The Loud House y los personajes representados son propiedad intelectual de sus respectivos autores
La imagen en el cover de la historia fue hecha por el usuario de DeviantArt conocido como "eagc7"
Historia original de Yaridovich23
Traducción y adaptación al español hecha por mí
P. D.: Una vez que hayan terminado de leer, les hago la más atenta invitación para que dejen su review, ya que soy alguien que busca mejorar en base a la retroalimentación. De antemano, si quieren pueden hacer lo mismo con las demás historias que tengo en mi perfil.
CAPÍTULO II
Lynn Loud era una persona algo curiosa de entender, pero que sólo podría ser definida en una palabra: confianza. Esta deportista ha dado todo de sus propias energías para superarse y en todas las disciplinas físicas más exigentes posibles; en raras ocasiones, tuvo caídas en sus desempeños deportivos, pero siempre supo ignorar esas pequeñas derrotas y prepararse para seguir adelante, todo gracias a un espíritu de confianza en sí misma.
Sin embargo, al mismo tiempo que esa confianza la motivaba a entrarle ganas, también representaba un riesgo latente para su persona; cada vez que la chica lograba conseguir un nuevo trofeo o una que otra victoria personal en algún deporte, eso aumentaba más su creencia de que era alguien omnisciente y todopoderosa en otros aspectos de su vida. Eso también la hacía actuar por impulso y celebrar sus victorias de manera desconsiderada.
Obviamente, muchos de nosotros hemos escuchado los beneficios que traen consigo el practicar un deporte, o al menos una ejercitación periódica. Esto no sólo nos da un cuerpo más activo y sano, sino que también nos da un estado de bienestar con nosotros mismos.
Ergo, la chica era alguien que también sabía de esto, pero ella lo disfrutaba aún más debido a la satisfacción de ganar. Muchas veces en su vida, como en la de cualquiera, ha llegado a resultar herida por lesiones o incluso enfermarse en raras ocasiones, a pesar de que se ejercitaba y practicaba varios deportes. Pero no importaba, ya que al final lograba salir de esas situaciones y, por consiguiente, eso era algo que iba enriqueciendo aún más su dogma de que podía sobrellevar cualquier cosa.
Lamentablemente, el destino le estaba dando una lección de la forma más dura posible... Tres días pasaron después del incidente en donde Lincoln logró ganarle en una actividad física por primera vez... y... Lynn ya no podía salir de su cama...
Todo el mundo se estaba preparando para la escuela. Con tantos niños preparándose de inmediato, nadie notó que Lynn no estaba allí cuando todos se agruparon para irse.
‒ Oigan, ¿alguien ha visto a Lynn? ‒ preguntó Lana.
‒ Supongo que he notado una falta de bolas volando por el aire. ‒ Lincoln comentó.
‒ Ella nunca llega tarde, eso le haría un mal DEPORTE, jajaja, ¿entienden? ‒ Luan bromeó, sonriendo a pesar de los quejidos de sus hermanos.
‒ Ahh... supongo que tengo que ir a buscarla ‒ exclamó Lori, empezando a subir las escaleras. ‒ ¡Lynn! ‒ Llamó molesta, acercándose a la habitación de ella y Lucy, y tocando la puerta. ‒ ¡Lynn, ¿por qué te estás tomando tanto tiempo?!
Ella no escuchó ninguna respuesta. Eso hizo molestar aún más a Lori. Sabía que Lynn era bastante testaruda, pero sabía que hasta alguien con "medio cerebro" como ella no podía permitirse el lujo de retrasarse para la escuela. Con un fuerte suspiro, abrió la puerta.
‒ ¡LYNN! Yo... ‒ En el interior, un gruñido que denotaba una clara expresión de dolor detuvo el grito de Lori. Miró hacia la fuente del sonido, la cama de Lynn. ‒ ¿Lynn...?
