CAPÍTULO ll: ENTRE TRAGO Y TRAGO

Las fiestas de Shikamaru siempre llegan a ser las más relajadas. Consisten en estar sentados en el piso, conversando sobre misiones, disputas, anécdotas en general, mientras la música suena. Aunque desde que la guerra acabó, y Naruto cumplió la mayoría de edad, se aliaba con Kiba y jugaban a la botella arruinando aquella tranquilidad que Shikamaru tanto añoraba. Ya que había de todo. Desde lo más inocente a lo más desgraciado, aventurado, indecoroso y sucio que se pudiera hacer. Y está vez no iba a ser la excepción.

Estaban todos reunidos en círculo. Excepto por Naruto y Kiba, que se retaban a ver quién terminaba su bebida más rápido y así decidirían quien seria el primer jugador.

―Yo gano ―presume el rubio secándose la boca con su brazo y viéndolo con una sonrisa burlona― vete a sentar, Kiba.

Y murmurando indecencias, eso hace, justo en medio de Temari y Shikamaru. Haciendo que Temari refunfuñe pero Kiba está lo que le sigue de borracho como para darse cuenta. Naruto también se sienta, alado de Hinata y le lanza una sonrisa pequeña antes de girar la botella, sin darse cuenta que ella ya estaba más que roja. Han pasado más de 5 meses, y ella aún no supera la relación fugaz que tuvieron. Y es que, ¿cómo superar a un idiota cómo él? Fue amable, cálido, confiable… todo lo que Hinata pudo pedir después de que la guerra terminara, el funeral de Neji y los cambios que llevaron por él. Necesitó a alguien que la apoyará y más que todo eso, necesitó a alguien que la hiciera sentir amada y como una mujer. Se prometió ella misma que no pensaría en él más allá de ser un amigo, no por haber terminado mal. De hecho, Naruto no pudo ser más cuidadoso al momento de romper, pero verlo ahí… sentado alado de ella… tan grande, maduro y feliz… dejando una gota del sake que estaba tomando escurrirle por su cuello tan apetitoso… sólo hacía que Hinata quisiera… deseaba…

―¡Na- Naruto-kun!… ―se le escapa, se tapa la boca y mira hacía el suelo apenada y tan roja como siempre. Con miedo, levanta la cabeza pensando encontrarse con la mirada de Naruto pero lo que ve es él dándole otro sorbo a su bebida mientras se carcajea. No escuchó y un sentimiento de tristeza recorre el pecho de Hinata, deseando haber sido escuchada por él.

La música cambia y la botella elige a Tenten y a Chouji. Acostumbrado, el joven no hace más que bajar la cabeza esperando que la kunoichi haga una mueca de asco, como suele suceder siempre en estos juegos. Pero recibe lo opuesto. Unas manos delicadas y tibias tocan su barbilla, haciéndolo que se enderece y vea los grandes ojos cafés de Tenten cerrándose mientras se acercaba a él. Estaba paralizado. No sabía qué hacer. Y mucho menos como reaccionar, así que sólo la imitó. Cerró los ojos y contuvo la respiración. Fue un beso de piquito, pero dulce. Y más porque al terminar, Tenten le sonrió, una sonrisa que hizo que Chouji se sintiera en las nubes.

El sonido de la guitarra, la batería y el bajo son el marco perfecto para este juego. Así que mientras todos le daban palmadas en la espalda y en la cabeza a Chouji, Tenten hizo girar la botella y esta vez fue el turno de Sakura. Pero según las reglas de su juego, era una vez reto, ―que vendría siendo el beso― y la segunda vez era una confesión. Así que le tocaba a ella confesar.

Y vaya qué confesó.

―Bueno… ―Tenten la apunta con una expresión en la cara más que infantil― quiero que me confieses con quién fue tu primera… ya sabes qué…

Sakura no finge tener vergüenza. La cara se le empieza a poner roja y siente las miradas de todos sobre ella. Toma aire, infla sus mejillas y exhala.

