Saludos: Que tal, como va. Espero que bien. Siento haber tardado tanto pero me ponía a escribir y no salía nada, hasta hoy claro. Gracias al review, y espero más. Por favor. Bueno y hasta aquí, espero que os guste, aloha!
CAPITULO 2: MI YERNO (AMOR DE UNA FAMILIA)
-OH, OH.- Fue lo único que Dean supo decir.
La cara de los visitantes fue de infarto. Ojos y bocas abiertos en su máximo exponente, al igual que la pareja que se encontraba en el sofá. Silencio entre los 6, bastante incómodo, y en el que volaban las miradas perdidas, hasta que:
-Menuda pillada!, esta, es de las que hay que grabar y colgar en you tube -Gritó Anna riéndose.
-Muero, muero, en serio muero aquí mismo. -Decía Sam, uniéndose a la risa de Anna. Ambos se agarraban entre risas, para no caerse. Mientras, Dean los miraba como si los fuera a matar.
-No sean malos. -Dijo el padre Dean, quien estaba aguantando la risa, como si le fuera la vida en ello.
-No se suponía que veníais a las 7:30? -Pregunto Dean ruborizado, y con cierta descoordinación.
-Cariño, son las 7:35. -Dijo su madre algo atónita. -¿Dean, hijo, que tienes en la boca, es como un líquido blanco? -Tras decir esto, Dean se dio cuenta de lo que se refería su madre, y se limpió con lo primero que encontró. Tanto él, como Castiel, no cabían es su vergüenza. Su piel estaba ruborizada y caliente, y con sus manos se tocaban sendas nucas.
-Digamos, cariño, que eso ocurre cuando…bueno…
-Déjalo papa. -Le interrumpió. -Mama eso es lo que pasa cuando un hombre llega… al placer…puro.
-Vamos, que sea corrido! -Saltó Anna muerta de risa.
-Anna! -Gritaron tanto Dean como su padre, al oír la salida de la pelirroja.
En ese momento Castiel se levantó, puso una manta entre sus piernas tapándose lo necesario, y con la mirada gacha, se dirigió hacia las habitaciones; pero antes de pasar la puerta se paró y se giró:
-Un placer conocerles. -Dijo en bajito, colorado y con la mirada posada en el suelo.
-Cas!
-Dean, no! -Dijo cortando al rubio. Luego se giró y siguió andando hasta la habitación de Dean, donde entró cerrando la puerta a su paso.
-Joder, ya la hemos liado otra vez. -Dijo Dean suspirando, mientras miraba al par que hace unos segundos estaba riéndose.
-Dean tranquilo, ya vamos yo y Sammy, tu ponte algo anda. -Anna cogió a Sammy de la mano y fueron a la habitación de Dean evitando la mirada asesina de este.
…..
Poniéndose algo de la ropa que encontró esparcida por la casa, Dean subió la mirada para hablar con sus padres. Quienes le miraban algo confundidos.
-Dean, hijo, si esta era la sorpresa que nos habías dicho te la podías haber ahorrado. -Dijo su padre sonriendo.
-Papa! -Grito Dean, mirándole con rabia.
-Venga John no seas malo con el chico, también nosotros hemos entrado sin llamar.
-Y por qué cojones habéis entrado sin llamar! -Clamó Dean.
-Es boca jovencito. -Le reprendió su madre.
-Ufffff… Esto no está bien, nada bien. -Dijo Dean poniéndose la mano en la cara y dando vueltas en círculo. -Con lo que me había costado, como demonios lo saco de ahí ahora. Dean se echaba ambas manos a la cabeza
-Que ocurre hijo?
-El chico que ha entrado en la habitación… con el que estaba…no va a salir de ahí en días.
-Y desde cuando te importa a ti tanto un ligue? -El padre parecía asombrado, pues sabía, que su hijo saltaba de flor en flor, a exentas del sexo y opinión de la persona con la que se acostaba.
-Veréis, no es un ligue, la sorpresa…era bueno…él. Es mi pareja.
-Pareja, ¿pareja? -Sus padres se asombraban por segundos.
