CAPITULO 2
COMPROMISO
(Pov Duque)
-En resumen eso es lo que tengo que hacer- dije liando ese condenado porro-.
Blasco asintió con la cabeza, siempre se me había dado bien hablar con gente como él, sin sentimientos ni aprensión por ningún tipo de vida humana.
-Pues puede que yo te busque algo-.
-Oh vamos, ya bastante tengo con soportar las risas de Hannival , de V y hasta de Xinia y Vladimir por mi repentino "compromiso"-.
-A ver, tú necesitas una esposa y yo tengo a alguien en mi familia que creo será bastante buena, dadas sus características-.
-¿Cómo?-.
-Es una chica, virgen criada en un convento por petición de su difunto padre, no tiene hermanos y su madre murió al darla a luz, es la mujer más pura que he podido conocer-.
-¿Mujer?-.
-bueno, quizás he exagerado con la palabra, ella es joven-.
-¿Como de joven?-.
-Quince-.
-A ver Blasco- froté mis ojos con mis dedos- yo tengo veintiocho-.
-Bueno cosas peores se han visto, mira la hija de Hakon con esa... cosa con tatuajes-.
Era verdad... con Troy.
-Y Hannival Casannova con esa niña rubia-.
-Sí, con Anny-.
-Si con esa niña, bueno y mi primo tampoco es que se quede corto, Xinia iba al instituto y el no dudó en ponerla...-.
-Vale- le corté y encendí el porro- podemos concretar una audiencia-.
-Organizaré una comida en mi casa, así podeis conoceros-.
-¿Pero esa niña no ha visto a hombres o...?-.
-No, no ha visto nada relacionado con un hombre, todo curas y son hombres mayores, eso sí, cocina bien-.
-¿Y cómo lo sabes?-.
-Yo le pago la estancia en ese convento, en agradecimiento nos manda el día 20 de cada mes unas pastas que hace con las monjas-.
-Entiendo-.
Joder esto era casi siniestro.
-¿Estás dispuesto?-.
-Si es como me has dicho estoy dispuesto-.
-Lo es Duque, no te mentiría- dijo metiendo un billete en el tanga de aquella bailarina-.
La lealtad de los Winchester no era mala, así que le hice caso y me mantuve al margen.
(Pov Briseida)
-Puedes entrar hermana- dijo la monja haciéndose a un lado-.
Entré por la puerta y miré a la madre superiora.
-siéntate hija mía- dijo la anciana mujer-.
Me senté y miré a la madre superiora.
-Hija tu tío Blasco Winchester está aquí al parecer quiere que salgas de este lugar-.
Lo cierto era que este lugar había sido mi hogar durante mucho tiempo y la idea de irme no me gustaba demasiado, pero Blasco se había estado encargando de mi y dada su reputación no quería meterme con él.
-Está bien madre- susurré-.
Escuché la puerta detrás de mí y me giré.
Blasco entró vestido de traje, las hermanas se alborotaron un poco pero mantenían la compostura.
-Pequeña Briseida, tengo algo que contarte prepara tus cosas y te lo contaré por el camino-.
-¿dónde vamos?-.
-Vamos a mi casa-.
-¿A la casa Winchester?-.
-Sí, allí te estamos esperando todos-.
Asentí y me levanté, fui andando hacia mi habitación y empaqueté mis pocas cosas.
Fotos de mis padres, algunos regalos que me hacían mis tíos y... un collar que perteneció a mi madre. Me gustaba ese collar, era bonito.
Pero no me dejaban llevarlo aquí dentro.
Las hermanas eran buenas y las echaría de menos. Cuando terminé salí y allí estaba Blasco.
-Ta casarás-.
Sentenció.
No podía ser posible...