―Kaka.. ―su voz apenas y suena― …Kakashi-sensei…

Un silencio incomodo invade aquella sala y la chica se tapa la cara con ambas manos. Alguien necesita hablar, ahora mismo, ya, en ese momento.

Y tenia que ser Kiba.

―Joder ―dice con un toque de reverencia― ¿cómo le hizo?

Shikamaru lo golpea en la nuca.

―Cállate.

―No ―lo corrige Ino, con un tono peligroso― creo que hablo por todos los que están aquí sentados cuando pregunto, ¿cómo?

Sakura, después de unos segundos, retira sus manos de la cara y baja la mirada hacia el suelo.

―Fui a visitarlo al hospital… él estaba leyendo uno de mis libros favoritos, Lolita. Entre pláticas, miradas y él citando varios diálogos del libro, no pude resistirme y me lance arriba de él. Al principio se confundió pero yo inicié todo… empecé a moverme arriba de él… ―cerró los ojos, recordando ese momento― como lo hizo Lolita en una parte especifica del libro… con mis manos le fui abriendo su camisa, y comencé a tocarle su abdomen tan… tan firme… él repetía que alguien podía entrar… que yo era muy joven para alguien como él… y eso último sólo me provocaba más tenerlo… ah… sentirlo… ―se humedeció los labios― después de tanta fricción y sus ojos observándome fijamente, abordé a quitarle sus pantalones y a acariciarle el pe…

―¡ESTÁ BIEN! ―grita Temari haciendo que Sakura abra los ojos― parece que no hay que darle más bebida a esta niña… una copa más y va a empezar a recitar porno… ―suelta una risa nerviosa y agarra la botella― ¿Quién sigue?

La botella vuelve a girar y se detiene en Ino y Hinata. Y la primera mirada que tiene Ino es la de Sakura, y se da cuenta porque ella también la estaba viendo, sólo que al hacer contacto, la pelirosa volteó hacia otra parte rápidamente. Ino levanta una ceja, se acaba de dar cuenta que la pequeña Sakura, su amiga, no era tan inocente como ella pensaba que lo era. Pues ella también podía probarle una que otras cosillas. Prepotente y con la cabeza en alto, se acerca a Hinata. Kiba está que no se aguanta, pero Shikamaru tiene una mano en su boca para evitar que diga incoherencias, todos tenían los ojos en ellas dos hasta que son interrumpidos por la puerta abriéndose.

―Hasta en eso tienes que joderla muy bien, ¿verdad? ―dice Kiba aprovechando que Shikamaru le soltó la boca― ¿Qué haces aquí, peinado de trasero de pato?

Está bien. Eso de insultar no sé le da a Kiba cuando se encuentra ebrio.

―Fui invitado ―su tono es indiferente y a Naruto le invade un escalofrío que le recorre desde la espalda hasta las piernas dejándolo sin habla.

―Deja de ser un crío, Kiba ―Shikamaru le hace una seña a Sasuke para que se siente enfrente de él.

Y mientras Sasuke toma asiento justo alado de Shino, Hinata, con su cara hecha un lio, sólo tenia planeado un pequeño e inocente beso. Pero Ino la tomó agarrándola del cuello, aprovechando que Hinata era casta y la besó de todas las maneras. Metía y sacaba la lengua, succionaba su labio inferior, y cuando iba a dejarla, abrió su ojo izquierdo y observó que Sakura las estaba viendo muy atenta, así que siguió su viaje en las Islas Hyuga. Metió sus dedos en el cabello largo y morado mientras entrelazaba su otra mano con la de ella. Abrió su boca una vez más sólo para ver la expresión de Hinata, que buscó los labios de la rubia, a lo que Ino iba a responderle una vez más sólo para encelar a Sakura, si no hubiera sido por la voz superior de Temari que las detuvo al ver la expresión de casi todos los hombres. Incluso Shikamaru.

―Suficiente.