-Si papa, de las de verdad, como cuando estuve con Anna o… incluso más fuerte. -Lo último sorprendió a los padres. Ambos recordaban como la relación fue muy intensa, y la ruptura bastante mala. Pensaban, desde entonces, que su hijo no volvería a tener una relación solida
-Pobre, y ahora estará muerto de vergüenza. Vamos John, a ver si podemos hacer algo. -En el tono de la madre, se podía apreciar un real preocupación.
…
-Cas, Cas, ¡sal de una vez joder! -Decía Sammy contra la puerta.
-Cassie, lo siento no quise reírme, pero era inevitable. No es para tanto los padres de Dean son muy buenos. Abre venga. -Seguía Anna
-Me dejáis a mí, por favor. -Dijo Mary, la madre de Dean mientras abría la puerta.
-Si claro. -La pareja le permitió el paso, esperando que sacara de allí a Castiel. Ella cerró la puerta para evitar a los intrusos.
La habitación estaba oscura, pequeñas rendijas de luz se filtraban por la persiana dejando hilos luminosos en la oscuridad. A la izquierda, en la cama se encontraba Castiel, con un pantalón azul únicamente. Sentado y apoyado en el reposacabezas, sus piernas formaban triángulos, y entre ellas, se albergaba su cabeza, gacha de la vergüenza, que había producido la situación de minutos atrás.
-Quien está ahí? Anna, Sammy, Dean? Os he dicho que me dejéis en paz.
-No. Soy la madre de Dean, María o Mary para los amigos y familia. -Castiel alzo la mirada, viendo como el rostro tierno de la madre de Dean se acercaba hasta él.
-Que hace aquí? Conmigo, después de…
-Quería conocer a mi yerno. -Dijo sonriendo.
-Tu yerno? -La cabeza de Castiel se irguió, sus ojos empezaron a esputar lágrimas al oír aquello.
-Claro, eres el novio de mi hijo, ¿verdad?
-¿Por qué conocerme, después de lo de antes?
-Por qué? Fácil cariño. -La última palabra asombro a Cas. -Si haces feliz a mi Dean, nos haces feliz a los demás.-Dijo mientras acariciaba la nuca del novio de su hijo. -Además, me encantan los nuevos miembros en la familia, sobre todo si son tan vergonzosos. -Con estas palabras, Mary consiguió arrancar una sonrisa del rostro de Castiel. -Además hemos pillado a Dean en situaciones aún más embarazosas.
-Los ojos de Castiel se abrieron. -¿Mas?
-Sí, más. -Mary y Castiel se giraron al oír la voz. Desde la esquina del pasillito de la habitación se percibían 4 cabezas. Empezando por abajo estaba el chico de la conversación, encima su padre y al final Sam y Anna. La voz procedía de la pelirroja. –Nos pillaron un día, haciendo una postura del Kamasutra y no era de las fáciles precisamente.
-Y otra vez. -Interrumpió John. -Con un chico, y bueno digamos que Dean, no tenía el papel activo.
-Papa! -Le exclamó Dean, con cara de recriminación.
-Jajajaja. -Castiel se rió. -Vale, voy.
-Manos mal, que son ya las ocho, y tengo…-Dijo Sammy, pero se vio interrumpido por Castiel.
-Mierda, el pollo! -El rostro de Castiel cambio a terror, botó de la cama provocando el asombro de los otros cinco, y salió corriendo hacía la cocina. Los demás se miraron con cara de asombro, preguntándose qué pasaba con el pollo.
…..
Unos segundos pasaron hasta que oyeron un golpe. -Ai! -Escucharon un pequeño grito de dolor proveniente de Cas. Dean se preocupó. Apresurado fue a buscar a Castiel. Cuando llego vió a Castiel en el suelo, con la mano en el culo.
-Angelito, que te ha pasado? -Dean lo cogió de la espalda y poniéndose debajo de él, lo levantó.
-Dean. -Susurró algo atontado por el golpe.
-Que pasa cariño?
