CONOCIENDO EL AMOR

En la Luna…

El baile había iniciado, el ambiente era grato y alegre en el gran salón del palacio que se encontraba perfectamente arreglado para la ocasión, con grandes y hermosos candelabros que colgaban desde los altos techos del palacio iluminándolo tenuemente dando un aire cálido y romántico al ambiente, las paredes estaban decoradas con lazos en color dorado y grandes arreglos de hermosos jazmines, las flores favoritas de la princesa, complementaban a la perfección la decoración.

En la pista de baile se encontraban decenas de parejas danzando alegremente al compás de la hermosa música que resonaba en el salón.

De pronto la música se detuvo mientras se escuchaba:

¡Su majestad la Reina Serenity y la princesa!

Todos los presentes hicieron una reverencia mientras las soberanas pasaban a través de ellos y tomaban su lugar en el trono al final del salón, hicieron una venia saludando a los presentes haciendo que la música volviera a alegrar el ambiente y a las parejas retomar su baile.

Los minutos pasaban y una aburrida princesa se dejaba ver, hasta que sus ojos se alegraron al ver que llegaban sus amigas.

¡Chicas! Qué bueno que ya llegaron, este baile está muy aburrido – rezongó la princesa.

Eso es porque no estás bailando princesa. Ve y diviértete con tus amigas – Le indicó la reina sonriente mientras acariciaba el cabello de su hija.

Gracias madre – fue la respuesta de la princesa, quien haciendo una reverencia se alejó junto a las chicas.

Hay chicos muy guapos – exclamó Venus emocionada.

Como lo sabes si llevan máscaras – respondió Mercury.

Creo que eso es lo que los hace ver más apuestos – agregó Mars

Si ese misterio hace que todo sea más romántico – dijo entre suspiros Júpiter.

Las chicas reían divertidas mientras paseaban por el salón viendo a los apuestos jóvenes que habían asistido y a las hermosas parejas que se encontraban danzando, siendo observadas a la distancia por un grupo de atractivos muchachos que a escondidas habían logrado entrar al baile.

Chicas por favor discúlpenme un momento, creo que necesito un poco de aire fresco, tantas parejas bailando me han dejado un poco mareada – indicó sonriendo la princesa.

Si quieres la acompañamos majestad – le contestó Mars.

No se preocupen, solo daré un pequeño paseo, saben que me encanta pasear por los jardines de noche, ustedes sigan divirtiéndose que yo regreso enseguida – finalizó la chica dirigiéndose a los jardines del palacio.

Que chicas tan hermosas - comentó Jedite mientras observaba con fascinación a Mercury.

Tienes razón, que sonrisa más hermosa tiene esa chica – comentó Neflyte dirigiendo su mirada hacia Júpiter.

Ni se les ocurra fijarse en esa hermosa chica, ya está reservada – dijo Malachite observando fijamente a Venus.

Qué bueno que lo aclaraste amigo por que esa hermosa chica es para mi – finalizó Zoycite dirigiéndose a Mars.

Los cuatro generales se dirigieron como hipnotizados a invitar a bailar a las chicas de sus sueños.

¡Excelente, me obligan a venir y me dejan completamente solo! – rezongó Endimión mientras daba media vuelta y se dirigía hacia los jardines del palacio para tomar un poco de aire.

En realidad el reino de la Luna es muy hermoso – se dijo a sí mismo el apuesto príncipe – es una lástima que nuestros reinos se encuentren en guerra – seguía hablando consigo mismo el príncipe mientras comenzaba a adentrarse en los jardines maravillado con la belleza de las hermosas flores que lo adornaban, cuando de pronto una hermosa figura lo devolvió a la realidad.

¿Quién será esa joven? – Se preguntó el príncipe mientras observaba esa bella aparición – No recuerdo haberla visto adentro, es realmente muy hermosa – se decía maravillado observando a la chica que paseaba por el hermoso jardín, acariciando los suaves pétalos de las flores y acercándose delicadamente para oler su perfume.

¡¿Quién está ahí? – se volteo la chica rápidamente mirando asustada hacia el príncipe.

Yo… lo siento, no quise asustarte, me encontraba paseando por este hermoso jardín y te vi, lo siento no quise molestarte – respondió el joven príncipe apenado.

No hay problema, solo me asustaste un poco – contestó la chica sonrojada - ¡Qué hermosos ojos! – pensó la chica, mientras se perdía en la mirada del apuesto joven que se mantenía frente a ella - ¿Te gustan las flores? – pregunto la joven tratando de desviar la atención del muchacho.

Me encantan – comentó – en casa tenemos cientos de especies, pero nunca había visto especies tan hermosas como estas.

Creo que tiene razón, aquí tenemos muchas especies, pero sin duda los jazmines son mis flores favoritas – le indicó mientras las apuntaba – Y a todo esto ¿Cómo te llamas?

Perdón, no me había presentado como corresponde – comentó haciendo una pequeña reverencia – mi nombre es Endi… - de pronto recordó que el no era bienvenido en ese reino, y aunque no sabía quien era esa hermosa chica, no podía revelarle su verdadera identidad – Soy Endo y vengo de un planeta muy lejano – finalizó.

Ambos se miraron fijamente, como si sus almas trataran de comunicarse.

¿Y tú nombre es tan hermoso como tú? – preguntó el joven haciendo sonrojar a la hermosa princesa.