Ino se va alejando lentamente observando a Hinata que aún seguía con los ojos cerrados y su cara más que roja. La botella gira nuevamente, y es el turno de confesarse para Shikamaru, a lo que la cara de la rubia se ilumina con una sonrisa que rápidamente se desaparece al oír las palabras amargas de su compañero:

―Si me vas a preguntar lo que sé que me vas a preguntar, Ino, tú sabes la respuesta ―con un dedo apunta a Temari, que abre mucho los ojos al escucharlo― Así que pregunta cualquier otra cosa.

―Como siempre quitándole la diversión a lo divertido ―la joven se queja― al menos, dinos cómo fue o dónde.

―En mi habitación. ―contesta con tono serio― Después de una cita.

―Qué aburrido.

Ino pone los ojos en blanco y le pasa la botella de mala gana.

Esta vez, se para en Sasuke y Sai.

―No, gracias ―dice Kiba escondiéndose en la espalda de Temari.

Ambos se levantan y se ponen de rodillas, Sai apoyándose con las palmas de sus manos en el piso, mientras que Sasuke tiene una mano en la misma posición que él, y la otra tocando delicadamente el mentón de Sai. Podría haber sido el beso más simple de todos pero vaya que estuvo bueno. La música de ambiente quedaba perfectamente con el suceso y Naruto vuelve a sentir ese espasmo en el estómago que sintió aquella noche en el club, sintió un calor que le recorría la espalda y una sensación que le hacia apretar los dientes. Ver como los labios de Sasuke se mojaban, la cabeza moviéndose de un lado a otro y sus ojos ligeramente cerrados era algo que le encabronaba.

No tuvo que intervenir Temari, ya que duró lo que tenía que durar y todos estaban observando con precisión y rigor. Hasta Kiba, que se le había olvidado que pretendía no mirarlo.

Al paso del tiempo, las canciones se acaban, temas cambian y sólo Sai y Lee se encuentran en el suelo, apoyados contra la pared. A un lado de ellos, esta Temari y Shikamaru tan pegados que es difícil saber que están haciendo. Chouji y Tenten estan platicando con Shino, que les recordaba que él había estado ahí sentado también sólo que nadie le había prestado atención y Naruto, sentado en el sofá dándole un sorbo a su bebida mientras escuchaba los ronquidos de Kiba que dormía alado de él.

Levanta la vista y se da cuenta que Sasuke está sentado, apoyando sus codos en la mesa blanca mientras juega con el popote de su bebida. Y no lo piensa dos veces cuando ya se estaba dirigiendo a él.

Al sentarse, Sasuke, sin dejar el popote y con una mano apoyada en su mejilla, le lanza una mirada seria y Naruto se arrepiente haberse sentado así nada más. Se aclara la garganta y se alborota el cabello, tratando de encontrar las palabras con que romper el silencio pero la mirada prudente y juiciosa de Sasuke lo ponen en presión y cuando apenas va a escupir lo primero que tiene en la mente es interrumpido:

―Tráeme una bebida.

―¿Qué? ―pregunta incrédulo y con una sonrisa nerviosa.

Tal vez había escuchado mal.

―Que me traigas una bebida.

La sonrisa desaparece. Hijo de perra.

―¡¿Quién mierdas crees qué soy?!

―Alguien lo suficientemente capacitado como para traerme una bebida.

―Capaci…¡¿qué?! ―Naruto se alborota más el cabello, desesperado― ¡No me vengas con palabras que no entiendo!

―Tal vez si abrieras un libro de vez en cuando tu vocabulario sería más amplio. Y aún quiero mi bebida.

El rubio estalla, comportándose como si aún tuviera 11 años y estuviera en sus épocas del tan añorado equipo 7.

―¡Tienes tus dos piernas bien sanas como para levantarte y traer una tu mismo, sabes! ―el tono infantil resuena en sus palabras― ¡Te hubieras quedado en el bosque! ¡Seguro estabas acostumbrado a que un cuervo o pájaro o un animal raro como tú te llevará lo qué quisieras! ¡Pues aquí no se puede hac…!