Lori procedió acercarse lentamente a la cama, la cual albergaba un gran bulto debajo de las sábanas. Ahí, una masa roja y marrón se asomaba por las cubiertas. Era Lynn, pero su estado físico actual no podría verse más lamentable: un rostro rojo como un tomate, su cabello y su carne manchados de sudor, y estaba temblando terriblemente. Después de soltar otro gemido aullador, ella habló en un susurro ronco:
‒ Lori... ¿Por qué me estás gritando...? ‒ Ella tosió, seca y rasposamente. ‒ ¿Por qué hace tanto frío?
El enojo que antes residía en Lori se iba desvaneciendo lentamente cada vez que se acercaba a la cama, y en un instante al ver a su hermana menor y el oírla toser de esa manera la hicieron palidecer de una manera.
"Pero qué... ¿Cómo no notó Lucy que Lynn estaba así?"
Finalmente se acercó a ella y puso la palma de su mano en la frente de Lynn, para rápidamente retraerla de su sitio.
‒ Santo cielo... Estás ardiendo, Lynn. Debes tener fiebre o algo así...
En ese momento, Lynn soltó un quejido al oír lo que dijo su hermana mayor. Sabía que el hecho de estar enferma era algo que la afectaba enormemente, no sólo a un nivel clínico sino que también a un nivel emocional: no podría hacer nada si estaba enferma, eso incluía una restricción hacia los deportes, lo cual era molesto y aburrido.
‒ No... No puedo... tengo práctica de fútbol... y práctica de tenis... y... ‒ ella fue interrumpida por un ataque de tos, lo que hizo que Lori se alejara de la cama para evitar contagiarse de gérmenes.
‒ ¿Es en serio? Sólo mírate, no puedes salir estando así, estás enferma como un perro. Lo siento, pero papá va a tener que quedarse en casa hoy y cuidarte, ¿de acuerdo? ‒ Lori respondió, y sin esperar una protesta, salió de la habitación y rápidamente buscó un teléfono para llamar sus padres.
Mamá ya estaba en el trabajo, pero el trabajo de papá le hizo venir un poco más tarde, así que siempre estaba allí en caso de que uno de los niños estuviera enfermo. Después de unos minutos, regresó a sus otros hermanos, para comunicarles el hecho de que algo malo estaba pasando con ella.
‒ ¿Qué está pasando, dónde está Lynn? ‒ preguntó Leni. ‒ ¡¿Está DESAPARECIDA?! ‒ Ella exclamó, lo cual hizo que consiguiera que varias de sus hermanas y Lincoln pusieran sus ojos en blanco.
‒ ¡No, no es eso! ‒ replicó Lori. Suspiró, pellizcándose el puente de su nariz. ‒ Lynn está enferma, eso es todo, papá necesita quedarse en casa y cuidar de ella. ‒ una vez aclarado ese punto con Leni, recordó un detalle clave para haber estado prevenida y se dirigió a su hermana menor amante de la noche ‒ Lucy, ¿cómo no notaste su condición? ¡Pudiste haberme advertido al respecto!
Lucy simplemente se encogió de hombros. ‒ Normalmente soy la primera en despertar, no pensé en nada cuando todavía estaba en la cama. ‒ ella replicó.
Lori suspiró de nuevo. ‒ Bueno, como sea... estará bien por ahora. Vamos. Tenemos que ponernos en marcha.
De manera arbitraria, empezó a sacar al resto de los hermanos, mientras que ellos murmuraban unos a otros acerca de su hermana deportiva.
Por otra parte, el chico de mechones blancos no pudo evitar preocuparse mientras Lori procedía a conducir a Vanzilla fuera de la entrada. Lo único que esperaba era que su hermana estuviera bien, ya que siempre estaba al lado de cada una de sus hermanas cuando estuvieran enfermas. Aún así... casi descartó un detalle que pareció tranquilizarlo un poco: ella era Lynn Loud, podía manejar cualquier cosa debido a lo bastante fuerte que era.
"Ella ya se había enfermado antes, y siempre se recupera rápidamente. Ella estará bien, ¿verdad?... ¿VERDAD?"
FIN DEL CAPÍTULO II
