Capitulo2
La sensación de profunda paz fue invadiendo sus sentidos, mientras se removía suavemente en la cama, intentando sin muchas ganas escapar de los brazos de Morfeo.
Aún así la intriga pronto invadió sus sentidos, el sueño apenas nublando su racionamiento en cuanto, eventos pasados. Y fue recién en ese instante, que el sueño decidió desvanecerse al tiempo que la realidad caía sobre su conciencia. Había sido proclamado ante casi toda la comunidad como compañero y consorte del Lord, había sido elegido por alguna razón de entre el montón de seguidores expertos y devotos como su propia prima. Él, el Black menor de la familia la nueva cabeza del ancestral y respetado apellido, era o sería de ahora en más no un simple miembro más de la orden oscura.
En corazón al fin abrió los ojos, para observar directo a unos carmesí profundos y enigmáticos, que le observaban fijamente.
Su corazón por poco se detuvo en su pecho, por dos razones que había pasado por alto: no había dormido en su propia alcoba como había creído, había estado durmiendo en la alcoba y cama del Lord.
Causaba una sensación fascinante y a la vez extraña en el joven, observarlo allí en aquel sillón en la esquina de la habitación, junto a un gran ventanal de blancas cortinas que se ondulaba suavemente por una suave brisa intrusa de la ventana abierta, en un sillón del mismo tono de las telas colgantes, usando únicamente una bata sobre su cuerpo ¿quién pensaría que un Lord Oscuro se viese también rodeado de finas telas blancas?
Mirarlo así era algo extraño ciertamente para él, sintiendo sus ojos carmesí con ese brillo enigmático, que no dejaban de verme. Como si para el mismo Lord, el Regulus Arcturus Black, fuera un misterio en sus manos.
-¿Como dormiste?- el Lord le miro fijo, analizando sus reacciones y notando como el joven apenas se erizaba ante su sola voz, causándole esto una muy pequeña sonrisa.
-Muy bien… mi Lord- se cubrió con las sabanas discreto, sintiéndose vulnerable y expuesto, ante un depredador respetable
-Porque te avergüenzas si has dormido en mi cama y conmigo- pregunto el Lord y se puso en pie, avanzando hacia el joven mirándole perverso y con un notable deseo.
Inevitablemente Regulus se sonrojo ante dichas palabras, miro al hombre ocultando tanto como pudo su sorpresa, no queriéndose ver inexperto o tal vez impresionable ante ese hombre, aun así no pudo evitar el ruborizarse un poco más al ser consciente de que si, evidentemente ambos ocuparon la misma cama.
-Mis disculpe mi Lord- murmuro ligeramente molesto, no acostumbrado a andar siendo tan sumiso con alguien que no fueran sus padres, pero era el Lord era inevitable no ser dócil.
Se puso nervioso al ver como la mirada calma del hombre, pasó a mostrar ligera irritación y molestia en solo segundos, para luego solo mostrar total apatía a su persona. Regulus se puso nervioso, más cuando el Lord se subió a la cama a su lado y sin decir nada tomo su rostro por el mentón, obligándole a verle a los ojos. Y no pudo evitar perderse en esos hermosos rubís carmesí.
-Mi Lor…
-No me digas Lord- replico de golpe, cortando de tajo sus palabras, la voz imponente del hombre haciendo tambalear la seguridad del mas joven –en privado, a solas y ante la gente de confianza, solo dime Tom
-¿Estás seguro?- le miro dudoso
-Eres mí prometido- soltó lentamente su mentón, sin dejar de verle a los ojos hipnotizándolo con la mirada, sin dejar de acariciar suavemente su mejilla –debes llamarme por mi nombre, Regulus…
-Mi L-Lo…- se mordió la lengua al ver la mirada de ligero disgustó del Lord –si Tom- murmuro, no pudo evitar temblar al decir su nombre y ver una pequeña sonrisa en el