-Castiel se apoyó en el aparador, y miro a Dean a los ojos: -El pollo…se quema.
-Joder, ahora entiendo las prisas, voy. -Dean corrió a la cocina, cuando llegó abrió el horno dejando escapar un pequeña humareda. -OH, OH. Creo que la hemos cagado.
-Qué tal está el pollo, Dean? -Pregunto Castiel, que se encontraba apoyado en John.
-Se ha quemado. -Dijo Dean con cara de cachorrito para que Castiel se lo tomara a bien.
Apartándose de Jonh, Castiel cogió un par de trapos con los que sacó el pollo. Lo dejo en la mesa, y dio un beso a Dean. -Cariño, espera un poco antes de emitir un juicio. –El rubio aqueó la ceja, no entendía nada. Que juicio ni que ocho cuartos, después de la humareda que había salido estaba claro cómo estaba la comida.
-Mira. -Castiel cogió un plato de uno de los armaritos, puso el pollo encima y desenvolvió el papel de aluminio que lo rodeaba, dejando caer un pollo dorado con exquisita salsa.
-Ves. Cas lo miro sonriente observando la incredulidad de Dean
-En…Entonces, el humo ¿de dónde venía?. Pregunto asombrado.
-Si, se ha quemado la comida, pero las patatas. -Dijo riéndose, mientras se frotaba la nuca.
-Tengo un ángel cocinero, que bien. -Se le pego a la espalda, y estirando sus manos alrededor de del abdomen lo abrazó. Luego posó su cuello encima del hombro de Castiel. Desde atrás, los miraban los 4 visitantes, encandilados por la atmosfera de amor.
-Creo que esta pareja va a ser la definitiva, Jon -Susurró Mary
-Yo también lo creo. -Corroboró Anna.
…..
Tras todo, la cena fue de cine. Se sentaron y los padres de Dean empezaron un amistoso interrogatorio. Que conllevo ciertas llamadas de atención por parte de Dean, y algunas caras de impresión por parte de Castiel. Tras acabar la cena, todos se despidieron, quedando solos Cas y Dean.
Dean le cogió de las caderas, y empezó a besarle el cuello. Esto provoco la risa del otro, quien se dejó poseer. El rubio siguió, llegó hasta la oreja y empezó a mordisquearle cuidadosamente. En ese momento le susurro: -Ves como no era para tanto. -Castiel cambió de posición, girándose hacia Dean, lo miro con delicadeza mientras se acercaba para darle un beso.
Las manos de Dean bajaron hasta el trasero de Cas, con la derecha apretó uno de los glúteos provocando que Castiel subiera una de sus piernas y la pasara, rodeando, por detrás de él. Este lo llevo contra la pared, separó la cabeza para mirar la cara de placer que su compañero ostentaba tras el golpe.
Con los dientes, empezó a quitarle los botones de la camisa, rompiéndola y dejando el torso de Cas al descubierto. Volvió a besarle, y llevo una mano hacia uno de los pectorales de Cas, empezó a masajearle. Pronto sus besos tornaron hacia abajo. Su nariz acariciaba cada musculo de Castiel, hasta llegar al pectoral. Con sus labios rodeo un pezón, tiro de él haciendo que Cassy gimiera.
En una de las succiones en el pectoral, Dean arqueo la espalada y subió ágilmente. Cas quedó en el aire tras el golpe, con lo que aprovecho Dean, para poner las piernas ajenas alrededor de las suyas y cogerlo a horcajadas.
-Me he hartado de tanto preliminar. -Susurro Dean a la par que le lamia la oreja.
Lo llevo al sofá, donde lo tiró. Castiel lo miro, sus ojos rebosaban lascivia. Dean se quitó la camisa despacio, aumentando así el bulto que Cas tenía bajo sus pantalones. Este bajo la mano, empezando a masajearse superficialmente la bragueta. Dean miro el gesto, mordiéndose el labio. Entonces Cas jalo sus manos, y tiro bruscamente de él, el rubio cayó encima de su pareja. La cara de placer que Castiel ostentaba, rompía sus esquemas, así que le bajo los pantalones para empezar a acariciar la tremenda erección. Masajeaba el glande y bajaba, una y otra vez.