Abre los ojos como platos, incrédulo. Es callado por el pie descalzo de Sasuke que se encontraba frotando su entrepierna. Esta vez no era una fantasía, mucho menos un genjutsu y la mirada de Sasuke. Esa mirada ridículamente fría viéndolo. Observándolo. Tentándolo. Y eso le hundía la moral y el orgullo hasta el fondo de los fondos.

Se atreve a levantar la vista y Sasuke no cambia de expresión.

Trata de articular su nombre pero de nuevo es callado por un movimiento más brusco y violento que Naruto no hace más que apretar el puño en la mesa, tratando de contenerse. Siente la fricción, siente el movimiento, arriba, abajo, arriba, abajo. Ya no puede aguantar más y con la mirada de Sasuke clavada en la suya sólo lo empeora. El pie sube más y con los dedos toca suavemente la punta, haciendo que Naruto se diera por vencido y se corriera. Sasuke baja el pie, sin quitarle la vista de encima.

―Ahora tráeme mi bebida.

Naruto, aún incrédulo se levanta lo más rápido de la mesa y sale disparado de la fiesta. Mientras que Sasuke pone los ojos en blanco y continua jugando con su sorbete.


Mientras que en otra parte de la fiesta, en uno de las tantas bodegas que tenia Shikamaru en su casa, con poca iluminación y en pleno piso, dos cuerpos se unían con desesperación y calor. Se escuchaban del otro lado de la puerta los gemidos de la pelirosa que Ino trataba de callar con su mano mientras su lengua recorría aquellos pequeños pechos que ansiaba desde hace tantos años tocar, sentir y más que todo, probar.

Lengua y labios siguen su camino hacia el cuello, que esta salpicado por mechones de ese cabello rosa lustroso, que se pegan a la piel de la chica, besos pequeños que marcan el territorio, un mordisco en el lóbulo de la oreja y las uñas que se entierran en la espalda de Ino. Labios que se encuentran al tiempo que dos cuerpos se amoldan a la perfección. Fricción, tela contra piel, una y otra vez. La cara de Sakura nunca se había visto tan roja a lo que Ino aprovecha la situación.

―¿Kakashi-sensei te hizo sentir así? ¿ah? ―la reta poco antes de darle un mordisco en el cuello. El susurro se impregna en su mismo cuello, haciendo que Sakura se arqueé.

―N-no ―muy apenas contesta, sin abrir los ojos.

Pero no era suficiente. Si alguien tuviera que describir con una oración a Ino Yamanaka sería ''odia perder'' y esta vez no seria la excepción. Por supuesto que no perdería y menos ante lo que un viejo profesor con viejas mañas le hizo antiguamente a Sakura.

―¿Y así?

La mano que tenía sobre la espalda de Sakura se desliza por debajo de la falda de tablones que llevaba puesta, recorre con la mera punta de solo tres dedos y mueve a un lado la braga que ya estaba por demás mojada, para comenzar a acariciarla. Sakura siente electricidad recorriendo todo su cuerpo, los dedos fríos de Ino tocando esa parte tan caliente le provocaba morderse los labios al punto de hacerlos sangrar. Lo que Ino no resiste y mete dos dedos en la boquita de Sakura, a lo que ella chupa sin cuestionar. Es lo más exquisito que ha sentido y eso que ella está haciendo todo el trabajo. Pero sentir la saliva y los labios carnosos de Sakura deslizándose por sus delicados dedos era algo que la excitaba más que cualquier otra cosa que un chico le había hecho. La mirada perdida de Sakura en plena lujuria era algo difícil de superar. Algo que la incitaba a hacerle de todo lo habido y por haber. Quería sentirla toda. Tocarla toda. Tenerla toda.

Y lo iba a hacer.


Este capítulo no tendrá Kakagai porque necesito pensar qué reacción tendrá Gai al enterarse de que Kakashi no es virgen. Jajaja.

Espero que les haya gustado, dejen criticas y no me olviden :)