Capítulo II Recuerdos dolorosos ¿El por qué?

Entró sin mirar a su alrededor y sin más empezó a cantar con toda su alma.

Solo una palabra se hubiera llevado el dolor…

Y mientras cantaba comenzó a recordar todo lo que se había negado recordar durante esas dos semanas.

Recordó la alegría con la que había asistido a su cita, él ya debía de haber hablado con Delfina y terminado su relación con ella. Ahora serian felices, tal y como lo habían planeado. Estaba vestida con el mismo vestido azul con el que se había conocido y que a él tanto le gustaba. Entro a la casa por la puerta de la cocina y se dirigió al despacho para hablar con Federico.

con el beso amargo de aquel licor

hubiera bastado mi amor…

¿Cómo no se dio cuenta?, Federico nunca bebía y en ese momento tenía un vaso de whisky en la mano que estaba medio vacío.

- Fede –dijo Flor sonriéndole dulcemente- mi amor –se acerco a él e intento besarlo, pero él la evito- ¿Qué pasa Fede?

- Flor, yo… -dijo Fede tratando de calmarse y tomando el resto del whisky de un trago- tenemos que hablar…

- ¿Qué pasa? –dijo Flor nerviosa- ¿Qué tienes Fede?

- Lo nuestro Flor no puede continuar –dijo Fede solemne mientras se servía otro vaso.

- ¡¿Qué?! –dijo Flor sintiéndose perdida.

- Ya me escuchaste Flor, lo nuestro no puede continuar –dijo Federico después de beberse de un trago su vaso.

- Fede, no puedes hablar en serio –dijo Flor mirándolo a los ojos, mientras él le rehuía- mírame Federico dime que está pasando, porque no entiendo nada…

- Es simple Florencia, ya no te quiero más –dijo Federico con frialdad- ya no siento nada por ti, lo nuestro acabo.

- No, no te creo –dijo Florencia tratando negar lo que escuchaba- Fede lo nuestro no puede acabar, Fede, mírame a los ojos, mi amor, dime que esto es un juego, mi amor, por favor miénteme, dime que estás jugando, te lo pido… -le agarro de los brazos con fuerza y llorando busco sus ojos-…Federico, mi amor por favor te lo pido dime que esto no es cierto… mi amor…

Solo una mentira se viene conmigo a pasear

sentirme querida en aquel abrazo normal…

- Flor… -dijo Federico abrazándola suavemente.

- Fede… -dijo Flor tratando de besarlo.

- No, Florencia –dijo Federico empujándola, como si tuviera repulsión de tocarla, con la voz llena de desprecio dijo- he dicho que todo acabo ¿entiendes?

- Mírame a los ojos –dijo Flor sollozante- ¡mírame a los ojos y dime que ya no me amas! ¡Dímelo mirándome a los ojos!

- Yo, Flor… -dijo Federico rehuyéndole la mirada mientras su voz temblaba.

- No puedes –dijo Flor agarrándole con ambas manos la cara y mirándole directamente a los ojos- no puedes porque me amas… -y trato de besarlo.

- ¡No Florencia! –dijo Federico mirándola a los ojos- ¡No te amo! ¡No siento nada por ti, lo nuestro acabo! ¡Fue un error, una confusión, algo que nunca debió pasar! ¡Yo amo a Delfina y me casare con ella como lo tenía planeado!... ¡lo de nosotros fue una confusión!

Lentamente Florencia lo soltó, había escuchado cada palabra, sintiendo que su corazón se partía y que su vida acababa.

- Yo… Florencia lo siento –dijo Federico—pero en verdad no creíste todo lo que te dije ¿no?... no pensaba dejar a Delfina, tengo cinco años de relación con ella, me voy a casar con ella… no la puedo dejar por alguien a quien conozco hace unos meses, ¿cuatro o cinco?

- Seis –dijo Florencia sobriamente.

- Seis, claro –dijo Federico con frialdad- Florencia nosotros somos diferentes, diferentes clases sociales, yo soy un empresario exitoso y tu eres una cantante… no somos compatibles, lo nuestro nunca habría funcionado, yo no soy para ti…

- Eres un… -dijo Florencia tragándose sus lagrimas- no quiero volverte a ver nunca más… nunca más Federico…

Y sin más quiso salir corriendo del despacho, pero tropezó con una mesa y de este cayo una copa de vino, que se rompió y rasgó el vestido de Flor.

- ¿Flor estas bien? –dijo Federico preocupado.

- ¿Te importa?—dijo Florencia mirándolo con ironía.

Federico solo encogió sus hombros.

- No –dijo Flor tratando de sonreír, mientras recogía un pedazo de la copa rota.

- No, Flor, no te vayas a cortar –dijo Federico con preocupación- deja eso ahí, no te vayas a herir.

- Federico, sabes es extraño, pero tu amor es como este cristal, ¿sabes? Es hermoso cuando forma la copa, hace que todo brille a su alrededor, pero ahora que está roto, los pedazos dañan y cortan –dijo Florencia con la voz quebrada y sin más salió del despacho, de la casa, y de la vida de Federico.

Con el vestido azul que un día conociste

me marcho sin saber si me besaste antes de irte

te di mi corazón y tú lo regalaste

te di todo el amor que pude darte y me robaste.

He rasgado mi vestido con una copa de vino

Hoy tu amor corta como el cristal…

…...

Hola es mi segundo capítulo espero que os guste… la canción pertenece al grupo LA OREJA DE VAN GOTH… se llama El vestido azul….

Gracias comentennn… besooooossss