incómodo.
En el McLaren's, varias horas después en la noche.
Afortunadamente el tiempo pasó, y Marshall acabó su trabajo, pudiendo bajar al bar donde Barney y Lily seguían peleados. El abogado intentó disuadir a ambos, pero nada consiguió. En cuanto Marshall se levantó para ir al baño, Lily explotó.
-¡Si hay una cosa que nunca debes hacer es llamarle a una mujer gorda en su cara!-exclamó Lily.
-Lo siento, Lily-dijo Barney-¿Quieres ver un truco de magia?-Lily asintió. Barney puso, con cuidado, la botella de cerveza sobre la barriga embaradaza de Lily. La chica le dirigió una mirada molesta.
- Eres un idiota- dijo Lily, y tras dejar la botella en la mesa se levantó.
-¡Vamos, estaba bro..!¡Espera, espera, espera!-le pidió Barney, al ver que abandonaba el bar, Lily se detuvo-Hay otro apéndice en la teoría de la sirena. Una mujer embarazada que se volvió manatí puede volver a ser sirena con un simple acto.
-¿Qué es?
-Amamantando. Sexy- dijo Barney con una sonrisa. Lily se emocionó.
-¿En serio?-preguntó la chica no muy convencida. Barney asintió.
-En serio. Cuando esas cosas se hinchan tres veces su tamaño normal, yo también.
-Oh, eso es tal dulce-dijo Lily, dándole un abrazo. Por detrás apareció Ted, quien llevaba un vestido verde.
-De acuerdo, ahora estamos empatados-dijo el arquitecto.
-¿Qué?-dijo Barney-Eso no es posible.
-Como oyes. Y es gracias a ti querido amigo mío. Ah, y me alegra que hayan hecho las paces-Lily sonrió.
-¿Cómo por culpa de Barney?
-Grace, es decir Vickie no sé como cogió mi móvil y averiguó que era amigo de Barney. Asi que decidió vengarse de él, y también de mí. Cuando desperté, descubrí que se había llevado mi ropa, asi que tuve que coger algo suyo.
Chicos, como os dije eso era el final de una historia. La de Grace y la mia.
-Ah, que te secuestren la ropa. Que recuerdos-dijo Barney.
-Estas muy guapo,Ted. ¿Te quedarás con el vestido?-preguntó Lily.
-Es bastante caro, tal vez debería devol…
-Es una zorra loca, Ted. Me lo pido- Ted sonrió- Bueno, me marcho, tengo que conocer a la misteriosa Tracy. Ted, ¿le puedes decir a Marshall que lo veo en casa?
-Claro, no hay problema. Barney, haz algo útil y acompáñala hasta el taxi-dijo Ted.
-¡Yo siempre soy útil!-replicó Barney.
Lily y Barney salieron a la calle. La brisa delos últimos días de verano corria por las calles de Nueva York.
-Lily, como muestra de mi arrepentimiento ¿quieres un helado?-preguntó Barney, al ver un puesto móvil de helados en la esquina.
-De fresa, por favor- pidió Lily, mientras que llamaba por teléfono a un taxi. A los pocos instantes, Barney regresó.
-No hace falta que llames, mira quien está ahí- Barney señaló a otro lado de la calle, donde alguien les esperaba fuera de una limusina. Lily sonrió.
-¡Ranjit!-exclamó Lily. El ya conocido y buen amigo de la India les saludó. Lily fue a cruzar cuando una moto pasó a gran velocidad. Barney la agarró, impidiendo que ambos colisionaran-Wow, gracias Barney, me salvaste- Barney sonrió ligeramente. Lily se tocó la barriga-Nos salvaste.
-Será mejor que nos vayamos ya- dijo Barney, al que se le podía notar algo emocionado por la voz-vas a llegar tarde.
Manhattan, a la entrada de un conocido pub.
Chicos, como podéis ver, muchas cosas pasaron en apenas un par de días. Yo empecé a conocer detalles sobre vuestra madre, antes de saber ni siquiera quien era. Claro está que en ese momento no me lo podía ni siquiera imaginar. Por otra parte, tia Lily, tras bajar dela limusina y entrar en el pub bajo la atenta mirada del tío Barney, tuvo la suerte de conocer, por fin, a la misteriosa Tracy.