Mi nombre es… - se disponía a presentarse cuando fue interrumpida por Venus.

Siento interrumpir - se disculpó Venus – pero la reina quiere verla.

Discúlpenos por favor – hizo una leve reverencia – espero que nos volvamos a ver – le dijo al joven mientras le dedicaba una seductora sonrisa retirándose del jardín.

Ambas chicas se dirigían nuevamente al salón del baile…

¿Y ese chico tan apuesto quien era princesa? – preguntó intrigada Venus.

No estoy segura, solo alcanzó a decirme que su nombre es Endo – respondió sonrojada la princesa – espero volver a verlo en el baile.

Vaya, vaya – parece te has interesado en un desconocido – contestó risueña Venus.

Serenity ¿Te escabulliste en el jardín nuevamente? – preguntó la Reina.

Lo siento madre, es que la noche está tan hermosa, necesitaba ver los jardines, lamento haberte preocupado – contestó apenada la joven princesa.

No quise regañarte querida – continuo la Reina – pero sabes que estando en guerra es muy peligroso que pasees sola aunque sea en nuestro propio territorio.

Lo sé – contestó resignada la princesa – te promete que no saldré de este salón.

La velada seguía avanzando, la princesa observaba feliz como sus amigas se divertían y bailaban con esos apuestos chicos mientras paseaba alrededor de la pista de baile; todos los presentes la observaban con adoración, sin duda la princesa era la joven más bella de la velada, pero nadie se atrevía a invitarla a bailar, tal vez intimidados por su belleza, o por su madre quien era la soberana del reino.

¿Bailaría conmigo señorita? – se escuchó, mientras la princesa volteaba su mirada y se encontraba con los hermosos ojos azules de Endo.

Claro Endo – afirmó con una gran sonrisa, mientras se dirigían a la pista de baile.

El joven rodeo con uno de sus brazos la estrecha cintura de la princesa y delicadamente tomó una de sus manos, estrellándola contra su pecho mientras el baile comenzaba, ambos se perdieron en la mirada del otro, sintiendo como sus corazones se aceleraban poco a poco descubriendo una grata calidez proveniente del cuerpo del otro, no se daban cuenta de que todos los presentes los observaban fijamente, tratando de descubrir quien era el apuesto joven que bailaba con la bella princesa del reino de la Luna incluyendo a la Reina, que observaba contenta como su hija irradiaba felicidad.

Serenity… jamás te habías visto tan feliz, ni tan hermosa como esta noche – se dijo a si misma la Reina mientras seguía observando con alegría a la joven pareja danzar alegremente a través de la pista.

Ambos jóvenes seguían bailando suavemente, sumergidos en un dulce sueño donde no eran necesarias las palabras para comunicarse, solo sus sinceras miradas y el latido de sus corazones.

La velada llegaba a su fin y los jóvenes aún no despertaban de tan hermoso sueño, para ellos el resto del mundo había desaparecido y solo existían los dos abrazados moviéndose al ritmo de la música que tampoco escuchaban ya, sin darse cuenta sus labios comenzaron a buscarse tiernamente mientras cerraban sus ojos siendo guiados por la cálida respiración del otro comenzaban así a sumergirse en un profundo beso hasta que fueron interrumpidos por Malachite.

Príncipe debemos marcharnos rápido, su padre se ha dado cuenta que no estamos en el castillo – dijo mientras observó sorprendido a la joven que bailaba junto a su príncipe – Discúlpenos por favor majestad – se dirigió a la princesa haciendo una leve reverencia y llevándose al joven príncipe antes de que pudiera despedirse.

¿Qué fue eso? – preguntó algo molesto el príncipe mientras se alejaban girándose sobre si mismo para caminar hacia la salida y chocando de frente con Mars que se acercaba a la princesa haciendo que su mascara se desprendiera de su rostro – Lo siento – se disculpó el joven bajando levemente la cabeza intentando no ser reconocido.

¡No puede ser! – Dijo Mars quien ya lo había reconocido - ¿Cómo se atreve a venir hasta acá? – corriendo hacia la princesa.

¡¿Estás bien Serenity? – Preguntó preocupada Mars – es con ese muchacho con quien bailabas ¿Verdad?

Si… - contestó la princesa en un suspiro mientras veía desaparecer la silueta del joven a la distancia.

¿Te reconoció? ¿Qué te dijo? – volvió a interrogar Mars.

¿Qué sucede por que tanta pregunta? – comentó Mercury.

¿Es que acaso no lo reconocieron? ¡Ese joven es Endimión, el príncipe de la Tierra! – exclamó Mars dejando a todas las chicas sorprendidas.

¡No puede ser! – se dijo a sí misma la princesa de la Luna mientras una traicionara lágrima resbalaba por una de sus mejillas.

Ya en la Tierra…

Malachite ¿Por qué nos alejamos de esa forma? No me permitiste despedirme, no pude preguntarle su nombre siquiera o alguna información que me permita volver a verla – dijo el joven entre suspiros.

¡Ni se le ocurra volver a verla, majestad! – Dijo secamente Malachite – Esa muchacha de la que habla con tanto entusiasmo, es la princesa del Milenio de Plata, la princesa Serenity.

No puede ser… - se dijo cabizbajo el apuesto joven – me he enamorado de mi peor enemiga…