-Dean, Dean, Dean. –Jadeaba Castiel, insaciable del placer que estaba recibiendo. Cuando Dean oyó tanta repetición seguida de jadeos, sonrió. Bajó rápidamente arañando el pecho de Castiel en el proceso. Llego hasta su entrepierna y empezó a jugar con su nariz y la virilidad de Castiel, cuando noto que este se tranquilizaba, empezó. Lamió desde los testículos hasta el glande. El cuerpo de Castiel se erizó. Subía y bajaba, lamida tras lamida Cas empezó a jadear de nuevo. Llegaba el punto culmen, así que agarro la erección de Cas, y la introdujo hasta su campanilla. Salía y volvia a entra. Lamida tras lamida, succión tras succión el cuerpo de Cas llegaba al momento de la explosión, su cuerpo se tambaleó…
-Dean, Deeeeeeeeean. – Castiel no pudo más, su cuerpo se arqueo y estalló en un orgasmo de sonidos de placer. Se quedó temblando, Dean se apoyó en él, y lo beso despacio.
Cas aparto su boca y le arrimo el oído para susurrarle, ahora te toca a ti. Jaló las caderas de Dean, para dejarlo debajo. Puso sus manos en el borde del pantalón del contrario, cuando este se dio cuenta subió su cuerpo para dejar paso a la acción de Cas. Este último, cogió uno de los dedos de Dean, y empezó a lamerlo, uno tras otro se iban mojando.
El rubio apretó con su otra mano el hombro de Cas para que bajara, y le pudiera besar, con la otra mano, la húmeda, recorrió el glúteo izquierdo de Cas hasta llegar a la baja entrada. Introdujo el mayor de los dedos dentro, el cuerpo del angelito se arqueo mirando al cielo.
-Dios Dean, sigue, no te hagas de rogar.
-Espera, tranquilo, tenemos tooooooda la noche. -Dean empezó a hacer círculos, seguidos por otros más con otros dedos. Entonces Dean lo giró, quedado en las posiciones iniciales.
-Dean, por favor. – El mencionado sonrió con picardía y… se introdujo golpeado a la primera la próstata de Castiel, quien emitió un ronco sonido placer y dolor. Desde abajo, Cas cogió las caderas de Dean, y empezó a moverlo dentro de el.
Dean le cogió las manos y las llevo por encima de él y empezó a formar pequeñas eses con su cadera. Dean le besaba a la vez el cuello, haciendo que perdiera el poco sentido que le quedaba. Entonces paró. Cuando Cas abrió los ojos para mirarle, el rubio arremetió haciéndole gemir bruscamente. Los brazos de Cas, no podían más, se tuvo que agarrar a lo primero que encontró, la espalda de Dean. Empezó a arañarle, sus manos se clavaban en la espalda Dean, haciendo que este aumentara las fuerzas de las embestidas. Golpeó pronunciadamente, el punto de placer, del interior de Castiel, que no daba para más. A punto ambos, Dean dio una última estocada con todas sus fuerzas. El sonido más placentero para ambos oídos, se produjo.
Al acabar, Dean se desplomo sobre el cuerpo contrario, también jadeante.
…..
Cuando se repusieron, decidieron quedarse en el sofá. Al igual que otras veces, Cas uso el torso de Dean como almohada. Se abrazaron y cerraron los ojos.
-Cas, me tienes que presentar a tu familia
-Tendremos que hablar de ellos mañana, ahora durmamos. Estoy muy cansado.
-Vale, buenas noches Cassy, te quiero.- Dijo, mientras le acariciaba el pelo.
-Yo también te quiero, buenas noches De. –Cas se durmió sin acabar siquiera la frase, acurrucándose al cuerpo de su amado.
Dean se preguntaba cómo sería la familia de Cas. Recuerda, que el día de las maquetas, Cas le habló de que su familia era muy religiosa. Quizás era, por lo que nunca hablaba de su familia.
